Luisgé Martín

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Una vez le oí decir a Antonio Muñoz Molina que en 1975, cuando murió el dictador, en España no había casi demócratas: la mitad del país era franquista y la otra mitad maoísta o bolchevique. La ahora aborrecida Transición consistió precisamente en que unos y otros aprendieran a vivir juntos. La mayoría de los franquistas se fueron resignando a suprimir los pelotones de fusilamiento y los bolcheviques retiraron las barricadas y disolvieron los sóviets.

Yo tenía entonces 13 años y una mirada perpleja de la realidad política, pero recuerdo bien que durante las dos décadas siguientes viví en un país aparentemente entusiasmado, satisfecho de sí mismo, orgulloso de tener paz y de haber desterrado por fin los fantasmas de la historia.…  Seguir leyendo »

En su artículo “Mercado de vientres”, publicado en el El País el pasado 16 de febrero, Beatriz Gimeno comenzaba diciendo que “el único argumento que esgrimen los partidarios de regular los vientres de alquiler es la libertad individual”. No me parece que sea un argumento pequeño. Es más: en cualquier disputa política —y con el matiz clásico de que esa libertad no coarte la de los demás— ese único argumento debería bastar para zanjar la discusión.

¿Por qué a Beatriz Gimeno, sin embargo, la libertad individual no le parece suficiente? Porque no cree que en realidad sea libertad auténtica. Tanto en el debate de los vientres de alquiler como en el de la prostitución, los prohibicionistas sostienen empecinadamente —y en contra de toda evidencia— que nadie en su sano juicio puede elegir prostituirse o alquilar su útero para fecundar un feto ajeno.…  Seguir leyendo »

Mensajes de apoyo a las vícitimas de la matanza de Orlando a la entrada del club Pulse. MIKE SEGAR (REUTERS)

Hace cuatro años, a propósito del asesinato del homosexual chileno Daniel Zamudio a manos de un grupo de neonazis, Vargas Llosa publicó un artículo lapidario en el que recordaba que los ejecutores solo eran “la avanzadilla más cruda y repelente de una cultura de antigua tradición que presenta al gay y a la lesbiana como enfermos o depravados que deben ser tenidos a una distancia preventiva de los seres normales porque corrompen al cuerpo social sano”. Y a continuación, sin medias tintas, acusaba: “Esta idea del homosexualismo se enseña en las escuelas, se contagia en el seno de las familias, se predica en los púlpitos, se difunde en los medios de comunicación, aparece en los discursos de políticos, en los programas de radio y televisión y en las comedias teatrales donde el marica y la tortillera son siempre personajes grotescos, anómalos, ridículos y peligrosos, merecedores del desprecio y el rechazo de los seres decentes, normales y corrientes”.…  Seguir leyendo »

Juan Carlos Monedero gusta de contar una fábula moralizante del activista brasileño Betinho. Hay un gran incendio en el bosque y todos los animales huyen: el león fiero, el gran elefante, el rinoceronte. Pero de repente, en su estampida, ven venir al colibrí con su pico lleno de agua y le preguntan, atónitos, si piensa apagar ese fuego terrible con la gota de líquido que le cabe ahí. El colibrí, entonces, les responde con emocionada humildad: “Yo hago mi parte, lo que puedo hacer”.

Entre los preceptos teóricos sobre los que se fundó Podemos hay uno medular: la recuperación para la política de las pasiones.…  Seguir leyendo »

En Cien años de soledad,que es una novela más política de lo que se suele recordar, los conservadores y los liberales libran una formidable guerra. Después de muchas batallas, el coronel Aureliano Buendía, jefe militar de los liberales, recibe a los representantes políticos de su propio partido, que han estado negociando la paz con el Gobierno conservador y que le traen una lista de demandas: “Pedían, en primer término, renunciar a la revisión de los títulos de propiedad de la tierra para recuperar el apoyo de los terratenientes liberales. Pedían, en segundo término, renunciar a la lucha contra la influencia clerical para obtener el respaldo del pueblo católico.…  Seguir leyendo »

«Es preferible que cien personas culpables puedan escapar a que un solo inocente sufra”, escribió en 1785 Benjamin Franklin. El aforismo, popularizado quizá por él, fue creado por el jurista inglés William Blackstone en el siglo XV, y es uno de los pilares en los que se asienta todo el derecho penal moderno. Viene a decir, glosado, que una sociedad compasiva y razonable tiene que asumir el riesgo de que haya ladrones y asesinos en las calles con el fin de evitar que un solo inocente sea encerrado en prisión. O, en otras palabras, que el daño moral que se inflige la sociedad a sí misma condenando a un ciudadano sin culpa es mucho mayor que el provecho que se obtiene encarcelando a todos los delincuentes.…  Seguir leyendo »

El Flatiron es uno de los edificios más célebres del mundo. Se encuentra en Nueva York, en la confluencia de la Quinta Avenida con Broadway, y fue terminado de construir en 1902. Le debe la fama a su forma de planta triangular, que, si se mira con una determinada perspectiva, hace concebir el efecto óptico de que es un simple muro con ventanas. El empresario George Fuller compró el solar y le encargó la construcción al arquitecto Daniel Burnham. Si a Burnham le hubieran dado una finca grande y vacía habría hecho sin duda otro edificio, seguramente más cómodo y funcional para quienes fueran a ocuparlo.…  Seguir leyendo »

Hoy hace cinco años que entró en vigor la reforma del Código Civil que permite a dos personas del mismo sexo contraer matrimonio en España. Ocho días después, Emilio Menéndez y Carlos Baturín, que llevaban 30 años juntos, se casaron, poniéndole rostro a una de las mayores conquistas de los derechos civiles en nuestro país. En aquel momento, solo Bélgica, Holanda y Canadá contemplaban en su legislación el matrimonio homosexual, lo que convertía a España, en contra de su tradición, en un país de vanguardia. Desde entonces, varios países más han sancionado leyes que homologan completamente a las parejas gays con las heterosexuales: Sudáfrica, Noruega, Suecia y, en los pasados días, Islandia, presidido en estos momentos por una lesbiana, que contrajo matrimonio el domingo pasado.…  Seguir leyendo »

Aristóteles distinguió hace ya muchos siglos entre la democracia, que es el gobierno del pueblo, y la oclocracia, que es el gobierno de la plebe o, si se prefiere, de la muchedumbre. En la primera, elegimos a los que creemos mejores y delegamos en ellos -bajo vigilancia crítica- para que nos dirijan. En la oclocracia, en cambio, no elegimos a nadie ni delegamos nada: todos opinamos de todo, todos hacemos todo y todos somos sabios en cualquier materia y profesión.

En estos días se repite hasta la saciedad que Internet democratiza la cultura, pero yo creo que lo que va a hacer, si nadie lo remedia, es oclocratizarla, y eso, lejos de parecerme una virtud o un beneficio social, me parece una amenaza apocalíptica.…  Seguir leyendo »

Mi casa es bastante corriente, pero hace unos meses instalé en ella un cine. Coloqué en el salón una pantalla de 110 pulgadas que se encastra en el techo de escayola y se despliega o se recoge con un mando a distancia. Frente a ella, anclado también al techo, un proyector digital de alta definición que va conectado invisiblemente a un DVD y a un miniordenador. Cuando veo una película, la percepción es idéntica a la que se tiene en una sala de cine: gran pantalla que embebe la atención, oscuridad, nitidez perfecta de la imagen y gran calidad de sonido.…  Seguir leyendo »