Manuel Cruz

Este archivo solo abarca los artículos del autor incorporados a este sitio a partir del 1 de diciembre de 2006. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Si el artículo de Javier Cercas Un llamamiento a la rebelión, donde arremetía duramente contra los pactos de Pedro Sánchez con Carles Puigdemont para lograr la investidura como presidente del Gobierno de España, pretendía ser un aldabonazo en la conciencia de muchos votantes de izquierda, como venía sugerido desde el mismo título, habrá que acordar que la pretensión se ha saldado con un rotundo fracaso. Porque la verdad es que su escrito no ha dado lugar prácticamente al menor debate en el seno de dicho sector. Al contrario, en esa orilla más bien ha recibido sobre todo un llamativo silencio y, cuando no, groseras descalificaciones ad hominem.…  Seguir leyendo »

Entre neorrancios y melancólicos

En nuestros días, una de las expresiones más frecuentes de la ignorancia del pasado en el espacio público la encontramos en tantas propuestas y manifestaciones que, presentándose como disruptivas y novedosas, no van más allá de constituir un remake involuntario de propuestas y manifestaciones ya experimentadas en etapas pretéritas. No deja de ser curiosa la paradoja. En la actualidad, sobre quien ose declarar su añoranza por algún momento del pasado y, por la razón que sea, considere que en la comparación con el presente aquel sale ganando en un determinado aspecto, caerá con absoluta seguridad el anatema de neorrancio. La paradoja reside en que la sentencia condenatoria muy probablemente la emitirá alguien que, declarando ser el representante más perspicaz y cualificado del presente, se sirve de categorías, discursos e incluso consignas de otro tiempo (desde la obsoleta categoría de progreso hasta un leninismo de mercadillo, pasando por consignas tan vintage como “alerta antifascista”).…  Seguir leyendo »

Al PP le conviene el federalismo

En la República Federal de Alemania a nadie en su sano juicio se le ocurriría afirmar que el federalismo es cosa de izquierdas, de idéntica manera que tampoco a nadie en Francia se le ocurriría sostener que ser jacobino equivale a alinearse con la derecha. El hecho de que en lugares como España pueda haberse producido en un período histórico en particular una coincidencia entre formas de Estado y posiciones políticas no debería afectar a la esencia del asunto. Que, en definitiva, se resume en que tanto una concepción más unitaria como otra más descentralizada son perfectamente pensables con independencia de cualquier opción político-ideológica concreta.…  Seguir leyendo »

La izquierda no cree en nada, según la derecha

No son pocos los ciudadanos a los que les genera un profundo estupor el hecho de que haya podido prender con tanta fuerza entre amplios sectores conservadores un argumento de una extraordinaria simplicidad: hay que “derogar el sanchismo” porque, se les dice, este constituye la quintaesencia de una manera de hacer política ajena por completo a cualquier tipo de valores. Probablemente para entender este relativo éxito comunicativo de la derecha convenga tomar en consideración alguno de los supuestos teóricos de los que parte y que, lejos de ser obvios o evidentes por sí mismos, se basan en un grueso error.

Pienso en el convencimiento, tan difundido en nuestra sociedad, según el cual existen dos tipos de personas claramente diferenciadas, las que poseen valores y las que carecen por completo de ellos.…  Seguir leyendo »

En otra época, el asunto al que hace referencia el título del presente artículo —en definitiva, el del previsible resultado de las próximas elecciones generales— habría venido formulado en términos muy diferentes a los ahora escogidos. El mero hecho de que se hayan preferido los negativos y, por añadidura, minimalistas, pretende señalar la evolución que ha ido experimentando en los últimos tiempos el imaginario colectivo en relación con la cosa pública. Una evolución cuyo signo se dibuja más en términos de rechazo que de adhesión, en la que el voto ciudadano toma más en cuenta aquello que teme que aquello que anhela.…  Seguir leyendo »

¿Refunfuñones de la Transición o refunfuñones con la Transición?

Los refunfuñones tienen, ciertamente, mala imagen. Se les asocia con los viejos (y viejas, claro) malhumorados ante la deriva del mundo, en permanente lamento por el mal uso que de su legado han hecho quienes han venido después. Frente a ellos, los indignados vienen asociados a la juventud, y no es que tengan buena imagen: es que su indignación reviste de un manto de épica todas sus reivindicaciones, sean estas las que sean. De hecho, suelen aparecer como quienes aún poseen una mirada moral tan limpia que se enervan hasta el extremo ante los males del mundo, siendo capaces de proponer, frente al reseco egoísmo de sus predecesores, un futuro diferente y mejor para todos.…  Seguir leyendo »

Si valiera la imagen de que todo ese conjunto de procedimientos, instituciones y prácticas que denominamos democracia viene a constituir algo parecido a los ropajes con los que se reviste el cuerpo de la sociedad para protegerse de las inclemencias de la historia, a renglón seguido deberíamos añadir la puntualización de que se trata de un cuerpo en continuo crecimiento y transformación. Lo que requiere de manera ineludible que se vayan modificando las prendas con las que lo revestimos, con el objeto de adaptarlas a sus cambiantes formas. Es en ese sentido en el que tantas veces se ha dicho que la democracia es una tarea inacabable, un permanente work in progress, precisamente porque su más profunda razón de ser se relaciona con proporcionar a los ciudadanos las herramientas adecuadas para afrontar los nuevos retos que plantea el hecho de querer vivir juntos de una determinada manera.…  Seguir leyendo »

Cuando no hay más política que la prepolítica

En tiempos de bancarrota de la idea de futuro, se diría que la única manera de la que dispone la izquierda para convertir en atractivo lo que tenemos por delante es proponer como objetivo primordial el de conseguir escapar del pasado, convertido en un ámbito todo él desechable por completo. No estamos exagerando. Pensemos, por ejemplo, en los términos en los que hoy se plantea el debate político, en el que el menor regreso a lo que dejamos atrás en cualquier aspecto es presentado como algo que debería infundirnos genuino temor (excepto cuando se trata de derogar lo llevado a cabo por el adversario, claro está).…  Seguir leyendo »

La deriva caníbal del periodismo

Nada hay completa y absolutamente nuevo. De haberlo, nos resultaría por entero ininteligible. Todo lo que se presenta revestido con los ropajes de la novedad tuvo un antecedente que en cierto modo predispone a recibir lo que ahora irrumpe o con alborozo o con escándalo. He aquí una consideración que tanto vale para la historiografía más académica como para el devenir de la banalidad más cotidiana o, si se prefiere decir esto mismo de otra manera, para cualquier moda en cualquier ámbito.

Puestos a escoger uno en el que ejemplificar dicha dinámica, los medios de comunicación y la forma en la que se constituyen en la región privilegiada del espacio público nos brindan un material de considerable utilidad, amén de suma importancia.…  Seguir leyendo »

Venir de pobre

De un tiempo a esta parte resulta cada vez más frecuente que cuando alguien accede a un cargo público de una cierta relevancia, los medios de comunicación se hagan eco de la información —por lo general filtrada por el propio gabinete de prensa del cargo en cuestión— según la cual los abuelos o los padres de este último no procedían de ningún sector acomodado, sino que eran de origen más bien humilde (cuanto más humilde fuera, más se destacan los detalles concretos).

Sin duda, no se trata de una información neutra o meramente anecdótica, sino que, tras la apariencia de estar proporcionando unos datos objetivos, subyace más de un mensaje que en ocasiones el propio protagonista se encarga de destacar en posteriores entrevistas.…  Seguir leyendo »

Siempre me he preguntado cuántas anécdotas se necesitan para constituir una categoría. No me lo pregunto por preocupación epistemológica o cualquier otra de parecido tenor, relacionadas con mi querencia filosófica, sino por razones bien prácticas, relacionadas con lo que me rodea. En Cataluña, resulta extremadamente frecuente que cuando alguien lamenta o censura determinados comportamientos —lamentables o censurables sin la menor reserva—, relacionados con las posiciones independentistas, los aludidos se defiendan argumentando el carácter excepcional y, por tanto, poco representativo, de los comportamientos en cuestión. “Son unos pocos casos aislados que no permiten extraer conclusiones de carácter general”, suele ser la respuesta, ya estandarizada, que se proporciona desde el oficialismo.…  Seguir leyendo »

La incapacidad de escuchar

Hay gente que confunde argumentar con hablar sin parar. Suele ser la misma que confunde hablar de corrido con hablar corriendo. Otros, en cambio, hablan tan despacio que parece como si les fatigara su propia habla y tuvieran que sentarse a descansar a media palabra. Tanta es su lentitud que uno acaba temiendo que vayan a desfallecer a la mitad de una esdrújula (por no hablar de los adverbios de modo terminados en -mente, que se les deben hacer un auténtico calvario).

Quienes hablan tan deprisa pueden transmitir dos sensaciones, bien diferentes entre sí. Una es la de que tienen tantas cosas que decir que las palabras se convierten para ellos en una rémora para su pensamiento, una especie de maleza lingüística en sus bocas que obstaculiza que por ellas pueda salir, fresco y poderoso, todo un caudal desbocado de ideas.…  Seguir leyendo »

Para un político hay algo todavía peor que ser banal, y es ser banal en tiempos dramáticos. Probablemente porque entonces su banalidad pasa a ser culpable y deviene frivolidad sin más. No parece una hipótesis muy aventurada suponer que en los actuales momentos la rampante desafección de la ciudadanía de este país respecto a sus representantes públicos sea debida, a partes desiguales, tanto al empeño de estos en crispar y polarizar en vez de en resolver, como a su frivolidad, efecto de una banalidad que, lejos de resultar ocasional o anecdótica, tiene todo el aspecto de ser estructural, constituyente, de su manera de funcionar.…  Seguir leyendo »

Como la rana en el agua hirviendo

Francamente, no sé con qué imagen quedarme, si con la intuitiva y directa del polvorín sobre el que parecemos estar sentados o con la algo más elaborada de la rana que, colocada en una cacerola con agua, si esta es llevada a la ebullición a fuego lento, se cuece hasta morir sin advertir el peligro. Probablemente las dos resulten de utilidad para ilustrar nuestra situación actual, aunque la necesidad de poner título a esta pieza me haya obligado, solo a efectos de eficacia expositiva, a tomar partido por la segunda.

Por lo que respecta a la primera, valdrá la pena empezar por alguna pequeña puntualización previa que justifique su pertinencia.…  Seguir leyendo »

Cuando los políticos dan miedo

Que la política se hubiera convertido en un espectáculo más de nuestra sociedad (no en vano así denominada hace más de medio siglo por Guy Debord) comportaba un peligro que ha terminado por materializarse. El peligro era el de que, por una u otra razón, el espectáculo fuera quedándose sin espectadores. La versión más plausible hasta hace poco era que el abandono se produjera, lisa y llanamente, por aburrimiento. En efecto, la reiteración de los mismos argumentos, el mismo incumplimiento de las promesas electorales, las mismas presuntas regeneraciones convertidas en meros relevos personales y otros ítems análogos, habrían ido provocando el desinterés ciudadano hacia unos guiones perfectamente previsibles que los nuevos actores no hacían otra cosa que representar por enésima vez, apenas remasterizando las viejas versiones.…  Seguir leyendo »

El Senado donde pararse a pensar

Que gran parte de la ciudadanía de este país tiene una imagen poco positiva del Senado es cosa de sobra conocida. Se encuentra muy extendida la opinión acerca de la inutilidad de la Cámara Alta, que tiende a ser vista como una réplica escasamente eficaz del Congreso, como el lugar al que se envían las leyes para ser ratificadas en su redactado inicial y que, de verse enmendadas, regresan a su punto de origen para que de nuevo los diputados decidan su suerte final.

Otra opinión asimismo muy extendida es la de que el Senado es un cementerio de elefantes al que son destinados los políticos más veteranos cuando entran en el último tramo de su carrera, a modo de semirretiro confortable para que, no perdiendo del todo su relación con la esfera pública, puedan ocuparse en tareas más relajadas y apacibles.…  Seguir leyendo »

La dividida herencia de la Transición

Antes se entraba en política para hacer algo, y ahora se entra para ser alguien”, afirmaba hace unas semanas Jordi Sevilla en unas declaraciones a La Vanguardia. Podía haber añadido —aunque en realidad no hacía falta porque se le entendía todo— que aspiran a ser alguien por medio de la política quienes no alcanzarían a serlo por ningún otro medio. Si nos quedásemos en esta constatación, alguien podría pensar que nos encontramos ante la enésima evocación de carácter nostálgico referida a unos presuntos buenos tiempos perdidos en los que las cosas eran muy diferentes —para mejor, obviamente— a como son en nuestros días.…  Seguir leyendo »

Juan Carlos I como chivo exculpatorio

De entre las muchas formas que existen para abordar el análisis y valoración de los aspectos de la conducta del rey emérito que han sido sometidos a escrutinio crítico a lo largo de los últimos meses, probablemente quepa resaltar dos. Una sería a través del concepto de responsabilidad. Cuando se asume este enfoque por supuesto que en primer plano hay que poner la que corresponde al protagonista de unos comportamientos inequívocamente reprobables desde diversos puntos de vista. Pero sin duda también parece obligado señalar a sectores y personas que, por acción o por omisión, han contribuido, y de manera significativa, al desenlace conocido.…  Seguir leyendo »

Mucho antes de que Pablo Iglesias planteara su propuesta, que tanto revuelo armó en su momento, de naturalizar los insultos ya había amplios sectores en este país que, sin alardear de ella ni preocuparse en teorizarla, llevaban tiempo poniéndola en práctica. Se me dirá que no es lo mismo insultar desde un lugar que desde otro, y que lo que resulta intolerable en este caso es pretender hacerlo desde el poder. Incluso aunque pudiera aceptarse el matiz, algunos de los que hoy fingen escandalizarse ante las declaraciones del vicepresidente llevan tiempo ellos mismos insultando desde alguno de los espacios controlados por el poder.…  Seguir leyendo »

Hastiados del mundo

Estas semanas de aislamiento han sido también, gracias a la tecnología, semanas de hipercomunicación. Probablemente, todos hayamos recibido una cantidad mucho mayor de mensajes, en diversos formatos y en las diversas redes, de los que recibimos habitualmente. Este incremento en el volumen de mensajes ha tenido un doble efecto, sin duda positivo. Por un lado, nos permitía ir tomándole el pulso al cambiante humor de los diferentes sectores de nuestra sociedad, aparentemente unidos al principio de todo esto y luego enfrentados, en algunos momentos de forma agria y cainita. Pero tanta información, a la que se podría añadir la recibida a través de los medios de comunicación más clásicos, centrados todos ellos casi en exclusiva en el mismo asunto, también nos ha permitido componernos una cierta imagen de conjunto del estado de ánimo colectivo.…  Seguir leyendo »