Manuel Cruz (Continuación)

Está en la naturaleza del saber ser sabido. Y así como la palabra hablada reclama unos oídos dispuestos a escucharla (no hay cosa más triste e inútil que la famosa voz que clama en el desierto) y la palabra escrita requiere de unos ojos que se hagan cargo de esos signos, así también lo conocido en algún momento por el ser humano no parece que pueda admitir más destino que el de transmitirse a otros seres humanos. Acaso un ejemplo un tanto extremo sirva para ilustrar lo que se está pretendiendo afirmar: ¿imaginan a un astrónomo que descubriera, pongamos por caso, la existencia de una nueva galaxia en el confín más remoto del universo, o de una estrella hasta el momento desconocida en nuestro sistema solar, y decidiera no hacérselo saber a nadie por no importa qué razón (el enfado con su comunidad científica, la protesta por falta de ayudas públicas a la investigación o por cualquier otro motivo semejante)?…  Seguir leyendo »

Con ocasión de la refundación de la vieja Convergència Democrática de Catalunya en el nuevo (aunque de nombre provisional) Partit Demòcrata Català, fueron muchos los analistas que destacaron el hecho de que la refundación no consistía solo en un cambio de siglas, sino también en una reconsideración de sus principios básicos. Lo que más se destacó fue que el nuevo partido, en efecto, se definía como republicano e independentista. Pero eso significaba, como se señaló de inmediato, que desde el punto de vista electoral catalán se producía una coincidencia con los rasgos por los que se define su principal rival electoral, ERC, coincidencia que convertía en extraña la refundación puesto que, a fin de cuentas, ¿qué sentido tenía clonar lo que ya existía si, por añadidura, la clonación se llevaba a cabo con materiales de dudoso origen?…  Seguir leyendo »

No tengo la menor duda de que Pablo Iglesias se cree eso que ha declarado en alguna ocasión de que la diferencia entre derecha e izquierda es un juego de trileros. De la misma forma que también estoy convencido de que Íñigo Errejón es sincero cuando celebra alborozado —como si de la buena nueva teórica del siglo XXI se tratara— la categorización de los significantes vacíos.

Probablemente resulte fácil estar de acuerdo en que los rasgos que sirvieron durante largo tiempo para definir izquierda y derecha han ido variando, conforme variaba la propia sociedad (con ello tiene que ver precisamente la crisis de la socialdemocracia: con sus dificultades para mantener intactos sus viejos ideales redistributivos en los nuevos escenarios), aunque siempre quepa hablar de la permanencia de ciertos principios o anhelos generales, vinculados fundamentalmente con el desarrollo y cumplimiento de los principios ilustrados clásicos.…  Seguir leyendo »

Por qué sobra la Filosofía

Los profesores de la Universidad Complutense de Madrid se han enterado por los periódicos del plan que el rectorado de esa institución prepara para la reorganización de sus centros. Lo esperaban con interés, porque las universidades públicas están muy necesitadas de atención, como en general todo nuestro sistema educativo. La mala noticia es que, descontando la cansina muletilla retórica de la “calidad docente e investigadora”, el plan no contiene más que números. Los números son importantes. Las facultades superiores son también centros de gestión, y la gestión es en buena medida cosa de números. Pero en cuestión de números los supuestos beneficios del proyecto no están mínimamente cuantificados (no hay memoria económica, aunque se anuncia un ahorro que no llega al 1% del presupuesto de la universidad), sino ocultos por otra muletilla, la del “dinamismo y la flexibilidad”, inconcreta e insuficiente para justificar el destrozo académico que dichos números esconden.…  Seguir leyendo »

Hace algo más de un mes, el cuadernillo de Cataluña de este diario publicaba la noticia del concierto cuya preparación estaban ultimando los músicos Ricard Miralles y Kitflus con versiones exclusivamente al piano de canciones de Joan Manuel Serrat, con el que tanto han colaborado ambos. Confieso que reparé en la noticia por la foto que acompañaba al reportaje. En ella se podía ver a Ricard Miralles, sentado ante el teclado de un piano de cola, y de pie, acodados sobre su negra madera, a Kitflus y a un Joan Manuel Serrat relajado y sonriente. Feliz.

En el cuerpo del texto el lector podía encontrar los motivos de la felicidad del cantautor, que él mismo no se recataba en explicitar: “Tengo la suerte de no tener la necesidad de hacer un disco obligatoriamente.…  Seguir leyendo »

Hace algunas semanas, Iñigo Errejón era preguntado por su posición frente al federalismo. Su respuesta me resultó sumamente decepcionante, máxime viniendo de alguien que hace gala de su condición de politólogo: “Estamos aguardando a ver en qué se concreta la oferta del PSOE”. Ni una palabra de valoración de la propuesta federal, ni la menor reflexión sobre la manera en que se debe materializar políticamente la articulación entre las diversas naciones que componen España, ni, menos aún, cómo se sustanciaría el nuevo encaje de Cataluña en ella.

Podemos lleva escondido tras el burladero de la indefinición demasiado tiempo. En verano de 2014 el mismo Errejón, consultado por Pablo Iglesias respecto a si convenía que participara en un debate con Pedro Sánchez y Alberto Garzón sobre el modelo de Estado, proponía la siguiente astucia: “Dudo.…  Seguir leyendo »

La sonrisa del des(a)tino

Empecemos por una constatación fronteriza con lo obvio: un determinado acontecimiento, por celebrado como positivo que pueda resultar, no convierte en igualmente positivo y bueno todo lo que viene después, aquello a lo que abre paso. Así, por poner un ejemplo que pueda servir de inicial ilustración, hubo casi total unanimidad en celebrar la llamada caída del Muro como un triunfo de la libertad política y de la democracia, y no creo que hoy hubiera, ni remotamente, parecida unanimidad (más bien al contrario) en la valoración, pongamos por caso, de la figura de Putin, o de los actuales Gobiernos de Hungría o Polonia.…  Seguir leyendo »

Convengamos, por un lado, que puede resultar ventajista dedicarse, a toro bien pasado, a desmenuzar de manera crítica, las reacciones que otros puedan haber tenido inmediatamente después de un suceso traumático (pienso en los atentados del pasado 13 de noviembre en París). Sin duda que, en caliente, es fácil que periodistas, tertulianos o políticos se dejen arrastrar por la emotividad y hagan afirmaciones que, si dispusieran de tiempo y sosiego, matizarían mucho más o incluso ni siquiera se atreverían a formular.

Pero, por otro lado, no es menos cierto también que tales situaciones le proporcionan a los ciudadanos la oportunidad de conocer algunas de los convencimientos más arraigados en aquellas personas, convencimientos que, por mor de la oportunidad, el interés o la conveniencia, suelen disimular cuando no se ven agobiados por la presión.…  Seguir leyendo »

La política de la queja

Podría ser una viñeta de El Roto. En la esquina de arriba, un representante del poder, un tipo grande y gordo, se dirige, amenazador, a un hombrecillo que desde el rincón inferior del cuadro no se atreve, atemorizado, a abrir la boca: “¡que te calles!, ¡te tengo dicho que no quiero ni oír hablar de la espiral del silencio!”, le increpa a voces. Podría ser una viñeta humorística, pero desgraciadamente también es real. Quienes han mencionado, con esa misma o con otra expresión, la existencia de una intimidación a quien discrepa de las ideas hegemónicas hoy en el espacio público catalán, se ha encontrado, de inmediato, con toda la artillería del oficialismo (desde los desmentidos sin contenido alguno a las burlas, pasando por las insidias ad hominem).…  Seguir leyendo »

Estos otros tampoco nos representan

Empecemos por una constatación bien sencilla. Tanto a Artur Mas como al partido de Pablo Iglesias parece unirles una análoga manera de operar políticamente. No se rigen por la lógica de la convicción (todo lo responsable que haga falta), lógica que les llevaría a presentar sus propuestas, argumentar su bondad e intentar persuadir a la ciudadanía para que les apoyara con el objeto de materializarlas, sino que su modo de funcionar parece responder a un designio de carácter totalmente distinto.

En realidad, la lógica que aplican (por llamativo que pueda parecer en el caso de Podemos) es la lógica del mercado, consistente en acomodar su oferta política a la supuesta demanda que creen detectar en la ciudadanía, inclinándose por aquella causa o reivindicación para la que suponen que existe un nicho (de mercado, obviamente).…  Seguir leyendo »

Fui a ver la película de Enrique Urbizu La vida mancha cuando se estrenó, hace ya algo más de una década. Confieso que lo hice por algo que, con un alto grado de autoindulgencia, me atrevería a denominar deformación profesional, pero que en realidad no pasa de ser una superstición íntima. Con ese título, me dije sin el menor fundamente in re, resulta imposible que sea una mala película.

Sin embargo, no pretendo hablarles de la película en cuanto tal, sino de algo, relacionado precisamente con su título, que me sucedió el día que acudí a verla, unos minutos antes de entrar en la sala.…  Seguir leyendo »

Mariano Rajoy, Pablo Iglesias y Oriol Junqueras piensan lo mismo. O, según se mire, no piensan nada, como intentaré explicar a continuación. En todo caso, lo cierto es que coinciden en utilizar idéntico argumento, el del sentido común, convertido de un tiempo a esta parte en clave de bóveda de todos sus planteamientos, o en afirmación pretendidamente concluyente que aspira a dejar sin réplica en un debate a cualquier posible adversario o contrincante, como prefieran decirlo.

Bastará con que rebobinemos solo un poco en el calendario las declaraciones de unos y de otros para constatar que fue el actual inquilino de La Moncloa quien, cuando todavía no lo era, se apuntó primero al recurso.…  Seguir leyendo »

Visto uno, vistos todos

No me quedó otro remedio que enterarme porque lo proclamaba a voz en grito desde la mesa de al lado. La muchacha, que, a la vista de sus modales, su manera de hablar y su forma de vestir parecía pertenecer a una clase social acomodada, intentaba disuadir de su idea de llevar a cabo un crucero por los fiordos noruegos como viaje de novios a una de las amigas con las que compartía mesa. Ella, explicaba, ya había hecho tiempo atrás ese mismo crucero con su familia y había regresado decepcionada. El motivo de su decepción no podía ser más concluyente: “Visto uno, vistos todos”, sentenciaba a modo de resumen de su aburrida experiencia.…  Seguir leyendo »

Lo que caracteriza al filósofo es el hecho de que trabaja con las ideas. Todos los filósofos, por definición, comparten dicho objeto: es eso y no otra cosa lo que los constituye como tales (por supuesto que pueden tomar la decisión de abandonar el territorio de las ideas y, siguiendo las indicaciones de Marx en su tesis XI sobre Feuerbach, dedicarse a transformar el mundo, pero en tal caso estarán comportándose como ciudadanos con elogiable sensibilidad política y social, pero ya no como filósofos). Lo que diferencia a unos filósofos de otros, lo que permite establecer una tipología entre ellos, es el lugar donde creen encontrarlas.…  Seguir leyendo »

El desencanto que viene

No es verdad que no haya nada nuevo bajo el sol (el sol mismo hubo un instante en que fue nuevo). Como tampoco lo es que seamos por completo inaugurales, cual Adán en el paraíso. En el primer caso no habría nada que hacer; en el segundo no sabríamos qué hacer. En realidad, incluso la más rabiosa novedad contiene siempre alguna proporción de mezcla entre lo inédito, lo absolutamente original, y lo conocido, lo déjà vu.Este principio general, presente a lo largo de toda la historia, se conjuga con una relativa facilidad en las diferentes situaciones particulares. Afirmar que actualmente en España estamos a punto de volver a vivir una segunda Transición, y reservarse los papeles que hace casi cuarenta años representaron los viejos actores sale gratis, en el fondo porque no es más que un deseo (aceptemos, con benevolencia, que tal vez incluso piadoso) cuya verosimilitud todavía no se ha puesto a prueba.…  Seguir leyendo »

Sentimientos que fundan derecho

Conviene no apresurarse a la hora de descalificar el concepto de identidad. Sin duda está en la mente de todos el aprovechamiento que los nacionalismos de diverso tipo han hecho del mismo —en especial en su variante de identidad nacional— como instrumento privilegiado para homogeneizar artificial y tendenciosamente las conciencias de los ciudadanos, apelando a la sentimentalidad, pero resultaría engañoso reducir la identidad a esta única función.

Planteada la cosa de una manera algo apresurada y sintética, cabría distinguir entre dos maneras de recurrir a los elementos identitarios, cada una de las cuales merece una diferente valoración. Una primera tiene que ver con la mínima cohesión social necesaria en cualquier país.…  Seguir leyendo »

Lo que me quede de vida

El moribundo al que, en su lecho de muerte, le comunicaran la noticia de que le ha tocado el premio gordo de la Lotería Primitiva, probablemente sonreiría melancólico. Casi en el otro extremo del arco de la vida, los adolescentes suelen sentirse invadidos por una intensa alegría cuando reciben el más insignificante de los halagos. En medio, las diferentes edades componen una variada paleta de colores en cada uno de los cuales encontramos una diferente tonalidad (esto es, una manera propia de reaccionar ante cuanto de bueno nos va ocurriendo) de lo que acaso podría denominarse un color universal. Con todo, valdrá la pena no perder de vista los dos primeros ejemplos.…  Seguir leyendo »

El concepto de transparencia tiene mucho de opaco, si se me permite el fácil juego de palabras. A pesar de la casi unanimidad en el elogio que suele concitar la mera mención del término, a poco que se analice su contenido (tarea emprendida con particular agudeza por el filósofo coreano Byun-Chul Han en su librito La sociedad de la transparencia)se percibe de inmediato las zonas de sombra que alberga.

No me voy a entretener en un asunto menor, pero que merece ser considerado como muy sintomático a la hora de plantear el asunto. Uno de los lugares en los que uno encuentra en mayor abundancia reivindicaciones de la transparencia es en las redes sociales y en diversos foros de Internet, donde individuos que sistemáticamente ocultan, de manera muy poco transparente, su identidad tras un pseudónimo (los llamados troll) se dedican a rasgarse las vestiduras, entre insulto e insulto, por la falta de transparencia de instituciones y responsables públicos.…  Seguir leyendo »

El ascensor estaba a punto de cerrar sus puertas, pero los vecinos que acababan de entrar en él fueron tan amables de mantenerlas abiertas para que pudiera aprovechar el viaje y subir con ellos. Tuve que darme una pequeña carrerita desde el portal y cuando, por fin, entré, algo agitado, en el cajetín, me sorprendió encontrarlos inusualmente engalanados. No pude evitar hacer una referencia a dicha circunstancia (con un comentario del tipo “vais muy elegantes” o cosa parecida: no recuerdo ahora bien mis propias palabras), y fue la segunda parte de su respuesta la que, tiempo después, ha regresado con nitidez a mi memoria.…  Seguir leyendo »

Cómo hemos llegado hasta aquí

La pregunta “¿qué está pasando en Cataluña?”, que de manera casi inevitable se nos suele formular a los ciudadanos de esta comunidad en cuanto ponemos un pie fuera de los límites de la misma, no tiene, desde luego, una respuesta simple. A pesar del empeño de los profesionales del trazo grueso, resulta prácticamente imposible dar cuenta de la complejidad de la actual situación por recurso a unos pocos elementos. Y una dimensión fundamental para hacer algo más inteligible dicha complejidad es la de los antecedentes. En efecto, poco se entiende de lo que está teniendo lugar en esta esquina de España si no se complementa la pregunta inicial, de apariencia meramente sincrónica, con otra, que atienda a los factores que están en el origen de todo y que han contribuido eficazmente a que haya terminado por ocurrir lo que ahora estamos viviendo.…  Seguir leyendo »