Manuel Lucena Giraldo (Continuación)

Si hubieran gritado tanto en la realidad histórica como lo hacen en las películas o teleseries que fabrican sobre ellos, los conquistadores españoles hubieran sido incapaces de comunicarse. Por supuesto que las imágenes que se difunden de modo habitual en las pantallas, habitadas por machotes sucios, barbados, fuera de sí salvo para torturar, responden a que escritores y cineastas del ámbito de la cultura en español han carecido por lo general del valor –y la ambición– necesarias para romper con las «verdades cansadas» de la leyenda negra. También en este campo la ficción resulta más aburrida y plana que la historia.…  Seguir leyendo »

Somos más y somos mejores. Pero en un tiempo global gobernado por la comunicación instantánea, no podemos seguir esperando que nos conozcan, o quieran bien, solo porque España es una nación tan antigua que parece que siempre ha estado ahí. Las estatuas de sal o los relojes de sol ya no se llevan. Tampoco las políticas públicas y privadas de la disimulación («no es para tanto»), o la postergación («vuelva usted mañana»). La primera conduce directamente al enconamiento de los problemas, pues no se resuelven por sí mismos. La segunda precipita en la anomia a la sociedad y en la melancolía a emprendedores y audaces, aquellos dispuestos a salir de la zona de confort y adaptarse a la globalización.…  Seguir leyendo »

Lo que molesta tanto de Cristóbal Colón a populistas, indigenistas y totalitarios de todas las procedencias, se resume en que gracias a la gesta que protagonizó el 12 de octubre de 1492 al servicio de la Corona de España, nació un verdadero mundo global. Para partidarios de identidades estrechas y racistas, Colón representa un hecho (no una opinión) indiscutible, que les molesta sobremanera: todos los seres humanos venimos de otra parte. Colón es uno de los fundadores de la sociedad abierta. Como resultado de sus acciones, nadie tiene derecho a proclamarse como indígena, nativo o «pueblo originario», ni guardián de esencia nacionalista alguna, porque la única y verdadera historia global de la humanidad es la de sus desplazamientos.…  Seguir leyendo »

Preguntas y respuestas sobre España

Lo que tiene de particular la historia de España respecto a la de otras naciones europeas y del resto del mundo es que empieza antes que las demás. Existen excepciones fuera de Europa, como China o Persia, cuyas expresiones actuales, el Irán de los ayatolás y la República popular china, resultan tan imperiales en su comportamiento y tradiciones políticas como lo eran en 1492, cuando los Reyes Católicos concluyeron la unificación de los reinos peninsulares, a falta de la incorporación de Navarra en 1512. Esta circunstancia de la antigüedad determina elementos cruciales. España fue imperio global (el primero, tras la incorporación de Portugal en 1580) antes que Estado-nación, bajo la forma de una monarquía compuesta.…  Seguir leyendo »

Tenemos un problema de comunicación. Alguno diría que como todo el mundo, pero sin duda en el caso español existen especificidades, que se podrían resumir en la famosa «distorsión cognitiva». El «cómo nos ven» y el «cómo nos vemos» no encajan, no se entrecruzan para producir un sentido de la realidad española colectiva e individual, basamento de una comunidad emocional potente y articulada. Cuando los sucesos de la vida política y social nos son favorables, cuando «España va bien», bajo unos parámetros no solo razonables sino –lo que es más importante–, comparables con los de quienes nos rodean, muchos se empeñan en que no es para tanto.…  Seguir leyendo »

Dinámicas y dilemas del Español

Si tenemos la fortuna de visitar en las próximas vacaciones Vietnam, es posible que el guía turístico se dirija a nosotros en un perfecto español con acento de Colombia. La explicación radica en que ambos países pusieron en marcha hace años un programa pionero de formación de guías turísticos en nuestro idioma, como parte de una iniciativa de conocimiento mutuo e innovación empresarial. Tan excelente noticia contrasta con otras informaciones que pasan desapercibidas, pero desgraciadamente se han vuelto recurrentes. En algunos departamentos de literatura y lengua española de instituciones de Estados Unidos y otros países, han aparecido casos de rechazo a candidatos por hablar español de España y no español «latinoamericano».…  Seguir leyendo »

Lo que era anécdota se está convirtiendo en categoría. Se habla mucho de Miami como puente hacia el mañana, porque se trata de una urbe hispana en la que cuesta trabajo practicar inglés, pero la realidad es que España es cada vez más nodo y puente de entrada de los americanos, del norte y del sur, en los entornos de una globalización consolidada. No son solo los nacionales de Estados Unidos, que pese a su patrimonialización del nombre del continente (América) desde su independencia en 1776, conviene llamar no americanos, sino estadounidenses. Nos hallamos ante un fenómeno de escala mayor, la presencia multiplicada en España de nacionales del llamado «Nuevo Mundo», de Patagonia a Alaska, estadounidenses incluidos.…  Seguir leyendo »

En uno de sus libros más interesantes, «Anglomanía», el historiador Ian Buruma estudió la fascinación hacia Gran Bretaña que han padecido buena parte de las elites continentales europeas, desde el siglo XVII hasta nuestros días. Con no poca ironía el autor, holandés de nacimiento, subtituló el volumen «Una historia de amor europea». Semejante apreciación recuerda la famosa frase del viajero que, al llegar al Canal de la Mancha (para ellos, no lo olvidemos, canal inglés, English Channel) y observar la niebla en el horizonte, afirmó, sin dudar un segundo, que el continente se encontraba aislado. Esta «Anglomanía» ha venido a representar tanto un legado de los siglos pasados, en los que las aristocracias europeas y las dinastías reinantes se hallaban vinculadas mediante relaciones familiares y de linaje, como un reflejo de la formación clásica que se imponía a sus vástagos.…  Seguir leyendo »

En diferentes lugares del mundo se preguntan por lo que acontece en España en estos días postelectorales. Con verdadero sentimiento de afecto y preocupación, o la actitud encubierta y resentida de quien constata que vamos a peor. A pesar de la imagen parroquial y de ensimismamiento –o directamente paleta– que algunos españoles mantienen de sí mismos, como si vivieran aún en un mundo desconectado, basta un pequeño esfuerzo para calibrar la dimensión española en el entramado de la globalización. Ciertamente, los asuntos de España no abren los noticieros de Asia ni de Estados Unidos, aunque los dictados del populismo intenten convencer de que es así.…  Seguir leyendo »

El proceso de ruptura del imperio español que comenzó en 1808 no concluyó hasta 1824. En mayo de aquel año fatal las tropas napoleónicas invadieron a traición un reino vecino y aliado, lo que desencadenó tanto una reacción popular y patriótica como una fragmentación de los grupos dirigentes entre «colaboracionistas», piadosamente llamados «afrancesados», y leales a la nación española. Durante los primeros meses de 1810, cuando los que no habían caído prisioneros o estaban muertos se encontraban confinados en Cádiz y se esperaba su caída en manos del tirano corso y su ejército de más de medio millón de soldados, algunos españoles americanos tomaron la drástica decisión de organizar sus propias juntas patrióticas provinciales, al margen del gobierno peninsular, la regencia, que desconocieron en adelante.…  Seguir leyendo »

Colón, político y escritor

El punto de partida del mundo que vivimos fue el descubrimiento de América, la llegada de Cristóbal Colón y un grupo de eficaces y valientes marinos españoles a un islote de las Bahamas, el 12 de octubre de 1492. La dimensión del acontecimiento fue invisible a ojos de sus contemporáneos. Ellos pensaron con toda lógica que habían llegado a un lugar frente a China o Japón. A los indígenas, quizás taínos, que los vieron aparecer en una playa, les parecieron sin duda las gentes más extrañas que habían visto nunca. Esa madrugada se puso en marcha la conversación global, la interrelación humana a escala planetaria.…  Seguir leyendo »

Apología de Madrid

Los estudios recientes sobre la construcción de la imagen de España han mostrado que la convivencia multisecular de los españoles como nación reúne tres campos de expresión cultural y experiencia histórica. El primero procede de la España imperial y se halla asociado a la leyenda negra. Fuente tan eterna como aburrida de calumnias, dicterios y falsedades, se formó en el siglo XVI, cuando España tenía una posición relativa de poder europeo y global que despertaba envidias y tocaba intereses en todas partes, como los Estados Unidos hoy. El estereotipo preferido de esa imagen es el conquistador, en la realidad histórica un fundador de ciudades, que prolongó la dinámica en América y Asia de la reconquista peninsular, castellana y aragonesa.…  Seguir leyendo »

Teleseries e Historia Nacional

La sempiterna «crisis de la cultura» forma parte del paisaje de nuestro tiempo. Como la crisis ecológica, la globalización, los campeonatos mundiales de fútbol y, por lo que se ve últimamente, el rampante populismo. Todas esas crisis se reformularon en el mundo occidental durante una década tan intensa como sobrevalorada, los años sesenta. En aquel decenio fatal en tantos sentidos, un grupo de hippies avispados, jóvenes talentosos de provincias, en especial en Gran Bretaña y Estados Unidos, fue capaz de diseñar las futuras industrias del rock y la contracultura. Tuvieron las nuevas tecnologías de su parte. Sin ese eficaz invento de comunicación de masas que es la televisión, la democratización del consumo cultural, que sirvió para disolver o mitigar brutales tensiones sociales, resultantes del final del imperio británico o la implantación de los derechos civiles en la era Kennedy, no hubiera sido posible.…  Seguir leyendo »

Es condición general de los historiadores, a fin de cuentas señores del tiempo, alcanzar una avanzada edad. Doble mérito si además, como en el caso del maestro y premio Príncipe de Asturias John H. Elliott, se llega a los 85 años, este 23 de junio, en una forma espléndida. En tiempos convulsos como estos, resuena una afirmación suya de 1994 cargada de sentido: «La obligación del historiador es buscar lo que cree que es la verdad, por incómodas que sean las consecuencias. Todas las sociedades necesitan mitos, pero también requieren de historiadores que los cuestionen y de ese modo aseguren que el pasado no se fosilice en las mentalidades del presente».…  Seguir leyendo »

La falacia de las «Deudas Históricas»

La historia está mas viva que nunca. Pero no en la primera acepción literal y rigurosa del Diccionario de la Real Academia Española, «narración y exposición de los acontecimientos pasados y dignos de memoria», sino desafortunadamente en la octava, «mentira o pretexto». La confusión interesada entre la «Historia» con mayúscula y ciertas «historias», que según la séptima acepción son «narraciones inventadas», constituye una preocupante circunstancia de la actualidad. En esa supuesta identificación entre la Historia y las «historias», encuentra la avanzadilla del populismo una poderosa herramienta de corrosión institucional. Una vez fabricado un pasado a medida, cuya función es dar pábulo al resentimiento y desarmar los consensos cívicos e intergeneracionales, lo siguiente que hacen para dominar una sociedad es inventarse un lenguaje y hacerlo monocorde.…  Seguir leyendo »

El Canal de Panamá y la tradición de la ingeniería española

Del mismo modo que según refiere la sabiduría popular para dejar rastro de la existencia es preciso plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro, podría decirse que uno se pierde algo grandioso si no ha contemplado el canal de Panamá. En una de las esclusas del recorrido, la de Miraflores, junto al océano Pacífico, viajeros y turistas contemplan de manera habitual un espectáculo hipnótico.

Aunque existe un restaurante, la gastronomía, más bien de combate, es lo de menos. En ambos sentidos, gigantescas embarcaciones de contenedores, mercantes, naves de guerra, veleros de recreo, pesqueros y hasta nadadores individuales (caso de Richard Halliburton, que pagó 36 centavos en 1928 por atravesarlo) cruzan ante nuestros ojos en lo que es básicamente un ascensor acuático.…  Seguir leyendo »

De Carlos III a Felipe VI, historia del porvenir

Estamos tan acostumbrados a contemplar el Museo Nacional del Prado como uno de los iconos de España, que por lo general desconocemos su origen. El edificio maravilloso diseñado por Juan de Villanueva no fue concebido para atesorar las pinturas del Bosco, Velázquez o Goya. Allí debía situarse, según los planes diseñados en el reinado de Carlos III, la academia de ciencias que tanto necesitaba España, junto con instituciones anexas. Algunas perduran hasta nuestros días, como el Real Jardín Botánico, abierto en la sede actual del Prado en 1781, trasladado desde la sede de Migas Calientes, junto a Puerta de Hierro. O el Museo de Ciencias Naturales, establecido en 1776 como Real Gabinete de Historia Natural en la benemérita Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, junto a la Puerta del Sol.…  Seguir leyendo »

El tránsito a la inmortalidad de un escritor acontece cuando su apellido deviene en adjetivo. Así, usamos de manera habitual cervantino, o «shakespeariano», para designar cualidades vinculadas a sus creaciones literarias. Hace décadas que «garciamarquiano» devino en adjetivo. Rosa Beltrán indicó en las actas de un importante congreso de semiótica: «Como en toda enfermedad cuyas causas se desconocen, los síntomas del contagio del estilo garciamarquiano han sido descritos con metáforas y, casi siempre, como un padecimiento». Existe desde hace años una ruta turística garciamarquiana por el Caribe colombiano. Comienza en Cartagena de Indias y pasa por Barranquilla, Mompós, Santa Marta, Valledupar y por supuesto Aracataca, donde nació en 1927 el premio Nobel que acaba de abandonarnos.…  Seguir leyendo »

No está de moda explicar la historia verdadera del descubrimiento y colonización de América. Pero la ignorancia sobre lo que supuso en el devenir de la Humanidad no impide experimentar sus efectos. ¿Podríamos imaginar nuestra vida cotidiana sin tabaco, piña, tomate o patata? ¿O el mestizaje global sin el llamado «nuevo mundo»? ¿Existirían como son hoy las repúblicas americanas sin las ciudades que constituyeron el crisol de la experiencia occidental, llamadas por sus fundadores españoles San Francisco, Barcelona, Granada, Santiago o Mérida? Evidentemente, no. Por eso en un mundo cada vez más conectado el desmontaje de las invenciones del nacionalismo contemporáneo, articuladas sobre la leyenda negra, ese cadáver en el armario que siempre está ahí para el que no quiera pensar, resulta urgente.…  Seguir leyendo »

Desde el descubrimiento de América, la organización de los territorios conquistados por la Corona española tuvo en la ciudad su instrumento fundamental. Más allá del fragor de las batallas, o la exitosa conquista de ricos y poblados imperios como los de Aztecas e Incas, la colonización hispánica tuvo en la fundación de urbes, pueblos y aldeas la única posibilidad concebible de vida civilizada. En este sentido, la equivalencia entre imperio y vida urbana constituyó un elemento crucial del mundo atlántico español. Semejante constatación resulta igualmente válida para el territorio de los actuales Estados Unidos, en la medida en que más de la mitad de su geografía actual (un 54% en 1800) formó parte de él.…  Seguir leyendo »