Margarita Martínez Escamilla

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Esta semana se celebra el juicio por la muerte de Samba Martine, una mujer congoleña que agonizó en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Madrid, sin recibir la asistencia que requería. En los 38 días que estuvo encerrada acudió al servicio médico al menos en 11 ocasiones, sin que se le realizaran pruebas diagnósticas para averiguar la razón de su mal estado. Solo cuando su gravedad era extrema fue derivada a un hospital, donde murió a las pocas horas, el 19 de diciembre de 2011, por una infección que la había ido invadiendo poco a poco y a la que facilitó el camino la inmunodeficiencia por VIH que padecía.…  Seguir leyendo »

El 23 de agosto fueron devueltas a Marruecos 116 personas que el día anterior habían entrado en España a través de la valla de Ceuta. Las devoluciones se practicaron en aplicación del Acuerdo de Readmisión de 1992 entre el Reino de España y el Reino de Marruecos, en virtud del cual España puede entregar al país vecino a quienes desde allí han accedido irregularmente a nuestro territorio, con independencia de su país de origen. Durante años, Marruecos se había opuesto a la aplicación del acuerdo, en parte porque aceptar las devoluciones desde Ceuta y Melilla podía ser interpretado como un reconocimiento de la españolidad de estas ciudades.…  Seguir leyendo »

En la discusión pública en torno a los CIE (centros de internamiento de extrajeros), cada vez son más las voces que piden su cierre. Se trata de instalaciones de privación de libertad concebidas para facilitar la expulsión, por lo que es lógico que pidan su desaparición quienes reivindican otra política migratoria.

Sin embargo, la clausura de los CIE debería también promoverse por quienes aceptan la actual política migratoria en sus líneas generales y no creen posible renunciar a las expulsiones. Intentaré argumentar por qué, pero antes, algunos datos: en el 2015 fueron privadas de libertad en los CIE 6.930 personas, de las que solo fueron expulsadas el 41,43%.…  Seguir leyendo »

La verdad se erige como una de las necesidades más importantes de la persona que ha sufrido un delito extremadamente grave. No se agota en lo descrito como hechos probados en la sentencia de condena al culpable, pero gracias a esta se permite establecer el reconocimiento formal y público del crimen, así como etiquetar jurídica y socialmente a cada partícipe. Es el tiempo de la necesaria justicia formal.

La paz necesita, además, otra verdad más totalizadora, personal, emocional y profunda, expresada ante la víctima por un actor concreto: el terrorista causante de sufrimiento injusto e inútil. La coincidencia de víctima y terrorista en el mismo espacio no es sencilla, pero existe un método: encuentros y diálogos restaurativos o, expresado sintéticamente, en la denominación convencionalmente admitida, mediación autor-víctima.…  Seguir leyendo »