María Jimena Duzán

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Federico "Fico" Guitiérrez, candidato a la Presidencia por la coalición Equipo por Colombia.Carlos Ortega (EFE)

Apareció finalmente el candidato que puede darle la pelea a Gustavo Petro, el candidato de izquierda que sigue imparable en las encuestas y que tiene sin habla a la derecha colombiana tan acostumbrada a que las cosas sigan como están. Su nombre es Federico Gutiérrez, un político entrador, de 47 años, de pelo largo y con apariencia de bacán. Va de jeans y de tenis y se presenta como el candidato de la gente. No sobresale por sus ideas, pero le sobra la buena vibra. Es el candidato chévere de esta temporada electoral.

Ahora, si uno pone la lupa sobre esta candidatura, se da cuenta de que Federico Gutiérrez no es propiamente el candidato de la gente, sino del establishment.…  Seguir leyendo »

Una manifestación contra el Gobierno de Iván Duque, el pasado 13 de junio en Cali.LUIS ROBAYO / AFP

Entre los sectores del establecimiento colombiano que, de manera irrestricta, apoyan al Gobierno Duque, existe la percepción de que estos últimos 40 días de estallido social no pasan de ser un bochinche más y que con controlar a la plebe es suficiente para que las cosas vuelvan a la normalidad.

Que equivocados están.

Estos 40 días han sido todo menos un episodio pasajero. Lo que acaba de suceder en el país ha removido muchas placas tectónicas y el remezón ha sido telúrico. No hay nada que indique que vamos a volver a la normalidad.

Muchos vasos comunicantes se rompieron en Colombia durante estos últimos 40 días.…  Seguir leyendo »

Miembros del Escuadrón Móvil Antidisturbios retienen a un manifestante durante una protesta en Madrid, municipio cercano de Bogotá, el pasado 28 de mayo.Mauricio Dueñas Castañeda / EFE

Hace muchos años, un político colombiano llamado Darío Echandía, cansando de ver cómo en Colombia convivían la institucionalidad democrática y la represión, concluyó que la democracia colombiana se parecía a un orangután con sacoleva. Es decir, que era una democracia de apariencia, que presumía de sus formas y que se vestía de ellas solo para ocultar su persistencia en las vías de hecho.

Yo comparto esa definición: la democracia colombiana es una farsa que ha sabido disfrazar con elegancia su ethos primigenio y brutal. Una farsa que además ha sido exitosa porque cuenta con adeptos que creen en ella.

La democracia colombiana ha interiorizado la represión con una facilidad que envidiarían las dictaduras.…  Seguir leyendo »

Una caminata de familiares y amigos de Lucas Villa, el pasado 13 de mayo. El estudiante murió luego de recibir varios disparos durante una protesta contra el Gobierno.ALEXIS MUNERA / AFP

Era el octavo día de protestas y Lucas Villa estaba pletórico porque sentía que por primera vez su vida tenía un significado. Su liderazgo en las marchas lo había hecho merecedor de la admiración y del respeto de los estudiantes de la Universidad Tecnológica de Pereira, de donde se iba a graduar en pocos días como instructor de educación física a la edad de 37 años.

A Lucas le había costado encontrar su camino. A los 20 se fue de mochilero a recorrer el mundo; se volvió instructor de capoeira, experimentó con el budismo, con el yoga hasta que finalmente aterrizó de nuevo en Pereira a los 34 años.…  Seguir leyendo »

Una protesta contra la reforma tributaria propuesta por el gobierno del presidente colombiano Iván Duque en Bogotá, el 4 de mayo de 2021. (Juan Barreto/AFP via Getty Images)

El pasado 2 de mayo, el presidente de Colombia, Iván Duque, le pidió al Congreso retirar una reforma tributaria que claramente había prendido la mecha de la indignación en Colombia, habiendo enviado, desde el 28 de abril, a miles de colombianos a las calles en un paro nacional que se ha mantenido constante desde entonces. El proyecto, que pretendía recaudar más de 23 billones de pesos colombianos (aproximadamente 6,000 millones de dólares), afectaba sobre todo a las capas medias y populares, mientras que mantenía los privilegios de los que más tenían por medio de generosas exenciones.

La reforma tributaria parecía hecha desde una burbuja, en total desconexión con la realidad que viven las poblaciones más necesitadas, demostrando así su clara falta de empatía.…  Seguir leyendo »

Luz María Bernal muestra una foto de su hijo, Fair Leonardo Porras, en Soacha, Colombia.Pablo Tosco / Oxfam Intermón

“Es mi hijo, Fair Leonardo”, le contestó Luz Marina Bernal a la doctora de Medicina Legal, el organismo forense de Colombia que se encarga de establecer la causa de muertes violentas, cuando la doctora le preguntó si lo reconocía. Fue un sí corto, fulminante, dicho casi que con el último aliento que le quedó luego de estrellarse con la foto del cadáver, o de lo que quedaba de él.

Según el informe, Fair Leonardo recibió trece impactos de bala: uno le desbarató la mandíbula y otro el rostro. Desapareció ocho meses antes sin dejar rastro. Luz Marina lo buscó hasta el desfallecimiento, sabía que él no podía sobrevivir por sí solo.…  Seguir leyendo »

En Colombia han resultado más peligrosos quienes posan de ser amigos de la paz que los enemigos que se opusieron a ella.

Hay que reconocer que el expresidente Álvaro Uribe, sin duda el mayor enemigo del Acuerdo, ha ido de frente. Nunca ha intentado maquillar sus fobias por las reformas agrarias pactadas, ni se ha arrepentido de ser el defensor acérrimo de los grandes latifundios. Cuando Uribe habla, su voz es la de un establecimiento fuerte que se inventó el coco del castrochavismo para poner a salvo sus privilegios sin sonrojarse.

Con los uribistas no hay cartas tapadas. El problema es con los que posan de defensores de la paz sin serlo, como sucedió con el exfiscal Néstor Humberto Martínez, un camaleón del establecimiento político-económico que anda en el ojo del huracán por haber posado de garante de la paz mientras la pisoteaba en la penumbra.…  Seguir leyendo »

El presidente saliente de Colombia Juan Manuel Santos, en la inauguración de la Cumbre de las Américas el 13 de abril de 2018 en Lima El presidente saliente de Colombia Juan Manuel Santos, en la inauguración de la Cumbre de las Américas el 13 de abril de 2018 en Lima crédito Cris Bouroncle/Agence France-Presse — Getty Images

Juan Manuel Santos, el primer nobel de la paz colombiano, termina su mandato eclipsado por el sino trágico de los héroes shakesperianos: acabará arrasado por las fuerzas que él mismos desató. Fue el único presidente que logró desactivar una guerra de más de cincuenta años con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) —la guerrilla más antigua y poderosa del continente americano—, pero la inercia que desató la firma de este acuerdo terminó minando su popularidad y su base política.

Una semana después de que Santos firmó el acuerdo de paz con las Farc, tras cuatro años y medio de arduas negociaciones en La Habana, una coalición por el no, liderada por el expresidente Álvaro Uribe —su antiguo jefe transformado en férreo adversario— ganó en el plebiscito por la paz por un estrecho margen de 54.000 votos y derrotó también su apuesta de país.…  Seguir leyendo »