Marta Rebón (Continuación)

Este febrero solo la tramontana que sacudía Collioure daba una remota idea de aquel invierno especialmente frío de hace 80 años, cuando el jefe de la estación vio bajar del tren a un Antonio Machado ligero de equipaje. Su último y diáfano verso, una hermosa despedida escrita a la vida (“estos días azules y este sol de la infancia”), se encontró en un bolsillo de su gabán, con el que atravesó los Pirineos nevados, como otros cientos de miles de españoles durante la Retirada, tras la caída de Barcelona. Da la impresión de que todo en este pueblo costero —piedra, mar, árbol— arropa la tumba del escritor, cubierta con flores, poemas y velas con motivo del aniversario de su muerte.…  Seguir leyendo »

Cualquier lector de Dostoievski sabe que debe echarse a temblar cuando la realidad empieza a parecerse a una de sus novelas. En la república de las letras, el ruso es el retratista de las ideologías: cómo nacen, nos gobiernan, se propagan y… ¿mueren? No, mutan en boca de una nueva generación. Porque echemos un vistazo a lo que pasa por ahí: en Estados Unidos encontramos funcionarios en jaque por el enroque de Trump con el muro; en Brasil, barra libre para las armas de fuego; en Hungría se prohíben los estudios de género en las universidades; en Polonia… ¿Seguimos?

Todo esto me recuerda demasiado a Los demonios, y no hago ningún spoiler si digo que la obra de Dostoievski no acaba precisamente bien.…  Seguir leyendo »

Pandemias

A principios de marzo de 1918 se detectaron los primeros casos de una pandemia que cambió el mundo. Durante los dos años siguientes, en tres oleadas sucesivas, sucumbieron a la denominada gripe española entre cincuenta y cien millones de personas, la mayoría en un lapso de tres meses. El único continente que se salvó fue la Antártida; se registraron casos desde la septentrional Alaska hasta el recóndito archipiélago de Samoa. El virus aprovechó la coyuntura perfecta para mutar a su variante más aniquiladora durante el choque entre imperios, convertido en el escenario ideal para un contagio masivo. Aunque la gripe era una conocida visitante cuya sintomatología describió Hipócrates ya en el 412 antes de Cristo, peligrosa por lo general solo para los grupos de riesgo, el subtipo de 1918 pilló a la ciencia de entonces desprevenida, tanto por la rapidez de su difusión como por su elevada mortandad.…  Seguir leyendo »

Sonrisas ubicuas

Las sonrisas, y aún más en verano, se prodigan, se exhiben, se cuelgan en los labios como un trofeo. Pero no fue así siempre ni en todas partes. Recuerdo que, a finales de los noventa, antes de viajar por primera vez a Rusia como estudiante de lenguas eslavas, me advirtieron: “No sonrías a los desconocidos, allí no es un signo de cortesía”. Y, sin embargo, hay pocas novelas tan pobladas de sonrisas como Anna Karénina. Ya sea en forma de nombre o de verbo, ese gesto universal aparece 613 veces en la obra de Tolstói. Es la ventana al alma de los personajes.…  Seguir leyendo »