Marwan Muasher

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

En los 50 años transcurridos desde la Guera Árabe-Israelí, las perspectivas de un acuerdo “definitivo” para poner fin al conflicto nunca han parecido más débiles que hoy. Tras décadas de negociaciones fallidas, se han reducido radicalmente las expectativas de los palestinos de alguna vez tener un estado propio, así como una profunda falta de fe en sus líderes e instituciones.

Si bien una solución de dos estados ha sido por largo tiempo el objetivo para un acuerdo negociado, es hora de reconocer que, tras dos décadas del fracaso de los Acuerdos de Oslo, el actual camino a la creación de un estado se encuentra bloqueado.…  Seguir leyendo »

Si los países de Oriente Próximo no comienzan a dar pasos reales en cuanto a reformas políticas y económicas fundamentales, será inevitable que haya más violencia en la región. Hoy, cuando los sistemas rentistas que sus gobiernos han sostenido por décadas se encuentran en un punto de quiebre, las autoridades deben comenzar el proceso, difícil pero no imposible, de establecer nuevos contratos sociales.

Ese contrato comenzó a desgastarse en los países árabes con el cambio de siglo, cuando los gobiernos con presupuestos hinchados y burocracias sobredimensionadas se volvieron incapaces de prestar un nivel adecuado de servicios básicos como salud y educación, crear una cantidad suficiente de puestos de trabajo o sostener subsidios a los alimentos y combustibles.…  Seguir leyendo »

Una encuesta reciente del Fondo Carnegie para la Paz Internacional a cien importantes pensadores árabes reveló un consenso generalizado respecto de lo que subyace a muchos de los problemas de la región: la falta de buena gobernanza. Los encuestados incluso dieron más importancia a los problemas locales resultantes de esa carencia (autoritarismo, corrupción, sistemas educativos obsoletos y desempleo) que a los regionales, entre ellos la amenaza del autoproclamado Estado Islámico (ISIS) o la interferencia de pesos pesados regionales o potencias externas.

No es nada nuevo. Los levantamientos de la Primavera Árabe trajeron a primer plano la falta de adecuación de los obsoletos contratos sociales de la región para hacer frente a los desafíos políticos y económicos de la actualidad.…  Seguir leyendo »

En semanas recientes el debate mundial se ha centrado en la iniciativa del presidente estadounidense, Barack Obama, para evitar el avance del Estado Islámico. Sin embargo, ha surgido otra fuerza como defensa distinta contra los líderes bárbaros y delirantes del califato autoproclamado: el pluralismo libanés. En efecto, a pesar de las fallas de su sistema político, Líbano puede servir como modelo para el manejo de la diversidad cultural y rechazar el radicalismo en el contexto de un ambiente inestable y fragmentado.

El mes pasado, el ejército libanés mostró una fortaleza significativa mientras combatía a militantes del Estado Islámico en el poblado de Arsal, cerca de la frontera con Siria.…  Seguir leyendo »

Sectarian tensions are ripping Arab countries apart. From Syria to Lebanon to Iraq, states are increasingly being defined by what divides them. The Sunni-Shiite divide in particular is emerging as the single most threatening factor to national cohesion in all of these countries and beyond. Left unaddressed, hope for a stable and prosperous future for the Arab world is fleeting.

This sectarian divide is most glaring in countries that were shaped by colonial powers and stem from the famous Sykes-Picot Agreement of 1916. Iraq, which just went through an election campaign that was deeply polarized along sectarian lines, is a case in point.…  Seguir leyendo »

Cuando inició el despertar del mundo árabe en 2011, su objetivo principal debió haber sido el fortalecimiento del pluralismo y la democracia –causas que se ignoraron en el primer despertar anticolonial del mundo árabe del siglo XX. Sin embargo, después de tres años de lucha, el proceso apenas ha comenzado. ¿Alcanzará el segundo despertar árabe finalmente sus metas?

La respuesta depende de cuál de los tres modelos usen los países árabes para guiar su transición: un modelo de altura de miras, incluyente que busque crear consenso; un modelo de gana todo, que excluye a grandes partes de la población; o un enfoque orientado a no pararse ante nada con el mero interés de preservar el régimen.…  Seguir leyendo »

There was a time when American power was viewed as decisive in the Middle East. If Washington sneezed there was a sense that the region would catch a cold.

Times have changed. Many factors brought us to this point. Perhaps most important is the fact that though the region has changed, U.S. policies have not adapted.

The debate in America surrounding the presidential elections once again signals nostalgia for a time when Washington could dictate outcomes — reward friends and punish enemies. If the United States wants to remain relevant in the region, it needs to move beyond this outdated view of its role and adapt to a new Middle East where citizens are increasingly aware of their own power and of the gaps between U.S.…  Seguir leyendo »

The Muslim Brotherhood’s candidate for president of Egypt has moved on to the second round of voting. As fear mounts over the rise of Islamists, nostalgia for the old Arab world is stirring among many inside and outside the region. Some are starting to push the argument that former regimes restricted personal freedoms and stifled economic development but at least we all knew who we were dealing with and where we stood. And chaos was held in check.

Today, a glance at headlines around the globe leads one to believe that Islamism is pitted against secularism in the battle for control over the new Arab world.…  Seguir leyendo »

Tunisia’s election last month, in which the Islamist party Ennahda claimed more than 40 percent of the seats in the national assembly, reinforced the conventional wisdom that Islamists will be the biggest beneficiaries of the Arab Spring.

Held down for years by autocratic regimes, so the argument goes, Islamists will be able to exploit their popularity in new elections and ultimately gain control. This raises fears among secular leaders in the region and in Western capitals.

The West wants to pretend that Islamist parties don’t really exist. This won’t work. Political Islam will not go away because the West ignores it; Islamist parties will, however, become more moderate if they are included in government.…  Seguir leyendo »

En plena ola de cambios revolucionarios en todo el mundo árabe, es fácil pensar que este no es el momento de presionar para lograr la paz entre Israel y Palestina. Hasta que se calmen las cosas en Oriente Próximo, la vieja hoja de ruta parece haberse quedado anticuada y la opinión ortodoxa es que pensar en que se va a avanzar hacia un acuerdo de paz es hacerse falsas ilusiones, dado lo convulsa que está la región. Pero no es así, más bien al contrario. Nos encontramos ante una clara oportunidad para que Estados Unidos e Israel actúen con urgencia a fin de lograr un acuerdo duradero.…  Seguir leyendo »

Con el derrocamiento de Hosni Mubarak en Egipto, cuyo régimen estaba considerado ampliamente uno de los más estables de la región hasta hace poco, y el coronel Muamar el Gadafi aferrándose al poder en Libia, no se ve en lontananza un claro fin de la agitación que está barriendo el mundo árabe. Las protestas ya han derribado gobiernos en Túnez y Egipto y han dejado a otros países obligados a afrontar un descontento generalizado.

Los disturbios cogieron a la mayoría por sorpresa tanto dentro como fuera de la región y han acabado con al menos cinco creencias tradicionales sobre el mundo árabe.…  Seguir leyendo »

The demands for change sweeping across the Arab world are the manifestation of unrest that has festered for years. The status quo is unsustainable. Arab regimes have a choice: They can either lead a reform process from above or watch it take place in the streets below.

So far, Arab leaders’ reactions to recent events have been thoroughly disappointing. President Mubarak agreed to step down following the next election, but this is too little too late. And in Jordan it is not clear yet if the change in prime ministers will accelerate reforms or not. There is a strong inclination to look at the protesters’ wants in purely economic terms – that economic conditions sparked the protests, so offer quick fixes by raising salaries and reducing prices of everyday goods.…  Seguir leyendo »