Mercedes Monmany

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Una tragedia inesperada ha sacudido recientemente, no sólo a Polonia, sino al resto de todo un continente, Europa, hoy conmocionada. Pawel Adamowicz, el popular y carismático alcalde de la histórica ciudad de Gdansk, célebre cuna del movimiento Solidaridad que derrotó al comunismo, fue acuchillado salvajemente en un acto público. Defensor a ultranza de los valores europeos -tantas veces puestos en entredicho en esas zonas del Este europeo-, brillante y joven político de ideas liberales, muy querido por sus conciudadanos, su crimen no era un crimen cualquiera.

Muchos, desde el principio, en todos los medios y países, señalaron como culpable directo de la tragedia al extendido «clima de odio», cada vez más en aumento en una nación brutalmente polarizada.…  Seguir leyendo »

¿Quién teme a la prensa? La respuesta a esta pregunta tendría un buen abanico de repuestas hoy día. También entregados y fervientes teorizadores de su supuesta decadencia. Individuos que habían acariciado la revancha desde hacía tiempo, culpándola de todos los males, incluidos los propios y grises asuntos pendientes. Individuos, formaciones populistas o extremistas de todo pelaje, masas sin voz ni voto supuestamente marginadas en las últimas décadas o trolls fantasmas de la red, habrían acariciado este desplome desde hacía tiempo. La ilusión para muchos es que la antaño poderosa prensa, temida y atendida a diario, las grandes cabeceras de respeto nacional y mundial, por fin, muerdan el polvo.…  Seguir leyendo »

¿Qué uniría a todos los políticos populistas que han surgido estos últimos años, ya sean Nigel Farage, Boris Johnson o Donald Trump? Un nexo de unión desde luego sería el haber puesto en marcha esa enorme y atractiva maquinaria, en una época en que a la verdad y la mentira se las pone en una misma y ligera balanza, que es la hipnótica seducción de la mentira. Una verdad, para ser defendida, razonada y argumentada, es siempre un trabajo pesado, costoso, a veces incluso tedioso y no siempre fácil o agradable. Sin embargo, la mentira, como sucede muchas veces en nuestros volátiles días de «la revolución de lo ligero», como la llama el francés Gilles Lipovestsky en su último ensayo De la ligereza –una revolución que ha transformado la vida y la sociedad actual de cabo a rabo–, esa mentira libre de ataduras, desbocada, exhibida con total y despreocupado cinismo, sería mucho más rápidamente asimilable y desde luego seductora.…  Seguir leyendo »

¿Existe una patología especial que haga reconocibles a los monstruos, a los asesinos? En su obra mundialmente célebre Si esto es un hombre, Primo Levi, sobreviviente de Auschwitz, advirtió: «Los monstruos existen, pero son demasiado pocos para ser verdaderamente peligrosos: los que son más peligrosos son los hombres corrientes». El miedo nunca ha dejado de ser desprestigiado, sobre todo desde las filas del extremismo político, de los que se quieren revolucionarios. Los ministros del Interior serían calificados, invariablemente y con desprecio, así como las fuerzas de seguridad, de «duros». En cada país, se les recuerda con frases llenas de conmiseración o desprecio diciendo: «Ya se sabe, fue ministro del Interior», como quien tuviera un pasado turbio de maltratador o de vecino conflictivo, aficionado a crear artificialmente problemas.…  Seguir leyendo »

¿ Existió una «edad de oro» de los periódicos durante el pasado siglo? Por increíble que parezca hoy día, en que tan insistentemente se habla de la decadencia de la prensa escrita, en la que fue llamada «ciudad-prensa», en el Berlín de entreguerras, en 1927, llegó a haber 147 diarios.

Una edad de oro, con unos medios escritos que competían ferozmente unos contra otros, mientras se disputaban ansiadas firmas de cabecera, que tuvo su esplendor sin igual sobre todo en la época de la República de Weimar. Una República, un paréntesis de precaria paz antes de un conflicto sin precedentes, que duró desde el fin de la Primera Guerra Mundial hasta la llegada de los nazis, y que encarnó todo lo mejor –una febril efervescencia artística e intelectual–, pero también lo peor, con extremismos que campaban a sus anchas, provocando frecuentes enfrentamientos, ajustes de cuentas, algaradas y asesinatos, a derecha o izquierda, ya fueran nacionalsocialistas o comunistas.…  Seguir leyendo »

EL 1 de octubre de 1999 Juan Pablo II proclamó tres nuevas santas, Patronas de Europa. Una era santa Catalina de Siena, otra santa Brígida de Suecia y, por fin, la tercera era santa Benedicta de la Cruz, más conocida en su vida anterior, antes de profesar, como la filósofa, y una de las más importantes intelectuales del siglo XX, Edith Stein. Santa, monja carmelita, judía y mártir muerta en Auschwitz en 1942.

Su biografía, sorprendente y admirable, conjugaba dramáticamente toda la tragedia de barbarie e intolerancia del siglo XX: primera mujer en convertirse en doctora en Filosofía en Alemania, alumna de Husserl, Stein nació en 1891 en Wroclaw, hoy Polonia, capital de Silesia, cuando esta ciudad aún pertenecía al Imperio Alemán y se llamaba Breslau.…  Seguir leyendo »

Los espectadores que vayan estos días a ver la excelente película Diplomacia, de Volker Schlöndorf, sobre el plan de destrucción de París por parte de los nazis en los últimos días de la guerra, tendrán la oportunidad seguramente de contemplar también un curioso e impactante corto previo. Su título es La Gran Invención y está firmado por Fernando Trías de Bes. Estamos en París, en un futuro no tan remoto, en 2027. Se cumple el décimo aniversario de la disolución europea. La televisión pública francesa retransmite un documental conmemorativo explicando cómo se llegó a esa situación. Lo que continúa no deja de manejar nunca, como en la ucronía o pieza de ciencia ficción alternativa, 1984 de Orwell, un tono inquietantemente verosímil, mezclado en este caso con sarcasmos imperturbables, flemáticamente enunciados.…  Seguir leyendo »

En estos momentos, muchos espectadores, a lo largo y ancho del continente europeo, están viendo una espléndida y muy recomendable película polaca, «Ida». Dirigida por Pawel Pawlikowski, un realizador hasta ahora desconocido por el gran público, está rodada en blanco y negro y la protagonista es una jovencísima monja católica. Pocos días antes de tomar los hábitos, descubrirá que es judía. Sus padres fueron asesinados y no se sabe dónde están enterrados. Son los años 60, en la época del comunismo. Guiada por un atormentado personaje, una tía suya, fría e inconmovible fiscal del régimen, de la que hasta ahora desconocía su existencia, la joven y hasta entonces inocente Ida efectuará su particular y atroz bajada a los infiernos.…  Seguir leyendo »

En su reciente libro titulado Pequeñas guerras, lugares remotos (Taurus) el historiador británico Michael Burleigh daría repaso a ese no final de la Segunda Guerra Mundial que tuvo lugar tras 1945. Es decir, un leve y tranquilizante fin de las carnicerías que según este ensayista no supuso el comienzo de la paz sino una prolongada transición a conflictos con una localización en ocasiones más remota, derivados de un choque de ideologías más amplio y complejo. O, si se prefiere, un eterno conflicto latente, jamás resuelto, como se ha demostrado ahora con ese «país de fronteras» por excelencia, ese tormentoso cruce de caminos, disputado tradicionalmente por ardorosos pretendientes, que en sí parecería cerrar por el Este el continente europeo.…  Seguir leyendo »

En sus memorias tituladas Mivida –publicadas en los años 70 en España y que merecerían ser reeditadas– la que fue primera ministra del Estado de Israel, Golda Meier, recordaba el momento en que en su país hubo que restablecer relaciones diplomáticas con Alemania. «Cuando estuvo maduro ese momento», dice, ella misma se mostró favorable. Sin embargo, al enterarse de quién iba a venir, Rolf Pauls, que había combatido en la guerra y que incluso había sido herido, si bien nunca perteneció al partido nazi, se opuso enérgicamente. Más tarde, añade, se da el caso de que Pauls se destacaría siempre como «uno de los mejores y más fieles amigos de Israel».…  Seguir leyendo »

El año que viene, con enormes fastos, un sinfín de publicaciones, homenajes a caídos de todos los bandos y reflexiones por doquier, será celebrado el aniversario del comienzo de la Primera Guerra Mundial, cuyo funesto espoletazo de salida tuvo lugar el 28 de julio de 1914, para finalizar el 11 de noviembre de 1918. Nada sería igual desde entonces. Nadie saldría indemne de la denominada en francés Grand Guerre: ni los millones de muertos muchas veces enterrados en tumbas anónimas, ni los atrozmente heridos y mutilados que pasearían por calles y plazas de un moribundo continente el recuerdo devastador, e inquietantemente vivo aún, de la tragedia, ni los miles de familiares y huérfanos entregados a la beneficencia.…  Seguir leyendo »

De forma callada y sin la ayuda de especiales impactos tanto en las listas de venta de cada país como en campañas de lanzamiento diseñadas para la ocasión, la escritora canadiense Alice Munro (Wingham, Ontario, 1931) se fue convirtiendo estos últimos años, progresivamente, en una especie de mito literario. En la mejor autora de relatos de nuestros días. Algunas de sus piezas, repartidas en doce brillantísimas colecciones de cuentos hasta el momento, entre las que destacan El amor de un amujer generosa (RBA), Escapada (RBA) o Demasiada felicidad (Lumen), por citar sólo unas cuantas, alcanzan una rara y casi inquietante perfección.…  Seguir leyendo »

«¿Cómo fue posible?», se preguntaba el escritor, premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa al rendirle homenaje con un bellísimo texto de 1987 (Mentira de príncipe) a la obra El Gatopardo del príncipe siciliano Giuseppe Tomasi di Lampedusa, aparecida treinta años antes, de forma póstuma. Cómo, efectivamente, fue posible que esta magnífica e inmortal obra, hoy por todos reconocida como tal, tuviera que atravesar un inconcebible rosario de penalidades para ser publicada en su día. Una obra de las que «aparecen de tiempo en tiempo, que nos deslumbran, nos confunden, porque nos enfrentan al misterio de la genialidad artística», como decía el autor de Conversación en La Catedral y La Fiesta del Chivo, que estos días presenta su última, y de nuevo espléndida, novela, El héroe discreto.…  Seguir leyendo »

La pregunta y la búsqueda de la verdad, dice el filósofo alemán, gran especialista en la obra de Nietzsche, Rüdiger Safranski, en su ensayo reciente ¿Cuánta verdad necesita el hombre? (Tusquets), que lleva el subtítulo de Contralas grandes verdades, implica siempre «estar preparados para toparse con determinados abismos». Abismos no preparados de antemano con tranquilizadoras y ocultas premisas preestablecidas, con estratagemas ideológicas o incluso con coartadas de tipo sentimental, sino con la plena disposición de conocer uno a uno, sin autoengaños complacientes, cada uno de esos abismos. «Una vez se conocen, el peligro de precipitarse en ellos, disminuye», afirma Safranski. O lo que es lo mismo: los golpes se amortiguan, las verdades reveladas se encajan mejor.…  Seguir leyendo »

¿Existe un islam liberal? Es una pregunta que se hacen frecuentemente muchos ciudadanos y, en especial, intelectuales de nuestros países, acostumbrados a firmar generosamente manifiestos de denuncia y cartas de solidaridad, a organizar conciertos o espectáculos para recaudar fondos y, de forma mucho más vasta, a emprender todo tipo de iniciativas para ayudar desinteresadamente a los más desfavorecidos. Desfavorecidos ya sea a causa de un desastre natural de origen tropical, a un terremoto devastador o a una nueva ola dramática de refugiados, fruto de tal o cual conflicto. Iniciativas que nunca llevan un sello ni escogen identificar exactamente a esos desasistidos mundiales, acudiendo allá donde se produce la tragedia en ese momento, ya sea un país musulmán, uno cristiano, otro de mayoría hindú o el mismo Israel, tan demonizado y tomado como blanco recurrente de críticas de todo género, si se diera la ocasión y una ayuda humanitaria de ese tipo así lo requiriera.…  Seguir leyendo »

«Bienvenido al mundo del espectáculo y la distracción total», le diría el escritor Philip Roth a un correligionario y amigo europeo, el escritor checo Ladislav Klima, cuando los países del Telón de Acero, tras la Caída del Muro, recuperaron la tan ansiada libertad. Quizá fuera por parte de Roth no sólo una forma de definir la nueva vida que tendrían que vivir de ahora en adelante, en libertad y a la manera occidental, sino también una forma de condensar al mismo tiempo la quintaesencia de la nación americana, a la que Roth pertenecía. Es decir, esa nación, símbolo por excelencia de la democracia y el mundo libre, que había sacado de apuros a los europeos en más de una ocasión —en dos guerras mundiales del siglo XX, en concreto— y a la que habían llegado hacía un siglo los antepasados de Roth, desde la Galitzia austrohúngara.…  Seguir leyendo »

Frnéticas, apresuradas y poco dadas a piedras en el camino que les impidan mantener el ritmo y velocidad de su avance, nuestras sociedades actuales envían a menudo al reducto más invisible posible, al tabú de las tinieblas de algo impronunciable, el hecho natural de la vejez, de hacerse viejos. Algo aterrorizante, incluso más que la muerte, que se evita por todos los medios, desde los quirúrgicos a ilusorias imposturas y autoengaños.

Recientemente, una polémica película ha conmocionado las salas de cine y a los espectadores de media Europa y los Estados Unidos. La película Amour, del siempre desasosegante director austriaco Michael Haneke, se alzaría con la Palma de Oro del Festival de Cannes y obtendría el Oscar a la Mejor Película Extranjera este año.…  Seguir leyendo »

Hay un momento en la obra Vida y destino (Galaxia Gutenberg) de Vasili Grossman, el Guerraypaz de la batalla de Stalingrado y de la invasión nazi en la Unión Soviética, en que el siniestro personaje Liss, oficial de la Gestapo, le lanza una cínica perorata a su prisionero ruso, el viejo bolchevique Mostovskoi: «No veo razón para nuestra enemistad. En el mundo existen dos grandes revolucionarios: Stalin y nuestro Führer. Stalin nos ha enseñado muchas cosas. Para construir el socialismo, Stalin no vaciló: liquidó a millones de campesinos. Nuestro Hitler advirtió que al movimiento nacionalsocialista alemán le estorbaba un enemigo y decidió liquidar a millones de judíos.…  Seguir leyendo »

En una ocasión, en el marco de un curso al que fue invitado en Venecia —según cuenta el francés Roger Chartier, gran especialista en la Historia del Libro, en su ensayo ¿Lamuerte del libro?— Umberto Eco se lamentó de una pregunta que sin cesar le era efectuada, casi automáticamente, en cada entrevista o coloquio al que asistía. La pregunta invariable era: «¿Qué piensa usted de la muerte del libro?». «No aguanto más la interrogante», diría irritado Eco. «Como empiezo a tener algunas ideas en cuanto a mi propia muerte, entiendo bien que esta pregunta repetitiva traduce una verdadera y profunda inquietud», añadiría.…  Seguir leyendo »

¿Tienen el elixir de la felicidad los españoles? ¿Acaso la detenta en exclusiva la Roja? ¿Saben ser felices los alemanes? ¿Lo han sido alguna vez? Quien dice los alemanes dice los finlandeses, holandeses y un pequeño etcétera sin cesar crispado y enfurruñado con ese díscolo, terco y groseramente feliz Sur. Un posible, misterioso y muy ansiado gen de la felicidad que le hace ascos sin parar a la amargura, a la prepotencia y a ese narcisismo megalómano —que acaba siempre, invariablemente, en el diván de un psicoanalista— de tantos otros, parecería estar en juego. Se dice por ahí que sólo conocerían su secreto pueblos como el español.…  Seguir leyendo »