Michael Heise

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Otra vez las cadenas de la deuda

El crecimiento global se está acelerando. Pero antes de descorchar champaña, pensemos en los riesgos que en el largo plazo plantea a la continuidad de esa expansión el aumento de la deuda pública y privada.

Los analistas de mercados ven la recuperación del crédito privado en la mayoría de las economías emergentes y algunas de las desarrolladas como señal de aumento de demanda y preanuncio de un crecimiento más rápido. Pero aunque esto valga en el corto plazo, el incremento incesante de la deuda general sigue siendo uno de los problemas más graves para la economía global.

Pese a los años de desapalancamiento que siguieron a la crisis financiera global de 2008, el nivel de endeudamiento todavía es muy alto, y ahora encima estamos de nuevo en un ciclo crediticio expansionario.…  Seguir leyendo »

El récord de inmigración a Alemania de los últimos dos años pone en duda las proyecciones demográficas del país. Pero la rapidez con que Alemania cambió a un perfil más favorable no es motivo para postergar decisiones políticas difíciles sobre los planes de retiro y pensiones.

A comienzos del siglo, pronósticos fiables predecían que la reducción de la inmigración y la baja tasa de natalidad provocarían la pérdida de más de diez millones de habitantes en Alemania de aquí a 2050. Pero hoy, las proyecciones de población se ven mucho mejor. Según los últimos cálculos del gobierno, la población de Alemania puede mantenerse por encima de los 80 millones hasta 2060, y la reducción de la oferta de mano de obra no sería tan drástica como se temía antes.…  Seguir leyendo »

¿Durante cuánto tiempo confiaran ciegamente los principales bancos centrales en reglas rígidas para controlar la inflación y estimular el crecimiento? Teniendo en cuenta los claros beneficios de una política monetaria ágil, los banqueros centrales deberían abrir sus ojos a las posibilidades que brinda la flexibilidad.

La regla de oro para los formuladores de políticas monetarias ha sido que si la inflación está por debajo de los rangos objetivos oficiales, las tasas de interés a corto plazo deberían establecerse a un nivel que estimule el gasto y la inversión. Este enfoque ha significado que una vez que las tasas de interés alcancen o se acercan a cero, los bancos centrales no tienen otra opción que activar grandes programas de compra de activos que supuestamente estimulan la demanda.…  Seguir leyendo »

Desde 2013, cuando Thomas Piketty publicó su tan discutido estudio de la distribución del ingreso y la riqueza, la desigualdad ha estado al frente del debate público en las economías más avanzadas. Se la culpa de todo, desde un crecimiento lento y un estancamiento de la productividad hasta el ascenso del populismo y el voto por el Brexit. Pero la desigualdad sigue estando mal definida, sus efectos son sumamente variables y sus causas están en el centro de un debate encendido.

Hasta la pregunta más básica -cuánta desigualdad es demasiada- es prácticamente imposible de responder. No existe ninguna “tasa natural de desigualdad” que caracterice a una economía en equilibrio, un nivel al que los responsables de las políticas puedan apuntar.…  Seguir leyendo »

El prolongado debate sobre la conveniencia del llamado helicóptero monetario ha ido cambiando a medida que aparecen nuevas ideas sobre qué forma tendría y se pregunta si ya se está utilizando en algunas economías. En todo caso, no ha cambiado la noción de que sería muy mala idea adoptarlo.

Se trata de un recurso por el que los bancos centrales insuflan dinero recién impreso a la economía sin registrar activos o pasivos en sus balances como contrapeso. Puede ser a través de transferencias de efectivo al público o monetización de la deuda pública; en ambos casos resulta ser una pérdida permanente para el banco central.…  Seguir leyendo »

A pesar de años de política monetaria expansiva, el Banco Central Europeo no pudo cumplir su meta de regresar a una inflación “inferior pero cercana al 2%”. Y es improbable que vayan a cambiarlo las últimas medidas: tipo de interés nulo para las principales operaciones de refinanciación del BCE; un aumento de las compras mensuales de activos, de 60 000 millones de euros (67 000 millones de dólares) a 80 000 millones de euros; y una tasa incluso menor para los depósitos, del −0,40%. Por eso algunos economistas piden al BCE que vaya más lejos y empiece a “arrojar dinero desde el helicóptero”: es decir, financiar el consumo privado mediante emisión monetaria.…  Seguir leyendo »

Cuando la recuperación económica empieza por fin a afianzarse en Europa, el imperativo para las autoridades es el de velar por que el crecimiento se mantenga durante mucho tiempo futuro. Los estímulos fiscal y monetario pueden haber sido apropiados en el punto máximo de la crisis, pero poco servirán para abordar la mayor amenaza a las perspectivas a largo plazo del continente: la constituida por una demografía débil y una inversión escasa.

Aun suponiendo que haya una afluencia constante de inmigrantes, las fuerzas laborales combinadas de los 28 países de la Unión Europea experimentarán una disminución de entre doce y dieciséis millones de personas a lo largo de los quince próximos años,  según las proyecciones de la OECD y de la European Commission.…  Seguir leyendo »

Como la reequilibración mundial va a ocupar un puesto importante en el programa de las próximas reuniones del G-7 y del G-20, Alemania, con su persistente superávit de exportación, volverá a recibir presiones para que impulse la demanda interna y el consumo de los hogares, pero el consumidor alemán no cuenta. Lo que hace falta es un intenso y rápido aumento de la inversión en Alemania y Europa y un abandono coordinado de las políticas monetarias excesivamente relajadas.

Unos desequilibrios enormes en las cuentas externas desempeñaron un papel importante en la crisis económica y financiera que estalló en 2008, además de en la posterior inestabilidad de la zona del euro.…  Seguir leyendo »

Para muchas economías emergentes, 2014 ha tenido un arranque sombrío. Las inquietudes por la pronunciada desaceleración de la economía china y la abrupta devaluación del peso argentino respecto al dólar estadounidense, han desencadenado una fuerte presión para vender divisas de una serie mercados emergentes. Sin embargo, la volatilidad actual no presagia un crecimiento menos dinámico sostenido en economías emergentes en conjunto. Es necesario hacer la distinción, y eso es lo que están haciendo ahora los mercados financieros.

La magnitud del daño varía ampliamente de un país a otro. Por ejemplo, los problemas que ahora acosan a Argentina no son nuevos. Al contrario, son la consecuencia inevitable de años de políticas mal administradas que han provocado una alta inflación, una moneda seriamente sobrevaluada y una erosión enorme de las reservas extranjeras.…  Seguir leyendo »