Michel Wieviorka (Continuación)

Vivimos en una época en que los orígenes son objeto de una curiosidad compulsiva. La obsesión funciona a todas las escalas y desemboca generalmente en el mismo resultado: la génesis de un discurso incierto y mítico en sentido amplio por más que la aspiración quiera presentarse como una vía científica.

En un extremo del abanico topamos con la cuestión de los orígenes del universo. El discurso religioso, en este caso, no ha desaparecido, pero ha tenido que dejar un espacio considerable al análisis científico, empezando por el de los astrofísicos. La ciencia permite reconstituir procesos; por ejemplo, los que han dado origen a una estrella o a un planeta.…  Seguir leyendo »

El espesor de la historia

Solemos caracterizar nuestra época por la idea de una especie de compresión del tiempo que motiva que el presente, incluso la actualidad, parezcan empequeñecer el futuro y convertir el pasado en una realidad mucho menos inteligible que en épocas pasadas. Por eso, nuestra reflexión adquiere tintes de indiferencia a largo plazo, de modo que nos parece justificado formular juicios definitivos sobre fenómenos que, sin embargo, merecerían valoraciones prudentes y matizadas. Aún peor, evitamos volver nuestros pasos sobre nuestras valoraciones anteriores aunque de hecho deberían ser revisadas en profundidad.

Tal es el caso, sobre todo, a la hora de analizar una movilización en caliente y expresarnos sobre el fondo de la cuestión a fin de recalcar las características que nos parecen esenciales, incluso estructurales, sin advertir que otras dimensiones de la acción, que aparentemente revisten menor importancia o incluso aparentan ser de muy escasa entidad, son susceptibles de adquirir luego importancia o bien pueden sobrevenir transformaciones realmente importantes.…  Seguir leyendo »

Moral y política

¡Todos corrompidos! Con creciente frecuencia, el punto de vista sobre los partidos y sobre las figuras políticas es profundamente negativo, como si no hubiera nada que esperar de ellos: ¿son, en el mejor de los casos, incapaces y, en el peor, además, corrompidos? La idea de una disociación radical entre la política y la moral no ha dejado de ganar terreno en Europa y, de manera especial, en los países del sur, Grecia, España, Portugal, Italia y Francia. Esta disociación incita los populismos, fomenta también el distanciamiento, la abstención electoral, la indiferencia.

Y, sin embargo, cuando se nos presenta la ocasión de topar con la imagen de un vínculo o relación, sucede lo contrario: experimentamos un reconocimiento hacia quienes la motivan o expresan.…  Seguir leyendo »

François Hollande, el presidente francés, ¿se encuentra en una pendiente comparable a la de José Luis Rodríguez Zapatero, reelegido en la presidencia del Gobierno español en el 2008 y hundido en los sondeos para hallarse completamente desacreditado al término de su mandato? Los resultados de las elecciones prestan cierto vigor a tal hipótesis.

En efecto, todos los comentarios –sin concesiones ni matices– se refieren a un resultado desastroso para la izquierda francesa y, en su cúspide, para el jefe de Estado. Los socialistas controlaban, hasta ahora, casi todos los poderes en Francia: la presidencia de la República, las dos Asambleas, 21 regiones de 22, una gran mayoría de las grandes ciudades, los departamentos, acaban de perder más de 150 municipios importantes y las elecciones europeas constituirán con verosimilitud la confirmación de su fracaso mientras que las elecciones regionales del 2015 conducirán sin duda alguna a duras decepciones para la izquierda.…  Seguir leyendo »

It was clear for months that the French had fallen out of love with their president. But the municipal elections that ended Sunday showed that the disaffection ran much deeper. Abstention rates were at record highs. The mainstream right gained ground. The Greens consolidated their standing within the left. And, most significant for the long term, the extreme right made unprecedented inroads.

These results were a searing rebuke to the leftist government of President François Hollande. The first to admit as much, Mr. Hollande immediately replaced the prime minister and reshuffled the cabinet. Political analysts sometimes say that there is a general political crisis in Europe, and that representative democracy here is in bad shape.…  Seguir leyendo »

Un mundo globalizado no es necesariamente un mundo homogéneo, sin fronteras, sin distancias ni diferencias entre los hombres y los grupos humanos. Al contrario, la globalización tiene, al menos, dos efectos opuestos que, además, pueden alimentarse recíprocamente. Por una parte, suscita reacciones culturales en las que se repliegan sobre sí mismas identidades colectivas, comunidades y naciones que se cierran y quieren aislarse unas de otras mucho más que pertenecer a un solo universo cosmopolita, abierto a los cuatro vientos. Por otra parte, provoca o amplifica desigualdades económicas, deshace el vínculo social y suscita, entre sociedades y en su seno, fracturas territoriales.…  Seguir leyendo »

¿Carecemos realmente de puntos de referencia, de utopías? ¿Hemos entrado en la posmodernidad descrita por el filósofo Jean-François Lyotard, que veían en ella el “fin de los grandes discursos”?

En primer lugar, es menester oponerse a esta idea de un mundo sin “grandes discursos”. Hace un mes, en París, en una conferencia organizada por el Collège d’Études Mondiales, el sociólogo Edgar Morin rechazaba este punto de vista y explicaba de forma brillante que, por el contrario, nunca hemos tenido tantos grandes, muy grandes discursos: el del universo, cuya historia analizamos apasionadamente desde el big bang; el de la historia de la humanidad, cuya trayectoria reconstituimos cada día con mayor precisión, con nuevos instrumentos, desde la noche de los tiempos; el de la ciencia, cuyos descubrimientos nunca han sido tan numerosos y tan prometedores… Ahora bien, es menester preguntarse acerca de este sentimiento, actualmente poderoso en Europa occidental, del declive, de la pérdida de sentido y de puntos de referencia, de ausencia de capacidad de proyectarse hacia el futuro con confianza.…  Seguir leyendo »

En tiempos de crisis los protagonistas que, en Europa, están institucionalizados o marcan tendencia, ¿pueden proponer respuestas constructivas, proyectarse hacia el futuro presentando un contraproyecto, incluso una utopía? ¿La tendencia espontánea no consiste mayoritariamente en ver cómo se desarrollan respuestas destructivas, tendentes hacia un pasado también más o menos mítico, sin más proyectos que los que permiten considerar una restauración, un retorno al pasado?

De hecho, estos dos tipos de respuesta coexisten y dibujan, de mil y una maneras, paisajes complejos polarizados alrededor de dos figuras principales de la acción colectiva: los movimientos sociales y los antimovimientos sociales.

Los movimientos sociales buscan construir relaciones conflictivas con otros actores e institucionalizar estas relaciones para que permitan la negociación.…  Seguir leyendo »

Los casos de espionaje nos enseñan mucho a veces sobre el estado de las sociedades afectadas por ellos. Así, a finales del siglo XIX, el caso Dreyfus, así conocido por el nombre de este capitán del ejército francés, judío, acusado de espionaje a partir de una burda falsificación, reveló en su momento la existencia de una discrepancia profunda en el seno de la sociedad francesa y puso en evidencia la “guerra de las dos Francias”, entre progresistas y republicanos, por un lado, y nacionalistas más o menos antisemitas por el otro.

Con las revelaciones de Edward Snowden, entramos de lleno en un universo en el que el espionaje y la vigilancia nos incitan a reflexionar sobre el lugar de nuestro país en el mundo, también sobre el lugar de Europa, y a partir de ahí efectuar una gran separación intelectual para ir de lo más global, de lo más general, de lo mundial, hasta lo que cada uno de nosotros tenemos de más íntimo, de más personal.…  Seguir leyendo »

Francia está siendo llevada hacia una derechización de la que no se escapan ni la derecha clásica ni la izquierda. Es en este contexto que François Fillon, quien fue primer ministro del presidente Sarkozy, hizo saber a mediados de septiembre pasado, en el momento en que el Frente Nacional celebraba su universidad de verano, que podrían llegar a haber situaciones en que este partido fuera menos sectario que el Partido Socialista, lo que llevaría a aceptar la hipótesis de un voto para esta fuerza extremista, y a consagrar la idea de un acercamiento al menos ideológico. El ministro del Interior de François Hollande, Manuel Valls, acaba de efectuar unas declaraciones sobre los gitanos rumanos (los roms) que no son muy diferentes de las que hacía la derecha más dura cuando estaba en el poder.…  Seguir leyendo »

El régimen sirio ha recurrido a las armas químicas y, de repente, Estados Unidos, Francia, Turquía o el Reino Unido se plantean intervenir. ¿Pero sobre qué bases pueden hacerlo? Si la guerra química supone el último recurso para Bashar el Asad, ¿un buen argumento sería el ético, hay que oponerse moralmente, “castigarle” –como dice el presidente francés– por haber utilizado otras armas que aquellas que serían aceptables?

Dos grandes tradiciones intelectuales opuestas pueden permitir tomar distancia, evitar ser llevados por las emociones y las imágenes y conducir a la reflexión.

La primera, política, halla su expresión clásica en Carl von Clausewitz, este oficial prusiano autor, tras las grandes guerras napoleónicas, de textos que forman el tratado De la guerra y que declara, en una frase célebre, que “la guerra no es más que la continuación de la política por otros medios”.…  Seguir leyendo »

Suele describirse el capitalismo moderno como una realidad dominada por las finanzas y la especulación, separado cada vez más de la producción, de la industria, de la vida real. Se trataría de un mundo aparte, que funcionaría de forma autónoma, lo que explicaría también la idea de las burbujas que estallan periódicamente. Si de proponer imágenes se trata, las más frecuentes son las de Wall Street, de las bolsas, de la circulación instantánea, digital y planetaria del dinero, más que otro tipo de imágenes de fábricas productoras de bienes y artículos. Los mejores análisis de la crisis actual suelen destacar esta disyunción entre capital y economía concreta; una disyunción que hace de la explotación de los trabajadores un tema casi arcaico; es decir, una cuestión social de la era industrial más que de la época actual.…  Seguir leyendo »

Hace apenas unos meses el tema, para muchos observadores, estaba claro: la era abierta por las revoluciones democratizadoras en los países árabes o musulmanes o por los movimientos del tipo indignados en numerosas sociedades occidentales, tocaba a su fin. ¿Acaso las dimensiones democráticas de esas recientes revoluciones no habían sido disueltas por el triunfo de los partidos islamistas o por la llegada de violencia e incluso de guerra civil? ¿Los indignados y otros Occupy Wall Street no estaban en declive?

Era tener poco presente la vitalidad del impulso democrático en el planeta. Y lo que ha sucedido en todo el mundo desmiente la idea de un hundimiento sistemático de los movimientos que conjugaban un llamamiento a la dignidad del individuo, el rechazo de los poderes políticos autoritarios y el deseo de una sociedad abierta.…  Seguir leyendo »

El pasado 6 de junio, Edward Snowden revelaba en las páginas de The Guardian y de The Washington Post la existencia del programa Prism, utilizado por la NSA, un programa destinado a la vigilancia de los ordenadores y las telecomunicaciones a escala mundial. Debilitado por estas revelaciones, el presidente Obama se ha justificado hablando de un “equilibrio entre la necesidad de asegurar que los estadounidenses se sientan seguros y nuestras inquietudes por la protección de la vida privada (…). Hay compromisos que son necesarios”.

Esta línea de defensa hace del escándalo una pieza suplementaria en el ya pesado dossier del contencioso que parece, a primera vista, simplemente oponer seguridad y vida privada.…  Seguir leyendo »

La carnicería de Londres, el 22 de mayo pasado, en el curso de la cual un soldado británico fue salvajemente asesinado en plena calle por dos islamistas, ha vuelto a activar las especulaciones sobre la naturaleza del terrorismo actual. Sumado a los sucesos de Boston y, especialmente, a los asesinatos cometidos por Mohamed Merah en Toulouse en marzo del 2012, el crimen de Londres ha alimentado la idea sobre un neoislamismo que probaría una nueva estrategia venida de lejos, incluso relacionada con una yihad de tercera generación. Este nuevo terrorismo funcionaría a bajo coste, asediando prioritariamente a militares y judíos.

¿Este neoislamismo no alienta sólo a individuos aislados o inscritos en grupos minúsculos a actuar en los países occidentales para mantener o despertar simpatías en el seno de las comunidades musulmanas, radicalizando así las opiniones antimusulmanas y alentando, por ejemplo, el racismo, los ataques a mezquitas y, desde ese punto, demostrando a las masas musulmanas que Occidente nunca les dará un lugar?…  Seguir leyendo »

¿Dónde acaba el terrorismo y dónde comienzan otras formas de violencia? La pregunta se ha planteado varias veces a partir de una constante: los sujetos terroristas se mueven constantemente entre la violencia política y la criminalidad más clásica, robo, extorsión de fondos, secuestros, etcétera. Pero es evidente que, por su propia forma, los actos claramente terroristas merecen una reflexión.

Vale la pena plantearse la cuestión si tenemos en cuenta acontecimientos recientes como los atentados del 22 de julio del 2011 en Noruega, el doble tiroteo de Toulouse en marzo del 2012 o los atentados de Boston el pasado 15 de abril.…  Seguir leyendo »

La crisis francesa, como la crisis española, es total. Es perceptible en todos los ámbitos de la vida colectiva y los franceses empiezan a rendirse a la evidencia: su país no sólo se ve inmerso en una crisis financiera y económica; su mal, su desgracia, es mucho más profunda. Y lo es porque la corrupción es muy grave.

Efectivamente el daño también es moral en el sentido de que los valores que sostienen de un modo clásico el vínculo social, la confianza, la solidaridad, se ven afectados. Después del ministro de Presupuestos de Nicolas Sarkozy, Eric Woerth, ha sido el de François Hollande, Jérôme Cahuzac, quien se ha hundido en un caso de corrupción y esta vez sin que haya duda alguna puesto que ha sido él mismo, incluso antes de ser juzgado, quien ha reconocido tener una cuenta bancaria en el extranjero, y por tanto mintió al presidente, a sus colegas ministros y al Parlamento, representante de los ciudadanos.…  Seguir leyendo »

Cuando el cardenal polaco Wojtyla fue elegido Papa en 1978, fue fácil ver en ello una poderosa señal en dirección de la Polonia sometida al yugo de Moscú: la Iglesia católica quería participar plenamente en el declive del comunismo.

Treinta y cinco años después, un cardenal argentino, Bergoglio, ha sido elegido Papa y el mensaje no es menos evidente: el centro de gravedad del catolicismo se desplaza. Ampliemos el alcance del acontecimiento: ¿no es esta elección una expresión del debilitamiento de Europa y del importante ascenso de América Latina?

Los desafíos lanzados por la globalización son económicos, pero también culturales. Europa se caracteriza, en este caso y ante todo, por sus preocupados debates sobre la inmigración y sobre el islam y por su creciente rechazo del multi-culturalismo incluso en países que le eran favorables como los Países Bajos.…  Seguir leyendo »

La crisis en Europa es económica y social, pero ahora parece que también es, y quizá sobre todo, política. En un primer momento las dificultades políticas en diversos países tomaron forma de rechazo a los gobiernos y a los partidos en el poder. En beneficio de la oposición. Así, en España la izquierda, con José Luis Rodríguez Zapatero y el PSOE, dejó paso a Mariano Rajoy y al PP. Simétricamente, en Francia, Nicolas Sarkozy y la derecha perdieron las elecciones del 2012, primero las presidenciales y luego las legislativas, en beneficio de los socialistas y de sus aliados. La alternancia ha sido la primera expresión de la descomposición de los sistemas políticos.…  Seguir leyendo »

El compromiso trigésimo primero de François Hollande durante su campaña para la elección presidencial preveía abrir el matrimonio y la adopción “a todos”; es decir, a los homosexuales, y el primer ministro Jean-Marc Ayrault, en su declaración de política general, el 3 de julio del 2012, confirmó que esta promesa se mantendría. Y rápidamente, el pasado mes de septiembre, se inflamó el juego político-mediático a partir de una propuesta de los senadores verdes que sugería abrir a los homosexuales la procreación médicamente asistida (PMA) y reconocer a los niños nacidos en el extranjero de gestación de alquiler; es decir, de una madre sustituta.…  Seguir leyendo »