Miquel Porta Perales (Continuación)

De la modernidad a la posmodernidad. Lo sólido se desvanece. Si la modernidad es aquella categoría ideológica, o período de la historia, bajo el imperio de ideas como el progreso, la reconciliación humana, la democracia liberal, el dominio de la naturaleza para alcanzar una vida mejor o la planificación de una sociedad racional; si por modernidad entendemos eso, se puede afirmar que la modernidad tocó techo hace décadas al comprobarse que la historia no es esa línea recta y ascendente, unidireccional e irreversible, que conduce a un punto de llegada donde esperan el bienestar y la felicidad, sino, por seguir con la metáfora geométrica, una espiral recurrente y rítmica, multidireccional y reversible, sin punto de partida ni de llegada categóricos.…  Seguir leyendo »

Una ofensiva premeditada

Verano de 2012. De repente, decenas de miles de ciudadanos de Cataluña salen a la calle reivindicando un «proceso de transición nacional» que conduzca a la independencia. El lema: «Cataluña, nuevo Estado de Europa». La cosa cuaja. Lema del 11 de septiembre de 2013: «Vía catalana hacia la independencia». Lema del 11 de septiembre de 2014: «La vía catalana». Lema del 11 de septiembre de 2015: «Vía libre a la República catalana». Y no hay que olvidar el lema –el precedente– de la manifestación del 10 de julio de 2010, en protesta contra la sentencia restrictiva del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de 2006: «Somos una nación.…  Seguir leyendo »

Richard Nixon, trigésimo séptimo presidente de los Estados Unidos (19691974), ha pasado a la historia como el político que, en una escueta nota dirigida a Henry Kissinger, a la sazón secretario de Estado, renunció al cargo el 9 de agosto de 1974. El Watergate. Después del comunicado, subió al helicóptero en los jardines de la Casa Blanca y pasó a la condición de relegado político. Cuarenta años después –coincidiendo con el «año Nixon» propiciado por el aniversario de su renuncia–, su figura está siendo reevaluada. Más allá de los autores que han tratado el asunto en los últimos años con desigual fortuna –Joan Hoff, Romain Huret, Robert Mason, Antoine Coppolani, Rick Perlstein, David Greenberg o Don Fulsom–, el «año Nixon» ha girado alrededor de las declaraciones del intelectual izquierdista Noam Chomsky.…  Seguir leyendo »

La política lingüística en Cataluña

Para entender lo que ocurre en Cataluña en materia de lengua, propongo un pequeño diccionario comentado de la teoría y práctica lingüísticas del nacionalismo catalán. Las entradas están alfabéticamente desordenadas –remitiendo cada una a la siguiente– con el propósito de percibir el alcance, unas veces disimulado y otras veces evidente, de dicha política.

Normalización lingüística. Programa de recuperación del catalán en los usos oficiales y sociales, en el sistema educativo y en los medios de comunicación públicos. La normalización lingüística establece que el catalán, como lengua propia de Cataluña, es la lengua de relación preferente del ciudadano con las administraciones catalanas.…  Seguir leyendo »

Aunque en las últimas elecciones sentimos cierta identificación y química con aquellos a quienes votamos, hoy recordamos mal qué decía su programa sobre las cuestiones que más nos preocupan. Cuestiones de “política real”, en contraste con las cuestiones de “política ficción”. Claro que la identificación emocional y la pasión son también imprescindibles en política, pero ¿no son hoy tantas emociones semillas de próximas frustraciones?

Tanto en Cataluña como en otras partes de España y del mundo existen personas aparentemente convencidas de que es posible “empezar desde cero”, “romper con el pasado” o “la desconexión” (con España o la Unión Europea, por ejemplo).…  Seguir leyendo »

En la Grecia clásica, el Logos se impone al Mito. La ley –la sustancia o causa del mundo– de Heráclito gana la partida a un topos platónico que no mantiene buenas relaciones con el pensamiento racional y únicamente aspira a la persuasión o a obtener cierto grado de verosimilitud. Por eso, el método científico se aparta de intuiciones o principios generales que pueden ser ilusorias y conducir a deducciones falaces. Por eso, la ciencia moderna parte de hipótesis y teorías, susceptibles de refutación, de las que pueden extraerse leyes sujetas, en último término –todo es provisional–, a los dictados del gran libro de la Naturaleza.…  Seguir leyendo »

Aquí y allá aparece la difusión y promoción de una causa –el llamado «proceso de transición nacional de Cataluña»– que inunda la vida cotidiana del ciudadano con la intención de calar la conciencia y estimular la acción. Abro el ordenador y resumo –«¡pásalo!», «¡que corra!», «un último esfuerzo», «te necesitamos», «llegó la hora», «¡qué chulo!»– algunos de los correos electrónicos recibidos durante las últimas semanas. Los clasifico por grupos en función del mensaje transmitido. Finalmente, un par de conclusiones.

Primer grupo. Cataluña democrática y España autoritaria: «La nación catalana no vive en democracia, porque está sometida a un sistema político que no lo es.…  Seguir leyendo »

Agitación y totalismo en Cataluña

La cuestión: ¿qué ha ocurrido en Cataluña y por qué ha ocurrido? Primero, los datos (extraídos del trabajo de Juan Arza y Pau Mari-Klose titulado ¿La voluntad de un pueblo?, editado en el volumen colectivo Cataluña. El mito dela secesión). En 1993, una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) señala lo siguiente: el 28,9% de los catalanes considera que Cataluña es una comunidad autónoma; el 25,1%, una región de España; el 24,1%, una nación, y el 17,8%, un pueblo con lengua propia. Con posterioridad, el CIS vuelve a plantear –de forma distinta– el asunto. Encuesta de 1997: el 59,1% de los catalanes considera que Cataluña es una región y el 34,3%, una nación.…  Seguir leyendo »

Hay que encontrar una salida al problema generado en Cataluña, dicen. Hay que dialogar y negociar con el nacionalismo catalán que impulsa el llamado «derecho a decidir» con el objeto de llegar a algún pacto, concluyen. Acepto el envite. Hablemos de diálogo. Y empecemos por el principio. ¿De qué hablamos cuando hablamos de diálogo? En una de las acepciones del DRAE, se lee que el diálogo es la «discusión o trato en busca de avenencia». La «avenencia» –recurro otra vez al DRAE– puede entenderse de dos maneras: como «convenio, transacción» y como «conformidad y unión». Así las cosas, el diálogo con el nacionalismo catalán es –hoy por hoy– imposible.…  Seguir leyendo »

Dos años después del inicio formal del proceso secesionista en Cataluña, conviene recordar las palabras que Agustí Calvet, «Gaziel», publicó en La Vanguardia el 19 de octubre de 1934, días después del golpe de Estado del 6 de octubre protagonizado por Lluís Companys. En el artículo –titulado Lagraninterrogación– Gaziel escribe lo siguiente: «Yo me decía muchas veces: “¿Por qué Cataluña pierde y ha perdido siempre?”. Y no llegaba a entenderlo. Pero cuando en una casa de juego os dicen, señalando a un jugador: “¿Ve usted ese hombre? Pierde siempre, invariablemente, todos los días, sin remisión, cuantas veces coge los naipes y se pone al tapete”.…  Seguir leyendo »

Alcuino de York –teólogo, gramático, matemático, pedagogo y erudito inglés del siglo VIII–, en una célebre carta dirigida a Carlomagno, escribió lo siguiente: «Y no debería escucharse a los que suelen decir que la voz del pueblo es la voz de Dios, pues la algarabía de la plebe está cerca de la locura». La máxima latina a la que alude Alcuino de York – voxpopuli, vox Dei– plantea la cuestión de la legitimidad de la gobernanza. ¿Hay que equiparar –a la manera latina– la voluntad popular a un designio divino que, por su propia naturaleza, debe ser cumplido? Cierto es que, en la Edad Moderna –en buena medida, también a finales de la Edad Media–, la identificación entre voz del pueblo y voz de Dios sirvió para legitimar y consolidar algunas democracias parlamentarias nacientes.…  Seguir leyendo »

La obsesión independentista del nacionalismo catalán no se entiende fácilmente. Cuando se ha sufrido un batacazo electoral después de situarse detrás de la pancarta de la independencia, cuando las encuestas señalan que CiU sufriría otro porrazo en las urnas de celebrarse nuevas elecciones; cuando ni la legislación catalana, ni la española ni la internacional contemplan la secesión, cuando en el Parlament de Cataluña ni siquiera existe la mayoría necesaria para reformar el Estatuto; cuando una eventual consulta de autodeterminación será –por ilegal– impugnada o declarada acto nulo, cuando sus promotores corren el riesgo de ser juzgados por prevaricación, cuando eso ocurre, ¿por qué el nacionalismo catalán impulsa una Declaración de Soberanía y del Derecho a Decidir del Pueblo de Cataluña que afirma que «el pueblo de Cataluña tiene, por razones de legitimidad democrática, carácter de sujeto político y jurídico soberano»?…  Seguir leyendo »

El hombre y la mujer. Convendría que el feminismo y la izquierda propagadora de la causa reconocieran lo que la ciencia afirma sobre la cuestión del género. Alguna conclusión de provecho sacarían. Y todos nos ahorraríamos ciertas manifestaciones extemporáneas –ese despotismo ideológico propio de quienes otorgan certificados oficiales de buena conducta política y social– de un movimiento que necesita modernizar y democratizar el discurso.

En la cuestión del género, la biología, la neurología y la psicología –de Doreen Kimura a Ragini Verma y Ruben Gur, pasando por Jerome Barkow, Leda Cosmides, John Tooby, Henry Plotkin, Richard Haier, Hugo Liaño o Marco del Giudice– han tomado la palabra para señalar que las hormonas sexuales condicionan la organización del cerebro en una etapa precoz de la vida –cosa que tiene sus consecuencias– y que los distintos modelos cognitivos de ambos sexos surgen por razones adaptativas.…  Seguir leyendo »

Una de las máximas expresiones de la ficción nacionalista es el jugar a ser Estado de la Generalitat de Cataluña. El precedente inmediato hay que buscarlo en el Estatuto de 2006. Ese Estatuto que señala que la Generalitat asume competencias propias del Estado, que propone modificar tácitamente el modelo de Estado, que persigue una reforma encubierta de la Constitución. ¿Ejemplos? La condición jurídico-política de la nación catalana, los derechos históricos de Cataluña, la relación bilateral con el Estado, la acción exterior, la cooperación transfronteriza, la obsesión monolingüe, la Justicia propia, la Agencia Tributaria de Cataluña, el diseño de políticas migratorias, la convocatoria de consultas sobre temas previsiblemente ajenos a las competencias de la Generalitat y un etcétera que exige una lectura abusiva del artículo 150.2 del texto constitucional, un cambio de siete leyes orgánicas y, probablemente, una reforma de la propia Constitución.…  Seguir leyendo »

Mientras desayuna, conecta la radio: «Radicalidad democrática», «derecho a decidir», «expolio fiscal», «referéndum», «deslealtad del Estado», «la España de matriz castellana», «caverna mediática», «la cultura española del sostenella y no enmendalla», «los leones del Congreso se han zampado el encaje de Cataluña en España», «nos tratan como una colonia», «la burguesía de Estado enquistada en Madrid». «Absolutamente de acuerdo con lo que se ha dicho», tercia un tertuliano. Prensa digital. «Un polémico periodista y guionista», que acaba de publicar un libro titulado 99 cosas que hemos de aniquilar si queremos ser independientes, afirma que al independentismo catalán le falta valentía política y señala que «alguien ha de poner los cojones encima de la mesa».…  Seguir leyendo »

No se sorprendan ustedes si en la mesa de novedades de cualquier librería catalana encuentran unos cincuenta títulos –todos ellos escritos en lengua catalana y aparecidos en los últimos meses– que hablan del llamado «proceso de transición nacional catalana» y del llamado «derecho a decidir del pueblo de Cataluña». Ya señaló Benedict Anderson –uno de los clásicos en el estudio del nacionalismo– el papel fundamental del libro en la educación o reeducación del sentimiento de pertenencia a una comunidad. En eso están. De eso se trata, de educar o de reeducar al ciudadano en la causa nacional catalana.

Hoy, ciento cincuenta años después de la chispa patriótica encendida por la Renaixença –el romanticismo catalán del siglo XIX–, la pedagogía nacionalista sigue ahí.…  Seguir leyendo »

Se habla mucho de la perversión del lenguaje. Ese disfrazar, encubrir o connotar el mundo que permite el lenguaje. Ese manipular la consciencia en beneficio propio. Para ello, de la disolución de la sintaxis a la corrupción de la semántica, pasando por los recursos estilísticos, todo vale. Una técnica que intenta cambiar la percepción de la realidad e, incluso, la propia realidad. Así las cosas, conviene desvelar la impostura, el fingimiento o engaño que, con frecuencia, se esconde detrás del lenguaje de los políticos. Al respecto, la reivindicación independentista desencadenada en Cataluña ha dado lugar a una neolengua digna de ser analizada.…  Seguir leyendo »

La tentación. La pesadilla. Manifiestan que la solución a nuestros problemas –«sí, podemos», repiten incansables– está en los movimientos sociales. Ahí se encuentran –aseguran– «las voces que, a ras de suelo, proclaman lo que tantas veces habrá que repetir». Prosiguen: «Esas voces nos llenan de esperanza» y «debemos gritar con ellas, hasta convertir nuestra rabia en un único clamor». El afán justiciero –la rabia que acusa y señala– sale a escena: «Como no hay justicia formal, se organiza una justicia social, y es la ciudadanía la que, sin hacer ningún tipo de acto violento, se organiza colectivamente para señalar estas personas y que todo el mundo sepa que aquella persona, que se mueve en aquel barrio, y que va a comer ahí, que trabaja allá, es responsable de esta serie de cosas».…  Seguir leyendo »

La cuestión: ¿cómo es posible que CiU llegara a creer que la manifestación de la Diada —ese supuesto millón y medio de personas que salió a la calle— avalaba el llamado proceso de transición nacional a la independencia? ¿Cómo es posible que CiU confundiera —«la voluntad de un pueblo», dijeron— la parte con el todo? Consecuente con su lectura errónea de la realidad, CiU se subió a la ola callejera independentista para sacar provecho de la misma. Artur Mas dio el portazo a Mariano Rajoy en La Moncloa, avanzó las elecciones y proclamó la buena nueva de «Cataluña nuevo Estado de Europa» (?).…  Seguir leyendo »

No es la actual crisis sistémica quien amenaza los valores de nuestro Estado de bienestar y reduce prestaciones, sino ciertas reacciones que ciertos Gobiernos tienen ante la crisis. Entre esas reacciones están los hachazos a un logro de todos, el Sistema Nacional de Salud (SNS), arduamente fraguado y con profunda legitimación social. Parece que el tiempo es escaso y las decisiones, ineludibles. Hoy como siempre, hay que buscar el máximo valor social a nuestro dinero, el de todos. A veces, pero no siempre, ello implica reducir gasto; cuando así es, hay que reducirlo con la mayor inocuidad posible: sin dañar a lo que de verdad importa.…  Seguir leyendo »