Mohamed A. El-Erian

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Julio de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Navegar la desglobalización

Luego de haber sido abofeteado por dos grandes sacudidas en los últimos diez años, el cableado sumamente interconectado de la economía global está sufriendo una tercera crisis por culpa de la pandemia del COVID-19. La globalización así enfrenta una situación de tres golpes fallidos con el bate y afuera, lo que bien podría resultar en una desvinculación gradual pero bastante prolongada del comercio y la inversión, agudizando los vientos de frente seculares que ya enfrenta la economía global.

Los llamados a retomar el actual proceso de globalización casi con certeza caerán en oídos sordos –particularmente porque esta última sacudida será manejada simultáneamente por los gobiernos, las empresas y los hogares en los países desarrollados-.…  Seguir leyendo »

Los funcionarios del estado de Lagos entregan las bolsas de alimentos a las personas de la comunidad LCDA de Agbado y Oke-Odo en Lagos el 1 de abril de 2020. - Más de 20 millones de nigerianos el 30 de marzo de 2020, fueron confinados en la ciudad más grande de África subsahariana Lagos y la capital, Abuja, mientras el continente lucha por frenar la propagación del coronavirus COVID-19. (Foto de Benson IBEABUCHI / AFP) (Foto de BENSON IBEABUCHI / AFP a través de Getty Images)

La disminución de la tasa de contagio por coronavirus y los planes de comenzar a aliviar las medidas de confinamiento en algunos de los países desarrollados ofrecen un atisbo de esperanza, después de semanas de continuo pesimismo. Pero para muchos países en desarrollo, es posible que la crisis apenas haya comenzado, y la cantidad de víctimas de un brote importante de COVID‑19 sería varios órdenes de magnitud mayor que en cualquier economía avanzada. No es una cifra insignificante, visto que hace poco en Estados Unidos se registraron más de 2000 muertes en un solo día. Si la comunidad internacional no actúa ahora, los resultados pueden ser catastróficos.…  Seguir leyendo »

Mientras el coronavirus devasta una economía tras otra, la ciencia económica (y con ella los fundamentos analíticos para la correcta formulación de políticas y gestión de crisis) se ve obligada a actualizarse a la carrera. Particularmente importante en este momento es el análisis económico de la pandemia, del miedo y de los «cortafuegos» (circuit breakers). Cuanto más avance el pensamiento económico para ponerse a la par de las cambiantes realidades, mejor será el análisis en el que se base la respuesta política.

Respuesta que será a la vez novedosa e inevitablemente costosa. Los gobiernos y los bancos centrales están aplicando medidas inéditas para mitigar la desaceleración global y evitar así que una recesión global, que ya se da por cierta, dé paso a una depresión (un riesgo que ya es inquietantemente alto).…  Seguir leyendo »

Las empresas y los gobiernos deben acrecentar su toma de conciencia sobre la posibilidad – en verdad, yo sostendría, sobre la abrumadora probabilidad – de una aceleración de cuatro avances seculares que influyen en lo que los líderes empresariales y políticos hacen y la forma como hacen lo que hacen. Los responsables de la toma de decisiones deben pensar en estas tendencias como olas que, especialmente si se producen de manera simultánea, podrían percibirse como un tsunami por aquellos que no adaptan sus pensamientos y prácticas de manera oportuna.

La primera y más importante tendencia es el cambio climático, que ha evolucionado desde ser una preocupación relativamente distante, con relación a la cual se cuenta con tiempo suficiente para adoptar medidas correctivas, a ser una amenaza inminente y cada vez más urgente

La movilización de diversos segmentos de partes interesadas de la sociedad, en parte a causa de las inusuales perturbaciones climáticas de los últimos años, ha aumentado considerablemente la presión sobre las empresas respecto a que ellas deben actuar ahora.…  Seguir leyendo »

Después de un año que implicó uno de los mayores giros en U en la historia de la política monetaria reciente, los bancos centrales hoy esperan que en 2020 reine la paz y la tranquilidad. Esto es particularmente válido para el Banco Central Europeo y la Reserva Federal de Estados Unidos, las dos instituciones monetarias más poderosas del mundo. Pero la paz y la tranquilidad cada vez están más lejos de su control directo; y sus esperanzas fácilmente podrían verse frustradas si los mercados sucumbieran a ciertas incertidumbres de mediano plazo, muchas de las cuales se extienden más allá de la economía y las finanzas, en el terreno de la geopolítica, las instituciones y las condiciones políticas y sociales domésticas.…  Seguir leyendo »

Por ser diciembre, me siento naturalmente inclinado a repasar los acontecimientos económicos y financieros del año que pasó, para ayudar a funcionarios e inversores a anticipar lo que puede suceder en 2020. Este año culmina en forma bastante positiva, sobre todo en comparación con la misma época del año pasado. Hay esperanzas de una recuperación global del crecimiento, menguaron las tensiones comerciales, y los bancos centrales reafirmaron que mantendrán tipos de interés muy reducidos y seguirán proveyendo liquidez en abundancia. La volatilidad financiera está contenida, y hay expectativas razonables de buenos rendimientos para los inversores en una variedad de clases de activos.…  Seguir leyendo »

Este año no asistí a las reuniones anuales de octubre del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial en Washington. En vez de eso, leí con atención los informes sobre el encuentro y hablé con personas que estuvieron allí y a quienes respeto. Me he formado a resultas de ello una idea sombría del futuro de la economía global. En particular, los problemas que ya existen en relación con la credibilidad y eficacia de las instituciones multilaterales se agravan por una perspectiva de debilidad continua y presiones de fragmentación.

No hay duda de que el FMI y el Banco Mundial tienen un poder de convocatoria fuerte, acaso único.…  Seguir leyendo »

Inversores y analistas económicos han comenzado a hacerse la misma pregunta que formulé en un artículo publicado hace 18 años: “¿Quién perdió a la Argentina?”. A fines de 2001, mientras se intensificaba la búsqueda de culpables, el país iba camino de incumplir el pago de sus deudas, caer en una profunda recesión y sufrir una pérdida duradera de credibilidad internacional. Ahora, para los papeles de víctima y acusador vuelven a competir muchos de los candidatos de antes, y se sumaron otros. Intencionalmente o no, todos están repitiendo una tragedia evitable.

Tras un mal resultado en las elecciones primarias, el presidente argentino Mauricio Macri busca otro mandato en condiciones económicas y financieras que prometió que nunca volverían.…  Seguir leyendo »

Es solo cuestión de tiempo hasta que la escalada de las tensiones entre China y Estados Unidos lleve a muchos más economistas a advertir sobre una recesión económica global inminente, combinada con una inestabilidad financiera. El 5 de agosto, Bloomberg News dijo que la curva de rendimiento, una métrica de mercado mirada muy de cerca, “Anuncia la advertencia de recesión estadounidense más estrepitosa desde 2007”. Y Larry Summers, un ex secretario del Tesoro de Estados Unidos que también estuvo íntimamente involucrado en los esfuerzos de gestión de crisis en 2008-09, recientemente tuiteó que “bien podemos estar en el momento financiero más peligroso… desde 2009”.…  Seguir leyendo »

Los últimos años, los bancos centrales hicieron una gran apuesta con sus políticas. Apostaron a que el uso prolongado de medidas heterodoxas y experimentales fuera un puente eficaz en la transición a otras medidas más integrales capaces de generar un alto crecimiento inclusivo y minimizar el riesgo de inestabilidad financiera. Pero luego tuvieron que redoblar la apuesta una y otra vez, y en el proceso se dieron cuenta de que su credibilidad, eficacia y autonomía política estaban cada vez más en riesgo. Irónicamente, puede que ahora obtengan una respuesta de otras entidades de formulación de políticas, que en vez de ayudarlos a normalizar sus operaciones, les dificulte en gran medida el cumplimiento de su tarea.…  Seguir leyendo »

NUEVA YORK – El debate sobre la inflación en las economías avanzadas cambió notablemente en las últimas décadas. Dejando a un lado cuestiones de (mala) medición, ya nadie teme una alta inflación asfixiante y un excesivo poder de los mercados de bonos: ahora la preocupación es que la falta de inflación obstaculice el crecimiento.

Además, si bien la persistencia de tipos de interés deprimidos (y para casi 11 billones de dólares en bonos de todo el mundo, negativos) puede estar causando mala asignación de recursos y un deterioro de la seguridad financiera a largo plazo de las familias, las altas cotizaciones de los activos aumentaron el riesgo de una futura inestabilidad financiera.…  Seguir leyendo »

La ciencia económica no mejorará hasta que amplíe su visión

La profesión económica recibió un duro golpe cuando sus principales representantes fueron mayoritariamente incapaces de predecir la crisis financiera global de 2008; y desde entonces no termina de recuperarse. Además del crecimiento inusualmente lento y desigual de los años que siguieron a la debacle, hoy hay una lista creciente de fenómenos económicos y financieros a los que los economistas no encuentran explicación.

Como la reina Isabel II, que en noviembre de 2008 preguntó por qué nadie supo anticipar la crisis, muchos ciudadanos descreen cada vez más de la capacidad de los economistas para explicar y predecir hechos económicos, por no hablar de ofrecer recomendaciones razonables a las autoridades.…  Seguir leyendo »

Se está dando un cambio, sutil pero importante, en las ideas de la dirigencia política respecto del comercio internacional, incluido el modo de resolver problemas de vieja data. El cambio deriva de una distinción clave entre el “qué” del comercio internacional (donde entre los países hay un consenso relativamente amplio) y el “cómo” (donde existen discrepancias que han tendido a debilitar relaciones importantes, como la transatlántica y la que hay entre China y los países avanzados del mundo). Esto deja cierto margen para el optimismo, mayor al que parecería indicar la sucesión de noticias sobre dañinas guerras comerciales, restricciones asfixiantes a las inversiones, conflictos tecnológicos y multiplicación de tensiones entre las grandes potencias.…  Seguir leyendo »

No asisto a la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos. Pero mi sensación es que, como en años anteriores, los participantes de este año terminaron extrapolando más del pasado reciente de lo que se dedicaron a analizar genuinamente el futuro en busca de pivotes y puntos de inflexión. Esto fue válido tanto a nivel macro como en términos de las cuestiones individuales clave que atrajeron la mayor atención, según los múltiples informes periodísticos (y los medios están extremadamente bien representados en este evento). Como consecuencia de ello, este encuentro globalmente reconocido de líderes influyentes de gobierno y empresas parece haber perdido, una vez más, la oportunidad de alcanzar plenamente su considerable potencial.…  Seguir leyendo »

The World Economic Forum this week in Davos comes amid a dramatic change in the global economic climate over the past year. In just one year, excitement about a widespread pickup in global growth and booming stock markets has given way to concerns about a synchronized slowdown and renewed financial instability, especially with the continuing partial government shutdown in the United States and the slowest Chinese annual growth rate in almost 30 years.

Davos has historically been much better at looking backward than forward. This year, however, it will help no one to engage in pointless moaning and blame games. The discussions need to focus instead on solutions and doing so begins with an understanding of the causes behind this swift economic shift.…  Seguir leyendo »

La Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y la OCDE predicen que en promedio, la economía de la Unión Europea crecerá un 1,9% el próximo año (una cifra que básicamente se condice con el promedio del 2% esperado este año). Pero puede que este cuadro resulte demasiado optimista, no sólo porque es probable que la tasa de crecimiento en sí decepcione, sino también porque hay una considerable presión a la baja sobre el potencial de crecimiento de la UE después de 2019, y no parece por el momento que la dirigencia europea esté preparada para contrarrestarla de manera eficaz.

Si la UE fuera un equipo de fútbol, no perdería partidos por falta de plan de juego o capacidad adecuada.…  Seguir leyendo »

La cuestión singular del Brexit ha consumido al Reino Unido durante dos años y medio. El “si”, “cómo” y “cuándo” del retiro del país de la Unión Europea, después de décadas de pertenencia, ha dominado, entendiblemente, la cobertura noticiosa, y ha desplazado cualquier otro debate político. Por ejemplo, algo que se perdió en la confusión ha sido una discusión seria sobre cómo el Reino Unido debería impulsar la productividad y la competitividad en un momento de fluidez económica y financiera global.

Al mismo tiempo, el interés del resto del mundo por el Brexit, comprensiblemente, ha amainado. Las negociaciones del Reino Unido con la UE han pasado por múltiples momentos de déjà vu, y el consenso es que las consecuencias económicas se sentirán de manera más aguda en Gran Bretaña que en la UE, para no mencionar países en otras partes.…  Seguir leyendo »

Funcionarios, gestores de riesgo y mercados internacionales observan con atención la escaramuza presupuestaria entre el gobierno de Italia y la Comisión Europea. El episodio pone de manifiesto la creciente frecuencia con que gobiernos de economías avanzadas y emergentes por igual cuestionan las políticas económicas ortodoxas. La profundización de esta tendencia obliga a economistas y actores de mercado a analizar más (y comunicar mucho mejor) los dilemas de la implementación de políticas económicas y financieras convencionales en condiciones difíciles.

Elegidas con un mandato de promover un crecimiento más veloz e inclusivo, las autoridades italianas han adoptado una postura fiscal más expansiva. Pero el presupuesto que han diseñado fue “rechazado” por la Comisión Europea, por “incumplimiento” de las normas de la Unión Europea en materia de déficit.…  Seguir leyendo »

Imaginemos un mundo en el que los países miembros del Fondo Monetario Internacional tuvieran más participación en definir los temas de la reunión anual del organismo. Antes de cada cita (la de este año es en Indonesia en octubre) el FMI pediría a sus 189 integrantes señalar tres cuestiones clave en materia de políticas, para concentrarse en ellas, no sólo en las discusiones oficiales, sino también en los numerosos talleres paralelos. El resultado sería una agenda que tenga más en cuenta las inquietudes que están teniendo cada vez más funcionarios (y poblaciones).

Durante gran parte del decenio transcurrido desde el estallido de la crisis financiera global, los países de todo el mundo han estado sujetos a lo que Hélène Rey, de la London Business School, y otros autores han denominado “el factor global”: un conjunto de influencias externas que no pueden manejar ni controlar, pero que tienen una importante incidencia sobre variables internas fundamentales.…  Seguir leyendo »

En forma accidental o deliberada, Turquía está tratando de reescribir el capítulo del manual de los mercados emergentes referido al manejo de crisis. En vez de optar por subas de tipos de interés y apoyo financiero externo para sostener un ajuste de políticas en el frente interno, el gobierno adoptó una mezcla de medidas menos directas y más parciales, y esto, en medio de una escalada de represalias arancelarias con Estados Unidos y dentro de una economía global más volátil. El resultado será importante no sólo para Turquía, sino también para otras economías emergentes que ya han tenido que enfrentar oleadas de contagio financiero.…  Seguir leyendo »