Najat El Hachmi

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Quería hablar de censura y la realidad se me ha vertido encima. Quería pensar en los mecanismos sutiles con los que nos estamos construyendo pequeñas fortificaciones que se convierten en guetos, a veces individuales, otros formados por otros pero siempre asfixiantes, empobrecedores. La pequeña censura cotidiana no la encarna un estamento religioso ni político concreto, no el poder. O sí, y no nos damos cuenta, pero la angustiosa sensación de ir encogiéndonos sobre nosotros mismos es cada vez más persistente.

Me contaba una chica que había tenido que cambiar su perfil en Twitter, renunciar a estar allí con su propio nombre, después de que hubiera expresado su disconformidad con una corriente ahora en boga, la del feminismo islámico y su rechazo al pañuelo.…  Seguir leyendo »

Cristina Pedroche dijo que su vestido era “superfeminista” porque el feminismo es que puedas ponerte lo que quieras. La presentadora sabe cómo provocar, es un talento natural que tiene (ella o sus asesores), excitar a las masas con afirmaciones que desatan las reacciones más viscerales. Si en otros tiempos renegaba del feminismo, ahora lo adapta a su conveniencia.

El liberalismo salvaje en el que vivimos, el relativismo absoluto que hace que todo sea válido, ahora en nombre de la defensa de los derechos individuales, están convirtiendo el movimiento a favor de la igualdad en un cúmulo de eslóganes vacíos de significado que a menudo se contradicen entre sí, usados en contextos claramente discriminatorios.…  Seguir leyendo »

Llega una chica, con apenas ropa, se encuentra con unos hombres que a lo mejor ni conoce o se los presentan al minuto. Sin que nos demos cuenta, pocos segundos después, ya están todos desnudos practicando una orgía. La anatomía es el centro de todo, no faltan primeros planos con todos los detalles, las carnes y sus flujos, sus contracciones. La escena se parece bastante al mostrador de una carnicería cualquiera. Lo único es que en ella unos, los hombres, suelen estar de pie, llevan la iniciativa, mueven de aquí para allá un cuerpo que ya ni recordamos de quién es.…  Seguir leyendo »

Me la encontré un día en la calle y me sorprendió verla con pañuelo. Era una antigua compañera de colegio. La recordaba porque era irreverente, alegre, parecía disfrutar de la vida sin preocuparse mucho. ¿Cómo puede vivirse la vida a los 14 o 15 si no es alegremente? En nuestro caso, a esa edad era cuando empezaban las preocupaciones, la edad en que todo cambiaba. Teníamos privilegios en tanto que niñas que se acababan justo cuando empezaba la pubertad, aunque nadie se tomaba la molestia de explicarnos que el cambio era precisamente por eso, que nos habíamos convertido en «mujeres», deseables, sexuales, y que se nos tenía que vigilar muy de cerca, no fuera que trajéramos alguna desgracia a nuestras familias.…  Seguir leyendo »

Una mordaza es un instrumento que impide morder o hablar, en sentido figurado cualquier cosa que ponga obstáculos a la libertad de expresión. Transmitir los pensamientos en voz alta puede que sea una primera forma de resistencia cuando se viven situaciones de injusticia. Dar cuerpo lingüístico a la discriminación ya supone una defensa. Por eso cuando de lo que se trata es de imponer cierto orden evidentemente injusto, la ley del silencio resulta una herramienta imprescindible que hay que imponer primero y transmitir luego mediante la educación.

En una sociedad democrática se supone que las restricciones sobre la libertad de decir son ya anecdóticas, al menos por ley, pero no estamos precisamente en el momento histórico en que resulte más fácil escapar a las restricciones a esta libertad.…  Seguir leyendo »

Hay lugares en el mundo donde las básculas no existen. Solo las hay en las casas de las élites minoritarias que copian el estilo de vida occidental, pero en los hogares del resto de la población difícilmente encontraremos alguna. No solamente no hay básculas en estas tierras lejanas, sino que la simple idea de pesar a una persona es casi ridícula: se pesan los cereales para calcular la cosecha, se pesa el ganado para venderlo, pero no se pesa a la gente porque esta aún disfruta del privilegio de estar en la cúspide de la cadena alimentaria y no está obligada a someterse a ningún tipo de proceso ponderativo.…  Seguir leyendo »

Este es un recuerdo muy antiguo: estamos en casa de mis abuelos, en medio del patio, y de repente unos aviones enormes sobrevuelan nuestras cabezas, casi a ras de la azotea. En la imagen que guardo los aviones son oscuros y lanzan papeles que nos caen encima. Durante mucho tiempo no supe si aquello fue real o era algo que había imaginado, el ruido ensordecedor, la instintiva y visceral sensación de peligro. Muchos años más tarde empecé a preguntar, primero a la familia, luego a los libros de Historia, si el recuerdo era auténtico y a qué correspondía.

Mis parientes me dijeron que sí, que aquello había sucedido pero no me dieron más explicaciones.…  Seguir leyendo »

El filósofo Santiago Alba Rico acaba de publicar un ensayo titulado ‘Ser o no ser (un cuerpo)’. Sostiene que «la dislocación económica y tecnológica de los últimos siglos nos ha llevado a vivir separados del cuerpo», un cuerpo que describe como el conjunto que forman la carne y el verbo. El cuerpo es un estorbo, una reliquia de 40.000 años del que huimos de distintas formas. No lo necesitamos para nada y el exceso de cuerpo, la «sobrecorporalidad», está, dice Alba Rico, simbólicamente identificada con la exclusión. Son los pobres, los gitanos, los inmigrantes y los viejos o enfermos los que resultan demasiado corpóreos.…  Seguir leyendo »

Musulmanes todos. Y de la misma forma. Si naces en una familia musulmana, parece ser que esta condición tienes que ostentarla a perpetuidad. No puedes dejar de serlo. Musulmán naces, musulmán te mueres.

Tantos años hablando de religión, intentando entenderla, explicándola, desmintiendo ideas falsas, participando en debates, charlas, entrevistas, respondiendo pacientemente a las preguntas sobre el tema intentando cambiar el marco que impera y que define el islam como conflictivo a la vez que permanente, inmutable. El tópico del musulmán que se pasa el día pensando en el hecho de que es musulmán, la imagen grotesca que define al otro solo en base a sus creencias.…  Seguir leyendo »

Cada vez que el feminismo coge un poco de notoriedad, que se propaga sin prejuicios entre la mayoría de la población, salen voces que le atribuyen lo que sea para desprestigiarlo. Aquí van cuatro aclaraciones básicas:

1.  El feminismo no proclama la bondad intrínseca de las mujeres, no afirma que las mujeres merezcan igualdad de derechos, condiciones de vida y bienestar por el hecho de ser buenas por naturaleza. El feminismo nace para reparar una situación de injusticia generalizada, extendida por todo el mundo y que se perpetúa de generación en generación a través de la cultura y la educación. Es una forma de pensamiento que tienen como objetivo detectar, denunciar y desactivar todos y cada uno de los mecanismos que intervienen en esta discriminación.…  Seguir leyendo »

Fue en un spa de ciudad con limpísimas piscinas de hidromasaje, olor a paz y tranquilidad, un oasis en medio del ruido. Yo estaba empapada de arriba abajo, venía de los vestuarios ya preparada para dejarme ablandar por las burbujas. Y no me di cuenta de que la encargada del lugar me miraba, pero cuando dejé las chanclas a un lado me habló: “Perdona”, dijo, y por el tono de su voz ya vi que lo que seguiría no sería precisamente una disculpa. “Perdona, tienes que ducharte”. Su nariz fruncida y la expresión de asco en su cara decían mucho más las palabras concretas que salían de su boca.…  Seguir leyendo »

Hay dos tipos de escritores: los que escriben como podrían estar haciendo cualquier otra cosa y los que ‘son’ escribiendo, la escritura no es lo que hacen sino algo que les pasa, una especie de secreción corporal. Como les late el corazón o les fluye la sangre, escriben. En este caso el interés no radica en sus habilidades técnicas, la destreza o el grado de perfección en la ejecución de sus obras sino en el hecho de que este tipo de autores no pueden evitar transmitir a través de los textos el lenguaje soterrado que puede que ni ellos mismos conozcan.…  Seguir leyendo »

Me llamó alarmada y me dijo: no puedo dejar de vomitar, no puedo parar. Estaba en el trabajo y quería hablar con alguien para cortar el impulso irrefrenable de provocarse el vómito, por eso se agarraba al móvil desde el baño en el que se había metido. Sus palabras sonaban a grito desesperado emitido desde las profundidades de un pozo en el que ni ella misma sabía cómo había caído. Éramos muy jóvenes entonces. Mi amiga vivía en conflicto con su propio cuerpo no porque quisiera estar delgada, sino porque desde que había hecho el cambio de forma precoz y había adquirido unas formas rotundamente femeninas, tenía que aguantar el acoso de los chicos y hombres del barrio que se creían con derecho a dar su opinión, algunos de forma más grosera que otros, sobre las carnes de la que hasta no hacía mucho era solamente una niña.…  Seguir leyendo »

Una madre que amamanta a su bebé es una madre que amamanta a su bebé. Quiero decir que el acto por sí mismo los implica a ellos dos. El suyo es un hecho particular, íntimo, que no va contra nadie, no hace ningún daño, no requiere de ningún tipo de ayuda. No hace ruido, no contamina y, en cambio, es una de las acciones femeninas que más controversias generan.

Leyendo el domingo a la compañera Emma Riverola, que apuntaba a la lactancia prolongada como posible nuevo yugo que limita las aspiraciones de las mujeres, me entraron todas la dudas, sobre todo porque es alguien que suele poner el dedo en la llaga cuando de la condición de la mujer se trata.…  Seguir leyendo »

El deseo de maternidad nace no se sabe cuándo ni dónde. Puede que en las primeras etapas de la infancia, en ese simulacro de vida que los expertos llaman juego simbólico. La niña juega a acunar a la muñeca y a amamantarla. Mucho antes, claro, de saber cómo se hacen los niños, dónde se hornean y cómo salen a la luz del mundo. Después se olvida de las criaturas aunque se enternezca al ver alguna. Hasta que el deseo empieza a rugir en algún lugar desconocido y sombrío del cuerpo. No tarda en decirse a sí misma que las ganas de bebés son fruto de la educación recibida, del hecho de estar demasiado cerca de generaciones y generaciones de mujeres que no han hecho otra cosa que embarazarse y parir sin preguntarse nunca si era o no lo que querían.…  Seguir leyendo »

Leo con gusto, devoro, la magnífica biografía de Montserrat Roig que ha escrito Betsabé García. Por regla general me cojo con muchas precauciones los libros que tratan vidas de escritores, no los soporto cuando son exploraciones morbosas de detalles íntimos sin ningún interés literario. ‘Con otros ojos’ es todo lo contrario. En sus páginas se plasma todo lo imprescindible para entender aún más la obra de la autora del Eixample: el contexto histórico en el que nació y creció, su formación, su evolución como periodista, los temas que marcan el contenido de sus creaciones. Uno de los aciertos del volumen es sin duda la descripción de los tiempos en que vivió Montserrat Roig, los de ella misma y los de su familia.…  Seguir leyendo »

Maria Aurèlia Capmany asesinó al ángel del hogar en su carta dirigida «a una dona de bé», dentro del volumen Cartes impertinents de 1977. Han pasado muchos años desde entonces y las mujeres de hoy ya no tenemos que lidiar con aquella imposición patriarcal y franquista de la perfecta ama de casa que tenía por objetivo vital convertir el ámbito doméstico en un lugar maravilloso con su dedicación exclusiva a la cocina, la limpieza, el zurcido de los cojines o sus labores en general.

Ahora es otra la figura impuesta a las mujeres, la que las atenaza y limita, la losa que a menudo nos acaba convirtiendo en lo que dice al final de esa carta la Capmany, en esbozo de persona.…  Seguir leyendo »

Las venganzas en la vida real suelen ser contraproducentes. Si se ha sufrido un agravio o injusticia que no sean denunciables a las autoridades, lo mejor que se puede hacer es salir de aquella situación y olvidar el tema. En general, cuando decidimos vengarnos de aquellos que nos han maltratado la cosa se nos suele volver en contra, por no hablar de la pérdida de tiempo y energía que supone quedarte enganchado a quien te ha perjudicado aunque solo sea para devolvérsela. Otra cosa es la venganza a través de la ficción o de la creación artística, este es el único tipo de revancha que puede dar algún buen fruto.…  Seguir leyendo »

En un viaje visto y no visto a Casablanca tengo la suerte de conocer a la periodista Fedwa Minsk, conductora de espacios literarios y fundadora de la webzine Qandisha.ma, que tiene como objetivo recoger el testimonio de las mujeres marroquís y su malestar. Aicha Qandisha es una figura mítica en Marruecos, conocida por hacer exactamente lo contrario de lo que hacía Sherezade: parece que era una mujer de gran belleza que seducía a soldados enemigos en el contexto de la lucha anticolonial, los invitaba a su casa y antes de que despuntara el alba ya los había asesinado. La feminidad como peligro, la astucia femenina como defecto, la sirena norteafricana.…  Seguir leyendo »

Llevaba días pensando en Fatima Mernissi. La releía para refrescarme la memoria sobre las mujeres de la generación que nos precede, para enmarcarlas mejor en el espacio y el tiempo, volvía de nuevo al momento en que descubrí a la socióloga marroquí. Fue durante la adolescencia, cuando buscaba en los libros un reflejo de la realidad que me confirmase que nosotras, las chicas nacidas en Marruecos, también existíamos. Y que nuestras madres y nuestras abuelas, aquel mundo oculto detrás de los velos y las puertas cerradas, aquellas mujeres relegadas al espacio doméstico, eran de verdad y no unos fantasmas que no se ven en los espejos por el simple hecho de que nadie las ha mirado.…  Seguir leyendo »