Nicolás Redondo Terreros

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Octubre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Introito:no estoy en contra de ver el diálogo como una de las formas de hacer política; me opongo a que un Gobierno de España (cualquiera que sea su composición) dependa de partidos como ERC, con algunos dirigentes en prisión y otros inhabilitados, o de acuerdos que cuestionan los principios más esenciales de nuestro sistema constitucional.

Dije, en el último artículo que publiqué en nuestro diario, que la mesa de gobiernos o partidos propuesta por ERC y aceptada por el PSOE sería un duro golpe para la vigente de la Constitución del 78. La mesa acordada –dando igual importancia y legitimidad a gobiernos tan diferentes como el de la nación y el autonómico de Cataluña–, el amplio temario a discutir –sin líneas rojas ni límites, dando carta de naturaleza a la discusión tanto sobre la autodeterminación como sobre la amnistía de los procesados por el Tribunal Supremo– y la ausencia en el texto pactado de cualquier mención a la Constitución del 78, demuestran el desbordamiento constitucional por la vía de hecho.…  Seguir leyendo »

Me rebelo contra los discursos de los dirigentes políticos que consideran a sus sociedades infantilizadas, que se embriagan fácilmente con palabras que componen vulgaridades ideológicas. Me opongo a los discursos que ocultan la realidad y que sirven expresamente para manipular la información, porque siempre traerán consigo la devaluación de la política, hasta convertirla en un oficio vergonzoso para todos los que no la practican. También huyo como del agua hirviendo de las exageraciones, del radicalismo, de los insultos, moneda cada día más corriente en la política española. No puede hacerse una política, una buena política, sin rendir tributo a la verdad y a la razón.…  Seguir leyendo »

Durante el transcurso de la noche electoral todas las televisiones hicieron en sus respectivos paneles una división entre la izquierda y la derecha, dejando fuera a los diversos nacionalismos periféricos y a formaciones muy minoritarias y probablemente inclasificables. Recurrieron como requiere el medio a lo más simple, aunque fuera inexacto, a pesar de ser un trampantojo, y aunque fuera inservible. Pero la realidad es que la derecha no tenía en esos paneles, ni tiene con los resultados finales de estas elecciones, dónde recabar votos para gobernar, y la izquierda tendría que recurrir a los partidos independentistas que tienen a sus líderes en prisión para conseguir la investidura y poder gobernar con un mínimo de estabilidad.…  Seguir leyendo »

Transitemos pausadamente por dos obras inmensas de la tragedia griega. Sin darnos cuenta llegaremos a nuestra realidad más apremiante, como cuando paseamos por un jardín herido por múltiples senderos abrazados por las más diversas flores y llegamos inexorablemente, guiados más por el sonido que por nuestra voluntad, a la fuente de agua, que convierte todo en un espectáculo de color y música. Un criado en Las coéforas de Esquilo dice «nos gobiernan los muertos». Si a un país conocido se le puede representar en cautiverio permanente de su pasado, ése es el nuestro, España. Siendo la representación más descarnada de esa malsana peculiaridad el nacionalismo periférico que, sin conformarse con la prisión que padecemos todos y al abrigo de esa maldita celda que es la Historia cuando se convierte en un pasado vivo, se inventan un pretérito artificialmente para sentirse más oprimidos y con menos libertad.…  Seguir leyendo »

Los partidos políticos españoles han mostrado sobradamente su renuncia a conseguir acuerdos políticos constitucionales para enfrentarse a los retos nacionales, europeos e internacionales para los que nunca han tenido ni tendrán fuerza política suficiente, aunque en ocasiones hayan conseguido mayorías más holgadas de las que hoy prestan unos ciudadanos más desconfiados que en tiempos pasados. Hemos acudido a las urnas cuatro veces en cinco años y nuestros políticos no han sabido administrar con prudencia y altura de miras nuestra voluntad, expresada con claridad en los sucesivos comicios. La procrastinación, la ambición, el atolondramiento, el sectarismo y el rencor personal han sido pasiones que les han impedido una administración razonable de nuestras decisiones.…  Seguir leyendo »

Cualquier Gobierno o elecciones

Los más dispares personajes de la vida política española; izquierdistas radicales y no tan radicales, conservadores más radicales y los que se proclaman centristas están de acuerdo. Personajes distinguidos, que han logrado sobresalir en la vida política española equivocándose continuamente, se manifiestan junto a sablistas políticos, vividores y fementidos comunicadores, buscones de lo público y logreros de lo privado. Partidos independentistas y férreamente centralistas, formaciones políticas que tienen España en la boca desde el desayuno a la cena coinciden, gritando el mismo eslogan, con quienes han hecho de la traición en el Congreso un arte; arte muy rentable para algunas Comunidades Autónomas pero carente de la grandiosidad que requieren las traiciones que pasan a la historia.…  Seguir leyendo »

Introito: cuando aparezca este artículo, la realidad puede haber convertido este escrito en un nostálgico alegato. Pero lo mantengo íntegramente para dejar clara mi opinión, para que nadie dude en el futuro de que me esforcé para que no sucediera y para distinguirme de todos aquellos que prefieren la peor opción con tal de ver ratificada su opinión.

En los periodos de crisis política, las palabras pierden su valor. En esos tiempos turbulentos, la devaluación de las palabras es acompañada de una inflación de gestos y gritos. La falta de confianza ante lo que dicen los políticos se compensa con declaraciones extremas y políticas radicales, consiguiendo crear más alarma y hacer mayor el desprestigio.…  Seguir leyendo »

Recordamos con frecuencia y casi exclusivamente a Ortega diciendo «España es el problema y Europa la solución», mostrado a la vez el desconocimiento del filósofo patrio y la esperanza que durante siglos han representado para los españoles los países vecinos. Así lo vivieron varias generaciones durante los 40 años de franquismo y así lo entendieron todos los presidentes de los Gobiernos democráticos desde 1977; especialmente Suárez, que bregó por entrar en aquella esquiva Comunidad Europea, y González, que lo consiguió y logró influir en el que sería un gran salto a la realidad europea que conocemos. El mismo impulso guió a Aznar, Zapatero y Rajoy, con influencia y resultados distintos.…  Seguir leyendo »

No hace ni 10 años que la política española, protagonizada por el Partido Popular, el PSOE y los nacionalistas periféricos, parecía inevitablemente embarrancada. Habíamos perdido la ilusión y todo parecía atascado por los grandes partidos nacionales. El PP, al carecer de socios significativos, tenía que ganar con mayoría absoluta para gobernar ayuntamientos y comunidades autónomas; el PSOE gozaba en estos ámbitos de socios a su izquierda para formar gobiernos frecuentemente. En el Gobierno de la nación ambos solían recurrir a partidos nacionalistas con los que podían intercambiar su apoyo en el Congreso de los Diputados a cambio de transferencias, financiación y el prestigio que necesitaban para construir un poder político monopolístico en sus respectivas autonomías.…  Seguir leyendo »

Si fuera de los que expulsaron al PSOE del hecho constitucional hoy estaría profundamente preocupado. Critiqué que Pedro Sánchez no convocara elecciones una vez que la moción de censura le hiciera presidente del Gobierno con apoyos más que sospechosos, me opuse en diferentes artículos a la consolidación de una apuesta política que aglutinara a los socialistas con Podemos y los independentistas catalanes; renegué de la pretensión que algunos tenían de hacer de Franco un eje de la política española actual y, por lo tanto, a una oscura pretensión de impugnar los cimientos de la Transición del 78. Con igual fuerza me opuse y me opongo a la expulsión del PSOE del arco constitucional, siendo muchas las razones para ello: me parece que esa pretensión es el resultado de un sectarismo tribal lleno de ira, frustración y de un rechazo desordenado e irracional a todo lo relacionado con los socialistas.…  Seguir leyendo »

Grandes palabras y prontos olvidos

«En España somos muy buenos enterrando a nuestros muertos». Esto mismo o algo parecido dijo Alfredo Pérez Rubalcaba cuando quiso expresar gráficamente cómo se prescinde de las políticos en nuestro país. Pero podemos extender la frase a todos los rincones de nuestra geografía, a todos los sectores de la sociedad española. Existen formas muy características de despedir a los familiares o amigos en cada país, nosotros tendemos a una catarsis intensa y breve. Así pasamos de las grandes palabras que expresan los sentimientos más nobles al triste olvido, mostrando una gran capacidad para desaprovechar lo que el despedido pudiera representar.

De Rubalcaba se podrían escribir muchísimos artículos y aun libros radicalmente contradictorios y a la vez extremadamente sinceros.…  Seguir leyendo »

Las democracias occidentales sufren una epidemia de populismos y nacionalismos que adquieren características distintas según los países. Pareciera que consiguen inmunizarse adaptándose a las debilidades y angustias de las diferentes naciones. En Gran Bretaña optaron por un referéndum profundizando en su altanero aislamiento y la alabada flema británica ha trasmutado en duda y procrastinación. En Francia, Marine Le Pen enarbola la grandeza pasada desdeñando el característico cosmopolitismo francés, defiende sus esencias nacionales olvidando la Ilustración, mira al pasado buscando seguridad, sin recordar que son admirados en el mundo por ir por delante del presente durante siglos; sus votantes se vuelven, por instinto diríamos, euroescépticos olvidando que su influencia fue mayor cuando legislaron para el mundo y la historia.…  Seguir leyendo »

Se cumplen ahora 20 años de la primera vez que defendí públicamente la necesidad de acuerdos políticos entre el PSOE y el PP. En aquel tiempo las razones para hacerlo eran dos y de muy distinta naturaleza. La primera tenía que ver con las circunstancias, la segunda con nuestra historia. Las circunstancias todos las recordamos, por un lado la banda ETA actuaba con la estrategia de «socializar el dolor» y de de mostrar su fuerza amontonando cadáveres para un diálogo con el gobierno, que fue siempre una posibilidad hasta que se firmó el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo.…  Seguir leyendo »

Llevamos un tiempo en España en el que todos, absolutamente todos los problemas, los remitimos al diálogo para su solución. Fue trágicamente absurda la petición de diálogo con ETA mientras la banda terrorista asesinaba a civiles y militares, a hombres y mujeres, a adultos y niños. Por suerte ese contraste entre la angelical petición de diálogo y la siniestra tozudez de los fanáticos terroristas hizo ineficaz la exigencia desde el principio. Desde entonces, la invocación al diálogo se ha extendido por el amplio espacio público español; hasta tal punto se ha ramificado que recuerda el cuento de aquel monaguillo que no sabía su oficio y a los diferentes momentos litúrgicos que el sacerdote seguía con rutinaria profesionalidad respondía con entusiasmo impostado: «¡Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento!».…  Seguir leyendo »

Nunca he estado de acuerdo con el repetido dicho popular una imagen vale más que mil palabras. El homo sapiens se caracteriza y se diferencia, sobre todo, por la palabra, nos permite relaciones sociales más allá de las meramente instintivas, intercambio de ideas, contraste de opiniones, discrepancia. La palabra ha sido justamente la base de las sucesivas civilizaciones y del progreso humano. Después o a la vez -dejemos el asunto para filósofos, filólogos o neurocientÍficos- de definirnos a nosotros mismos, frecuentemente con innegable petulancia, como homo sapiens, podríamos hacerlo sin equivocarnos como homo locuax. Giovanni Sartori ha reflexionado sobre la transformación del homo locuax en homo videns y los territorios ignotos que este proceso abre ante nuestros ojos.…  Seguir leyendo »

Cuando esconden la Constitución

Podemos concluir, por muy diversas razones, que en estos 20 y 21 de diciembre ha finalizado un periodo político. Las reuniones del Gobierno de España con los representantes de la Generalitat catalana establecen la culminación de una forma muy característica de ver la política en general y enfrentar los conflictos sociales de envergadura desde el inicio de la Transición. Podemos volcarnos en descalificaciones hacia el comportamiento de Pedro Sánchez ante los desaires y las ofensas de los independentistas catalanes hacia él, pero él solamente es la expresión máxima, extravagante en otros lares, de una tendencia muy acusada de la clase política española.…  Seguir leyendo »

Elecciones ya por patriotismo cívico

Existe un público, diferenciémosle de los ciudadanos, que es capaz de todo menos de pensar por sí mismo, podríamos denominarles creyentes laicos, porque han perdido en el camino toda la capacidad de juzgar a los suyos y a sus ideas. Se acomodaron hace mucho tiempo, o recientemente si son jóvenes, a los lugares comunes de la política que les dan tranquilidad a cambio de no tener que pensar. Los creyentes laicos siempre necesitan un enemigo, cuanto más exagerado mejor, que le evite el cuestionamiento de los suyos y de sus ideas. Para esos creyentes laicos, si son socialistas, será fácil pensar que la victoria de Susana Díaz les da el derecho de «la lista más votada» que negaron anteriormente a otros en Andalucía y hace unos meses a Rajoy.…  Seguir leyendo »

No me limitan hasta el absurdo ni la afiliación política, ni lealtades mansas de grupo que suelen ocultar incapacidad o miedo para pensar por uno mismo. Felipe González, en un congreso de los socialistas allá por la lejana Transición, se negó a ocupar la Secretaría General del partido al sentirse desautorizado por las bases cuando salió derrotada su idea de considerar el marxismo como una fuente ideológica más del pensamiento socialista, en complemento de otras de orígenes distintos; en la intervención en la que renunciaba a presentarse a la Secretaría General, ante la expectación arrepentida de los delegados congregados, dijo: «¡soy socialista antes que marxista!».…  Seguir leyendo »

Barcelona, ciudad abierta

La democracia social-liberal está sometida a fuerzas extremas. Unas, las populistas de izquierda, con una importancia que no es marginal, consideran que el sistema democrático nacido después de las guerras mundiales del siglo XX no puede satisfacer las nuevas exigencias de igualdad e impugnan las bases más características del modelo. Las otras, las populistas de derechas y las nacionalistas, consideran que la democracia actual se muestra incapaz de enfrentarse con garantías a la inseguridad provocada por fenómenos desconocidos y miran con nostalgia un pasado inexistente de grandeza y seguridad. Ambas expresiones extremistas muestran su oposición a la UE y a cualquier atisbo de cosmopolitismo, necesario para liderar el imparable proceso de mundialización que estamos viviendo.…  Seguir leyendo »

Equidistancias y fanatismos

El ambiente político que vivimos en España hace casi imposible el argumento complejo, el pensamiento medianamente sofisticado o el llegar a las causas últimas de los acontecimientos. Hoy, como nunca antes se había visto, parece que los políticos sólo chapotean escandalosamente en el agua, creando mucha espuma pero sin avanzar un milímetro; siempre agónicos, a punto de ahogarse en una palabrería exclusivamente dirigida a su parroquia. Sucede en todos los ámbitos, no hay respiro para los diagnósticos, sólo valen las descalificaciones y las amenazas; sucede con los lazos amarillos y también con la exhumación de los restos del dictador.

Me llama la atención la claridad con la que los dirigentes socialistas ven que el responsable o uno de los responsables de la tensión en Cataluña es el primer partido de esa comunidad: Ciudadanos.…  Seguir leyendo »