Nicolás Redondo Terreros

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2007. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Memoria y olvido: que los muertos entierren a sus muertos

La denominada memoria colectiva ha adquirido tal proteica capacidad de abarcar ideas distintas que ha sustituido en gran parte a la historia. La memoria colectiva, desprendida de los componentes éticos que apreciaban teóricos tan trascendentes como Margalit o Todorov, se transforma en la reivindicación de un pasado parcial y en ocasiones al servicio de la confrontación ideológica, como dice David Rieff: «Hemos entrado en un mundo donde la función esencial de la memoria colectiva es la legitimación de un criterio particular y un programa político y social, y la deslegitimación de los opositores ideológicos».

Empeora la tendencia de convertir el espíritu universalista y ético de la memoria colectiva cuando la convierten en memoria democrática, considerando que el adjetivo legitima el concepto y terminan transformándola en un trampolín hacia un pasado tan nostálgico como imposible, tan fabulado como irreal.…  Seguir leyendo »

¡La democracia en peligro!

Los peligros que acechan a la democracia los adivinábamos en Europa, y algunos con claro juicio y mucho valor lo denunciaron en su momento; pero hemos tenido que ver lo que sucedió en EEUU para pasar de la preocupación de una minoría a la ocupación de la mayoría, de lo que muchos creyeron anecdótico al convencimiento de que la crisis es grave y general. Mientras celebrábamos el triunfo definitivo de la democracia representativa, se confabulaban unas fuerzas tenebrosas que iban convirtiéndose en temibles enemigos de las sociedades abiertas. La increíble alianza entre una extrema izquierda desesperanzada, sin causas después del derrumbamiento de la URSS, con las expresiones más fanáticas del Islam, convertida en la religión de los pobres, de los oprimidos y de los desposeídos, fue el primer aldabonazo.…  Seguir leyendo »

Instituciones, leyes y poder

El buen funcionamiento de las democracias representativas depende de la fortaleza y crédito de las instituciones, de la victoria de su normal desenvolvimiento sobre los objetivos, las necesidades o las apetencias de los diferentes dirigentes políticos. En realidad, la democracia, ese amplísimo conflicto de principios e intereses que es su esencia, se basa fundamentalmente en la pugna entre la confianza que depositamos en personas e instituciones y el recelo a que esa representación sea mal utilizada.

El reconocimiento de la pluralidad, el equilibrio de poderes y el respeto a las minorías fortalece y convierte la democracia representativa en un sistema integrador.…  Seguir leyendo »

El orden de los factores

Leo a Junqueras, que dice: «El indulto es un triunfo porque demuestra la debilidad del Estado». Otro de los presos independentistas detenido, Cuixart, pontifica: «Será el preludio de la derrota que sufrirá España en Europa». Teniendo en cuenta la incapacidad que demostraron para analizar la realidad catalana, española, europea y mundial cuando se aventuraron a declarar la independencia de Cataluña, creo que en principio no debemos sentirnos amenazados por sus inconsistentes bravatas más dirigidas a la galería secesionista que a la mano que les da de comer y las tolera. El problema es que esos falsos, teatrales y tolerados alardes de fuerza no son tampoco inocuos en la medida en que alimentan la fantasía del éxito secesionista ante su propio electorado, provocando que la situación no amaine sino que se prolongue indefinidamente, lo cual ya encierra un grave daño.…  Seguir leyendo »

En defensa propia

¿Cómo se contestan preguntas que no se han hecho? ¿Cómo se establece una defensa eficaz ante un procedimiento anunciado en la prensa, pero del que no se tiene notificación alguna pasados cinco días? ¿Cómo se defiende una persona de expedientes disciplinarios fantasmagóricos? Sólo se puede contraponer a la noticia, tuviera o no razón para ser, la verdad. No es posible ningún procedimiento contra mi persona por haber pedido el voto para la candidata del PP porque nunca pedí el voto para Isabel Díaz Ayuso en la Fundación Alma Tecnológica. A la fundación, que presido con mucho orgullo, no sólo se invitó a la candidata del PP, fueron invitados los candidatos de otros partidos y habría sido una descortesía, una demasía, pedir el voto para uno de los invitados.…  Seguir leyendo »

Reivindicando la moderación

La política española provoca gritar «paren el mundo que me bajo», que atribuyen a la Mafalda de Quino. Entre los que levitan por las fracasadas revoluciones de sus abuelos o se avergüenzan por la mansedumbre de sus padres y los que viven perpetuamente en su 2 de mayo particular, encontrando enemigos donde solo deberían ver adversarios, podría parecer que lo más sesudo sería acogerse a uno de los dos bandos. La opción intermedia sería desistir, sencillamente, desligarse de todo compromiso con el espacio público, desoyendo el imperativo orteguiano: «Por eso es menester que nuestra generación se preocupe con toda conciencia, premeditadamente, orgánicamente, del porvenir nacional».…  Seguir leyendo »

Enseñanzas del asalto al Capitolio

El reciente asalto violento a la sede de la representación democrática del pueblo estadounidense, alentado irreflexivamente en primera instancia por el propio presidente, ha hecho más evidente el peligro que corren los difíciles, antinaturales y contradictorios equilibrios en los que se asientan nuestras democracias. Con la fuerza y la nitidez que poseen todos los sucesos y las imágenes que nos llegan de ese gran país, vimos durante unas horas cómo volvíamos al siglo pasado, a experiencias que creímos desechadas para siempre, derrotadas por los avances en todo aquello que depende de la experiencia y de la razón. Y sucedía justamente donde creímos que era imposible, en EEUU.…  Seguir leyendo »

Diferentes líderes políticos firmaron en la capital de Bolivia una suerte de manifiesto germinal, iniciando una concertación internacional de claro espíritu iliberal y populista. El lamentable texto, que posee la misma altura ética, política y literaria, fue rubricado por dos influyentes políticos españoles: José Luis Rodríguez Zapatero, ex presidente de España y ferviente partidario del régimen bolivariano liderado por Nicolás Maduro, y Pablo Iglesias, vicepresidente del actual Gobierno de España.

La naturaleza, el espíritu y los objetivos del texto se traslucen con la fuerza de todo lo grosero en el último párrafo: «Reunidos en La Paz con motivo de la toma de posesión de Luis Arce como presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, país que se ha convertido en referencia internacional de la respuesta ciudadana al golpismo, los firmantes de esta Declaración, gobernantes, ex presidentes y líderes progresistas en nuestros respectivos países de Iberoamérica y Europa, afirmamos nuestro compromiso histórico de trabajar conjuntamente por la defensa de la democracia, la paz ,los derechos humanos y la justicia social frente a la amenaza que representa el golpismo de la ultraderecha».…  Seguir leyendo »

Vivimos tiempos que nunca pudimos imaginar. La pandemia se extiende por todo el mundo pero está golpeando especialmente a nuestro país, debilitado por las consecuencias económicas y sociales provocadas por la covid-19 y por una crisis política, hoy más que evidente para todos. La abrumadora suma de todas esas crisis ha resquebrajado todas las bases de concordia mínima sobre la que se ha basado la confianza de la ciudadanía española en la democracia del 78.

Nunca desde la Guerra Civil los españoles habíamos tenido tantas razones para tener miedo o sentir cómo el futuro se desmorona ante nuestros propios ojos. Ningún mensaje optimista, ninguna retórica confianzuda, ningún programa utópico; tampoco el acopio de medios de comunicación y de propaganda pueden por sí mismos prestarnos la tranquilidad que nos daban, tan sólo hace unos pocos años, el normal desenvolvimiento de la economía, de la política, de la justicia o de la solidaridad pública, por muy deficientes que nos parecieran entonces.…  Seguir leyendo »

La necesidad de acuerdos políticos ha sido una de las reclamaciones más frecuentes y antiguas en mis discursos y en mis escritos políticos. No era en mi caso un recurso fácil o una reivindicación vengativa de las causas por las que me alejé de la política, era y es un convencimiento largamente meditado y, desde mi punto de vista, contrastado en numerosas ocasiones durante estos últimos cuarenta años, con más o menos dramatismo.

Nuestra historia y los orígenes de la Transición hacían necesaria la practica del consenso para fortalecer la debilidad de aquel acto de voluntad que supuso el tránsito de la dictadura a la democracia, sin disminuir por ello la poderosa pluralidad que existe en las sociedades modernas.…  Seguir leyendo »

El desbarajustado y caótico Gobierno británico obliga a sus ciudadanos a una reclusión de 15 días si vienen a nuestro país –las ultimas noticias nos indican que estudia la posibilidad de reducir el periodo de encierro, supongo que para tener activos en el menor tiempo posible a los ministros a los que la improvisada medida les sorprendió precisamente en España–. Por nuestra parte, hemos reaccionado inmediatamente, pero no en contra de la decisión de Downing Street. Una vez más, hemos vuelto la mirada llena de desconfianza, rencor y hasta con odio hacia nuestro Gobierno. ¡Incapaz!, ¡improvisador de ocasión! o ¡cuadrilla de ineptos!,…  Seguir leyendo »

En Galicia, los resultados certifican lo que decían todas las encuestas: Núñez Feijóo se ha hecho una vez más con una mayoría absoluta. Cierto es que las opciones inducían a pensar que lo que ha sucedido iba a suceder. Por un lado, se presentaba un partido con experiencia de gobierno y con voluntad discursiva de moderación y centralidad; por el otro, teníamos un amasijo de formaciones políticas que van desde la izquierda a la extrema izquierda, con ingredientes nacionalistas y de un populismo barato. ¿Quién, sino los convencidos más crédulos, podían pensar en dar su confianza a esa macedonia de formaciones políticas?…  Seguir leyendo »

Jean Delumeau, en el magnífico libro El miedo en Occidente, nos muestra el comportamiento de las sociedades europeas ante las periódicas epidemias que asolaban pueblos y ciudades. Si nos detenemos un poco en su lectura, vemos cómo algunos comportamientos de hoy en día son muy parecidos a los que se manifestaron durante siglos y siglos, cuando la peste recorría las ciudades del viejo continente, diezmando poblaciones y llevando a países enteros a la ruina. Mirando el cuadro de Brueghel el Viejo> El triunfo de la muerte, podemos establecer similitudes con lo que sucedió en los hospitales, los crematorios y los cementerios en los días en que la epidemia lo desbordaba todo.…  Seguir leyendo »

El año pasado  escribí un artículo sobre la novela Patria de Aramburu, sin duda de lo mejor que pudimos leer en España. Hablaba sobre las consecuencias sociales, políticas y éticas que había provocado en el País Vaco y en el resto de España el terrorismo de ETA, que en tantas ocasiones había quebrado la rutina de nuestra vida política. ¡Qué lejos queda ahora todo eso! Este mes que llevamos encerrados en casa por la pandemia parece que ha interpuesto entre aquel artículo y estos días toda una eternidad. Estas semanas en la que todo parece hecho añicos, donde la rutina se ha convertido en excepción, lo normal en extraordinario y el ayer en un tiempo lejano, impregnado por la nostalgia, he leído la muy extraordinaria historia novelada de Mussolini, escrita por Antonio Scurati.…  Seguir leyendo »

Las grandes crisis ponen a las sociedades ante el insobornable espejo de su realidad. En unos casos las crisis económicas, en otros momentos las provocadas por las guerras y hoy la pandemia provocada por el coronavirus, que ha doblegado la normalidad de nuestra sociedad, han dejado a la intemperie la propaganda y la demagogia que ha inundado nuestra vida política. Nunca será tan diáfana la política pequeña como en estos momentos; el miedo y el dolor dejan en evidencia el teatrillo que se construye para esconder los intereses pequeños, que en ocasiones dominan la política. Los egoísmos y la insolidaridad que anidan habitualmente en ideologías nacionalistas y populistas, a los que nos habíamos casi acostumbrado, resultan, con un telón de fondo muy distinto, extravagantes, inconcebibles.…  Seguir leyendo »

Por dispensaciones en las religiones cristianas se entiende cada uno de los periodos de la historia en los que concurren características diferentes en el acercamiento a la divinidad. Utilizando el término en un sentido laico y político podríamos decir que la dispensación que iniciamos los españoles con la aprobación de la Constitución del 78 concluyó cuando las autoridades catalanas, saltándose todas las leyes y los compromisos adquiridos al prometer sus respectivos cargos, convocaron un referéndum ilegal, apoyados por unas turbas que condicionaron el normal desenvolvimiento de la democracia en Cataluña. No lograron la independencia, fracasaron, pero en aquel momento algo cambió irreversiblemente en la política española.…  Seguir leyendo »

Introito:no estoy en contra de ver el diálogo como una de las formas de hacer política; me opongo a que un Gobierno de España (cualquiera que sea su composición) dependa de partidos como ERC, con algunos dirigentes en prisión y otros inhabilitados, o de acuerdos que cuestionan los principios más esenciales de nuestro sistema constitucional.

Dije, en el último artículo que publiqué en nuestro diario, que la mesa de gobiernos o partidos propuesta por ERC y aceptada por el PSOE sería un duro golpe para la vigente de la Constitución del 78. La mesa acordada –dando igual importancia y legitimidad a gobiernos tan diferentes como el de la nación y el autonómico de Cataluña–, el amplio temario a discutir –sin líneas rojas ni límites, dando carta de naturaleza a la discusión tanto sobre la autodeterminación como sobre la amnistía de los procesados por el Tribunal Supremo– y la ausencia en el texto pactado de cualquier mención a la Constitución del 78, demuestran el desbordamiento constitucional por la vía de hecho.…  Seguir leyendo »

Me rebelo contra los discursos de los dirigentes políticos que consideran a sus sociedades infantilizadas, que se embriagan fácilmente con palabras que componen vulgaridades ideológicas. Me opongo a los discursos que ocultan la realidad y que sirven expresamente para manipular la información, porque siempre traerán consigo la devaluación de la política, hasta convertirla en un oficio vergonzoso para todos los que no la practican. También huyo como del agua hirviendo de las exageraciones, del radicalismo, de los insultos, moneda cada día más corriente en la política española. No puede hacerse una política, una buena política, sin rendir tributo a la verdad y a la razón.…  Seguir leyendo »

Durante el transcurso de la noche electoral todas las televisiones hicieron en sus respectivos paneles una división entre la izquierda y la derecha, dejando fuera a los diversos nacionalismos periféricos y a formaciones muy minoritarias y probablemente inclasificables. Recurrieron como requiere el medio a lo más simple, aunque fuera inexacto, a pesar de ser un trampantojo, y aunque fuera inservible. Pero la realidad es que la derecha no tenía en esos paneles, ni tiene con los resultados finales de estas elecciones, dónde recabar votos para gobernar, y la izquierda tendría que recurrir a los partidos independentistas que tienen a sus líderes en prisión para conseguir la investidura y poder gobernar con un mínimo de estabilidad.…  Seguir leyendo »

Transitemos pausadamente por dos obras inmensas de la tragedia griega. Sin darnos cuenta llegaremos a nuestra realidad más apremiante, como cuando paseamos por un jardín herido por múltiples senderos abrazados por las más diversas flores y llegamos inexorablemente, guiados más por el sonido que por nuestra voluntad, a la fuente de agua, que convierte todo en un espectáculo de color y música. Un criado en Las coéforas de Esquilo dice «nos gobiernan los muertos». Si a un país conocido se le puede representar en cautiverio permanente de su pasado, ése es el nuestro, España. Siendo la representación más descarnada de esa malsana peculiaridad el nacionalismo periférico que, sin conformarse con la prisión que padecemos todos y al abrigo de esa maldita celda que es la Historia cuando se convierte en un pasado vivo, se inventan un pretérito artificialmente para sentirse más oprimidos y con menos libertad.…  Seguir leyendo »