Nicolás Redondo Terreros

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Vivimos tiempos que nunca pudimos imaginar. La pandemia se extiende por todo el mundo pero está golpeando especialmente a nuestro país, debilitado por las consecuencias económicas y sociales provocadas por la covid-19 y por una crisis política, hoy más que evidente para todos. La abrumadora suma de todas esas crisis ha resquebrajado todas las bases de concordia mínima sobre la que se ha basado la confianza de la ciudadanía española en la democracia del 78.

Nunca desde la Guerra Civil los españoles habíamos tenido tantas razones para tener miedo o sentir cómo el futuro se desmorona ante nuestros propios ojos. Ningún mensaje optimista, ninguna retórica confianzuda, ningún programa utópico; tampoco el acopio de medios de comunicación y de propaganda pueden por sí mismos prestarnos la tranquilidad que nos daban, tan sólo hace unos pocos años, el normal desenvolvimiento de la economía, de la política, de la justicia o de la solidaridad pública, por muy deficientes que nos parecieran entonces.…  Seguir leyendo »

La necesidad de acuerdos políticos ha sido una de las reclamaciones más frecuentes y antiguas en mis discursos y en mis escritos políticos. No era en mi caso un recurso fácil o una reivindicación vengativa de las causas por las que me alejé de la política, era y es un convencimiento largamente meditado y, desde mi punto de vista, contrastado en numerosas ocasiones durante estos últimos cuarenta años, con más o menos dramatismo.

Nuestra historia y los orígenes de la Transición hacían necesaria la practica del consenso para fortalecer la debilidad de aquel acto de voluntad que supuso el tránsito de la dictadura a la democracia, sin disminuir por ello la poderosa pluralidad que existe en las sociedades modernas.…  Seguir leyendo »

El desbarajustado y caótico Gobierno británico obliga a sus ciudadanos a una reclusión de 15 días si vienen a nuestro país –las ultimas noticias nos indican que estudia la posibilidad de reducir el periodo de encierro, supongo que para tener activos en el menor tiempo posible a los ministros a los que la improvisada medida les sorprendió precisamente en España–. Por nuestra parte, hemos reaccionado inmediatamente, pero no en contra de la decisión de Downing Street. Una vez más, hemos vuelto la mirada llena de desconfianza, rencor y hasta con odio hacia nuestro Gobierno. ¡Incapaz!, ¡improvisador de ocasión! o ¡cuadrilla de ineptos!,…  Seguir leyendo »

En Galicia, los resultados certifican lo que decían todas las encuestas: Núñez Feijóo se ha hecho una vez más con una mayoría absoluta. Cierto es que las opciones inducían a pensar que lo que ha sucedido iba a suceder. Por un lado, se presentaba un partido con experiencia de gobierno y con voluntad discursiva de moderación y centralidad; por el otro, teníamos un amasijo de formaciones políticas que van desde la izquierda a la extrema izquierda, con ingredientes nacionalistas y de un populismo barato. ¿Quién, sino los convencidos más crédulos, podían pensar en dar su confianza a esa macedonia de formaciones políticas?…  Seguir leyendo »

Jean Delumeau, en el magnífico libro El miedo en Occidente, nos muestra el comportamiento de las sociedades europeas ante las periódicas epidemias que asolaban pueblos y ciudades. Si nos detenemos un poco en su lectura, vemos cómo algunos comportamientos de hoy en día son muy parecidos a los que se manifestaron durante siglos y siglos, cuando la peste recorría las ciudades del viejo continente, diezmando poblaciones y llevando a países enteros a la ruina. Mirando el cuadro de Brueghel el Viejo El triunfo de la muerte, podemos establecer similitudes con lo que sucedió en los hospitales, los crematorios y los cementerios en los días en que la epidemia lo desbordaba todo.…  Seguir leyendo »

El año pasado  escribí un artículo sobre la novela Patria de Aramburu, sin duda de lo mejor que pudimos leer en España. Hablaba sobre las consecuencias sociales, políticas y éticas que había provocado en el País Vaco y en el resto de España el terrorismo de ETA, que en tantas ocasiones había quebrado la rutina de nuestra vida política. ¡Qué lejos queda ahora todo eso! Este mes que llevamos encerrados en casa por la pandemia parece que ha interpuesto entre aquel artículo y estos días toda una eternidad. Estas semanas en la que todo parece hecho añicos, donde la rutina se ha convertido en excepción, lo normal en extraordinario y el ayer en un tiempo lejano, impregnado por la nostalgia, he leído la muy extraordinaria historia novelada de Mussolini, escrita por Antonio Scurati.…  Seguir leyendo »

Las grandes crisis ponen a las sociedades ante el insobornable espejo de su realidad. En unos casos las crisis económicas, en otros momentos las provocadas por las guerras y hoy la pandemia provocada por el coronavirus, que ha doblegado la normalidad de nuestra sociedad, han dejado a la intemperie la propaganda y la demagogia que ha inundado nuestra vida política. Nunca será tan diáfana la política pequeña como en estos momentos; el miedo y el dolor dejan en evidencia el teatrillo que se construye para esconder los intereses pequeños, que en ocasiones dominan la política. Los egoísmos y la insolidaridad que anidan habitualmente en ideologías nacionalistas y populistas, a los que nos habíamos casi acostumbrado, resultan, con un telón de fondo muy distinto, extravagantes, inconcebibles.…  Seguir leyendo »

Por dispensaciones en las religiones cristianas se entiende cada uno de los periodos de la historia en los que concurren características diferentes en el acercamiento a la divinidad. Utilizando el término en un sentido laico y político podríamos decir que la dispensación que iniciamos los españoles con la aprobación de la Constitución del 78 concluyó cuando las autoridades catalanas, saltándose todas las leyes y los compromisos adquiridos al prometer sus respectivos cargos, convocaron un referéndum ilegal, apoyados por unas turbas que condicionaron el normal desenvolvimiento de la democracia en Cataluña. No lograron la independencia, fracasaron, pero en aquel momento algo cambió irreversiblemente en la política española.…  Seguir leyendo »

Introito:no estoy en contra de ver el diálogo como una de las formas de hacer política; me opongo a que un Gobierno de España (cualquiera que sea su composición) dependa de partidos como ERC, con algunos dirigentes en prisión y otros inhabilitados, o de acuerdos que cuestionan los principios más esenciales de nuestro sistema constitucional.

Dije, en el último artículo que publiqué en nuestro diario, que la mesa de gobiernos o partidos propuesta por ERC y aceptada por el PSOE sería un duro golpe para la vigente de la Constitución del 78. La mesa acordada –dando igual importancia y legitimidad a gobiernos tan diferentes como el de la nación y el autonómico de Cataluña–, el amplio temario a discutir –sin líneas rojas ni límites, dando carta de naturaleza a la discusión tanto sobre la autodeterminación como sobre la amnistía de los procesados por el Tribunal Supremo– y la ausencia en el texto pactado de cualquier mención a la Constitución del 78, demuestran el desbordamiento constitucional por la vía de hecho.…  Seguir leyendo »

Me rebelo contra los discursos de los dirigentes políticos que consideran a sus sociedades infantilizadas, que se embriagan fácilmente con palabras que componen vulgaridades ideológicas. Me opongo a los discursos que ocultan la realidad y que sirven expresamente para manipular la información, porque siempre traerán consigo la devaluación de la política, hasta convertirla en un oficio vergonzoso para todos los que no la practican. También huyo como del agua hirviendo de las exageraciones, del radicalismo, de los insultos, moneda cada día más corriente en la política española. No puede hacerse una política, una buena política, sin rendir tributo a la verdad y a la razón.…  Seguir leyendo »

Durante el transcurso de la noche electoral todas las televisiones hicieron en sus respectivos paneles una división entre la izquierda y la derecha, dejando fuera a los diversos nacionalismos periféricos y a formaciones muy minoritarias y probablemente inclasificables. Recurrieron como requiere el medio a lo más simple, aunque fuera inexacto, a pesar de ser un trampantojo, y aunque fuera inservible. Pero la realidad es que la derecha no tenía en esos paneles, ni tiene con los resultados finales de estas elecciones, dónde recabar votos para gobernar, y la izquierda tendría que recurrir a los partidos independentistas que tienen a sus líderes en prisión para conseguir la investidura y poder gobernar con un mínimo de estabilidad.…  Seguir leyendo »

Transitemos pausadamente por dos obras inmensas de la tragedia griega. Sin darnos cuenta llegaremos a nuestra realidad más apremiante, como cuando paseamos por un jardín herido por múltiples senderos abrazados por las más diversas flores y llegamos inexorablemente, guiados más por el sonido que por nuestra voluntad, a la fuente de agua, que convierte todo en un espectáculo de color y música. Un criado en Las coéforas de Esquilo dice «nos gobiernan los muertos». Si a un país conocido se le puede representar en cautiverio permanente de su pasado, ése es el nuestro, España. Siendo la representación más descarnada de esa malsana peculiaridad el nacionalismo periférico que, sin conformarse con la prisión que padecemos todos y al abrigo de esa maldita celda que es la Historia cuando se convierte en un pasado vivo, se inventan un pretérito artificialmente para sentirse más oprimidos y con menos libertad.…  Seguir leyendo »

Los partidos políticos españoles han mostrado sobradamente su renuncia a conseguir acuerdos políticos constitucionales para enfrentarse a los retos nacionales, europeos e internacionales para los que nunca han tenido ni tendrán fuerza política suficiente, aunque en ocasiones hayan conseguido mayorías más holgadas de las que hoy prestan unos ciudadanos más desconfiados que en tiempos pasados. Hemos acudido a las urnas cuatro veces en cinco años y nuestros políticos no han sabido administrar con prudencia y altura de miras nuestra voluntad, expresada con claridad en los sucesivos comicios. La procrastinación, la ambición, el atolondramiento, el sectarismo y el rencor personal han sido pasiones que les han impedido una administración razonable de nuestras decisiones.…  Seguir leyendo »

Cualquier Gobierno o elecciones

Los más dispares personajes de la vida política española; izquierdistas radicales y no tan radicales, conservadores más radicales y los que se proclaman centristas están de acuerdo. Personajes distinguidos, que han logrado sobresalir en la vida política española equivocándose continuamente, se manifiestan junto a sablistas políticos, vividores y fementidos comunicadores, buscones de lo público y logreros de lo privado. Partidos independentistas y férreamente centralistas, formaciones políticas que tienen España en la boca desde el desayuno a la cena coinciden, gritando el mismo eslogan, con quienes han hecho de la traición en el Congreso un arte; arte muy rentable para algunas Comunidades Autónomas pero carente de la grandiosidad que requieren las traiciones que pasan a la historia.…  Seguir leyendo »

Introito: cuando aparezca este artículo, la realidad puede haber convertido este escrito en un nostálgico alegato. Pero lo mantengo íntegramente para dejar clara mi opinión, para que nadie dude en el futuro de que me esforcé para que no sucediera y para distinguirme de todos aquellos que prefieren la peor opción con tal de ver ratificada su opinión.

En los periodos de crisis política, las palabras pierden su valor. En esos tiempos turbulentos, la devaluación de las palabras es acompañada de una inflación de gestos y gritos. La falta de confianza ante lo que dicen los políticos se compensa con declaraciones extremas y políticas radicales, consiguiendo crear más alarma y hacer mayor el desprestigio.…  Seguir leyendo »

Recordamos con frecuencia y casi exclusivamente a Ortega diciendo «España es el problema y Europa la solución», mostrado a la vez el desconocimiento del filósofo patrio y la esperanza que durante siglos han representado para los españoles los países vecinos. Así lo vivieron varias generaciones durante los 40 años de franquismo y así lo entendieron todos los presidentes de los Gobiernos democráticos desde 1977; especialmente Suárez, que bregó por entrar en aquella esquiva Comunidad Europea, y González, que lo consiguió y logró influir en el que sería un gran salto a la realidad europea que conocemos. El mismo impulso guió a Aznar, Zapatero y Rajoy, con influencia y resultados distintos.…  Seguir leyendo »

No hace ni 10 años que la política española, protagonizada por el Partido Popular, el PSOE y los nacionalistas periféricos, parecía inevitablemente embarrancada. Habíamos perdido la ilusión y todo parecía atascado por los grandes partidos nacionales. El PP, al carecer de socios significativos, tenía que ganar con mayoría absoluta para gobernar ayuntamientos y comunidades autónomas; el PSOE gozaba en estos ámbitos de socios a su izquierda para formar gobiernos frecuentemente. En el Gobierno de la nación ambos solían recurrir a partidos nacionalistas con los que podían intercambiar su apoyo en el Congreso de los Diputados a cambio de transferencias, financiación y el prestigio que necesitaban para construir un poder político monopolístico en sus respectivas autonomías.…  Seguir leyendo »

Si fuera de los que expulsaron al PSOE del hecho constitucional hoy estaría profundamente preocupado. Critiqué que Pedro Sánchez no convocara elecciones una vez que la moción de censura le hiciera presidente del Gobierno con apoyos más que sospechosos, me opuse en diferentes artículos a la consolidación de una apuesta política que aglutinara a los socialistas con Podemos y los independentistas catalanes; renegué de la pretensión que algunos tenían de hacer de Franco un eje de la política española actual y, por lo tanto, a una oscura pretensión de impugnar los cimientos de la Transición del 78. Con igual fuerza me opuse y me opongo a la expulsión del PSOE del arco constitucional, siendo muchas las razones para ello: me parece que esa pretensión es el resultado de un sectarismo tribal lleno de ira, frustración y de un rechazo desordenado e irracional a todo lo relacionado con los socialistas.…  Seguir leyendo »

Grandes palabras y prontos olvidos

«En España somos muy buenos enterrando a nuestros muertos». Esto mismo o algo parecido dijo Alfredo Pérez Rubalcaba cuando quiso expresar gráficamente cómo se prescinde de las políticos en nuestro país. Pero podemos extender la frase a todos los rincones de nuestra geografía, a todos los sectores de la sociedad española. Existen formas muy características de despedir a los familiares o amigos en cada país, nosotros tendemos a una catarsis intensa y breve. Así pasamos de las grandes palabras que expresan los sentimientos más nobles al triste olvido, mostrando una gran capacidad para desaprovechar lo que el despedido pudiera representar.

De Rubalcaba se podrían escribir muchísimos artículos y aun libros radicalmente contradictorios y a la vez extremadamente sinceros.…  Seguir leyendo »

Las democracias occidentales sufren una epidemia de populismos y nacionalismos que adquieren características distintas según los países. Pareciera que consiguen inmunizarse adaptándose a las debilidades y angustias de las diferentes naciones. En Gran Bretaña optaron por un referéndum profundizando en su altanero aislamiento y la alabada flema británica ha trasmutado en duda y procrastinación. En Francia, Marine Le Pen enarbola la grandeza pasada desdeñando el característico cosmopolitismo francés, defiende sus esencias nacionales olvidando la Ilustración, mira al pasado buscando seguridad, sin recordar que son admirados en el mundo por ir por delante del presente durante siglos; sus votantes se vuelven, por instinto diríamos, euroescépticos olvidando que su influencia fue mayor cuando legislaron para el mundo y la historia.…  Seguir leyendo »