Nina L. Khrushcheva

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Durante los primeros años de su presidencia a comienzos de este siglo, Vladimir Putin era una isla prooccidental en un mar de élites rusas antioccidentales. Como observé en aquel momento, su deseo de “anclar firmemente Rusia a Occidente” contrastaba claramente con las nociones de seguridad tradicionales del país. Pero tras la elección presidencial del domingo pasado, en la que Putin consolidó su visión de Rusia como una fortaleza militar, está claro que ahora su isla es el nacionalismo, y que seguirá siéndolo mientras mande en el Kremlin.

El peligro que esto plantea salta a la vista. Tras dieciocho años en el poder, Putin se atreve a más que sus predecesores soviéticos al plantear como si nada la posibilidad de un conflicto nuclear con Occidente.…  Seguir leyendo »

A principios de este año, cuando el presidente ruso Vladímir Putin anunció que estaba formando una guardia nacional de 400.000 hombres que sólo respondería ante él, muchos rusos se preguntaron por qué era necesaria una nueva fuerza militar. Después de todo, el ejército ruso ha regresado: Putin lo equipó con nuevos juguetes, e incluso organizó dos pequeñas guerras –en Georgia en el 2008 y en Ucrania, a partir del 2014– para probarlo.

Pero el golpe de Estado fallido contra el también hombre fuerte, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, apunta a una razón importante para el establecimiento de una guardia pretoriana.…  Seguir leyendo »

Russian President Vladimir Putin has vowed to “find and punish” those responsible for using a homemade bomb to bring down a Russian airliner over Egypt in October, killing 224 people. The timing of his announcement, just days after terrorists used suicide bombs and Kalashnikovs to kill 129 people in Paris, is no coincidence. Putin sees an opening to the West, and he wants to take advantage of it. The West should not shut him out.

For weeks, the Russian government seemed to be dithering over the proper response to the plane crash, as if it were worried that the loss of life would be blamed on its decision to intervene in Syria’s civil war.…  Seguir leyendo »

El presidente ruso, Vladímir Putin, se ha comprometido a “encontrar y castigar” a los responsables de la utilización de una bomba de fabricación casera para derribar un avión ruso sobre Egipto, que mató a 224 personas. El momento de su anuncio, pocos días después de que los terroristas suicidas usaran bombas y kaláshnikov para matar a 129 personas en París, no es casualidad. Putin ve una apertura a Occidente, y quiere sacar ventaja de ella. Occidente no le debe dejar fuera.

Durante semanas, el Gobierno ruso parecía estar difuminado sobre la respuesta apropiada a la catástrofe del avión, como si estuviera preocupado de que la pérdida de vidas se atribuyera a su decisión de intervenir en la guerra civil en Siria.…  Seguir leyendo »

En este mes hace veinticuatro años que los intransigentes soviéticos, deseosos de detener la naciente transición democrática del país, detuvieron a Mijail Gorbachev y declararon la ley marcial. Millones de manifestantes reaccionaron invadiendo las calles de Moscú y otras ciudades de toda la Unión Soviética. Elementos decisivos del Ejército se negaron a aceptar el golpe y éste no tardó en desplomarse, seguido pronto por la Unión Soviética.

Aunque las condiciones económicas eran terribles en los últimos meses de la URSS, la población veía las libertades que estaban llegando y, a diferencia de lo que sucede actualmente, estaba dispuesta a defenderlas. De hecho, en los primeros años de la transición democrática que siguieron, la mayoría de los votantes poscomunistas no sucumbieron a la tentación de elegir a extremistas que prometían poner fin a los tiempos difíciles que estaban padeciendo, sino que eligieron al candidato más idóneo a su alcance.…  Seguir leyendo »

A mediados de julio, Muhammad Youssef Abdulazeez, un ciudadano estadounidense de 24 años de edad con ascendencia árabe, abrió fuego en dos centros militares en Chattanooga (Tennessee, EE. UU.) y mató a cinco personas. Además de horrorizar a los vecinos de esta ciudad, este acto adquirió relevancia nacional, ya que dio la razón al fallecido diplomático y estratega estadounidense George F. Kennan, cuando advertía que los encargados de la política exterior de su país debían sofrenar su tendencia a actuar apresuradamente (especialmente en forma militar). Según Kennan, uno nunca sabe cuándo vendrá el contragolpe, pero llegará.

De hecho, a Kennan le preocupaban las consecuencias imprevisibles de las embestidas de Estados Unidos sobre Afganistán en 2001 y sobre Irak dos años después.…  Seguir leyendo »

En la Unión Soviética, todos sabían que estaban siendo observados. Cualquier alejamiento del comportamiento aprobado oficialmente era tratado con sospecha y, muy probablemente, castigado. El Estado soviético se veía a sí mismo en guerra con casi todo -espías extranjeros, enemigos de clase, gente que usaba jeans o tocaba jazz-. La ideología dominante del régimen no era el marxismo-leninismo sino la sospecha y la animosidad.

Desde comienzos de los años 1980, antes de los primeros rayos de glasnost en Rusia, que esos tiempos oscuros no se sentían tan cerca como ahora. Proteger a la sociedad de los enemigos, extranjeros e internos, vuelve a ser la orden del día.…  Seguir leyendo »

Europa contra Gazprom

Durante años, el presidente ruso, Vladímir Putin, ha esgrimido la dependencia de Europa del gas natural de su país como un arma de política exterior, sin miedo de que la Unión Europea lo reprendiera –hasta ahora– . Hoy que la UE está iniciando una causa antimonopolio contra Gazprom, el conglomerado de gas controlado por el Estado, Europa ha enviado una señal clara de que la brutalidad de Putin ya no es tan intimidatoria como lo fue alguna vez.

El mensaje de la Comisaría de Competencia de la Unión Europea –de que las reglas del mercado se aplican a todos– Putin lo desestimó durante años.…  Seguir leyendo »

Este desfile de mayo en Moscú para conmemorar el 70.° aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial promete ser la mayor celebración del Día de la Victoria desde el colapso de la Unión Soviética. Unos 16.000 soldados, 200 vehículos blindados y 150 aviones y helicópteros pasarán por la Plaza Roja. Será una escena que fácilmente hubiera resultado familiar a líderes soviéticos como Leonid Brézhnev y Nikita Kruschev, quienes recibían el saludo sobre la tumba de Lenin.

Sin embargo, aunque los aliados rusos en la Segunda Guerra Mundial eran europeos y estadounidenses, no habrá líderes occidentales en la conmemoración: un reflejo de la desaprobación de Occidente a la invasión por Putin de Ucrania y su anexión de Crimea.…  Seguir leyendo »

Durante años, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha esgrimido la dependencia de Europa del gas natural de su país como un arma de política exterior, sin miedo de que la Unión Europea lo reprendiera -hasta ahora-. Hoy que la UE está iniciando una causa antimonopolio contra Gazprom, el conglomerado de gas controlado por el Estado, Europa ha enviado una señal clara de que la brutalidad de Putin ya no es tan intimidatoria como lo fue alguna vez.

El mensaje del Comisionado de Competencia de la Unión Europea -de que las reglas del mercado se aplican a todos- es un mensaje que Putin desestimó durante años.…  Seguir leyendo »

In Russia, the old saying goes, the tsar is always right.

Whether an imperial Romanov, a Soviet commissar or President Vladimir Putin, no matter how harsh the regime, Russians have traditionally viewed their leaders as virtually infallible.

Contrary to the logic that oppression breeds discontent, Russians have endured some of the worst despots in history, yet they have a near-apocalyptic fear of change of power. The end of a regime promises not hope but a cataclysm.

Throughout Russian history, the population has supported its leaders regardless of the policies they implement, often despite them. This explains the Russian people’s enduring devotion to a “strong hand” ruler, and their equal distrust of pluralist democracy.…  Seguir leyendo »

En su obra de teatro Murder in the Cathedral, T. S. Eliot describe el asesinato del Arzobispo de Canterbury, Thomas Becket, como un atentado ordenado tácitamente. El Rey inglés Enrique II no tuvo que dar una orden expresa; sus caballeros sabían lo que se debía hacer con alguien que aparentemente estaba socavando el Estado.

Eliot ambientó su obra en la Inglaterra del siglo XXII, pero la escribió en 1935, apenas dos años después de la llegada de Adolf Hitler al poder en Alemania. Así pues es, al menos en parte, una historia de aviso sobre el auge del fascismo en Europa.…  Seguir leyendo »

El Óscar habló. No ganaron ni Leviatán, la cinta rusa nominada para mejor película extranjera, ni Francotirador, nominada para mejor película. Pero las dos, en cierto modo, son las más representativas del año, porque cada una captura la esencia de por qué Rusia y Estados Unidos parecen estar condenados a librar una nueva Guerra Fría.

Tras la invasión rusa a Ucrania, a Leviatán le esperaba una batalla de relaciones públicas cuesta arriba. Pero su desolador retrato de la vida en la Rusia de hoy no hace más que confirmar muchas de las razones por las que en general, los estadounidenses dudaban de que Rusia fuera capaz de reformarse tras la caída del comunismo.…  Seguir leyendo »

Pro-Russian separatists from the Chechen “Death” battalion walk during a training exercise in the territory controlled by the self-proclaimed Donetsk People’s Republic, eastern Ukraine, December 8, 2014. REUTERS/Maxim Shemetov

Confusion, confusion, confusion! This is how Russian President Vladimir Putin, increasingly isolated from Western conversations, keeps the world on its toes. Because only he has any answers.

The conflict in eastern Ukraine is ever more fierce. Russian-supported rebels in the occupied cities of Donetsk and Luhansk now use sophisticated weapons to capture more land and ports. Yet Putin continues to insist that Moscow has nothing to do with it, despite abundant proof from intelligence reports and satellite imagery. He has no influence, Putin declares, over the rebel bands battling for independence from a Kiev government that the CIA installed.

Putin needs the bombastic oratory of war.…  Seguir leyendo »

“Every nation gets the government it deserves,” observed Joseph de Maistre, the Sardinian kingdom’s diplomatic envoy to the Russian empire, some 200 years ago. He was commenting on Russians’ deep-seated political apathy — a trait that persists to this day.

Of course, Russia is no longer an absolute monarchy as it was in Maistre’s time. Nor is it a communist dictatorship, with the likes of Joseph Stalin using the threat of the Gulag to discourage political expression. But President Vladimir Putin has learned much from the autocratic tactics of his predecessors, whereas the Russian people seem to have learned nothing.

In an opinion poll at the end of 2014, 68 percent of respondents said that Putin should be “Man of the Year.” His seizure of Crimea from Ukraine in March, together with his refusal to bow to the Western powers that disputed the move, made him a hero among ordinary Russians.…  Seguir leyendo »

“Cada país tiene el gobierno que se merece”, observó Joseph de Maistre, el enviado diplomático del reino de Cerdeña al imperio ruso, hace unos 200 años. Su comentario hacía referencia a la apatía política profundamente arraigada de los rusos -un rasgo que persiste hasta el día de hoy.

Por supuesto, Rusia ya no es una monarquía absoluta como lo era en los tiempos de Maistre. Tampoco es una dictadura comunista, cuando gente como Joseph Stalin utilizaba la amenaza del Gulag para desalentar la expresión política. Pero el presidente Vladimir Putin ha aprendido mucho de las tácticas autocráticas de sus antecesores, mientras que el pueblo ruso parece no haber aprendido nada.…  Seguir leyendo »

Cuando la incompetencia en el Kremlin se vuelve asesina, sus ocupantes pueden empezar a temblar. Al empezar a conocerse en Rusia la noticia del derribo del vuelo 17 de Malaysia Airlines sobre Ucrania, las personas con buena memoria recordaron el ataque de la Unión Soviética –el próximo septiembre hará 31 años– al vuelo 007 de Korean Air Lines y sus consecuencias políticas.

En aquella época, el Kremlin primero mintió al mundo diciendo que nada tenía que ver con la desaparición del avión de KAL. Después afirmó que el reactor surcoreano iba en misión de espionaje para los Estados Unidos, pero para los dirigentes soviéticos el incidente fue un punto de inflexión.…  Seguir leyendo »

A lo largo de sus años en el poder, Eduard Shevardnadze fue conocido como el “zorro plateado”, un hombre que parecía deslizarse sin esfuerzo de ser el líder de la Georgia soviética y miembro del Politburó del Kremlin a ministro de exteriores reformista de Mijaíl Gorbachov, para luego resurgir como presidente post-soviético prooccidental de Georgia, irónicamente como opositor a Gorbachov. Se veía a sí mismo como un héroe que liberó a Georgia del yugo de Rusia. Fue también uno de los políticos más corruptos de la historia de su país.

En sus últimos años de vida, Shevardnadze se había convertido en un paria político en Georgia, Occidente y Rusia, donde se lo veía como uno de los arquitectos de la disolución de la Unión Soviética.…  Seguir leyendo »

It’s official, Crimea is Russian. In the words of Vladimir Putin, “In people’s hearts and minds, Crimea has always been an inseparable part of Russia.” Indeed Russia said that in Sunday’s referendum 97% of its participants, mostly ethnic Russians, insisted that to belong to the Great Russia versus Small Russia (Malorossiya, another name for Ukraine) had been their dream for 60 years since the Soviet leader Nikita Khrushchev, my great-grandfather, transferred the peninsula’s jurisdiction to Kiev.

In his address to Parliament on March 18 announcing the annexation, Putin said that by this Khrushchev action Russia was not “simply robbed, it was plundered.” There are many reasons for transfer that Putin could have outlined: administrative, economic, desire to overcome Joseph Stalin’s legacy of central control.…  Seguir leyendo »

In his 1979 novel “The Island of Crimea,” Vasily Aksyonov imagined the region’s flourishing independence from the Soviet Union. Aksyonov, a dissident writer who emigrated to America shortly after the book’s samizdat (underground) publication, is now lauded as a prophet. But his prophecy has been turned on its head: Today’s Crimea does not want independence from Ukraine; it wants continued dependence on Russia.

Traditionally the gem in the imperial crown, a lavish playground of czars and Soviet commissars — and, more important, the home of the Russian Navy’s Black Sea Fleet — Crimea became part of Ukraine under Nikita Khrushchev in 1954.…  Seguir leyendo »