Nina L. Khrushcheva (Continuación)

In Russia, the old saying goes, the tsar is always right.

Whether an imperial Romanov, a Soviet commissar or President Vladimir Putin, no matter how harsh the regime, Russians have traditionally viewed their leaders as virtually infallible.

Contrary to the logic that oppression breeds discontent, Russians have endured some of the worst despots in history, yet they have a near-apocalyptic fear of change of power. The end of a regime promises not hope but a cataclysm.

Throughout Russian history, the population has supported its leaders regardless of the policies they implement, often despite them. This explains the Russian people’s enduring devotion to a “strong hand” ruler, and their equal distrust of pluralist democracy.…  Seguir leyendo »

En su obra de teatro Murder in the Cathedral, T. S. Eliot describe el asesinato del Arzobispo de Canterbury, Thomas Becket, como un atentado ordenado tácitamente. El Rey inglés Enrique II no tuvo que dar una orden expresa; sus caballeros sabían lo que se debía hacer con alguien que aparentemente estaba socavando el Estado.

Eliot ambientó su obra en la Inglaterra del siglo XXII, pero la escribió en 1935, apenas dos años después de la llegada de Adolf Hitler al poder en Alemania. Así pues es, al menos en parte, una historia de aviso sobre el auge del fascismo en Europa.…  Seguir leyendo »

El Óscar habló. No ganaron ni Leviatán, la cinta rusa nominada para mejor película extranjera, ni Francotirador, nominada para mejor película. Pero las dos, en cierto modo, son las más representativas del año, porque cada una captura la esencia de por qué Rusia y Estados Unidos parecen estar condenados a librar una nueva Guerra Fría.

Tras la invasión rusa a Ucrania, a Leviatán le esperaba una batalla de relaciones públicas cuesta arriba. Pero su desolador retrato de la vida en la Rusia de hoy no hace más que confirmar muchas de las razones por las que en general, los estadounidenses dudaban de que Rusia fuera capaz de reformarse tras la caída del comunismo.…  Seguir leyendo »

Pro-Russian separatists from the Chechen “Death” battalion walk during a training exercise in the territory controlled by the self-proclaimed Donetsk People’s Republic, eastern Ukraine, December 8, 2014. REUTERS/Maxim Shemetov

Confusion, confusion, confusion! This is how Russian President Vladimir Putin, increasingly isolated from Western conversations, keeps the world on its toes. Because only he has any answers.

The conflict in eastern Ukraine is ever more fierce. Russian-supported rebels in the occupied cities of Donetsk and Luhansk now use sophisticated weapons to capture more land and ports. Yet Putin continues to insist that Moscow has nothing to do with it, despite abundant proof from intelligence reports and satellite imagery. He has no influence, Putin declares, over the rebel bands battling for independence from a Kiev government that the CIA installed.

Putin needs the bombastic oratory of war.…  Seguir leyendo »

“Every nation gets the government it deserves,” observed Joseph de Maistre, the Sardinian kingdom’s diplomatic envoy to the Russian empire, some 200 years ago. He was commenting on Russians’ deep-seated political apathy — a trait that persists to this day.

Of course, Russia is no longer an absolute monarchy as it was in Maistre’s time. Nor is it a communist dictatorship, with the likes of Joseph Stalin using the threat of the Gulag to discourage political expression. But President Vladimir Putin has learned much from the autocratic tactics of his predecessors, whereas the Russian people seem to have learned nothing.

In an opinion poll at the end of 2014, 68 percent of respondents said that Putin should be “Man of the Year.” His seizure of Crimea from Ukraine in March, together with his refusal to bow to the Western powers that disputed the move, made him a hero among ordinary Russians.…  Seguir leyendo »

«Cada país tiene el gobierno que se merece», observó Joseph de Maistre, el enviado diplomático del reino de Cerdeña al imperio ruso, hace unos 200 años. Su comentario hacía referencia a la apatía política profundamente arraigada de los rusos -un rasgo que persiste hasta el día de hoy.

Por supuesto, Rusia ya no es una monarquía absoluta como lo era en los tiempos de Maistre. Tampoco es una dictadura comunista, cuando gente como Joseph Stalin utilizaba la amenaza del Gulag para desalentar la expresión política. Pero el presidente Vladimir Putin ha aprendido mucho de las tácticas autocráticas de sus antecesores, mientras que el pueblo ruso parece no haber aprendido nada.…  Seguir leyendo »

Cuando la incompetencia en el Kremlin se vuelve asesina, sus ocupantes pueden empezar a temblar. Al empezar a conocerse en Rusia la noticia del derribo del vuelo 17 de Malaysia Airlines sobre Ucrania, las personas con buena memoria recordaron el ataque de la Unión Soviética –el próximo septiembre hará 31 años– al vuelo 007 de Korean Air Lines y sus consecuencias políticas.

En aquella época, el Kremlin primero mintió al mundo diciendo que nada tenía que ver con la desaparición del avión de KAL. Después afirmó que el reactor surcoreano iba en misión de espionaje para los Estados Unidos, pero para los dirigentes soviéticos el incidente fue un punto de inflexión.…  Seguir leyendo »

A lo largo de sus años en el poder, Eduard Shevardnadze fue conocido como el «zorro plateado», un hombre que parecía deslizarse sin esfuerzo de ser el líder de la Georgia soviética y miembro del Politburó del Kremlin a ministro de exteriores reformista de Mijaíl Gorbachov, para luego resurgir como presidente post-soviético prooccidental de Georgia, irónicamente como opositor a Gorbachov. Se veía a sí mismo como un héroe que liberó a Georgia del yugo de Rusia. Fue también uno de los políticos más corruptos de la historia de su país.

En sus últimos años de vida, Shevardnadze se había convertido en un paria político en Georgia, Occidente y Rusia, donde se lo veía como uno de los arquitectos de la disolución de la Unión Soviética.…  Seguir leyendo »

It’s official, Crimea is Russian. In the words of Vladimir Putin, «In people’s hearts and minds, Crimea has always been an inseparable part of Russia.» Indeed Russia said that in Sunday’s referendum 97% of its participants, mostly ethnic Russians, insisted that to belong to the Great Russia versus Small Russia (Malorossiya, another name for Ukraine) had been their dream for 60 years since the Soviet leader Nikita Khrushchev, my great-grandfather, transferred the peninsula’s jurisdiction to Kiev.

In his address to Parliament on March 18 announcing the annexation, Putin said that by this Khrushchev action Russia was not «simply robbed, it was plundered.» There are many reasons for transfer that Putin could have outlined: administrative, economic, desire to overcome Joseph Stalin’s legacy of central control.…  Seguir leyendo »

In his 1979 novel “The Island of Crimea,” Vasily Aksyonov imagined the region’s flourishing independence from the Soviet Union. Aksyonov, a dissident writer who emigrated to America shortly after the book’s samizdat (underground) publication, is now lauded as a prophet. But his prophecy has been turned on its head: Today’s Crimea does not want independence from Ukraine; it wants continued dependence on Russia.

Traditionally the gem in the imperial crown, a lavish playground of czars and Soviet commissars — and, more important, the home of the Russian Navy’s Black Sea Fleet — Crimea became part of Ukraine under Nikita Khrushchev in 1954.…  Seguir leyendo »

En su novela de 1979 La isla de Crimea, Vasili Aksiónov imaginó la floreciente independencia de la región de la Unión Soviética. Aksiónov, un escritor disidente que emigró a Estados Unidos poco después de la publicación samizdat (clandestina) del libro, hoy es alabado como un profeta. Pero su profecía ahora se ha invertido: la Crimea de hoy no quiere independizarse de Ucrania; quiere una continua dependencia de Rusia.

Tradicionalmente la gema de la corona imperial, una tierra fastuosa de zares y comisarios soviéticos -y, más importante, hogar de la Flota del Mar Negro de la Marina rusa-, Crimea pasó a ser parte de Ucrania bajo el régimen de Nikita Khrushchev en 1954.…  Seguir leyendo »

Remember 2007? Russia was starting to look like a world power again. Its economy was growing at a record 8.5 percent annual rate. Political life had stabilized. Support for President Vladimir Putin was stratospheric. The decade-long Chechen rebellion seemed to have been suppressed. And, to top it off, the International Olympic Committee awarded the 2014 Winter Games to Russia’s Black Sea resort, Sochi.

In many respects, it was a strange choice of venue: sunny Sochi has beautiful mountains but little or no snow. It is also 1,368 km south of Moscow, with few direct flights from Europe, while the trip from the United States can involve up to four legs.…  Seguir leyendo »

¿Recuerda usted el año 2007? Rusia comenzaba a mostrarse nuevamente como una potencia mundial. Su economía crecía a una tasa anual récord del 8,5%. La vida política se había estabilizado. El apoyo al presidente Vladimir Putin era exorbitante. La rebelión chechena, que ya tenía una década de duración, aparentemente había sido suprimida. Y, como guinda de este pastel, el Comité Olímpico Internacional adjudicó la sede de los Juegos de Invierno del año 2014 a Sochi, un centro turístico ubicado en la costa del Mar Negro de Rusia.

En muchos sentidos, este lugar fue una extraña elección: la soleada Sochi cuenta con hermosas montañas, pero las mismas tienen poca o ninguna nieve.…  Seguir leyendo »

For more than two decades, August has been the cruelest month for Russian leaders. The August 1991 coup led to the departure of President Mikhail Gorbachev and the end of the Soviet Union. The August 1998 debt default and ruble collapse laid waste to President Boris Yeltsin’s free-market reforms and resulted in the sacking of his prime minister, Sergei Kiriyenko.

The following August, a sick and feeble Yeltsin announced that Vladimir Putin, the fourth prime minister in a year, would soon take over as president.

Four years later, in August 2003, a Kremlin-inspired tax raid against Russia’s leading oligarch, Mikhail Khodorkovsky, followed by the confiscation of his oil company, Yukos, demonstrated what Putin meant by the “dictatorship of law.”

This late-summer curse now precedes a “December of misery” — at least for democracy activists.…  Seguir leyendo »

Durante más de dos décadas, agosto ha sido el mes más cruel para los líderes rusos. El golpe de agosto de 1991 derivó en el alejamiento del presidente Mijail Gorbachov y el fin de la Unión Soviética. El incumplimiento del pago de la deuda y el colapso del rublo en agosto de 1998 causaron estragos a las reformas de mercado libre del presidente Boris Yeltsin y resultaron en el alejamiento de su primer ministro, Sergei Kiriyenko.

Al agosto siguiente, un Yeltsin enfermo y débil anunció que Vladimir Putin, el cuarto primer ministro en un año, pronto asumiría como presidente. Cuatro años más tarde, en agosto de 2003, una redada fiscal pergeñada en el Kremlin contra el principal oligarca de Rusia, Mijail Khodorkovsky, seguida de la confiscación de su compañía petrolera, Yukos, demostró a qué se refería Putin cuando hablaba de la «dictadura de la ley».…  Seguir leyendo »

Russian President Vladimir Putin has been compared to many strongmen of the past — Joseph Stalin, Leonid Brezhnev and Chile’s Augusto Pinochet, to name a few. But after nearly 14 years in power, perhaps the best comparison now may be a transgender cross between the former Argentine leader Juan Peron and his legendary wife, Eva (“Evita”).

In the early 1940s, Colonel Peron, as Minister of Labor and Secretary of War, was a “gray cardinal” to Argentina’s rulers. Before communism collapsed in 1989, Colonel Putin, also memorably gray, was a devoted KGB operative, entrusted with spreading disinformation and recruiting Soviet and foreign agents in East Germany.…  Seguir leyendo »

Se ha comparado al presidente ruso Vladimir Putin con muchos autócratas del pasado, como por ejemplo Joseph Stalin, Leonid Brezhnev y el chileno Augusto Pinochet, por nombrar algunos. Sin embargo, tras casi 14 años en el poder, quizá la comparación más adecuada sea con una mezcla transgénero entre el ex líder argentino Juan Perón y su legendaria esposa Eva (“Evita”).

A principios de los años cuarenta, el coronel Juan Perón, Ministro de Guerra y Secretario del Trabajo, era una “eminencia gris” para los gobernantes de Argentina. Antes de la caída del comunismo en 1989, el coronel Putin también era notoriamente gris, era un funcionario dedicado de la KGB encargado de propagar desinformación y de reclutar agentes soviéticos y extranjeros en Alemania Oriental.…  Seguir leyendo »

En 1811, en un ejercicio de reflexión sobre la posibilidad –o más bien, la imposibilidad– de que algún día Rusia tuviera una transformación al estilo occidental, el diplomático y filósofo opositor de la Ilustración, Joseph de Maistre, escribió la famosa frase, “toda nación tiene el gobierno que se merece.” Catorce años después, la revuelta decembrista –un movimiento de poetas y oficiales del ejército para derrocar al Zar Nicholas I y establecer una monarquía constitucional– parecía refutar el argumento de de Maistre. Con todo, la revuelta fue reprimida y los miembros del movimiento decembrista fueron ejecutados o exiliados. Un oficial condenado pronunció: “no nos pueden colgar a todos.”

El brutal siglo XX de Rusia, con su totalitarismo y gulags, contradijeron por poco a dicho oficial y a de Maistre.…  Seguir leyendo »

¿Quién tiene la culpa de que estallaran bombas en la maratón de Boston? ¿Rusia es responsable de intentar durante 250 años incorporar a las naciones musulmanas del norte del Cáucaso, como los chechenos y los daguestaníes, primero al Imperio Ortodoxo Cristiano de los zares, luego a la Unión Soviética y ahora al estado ruso de Vladimir Putin que todo lo controla? ¿O es el Islam radical la única explicación que necesitamos, tanto en Rusia como en Occidente?

El ataque de Tamerlan y Dzhokhar Tsarnaev invariablemente ha dado lugar a comparaciones con los terroristas de origen saudita que atacaron a Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001 o con el inmigrante paquistaní Faisal Shahzad, que intentó hacer estallar un coche bomba en Times Square en 2010.…  Seguir leyendo »

Vladimir Putin lo ha conseguido por fin. Rusia lleva siglos pugnando por lograr el aprecio de Occidente y la aprobación de los franceses, premio anhelado desde la época de Pedro el Grande, es la más codiciada, pero, pese a la derrota de Napoleón y a la alianza en la primera guerra mundial, Rusia nunca consiguió obtener respeto alguno de Francia. De hecho, las Cartas de Rusia del Marqués de Custine sugerían que la civilización rusa equivalía a poco más que mímica de monos.

Pero ahora parece haber recibido el sello aprobatorio francés, ¡y qué sello pantagruélico es, al encarnarse en la corpulenta constitución del actor Gérard Depardieu, quien solicitó –y ya ha recibido– la ciudadanía rusa!…  Seguir leyendo »