Nuria Labari

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

“Nuestra democracia está en crisis. Muchas instituciones de nuestro gobierno son disfuncionales y están empeorando. Nuestro sistema electoral hace aguas. El nuevo panorama mediático ha aflojado nuestra comprensión colectiva de la realidad. Nuestra política se ha vuelto altamente amarga”. Podría parecer que estoy hablando de España, pero no. Esta descripción es una traducción propia de la promoción de la revista The New Yorker sobre su especial El futuro de la democracia que es, según todos los expertos del mundo, AzulOscuroCasiNegro, que diría Daniel Sánchez Arévalo. Baste añadir que me encuentro la publicidad navegando por Instagram, lo cual no es más que otro síntoma.…  Seguir leyendo »

Imaginemos una escena. Entra Tony Soprano en un bar. Alguien lo observa insistentemente desde la barra, seguramente otro tío. Le sigue con la mirada desde la puerta, lo escanea de arriba abajo y sostiene los ojos clavados en el paquete de Soprano. Evidentemente, Tony no tardará en responder a semejante provocación. No hace falta ser guionista para saber que va a soltar una de las frases más masculinas de la historia del cine: “¿Se puede saber qué estás mirando?”, va a decir. Lo que sucede a continuación es una bala, sesos contra la pared y todo eso. Para un hombre como Tony, una mirada insistente pegada a su cuerpo es sinónimo de violación.…  Seguir leyendo »

Es verdad que se ven poco por los medios de comunicación, pero están por todas partes este verano. Es imposible superar una sobremesa familiar o abrir Twitter sin encontrarse con uno de ellos. Desde los tuits de Miguel Bosé explicando que la vacuna de la covid-19 incrustará a la humanidad microchips para controlarla, hasta los colegas que denuncian en redes sociales que en España sea obligatorio usar mascarilla cuando en otros países de Europa aún no lo es. Están también los que aseguran junto a Trump que toda la pandemia es una estrategia farmacológica organizada por China y los que piensan que estamos en el último peldaño de la biopolítica y el control del cuerpo por parte del Estado.…  Seguir leyendo »

En el verano de la desolación cada vez más gente no sabe qué hacer con su propio placer, como si le quemara en las manos. Como si no fuera digno de ser celebrado y mucho menos de ser expuesto, al menos no este año. Porque en el verano de 2020 la gente que está sana en la playa o brindando con un vino en cualquier terraza siente el peso de la culpa de estar mejor que los demás. Una culpa que es egoísta y narcisa y que forma parte del mundo individualista y ensimismado que estamos bendiciendo con esta forma snob de “placer culpable”.…  Seguir leyendo »

“Nunca imaginé que en la felicidad hubiera tanta tristeza”. Yo debía de tener unos dieciséis años cuando me topé con esta frase leyendo a Mario Benedetti. La misma edad que tienen ahora las chicas de la playa que llevan el tanga de moda del verano para tomar el sol. Pandillas enteras uniformadas con brasileñas negras y la parte de arriba de otro color como única diferencia entre unas y otras. Pienso en el inmenso trabajo que habrá supuesto para ellas ir a la tienda, seleccionar la prenda, probársela con su mascarilla y con esos plásticos imposibles que llevan las bragas del biquini, mirarse en el espejo bajo la luz vertical del probador… También en las razones por las que han elegido esa prenda y no otra.…  Seguir leyendo »

“Estoy perdida. ¿Eso tiene arreglo?”, pregunta Scarlet Johanson a Bill Murray. “No. Sí. Ya se arreglará” responde él. Desde que vi Lost in Translation he querido visitar Tokio y dormir en el hotel de la película, el Park Hyatt. Sofia Coppola convirtió para mí ese hotel en la imagen de la fragilidad y la incertidumbre. En la imagen del futuro después de todo. Un futuro desnudo y tierno a la vez. Desolador pero también sincero. Supongo que por eso siempre he querido ir allí para encontrarme con esa mezcla de soledad y belleza que no solo es fascinante sino también consoladora.…  Seguir leyendo »

Alrededor, todo lo que podía romperse se ha roto. Y todos los que podían romperse se han roto. Incluidas también las vidas de muchos por quienes la covid ha pasado de largo. Porque hay vida más allá del virus. Y donde hay vida, hay pena. Nos dicen que todo se arreglará con la vacuna y no es verdad. Que si los números son mejores la vida será cada vez mejor, pero no es cierto. Empezamos con la consigna de que una pandemia es una guerra y hemos acabado convencidos de que no tenemos derecho al consuelo hasta que el enemigo haya sido derrotado.…  Seguir leyendo »

La economía crea tanta incertidumbre como la enfermedad. A lo mejor por eso nos han dado tantas veces a elegir entre morir de enfermedad o de hambre desde que empezó esta crisis. Ya saben, esta tramposa línea que algunos dibujan entre la salud y el mercado. Sin embargo, hay un hecho que suaviza mis temores en medio de la incertidumbre y es reconocer la suerte de ser europea en el ojo de este huracán. Más concretamente, de ser europea en el mejor momento de Europa. Porque este enemigo externo, común y que no se identifica con ninguna ideología es lo mejor que le ha pasado a la Unión desde que se fundó.…  Seguir leyendo »

Nunca he conocido a ninguna persona que se considere experta en economía por tener mucho o poco dinero en el bolsillo. Es lógico que sea así en tanto la economía es una ciencia y existe un quórum sobre el hecho de que es preciso ir a la Universidad para ser llamado economista y haber leído a Marx para ser considerado marxista.

Con el feminismo sucede justo lo contrario que con la economía. En el debate macro —y a menudo también en el micro— parece que el hecho de haber nacido con o sin vagina convirtiera a cualquiera en más o menos experto en teoría feminista.…  Seguir leyendo »

Pues sí, Pablo Alborán se ha declarado homosexual después de la covid. Como si existiera alguna relación entre lo que hemos pasado los últimos meses y su necesidad de comunicar su orientación sexual públicamente. De hecho, el vídeo donde nos explica que es gay, arranca así: “Como sabéis el mundo nos está dejando algunas noticias agridulces, últimamente. Todos nos sentimos extraños, nos replanteamos la vida, el trabajo. Lo que nos hace feliz y lo que no”. Por eso, después del encierro, Alborán ha tenido una necesidad incontrolable de expresar de manera contundente cuál es la relación con su cuerpo, cual es en definitiva su subjetividad.…  Seguir leyendo »

Cuando era una niña, amaba el baloncesto por encima de todas las cosas y mi único sueño era llegar a jugar como Michael Jordan. No obstante, tuve conciencia desde muy pequeña de que eso nunca pasaría. Me lo explicaron diciendo que yo era una niña. Nunca sería tan alta, ni tan fuerte, ni saltaría tan alto como Jordan. Yo lo entendí sin queja, claro, no había más que verlo para aceptarlo. De hecho, no ha sido hasta ahora, más de veinte años después, cuando al verlo jugar de nuevo en El último baile, el documental sobre Jordan en Netflix, me he dado cuenta del engaño.…  Seguir leyendo »

Yo soy racista, tú eres racista, todos somos racistas

¿Qué puede hacer una mujer blanca española por la lucha contra el racismo en el mundo? Esta mañana envío este WhatsApp a mi amiga la escritora y dibujante de origen chino, Quan Zhou. “Me gustaría que ayudaras a dar voz a los racializados, me gustaría que no fuera otra española blanca hablando de razas desde su visión”, responde al otro lado. Es tan contundente que creo que Quan y yo tenemos que hablar. Al final, decido que lo mejor será hacer pública nuestra charla. Una española blanca y una española de origen chino hablando del #blacklivesmatter. Quizás el único género para afrontar un tema como el racismo sea la conversación pues respeta el hecho de que ningún discurso está completo.…  Seguir leyendo »

Dos meses después de este confinamiento he llegado a la conclusión de que la fidelidad (entendida como exclusividad sexual) es a la pareja lo que el presencialismo a la empresa. Es decir, una imposición que hemos aceptado y cargado a nuestras espaldas sin tomar conciencia siquiera de nuestro deseo, de nuestro derecho a otra cosa o simplemente de la posibilidad de que sea de otra manera.

Cuando alguien pregunta ¿quieres casarte conmigo? suele estar dando por supuesto el control sobre el cuerpo de la otra persona. Igual que cuando una entrevista de trabajo sale bien y terminan por regalarte la frase: “queremos que subas a bordo”.…  Seguir leyendo »

Las últimas semanas compruebo con decepción que cuanto mejor va la curva de la covid-19, más lamentable es la respuesta de los partidos políticos a la crisis. Porque a estas alturas, todos los grandes, cada uno a su manera, han decidido evidenciar que su aportación al mayor reto que ha conocido nuestro país en la historia reciente va a ser cortoplacista, irresponsable y dirigida en exclusiva a un posible rédito político personal o de partido. Tres han sido para mí las imágenes que simbolizan este vodevil político. Cada una de un partido diferente, pero respondiendo a los mismos intereses espurios.

La primera es la de “los cacerolos» del barrio de Salamanca.…  Seguir leyendo »

Cuando yo tenía solo diez años los adolescentes de España gritaban el “póntelo, pónselo”. Lo que había que ponerse entonces era el condón. El sida cambió la intimidad para siempre y una generación tuvo que aprender a disfrutar del sexo con el miedo al contagio primero y la seguridad necesaria después. En este momento el lema vuelve a estar claro: “póntela, pónsela”. La mascarilla, digo. Un lema que debería llegar para quedarse largo tiempo y para ser tan interiorizado por todos como el preservativo en su día.

Y muy especialmente, igual que entonces, por los jóvenes. Sí, me refiero a todos los que tenemos encerrados en casa de sus añosos padres —en España la independencia no llega hasta los 29 años de media, según Eurostat—, con las hormonas a punto y más ganas de tocar, besar y follar que nunca en la vida.…  Seguir leyendo »

He visto a mujeres extraer leche de sus pechos para conservarla en bolsas de plástico en los cuartos de baños de todos los trabajos en los que he estado. He entrado en esos mismos baños —desde hace poco salas de lactancia— con mi propio succionador para borrar el dolor que provoca saltarse una toma. Del baño se iba una a trabajar una horita más para fichar a la hora prevista. La misma para todo el mundo o lo que es lo mismo: la hora del atasco.

Pienso ahora en la docilidad con que acepté esta situación cuando hubiera sido mucho más normal salir una o dos horas antes, llegar a casa sin atasco y no tener dolor en los pechos ni succionador en el bolso.…  Seguir leyendo »

El desconfinamiento ya ha comenzado y todos tenemos algún invulnerable cerca. Ya saben, esa gente que está tranquila, que no tiene miedo y que tiene la convicción de que no se va a contagiar o que, caso de hacerlo, no será grave. Estoy hablando del vecino que te da conversación en el descansillo sin mascarilla ni guantes ni distancia social apreciable. De la colega que te llama alegremente para ir organizando una fiesta con los más íntimos, en cuanto se pueda y presume de haberse saltado las normas dos o tres veces. Por no hablar de los vigorosos jóvenes, a quienes hemos estado explicando durante semanas que no corren ningún peligro, que esta enfermedad es un problema que solo mata a los viejos.…  Seguir leyendo »

Tenemos un problema cultural y puede que mental. No sabemos tratar con lo que conocemos y sabemos que es cierto. Y esta tara ha quedado más expuesta que nunca antes con la crisis de la covid. Todo el mundo (políticos, ecologistas, científicos, economistas, amigos, familia…) está empeñado en predecir qué pasará después sin centrarse en lo que nos está pasando ahora. Qué hacer con lo que vendrá ocupa tanto espacio que parece que no sepamos ya relacionarnos con lo que estamos viviendo cada día. Y me atrevo a decir que a mayor implicación en la gestión de esta crisis, más difusa resulta la relación con lo real.…  Seguir leyendo »

El día que Macarena Olona llamó sepulturero a Pedro Sánchez durante el pleno del Congreso que debatía la prórroga del estado de alarma, me derrumbé. Aquel insulto me hizo sentir vergüenza, impotencia y cierta humillación. Al principio no entendí mis sentimientos, dado que no soy precisamente una cheerleader de la gestión de Sánchez en esta crisis. Sin embargo, confieso que nunca antes me había sentido tan cerca de ningún presidente del Gobierno de mi país como ese día. Pensé entonces que mi disgusto podía deberse a las circunstancias extremas que nos rodean, pero según avanzan los días y los insultos, comprendo que la razón no era emocional sino estrictamente política.…  Seguir leyendo »

“El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos”, decía Elsa a Rick en Casablanca. Hoy, mientras el mundo se derrumba, nosotros limpiamos los baños, hacemos la comida, teletrabajamos —si es que podemos—, fundamos escuelas virtuales y miramos a nuestras parejas como si no las hubiéramos visto antes porque, en realidad, nunca hemos podido mirarlas como ahora. Al mismo tiempo, los que atraviesan este desierto en solitario acarician su cuerpo como si nadie fuera a tocarlo nunca más. Y los deseos que palpitaban en nosotros se ven amenazados cuando no aniquilados por las actuales circunstancias. La intimidad ha sufrido un golpe tan grande o mayor que la economía.…  Seguir leyendo »