Nuria Labari

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de agosto de 2007. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

La semana pasada se trasplantó el corazón de un cerdo a un hombre. David Benett, de 57 años, fue el receptor del músculo que cuando escribo estas líneas, más de una semana después, no ha dejado de latir en su pecho. La comunidad médica es optimista, pues podría ser la oportunidad definitiva para pacientes que esperan órganos que no llegan. La cuestión es que el mundo no ha cambiado solo para estos enfermos, sino para todos los demás.

Mientras escribo esto tengo la pezuña vigilante de un jamón justo a mi espalda, detrás de la mesa de la cocina donde tecleo, como si estuviera a punto de posarse en mi hombro una mano amiga.…  Seguir leyendo »

No sé si la sentís, no sé si tenéis esa sensación nublada de falta de sentido. No sé si tenéis miedo, no sé si tratáis de entender la ómicron, no sé si alguien más siente extrañeza ante la idea de que la muerte viaje cosida al corazón de cada vida. No sé si alguien puede convivir tranquilamente con su arbitrariedad. Pero tampoco entiendo por qué nos empeñamos en vivir de espaldas a la muerte (y a la vida), tan a ciegas. Porque, en realidad, quien no convive con la muerte no está viviendo la vida. Nuestra sociedad ha convertido la muerte en un tabú y nos ha vuelto a todos fantasmas, zombis en vida.…  Seguir leyendo »

“Ya no queremos trabajar. Parece que estemos en un período de insurrección contra el sistema laboral. Pero esto es tan sólo mera apariencia. Mirándolo de cerca, nos damos cuenta de que lo que vivimos es un momento de insurrección contra el absurdo, ahora punzante, del trabajo en general, una insurrección racionalmente correcta, y que lo es justamente porque el trabajo se antoja un hecho irracional”. Quien así habla es el modesto anarquista Giuseppe Rensi que tendría hoy ciento cincuenta añitos y de quien la editorial Firmamento acaba de reeditar su ensayo Contra el trabajo. Lo curioso (y maravilloso), es que sus viejas tesis radicales y minoritarias —que sus coetáneos Benedetto Croce y Giovanni Gentile trataron de arrinconar— se están volviendo hoy generalistas.…  Seguir leyendo »

Lo primero es averiguar quién solicita nuestro perdón. Identificar quién es capaz de exigir a otras personas, colectivos, gobiernos o incluso naciones que le pidan perdón. La respuesta solo requiere una mínima observación de la realidad. Da igual si hablamos de relaciones amorosas, familias, empresas o naciones: siempre exigen perdón quienes se sienten víctimas, quienes se sienten aislados, desheredados, marginados y humillados… Quienes ostentan una situación de privilegio o abuso en cualquier relación no van por ahí reclamando el perdón de nadie.

Aclarado el quién, la siguiente pregunta es por qué. Aquí la respuesta también es sencilla a poco que uno se fije.…  Seguir leyendo »

Que Instagram es tóxico para la salud mental de las adolescentes es cosa sabida. No creo que la noticia sorprenda a padres, educadores y mucho menos a la primera generación de jóvenes que padecen las consecuencias de construir su identidad asomados a esta tecnología. La novedad en los últimos días es la filtración de un estudio interno de Facebook —dueño a su vez de Instagram— que reconoce explícitamente que su red es tóxica para las adolescentes. En él se confirma que Instagram hace sentir aún peor a las chicas que ya se sienten mal con su cuerpo. Y, de momento, la compañía no ha hecho nada para evitarlo.…  Seguir leyendo »

La estadounidense Simon Bales presencia la final femenina por equipos de Gimnasia Artística.Alberto Estévez / EFE

En el año 1978 Juan Benet escribió en una tribuna de este mismo periódico, una propuesta de Constitución Española que contenía un solo artículo: A todo ciudadano español se le reconoce el derecho a fracasar. Cuarenta y tres años después, el único artículo de la ideología totalitaria y global que nos gobierna contiene una sola sentencia, justo la contraria: todo el mundo tiene derecho a triunfar. Peor aún, todo el mundo está obligado a ello. Yo me permito añadir que cuanto mayor es el éxito, más difícil es escapar del daño que hace. Como la pobre Simone Biles, que puede volar ante los ojos del mundo pero no tiene alas para escapar de la jaula de su éxito.…  Seguir leyendo »

El tiempo es la flecha que un día nos alcanza y nos cambia para siempre, como el amor. La covid-19 ha hecho que esa flecha nos atravesara a todos hasta arrasarnos la vida. Por eso nadie volverá a ser como hace un año después de lo vivido. Pero, al mismo tiempo, parece que muchas cosas están dispuestas a seguir como siempre. Y aunque estoy feliz con la vacuna y la aplicación de la tarjeta sanitaria virtual, confieso que me da mucho miedo quitarme la mascarilla. Creo que abandonarla será una forma de rendición y que algunos gritarán con alegría que, una vez más, nada ha cambiado.…  Seguir leyendo »

El otro día vi con mis hijas la película Las brujas, basada en la novela homónima del escritor británico Roald Dahl. El libro es un fetiche en nuestra casa por cuanto tiene de mágico y único. Lo hemos leído juntas varias veces y las dos han sentido miedo al encontrarse en el supermercado con alguna mujer con guantes y sombrero, rasgos que ayudan a distinguir a una señora corriente de una bruja de manual, según explica el libro. No es la primera vez que la industria estadounidense se alimenta de la imaginación de este gran escritor. Sin embargo, esta versión me ha dejado realmente compungida pues viene a borrar el sentido mismo de su obra.…  Seguir leyendo »

“Este miércoles tenía una intensa jornada de trabajo que el médico me ha prescrito cancelar por motivos de salud. Hay días en los que nuestro cuerpo nos exige parar y que nos cuidemos para poder seguir. Espero recuperarme pronto con toda la fuerza”. Así es como anunció en Twitter la ministra de Trabajo que no podía más, que tenía que frenar, cancelar, no asistir, parar. Y a continuación un río de respuestas, algunas de ánimo, muchas condenatorias y otras tantas ofensivas. “Lo que hay que oír, jajajajaja, se ha puesto malita”, leo en un tuit. “Un autónomo aunque esté medio muerto va a trabajar”, asegura otro.…  Seguir leyendo »

Estoy viendo la cuarta temporada de El cuento de la criada. En el sexto episodio el drama migratorio entre Gilead y Canadá es tan crudo que ha terminado por arrancarme alguna lágrima. Y mira que esta temporada es decepcionante, pero aun así. Todo lo que ha pasado June Osborne (Elisabeth Moss) para volver a poner un pie en Canadá. La hija que le robaron, los abusos sufridos, la impotencia ante el Estado que viola y castiga, los años perdidos. La campaña de marketing de HBO ha sido agresiva (marquesinas, internet, metro…) y ha jugado a comparar la distopía ficticia de Gilead con el mundo actual.…  Seguir leyendo »

El pensamiento en España está de rebajas y los creadores viven en un continuo Black Friday. Mientras otros países inventaron las aerolíneas low cost, nosotros hemos devaluado el pensamiento en una revolución made in Spain sin precedentes. Aquí las ideas no valen nada, el tiempo de pensamiento tampoco, la filosofía mucho menos y en general cualquier persona que dedique su vida a trabajar con la palabra (y por lo tanto a crear pensamiento) estará destinada a la precariedad, la intermitencia y la incertidumbre. El resultado: el pensamiento más barato del mundo. ¿Hemos dejado de pensar? No. ¿Lo hacemos mucho peor que el resto?…  Seguir leyendo »

Cartel electoral de Vox sobre los menas en el metro en Madrid. Andrea Comas.

Mis dos hijas tienen mucha suerte. Ellas son menores acompañadas, no como los MENA que llegan solos a nuestro país y no tienen padres que los cuiden. Dice Vox que esos MENA nos salen carísimos a los españoles, no como mis hijas. Ellas tienen padres responsables capaces de pagar para que una mujer las acompañe siempre que no estamos. Águeda es el nombre de su cuidadora, la mujer inmigrante que las cuida desde que nacieron. Águeda ha viajado desde Bolivia a Madrid para ocuparse de ellas. Y en ese viaje ha dejado atrás a sus dos hijos, dos menores al otro lado del océano que no disfrutan de la compañía de su madre, otra clase de MENA.…  Seguir leyendo »

Hubo un día en que empezaron las elecciones generales en Madrid. Lo recuerdo bien, fue el 21 de septiembre de 2020. Isabel Díaz Ayuso iba vestida de blanco y rojo, como la bandera de la Comunidad. Y Pedro Sánchez iba, que no es poco. Por qué y para qué necesitaba él aquella foto con la presidenta de la Comunidad es una cuestión sobre la que aún debe de estar pensando. No fue una buena idea. El caso es que colocaron muchas banderas, muchísimas, de hecho. Recuerdo memes brillantes comparando su encuentro con la feria de abril, pero en realidad era la feria de Madrid.…  Seguir leyendo »

Isabel Díaz Ayuso, durante la misa por los enfermos y fallecidos en la pandemia de la covid-19, en la catedral de la Almudena de Madrid el 26 de abril.COMUNIDAD DE MADRID

Comunismo o libertad, dice Ella. Comunismo o Cruzcampo, responden los memes. Da un poco igual ahora que las ideas ya no dividen España. Es una pena, pero estamos todos demasiado tristes como para ocuparnos de ellas así que en vez de a partidos, muy pronto nos afiliaremos a tristezas políticas. Por eso triunfan los populismos, las maniobras electoralistas y el cortoplacismo. Los políticos, igual que nosotros, se sienten más tristes y más solos que antes. Y a menudo actúan movidos por la desesperanza, ese sentimiento que todos hemos acunado en nuestros dormitorios, como a un bebé que no quiere dormir.…  Seguir leyendo »

1. Sí quiero. Eres una novia. Vas de blanco. Te estás casando en Alemania en el año 1996. Lo has dicho alto y claro ante la ley y ante tus invitados. Y lo has dicho porque quieres. Lo que quizás no sabes es que tu marido podrá violarte legalmente todas las veces que estime. Porque estamos en Alemania en 1996 y el matrimonio fue un terreno exento de violación hasta 1997. No es tu culpa. Es la cultura sexual de tu país, que inspira las leyes. Mithu M. Sanyal escribirá Violación (Reservoir Books) en el año 2019, un ensayo imprescindible sobre la cultura que inspira las leyes sobre violación en Europa y en el mundo.…  Seguir leyendo »

Imaginemos una línea de fuego. A un lado está el orden establecido y al otro, siempre, el orden por establecer. A un lado se clama por la libertad, se grita contra el fascismo, se dan besos apasionados y se exige justicia. Es el lado del mundo donde las personas están dispuestas a defender sus ideas, a perder un ojo por ellas, si es preciso. A morir. Al otro, una hilera de cuerpos cubiertos por una armadura negra guardan silencio, no piensan, no tienen nada que decir. Son cuerpos armados que contraen los músculos y se preparan para reprimir de forma violenta a los que gritan al otro lado.…  Seguir leyendo »

Asistentes vía Zoom a un festival musical 'online'. Athit Perawongmetha / REUTERS

The Economist, una de las cabeceras preferidas del poder financiero, ha publicado sus predicciones para el año 2021 en su ya tradicional guía especulativa de principio de año. 2021, como todo el mundo sabe, tiene su miga, pues es el año que nos dirá como de en serio iba 2020. Una pista. En la portada de esta publicación aparece una máquina tragaperras como símbolo del gran casino global en que se ha convertido el capitalismo, tan plagado de incertidumbre como una noche en Las Vegas.

A mí me ha dado miedo que las mentes que mejor conocen los mercados crean que nuestro futuro nos lo vamos a jugar así.…  Seguir leyendo »

Era agosto. Yo estaba mirando el mar desde una esquina del pueblo de Fornells, en Menorca. Hablaba por teléfono con una amiga, la escritora Lara Moreno, sobre la mejor manera de convivir en Madrid con la pandemia. En algún momento ella dijo: “No lo pienses, no hay lugar donde volver. Madrid ahora no existe”. Aquella sentencia me tumbó. Por fortuna, Lara es capaz de nombrar el desarraigo al tiempo que sientes su abrazo, como en sus poemas. Lean Tempestad en víspera de viernes (Lumen) si precisan ese consuelo. Pero a mí la iluminación poética me ciega, así que nada más llegar a Madrid, cargué el coche con mi familia dentro y nos mudamos a un pueblo de 300 habitantes.…  Seguir leyendo »

Cristina Cifuentes es la política que más vergüenza me ha hecho pasar en la vida. El día que la pillaron robando en el supermercado aquellas cremas creí que había tocado techo. El azul eléctrico de su traje y el tacón sobre la baldosa. Y aquella cadena de mentiras. No llevo nada. Bueno, llevo esta crema. No llevo nada más. Ah, bueno sí. Había otra... No soy una ladrona. No estoy robando… Vergüenza, ese sentimiento aparentemente débil, pero corrosivo como pocos. En todo caso, nada en comparación con el juicio sobre su máster falsificado. Esta vez el salto narrativo es apoteósico porque Cifuentes la ladrona, la mentirosa y la falsificadora (esto aún sin demostrar) ha iluminado no solo lo peor de sí misma y de alguno de nosotros, también lo peor del sistema de educación pública de nuestro país.…  Seguir leyendo »

Que Netflix es una máquina de propaganda política los espectadores ya lo hemos notado. Somos más de 183 millones los suscriptores en el mundo los que observamos su prodigioso uso de la ficción y el documental con el objetivo de manipular y contar la historia según la ideología de la plataforma que no es otra que el neoliberalismo. No pasa nada, lo aceptamos. Es barato, es nuevo y es fácil. No podía ser más yanqui. Ellos lo saben. Su política de programación es la base de su ideología: mucha cantidad y poca calidad para una gran masa de espectadores más bien pobres.…  Seguir leyendo »