Pablo d'Ors

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de agosto de 2007. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Se hable de lo que se hable, hoy solo es posible hacerlo desde el horizonte de la covid, que nos ha traído, sustancialmente, dos mensajes: uno de carácter ético y otro místico.

El mensaje ético de la covid nos dice más o menos esto: no podéis seguir viviendo como hasta ahora, produciendo y consumiendo sin freno, viajando como locos, queriendo vivirlo todo… La vuestra es una carrera sin meta: hacéis sufrir al planeta, se lo ponéis muy difícil a las generaciones venideras, aumenta la tasa de depresiones y suicidios… Nos guste o no, este virus nos ha obligado a quedarnos en casa, a estar más en familia, a ralentizar el ritmo...…  Seguir leyendo »

Perdidos en el ir y venir de las circunstancias de un drama que ha despertado nuestro miedo y nuestra preocupación, buena parte de la población se ha sentido huérfana de Dios durante estas últimas semanas. Pocos lo formularían en estos términos. Más bien dirían huérfanos de sentido, desorientados ante la situación, perplejos ante el futuro... En teología se diría que el silencio de Dios ante el tormento de los inocentes es para muchos un signo preclaro de su inexistencia. Claro que urgidos por las imperiosas necesidades sanitarias y por el vértigo de las noticias, lo trascendente puede quedar orillado y resultar totalmente marginal.…  Seguir leyendo »

Pandemia y espiritualidad

En el pasaje evangélico de la resurrección de Lázaro se presenta a Jesús de dos formas reveladoramente contrapuestas. Por una parte está el Jesús que, ante la noticia de la enfermedad de su amigo Lázaro, permanece aparentemente insensible -hasta el punto de dilatar su visita un par de días-. El otro Jesús, por contrapartida, se echa a llorar hasta el sollozo cuando es informado de su enfermedad. Conmueve este Jesús que se deshace en lágrimas y sorprende, por el contrario, ese otro Jesús (naturalmente el mismo) que se mantiene entero ante una noticia tan grave. ¿Qué significa esto?

Por un lado, Jesús sabe que el mal no tiene verdadero poder sobre este mundo, sabe que su dominio es sólo relativo y temporal.…  Seguir leyendo »

Entusiasmo

Para mí mí el entusiasmo está íntimamente vinculado a la meditación, lo que significa que ambos talantes –el contemplativo y el entusiasta– se retroalimentan y suelen darse en las mismas personas. Quienes se mantienen asiduos a la práctica de la meditación en silencio y en quietud –fieles a unas consignas y a un camino–, irán accediendo necesariamente –de forma puntual o progresiva– a lo que se conoce como iluminación. Lo que se ilumina –generalmente tras años de una intensa vida interior, pero también súbitamente y sin una razón aparente– es la propia identidad, que es tanto como decir la propia misión.…  Seguir leyendo »

La cultura frente al misterio

Vivíamos plácidamente en el Edén hasta que hizo su aparición la serpiente, insinuando la diferencia: «Dios sabe que el día en que comáis de ese árbol, vuestros ojos se os abrirán, y seréis como Él». Adán y Eva comen del fruto prohibido y se les abrieron los ojos –nos dicen las sagradas Escrituras–, y conociendo que estaban desnudos, se cubrieron con hojas. El paraíso de la naturaleza se había perdido y comenzaba –todos lo sabemos– la historia de la cultura. La unidad entre Dios y el hombre había quedado rota; daba comienzo el drama de la diferencia.

Toda ideología y toda religión reproducen el papel de la serpiente del paraíso: denuncian la diferencia (entre los sueños y la realidad) y prometen la unidad («seréis como dioses») entre el hombre y la naturaleza.…  Seguir leyendo »

Convertirse a la vida

Todo sucede de la manera más inesperada y maravillosa cuando estás en la clave adecuada. De pronto, en tu diario, encuentras una frase luminosa, dos, tres, una página: te ha nacido el germen de un libro, una visión que sólo pide ser transcrita, una obra de arte que te pide permiso para existir y un fuego que quiere que tú lo atices para calentar y alumbrar a la humanidad, que para eso se escriben los libros.

O de pronto aparece en tu horizonte una persona de la que en un segundo te enamoras locamente, alguien a quien darías la vida entera aun sin conocerla.…  Seguir leyendo »

El fundamento de la confianza

La experiencia espiritual más importante de Jesús de Nazaret acaeció durante su bautismo, cuando, tras recibir el agua de manos de Juan, experimenta, según cuentan los evangelistas, que se abrieron las puertas del cielo, de donde descendió una paloma. Oyó entonces una voz que dijo: «Este es mi Hijo, el Amado, en quien me complazco». En este relato hay, al menos, cuatro puntos de indudable interés. 1. Para ser receptor de una experiencia espiritual el primer paso es la purificación, que es lo que aquí se simboliza con las aguas del Jordán. 2. Que en la medida en que somos purificados, se abren las puertas del cielo, es decir, las puertas de la percepción o receptividad espiritual.…  Seguir leyendo »