Pedro Crespo Barquero

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Un reto de modernidad democrática

La tramitación del anteproyecto de nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal recientemente anunciada abre de nuevo el debate sobre un cambio de modelo de proceso penal en nuestro país. Su precedente de 2011, aunque nació inviable por la proximidad del fin de la legislatura, intentó demostrar que era posible dejar de percibir el proceso como una carrera de obstáculos en la que el objetivo de «castigar» al delincuente exige superar los filtros que impone el respeto a sus derechos fundamentales. Esa visión, resultante del impacto constitucional sobre la normativa alumbrada a finales del siglo XIX y empeorada por el franquismo, ha terminado convirtiendo la legislación procesal penal en un cubo de Rubik cuyas caras cada vez más desordenadas giran en torno a un núcleo de turbia confusión conceptual.…  Seguir leyendo »

Obviamente, la primera obligación de los fiscales es cumplir y hacer cumplir la ley. Sin embargo, está cuajando en las fiscalías la sensación raramente unánime de que no vamos a poder cumplir una norma que nos afecta de lleno: la que desde el 7 de diciembre pretende limitar la investigación judicial de los delitos —incluidos los procesos iniciados con anterioridad— a un máximo de seis meses, que en los casos complejos pueden ampliarse a 18, prorrogables por igual tiempo.

En principio, tanto la declaración de “complejidad” como la prórroga solo pueden ser acordadas si el fiscal lo solicita, aunque “excepcionalmente” el juez puede fijar un nuevo plazo máximo sin límite alguno, a petición del fiscal o cualquiera de las partes.…  Seguir leyendo »

Los dos proyectos de reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que acaban de hacerse públicos pretenden coser un enésimo parche a la ley procesal penal vigente desde 1882. Ciertamente incorporan aportaciones necesarias y largamente esperadas. Sin embargo, entre sus novedades destaca, por su particular dimensión mediática, la introducción del término “investigado” o “encausado” para designar, según grado de progresión del procedimiento judicial, a los hasta ahora imputados.

En estos tiempos de proliferación del eufemismo adscrito a lo políticamente correcto, se trata de superar el consabido efecto estigmatizador del término “imputado”, evitando que esa situación procesal sea percibida por la opinión pública como una condena anticipada.…  Seguir leyendo »