Pedro Gómez Carrizo

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

De adolescente cayó en mis manos un librito sobre el secreto de la vida que me causó una honda impresión. Lo firmaba Jacques Monod y llevaba por título El azar y la necesidad.

En las páginas de este ensayo, que luego supe que era muy importante, se ofrecía una explicación científica sobre la vida: qué era, cómo funcionaba, cuál era su origen. Por lo visto, lo que definía a un organismo vivo era ser capaz de mantener su ser —evitar la variación—, desarrollarse por sí mismo —morfogénesis autónoma, decía el libro— y tener un proyecto —la llamada teleonomía.

Pero lo que más me llamó la atención fue el papel que desempeñaba el orden en todo esto.…  Seguir leyendo »

Voy a defender la polémica tesis de que, en la España de hoy, apostar por una política de moderación es un error, así que empezaré encomendándome a un santo patrón del progresismo.

En uno de sus últimos trabajos, Norberto Bobbio exploró la posibilidad de lo intolerable. Lo intolerable era aquello sobre lo que no cabía transigir y contra lo que había que reaccionar radicalmente. Para el filósofo de la democracia la propia tolerancia se convierte en un valor negativo cuando «se opone a la firmeza de los principios, es decir, a la justa o debida exclusión de todo aquello que puede acarrear daño al individuo o a la sociedad».…  Seguir leyendo »

Pertenezco a una generación que creció creyendo que la Guerra Civil había sido la lucha entre Federico García Lorca y las Fuerzas del Mal. Mi larga militancia en el partido de los catalanistas propietarios de la marca «socialistas» tuvo que ver con ese cuento.

Antony Beevor, británico pero atinado hispanista, ha sintetizado maravillosamente bien esta peculiaridad de nuestra memoria histórica con una observación crucial: España y su guerra civil son un caso excepcional desde el punto de vista historiográfico porque, en contra de lo que siempre sucede, en nuestro país la historia la escribieron los perdedores.

De mi experiencia no podía sacar conclusiones generales, pues con abuelos en los dos bandos —quiero decir en los dos bandos del bando perdedor: socialistas y anarquistas—, estaba especialmente prefigurado para tragar cualquier patraña que enalteciese ese paraíso perdido del que nos expulsó el odioso «alzamiento nacional».…  Seguir leyendo »

Mal presagio fue que del escudo de Felipe VI desaparecieran el yugo y las flechas. El motivo oficial que se dio para esa renuncia fue que estos símbolos, junto con la cruz de Borgoña, eran todos ellos ornamentos personalizados en la figura del Rey Juan Carlos. Lo cierto, me temo, es que se trataba de una claudicación. La Monarquía, y con ella el Estado de Derecho en el que esta institución se incardina, se rendían una vez más ante la presión de la ignorancia que vinculaba el yugo y las flechas a la Falange y al franquismo.

Pero la realidad de esos elementos heráldicos era muy distinta.…  Seguir leyendo »

El viernes supimos que la coalición de PP y Cs ganaba el escaño asignado provisionalmente a Bildu cinco días antes. Los titulares de los periódicos resaltaban tres claves de la noticia. Dos de ellas eran causas por las que ese escaño había podido ser «arrebatado»: gracias al recuento del voto extranjero, la primera, y la segunda, gracias también a la revisión de las actas. La tercera clave hacía alusión a la consecuencia: con este escrutinio definitivo se deshacía «la mayoría de izquierdas».

Merece la pena analizar esta noticia con cierto detenimiento, porque su estructura profunda revela el drama de la España presente, el pasado que lo ha hecho posible y el futuro más previsible, de continuar con las dinámicas que nos han traído hasta aquí.…  Seguir leyendo »

Enervar quiere decir una cosa y su contraria. Etimológicamente viene del latín enervare y significa quitar el nervio o el vigor, debilitar. Sin embargo, por influencia del francés énerver, que significa irritar, poner nervioso, acabó adquiriendo el significado que se le da hoy de manera mayoritaria, aunque el original se mantenga.

O sea, que enervar es tanto crispar los nervios, como relajarlos. La paradoja de esta palabra es de gran actualidad porque la nueva consigna nacida del Gobierno, y adoptada al instante por la miríada de comentaristas políticos afectos, es justamente la de desautorizar cualquier crítica a su ejecutoria como un acto rechazable de crispación.…  Seguir leyendo »

Existe un sesgo cognitivo denominado martillo de oro, cuya expresión más conocida se la debemos a Abraham Maslow —sí, el de la pirámide—, y que podemos formular así: «Si tu única herramienta es un martillo, tiendes a tratar cada problema como si fuera un clavo».

Es un concepto similar al de la expresión «deformación profesional», que describe la tendencia a ver las cosas desde el punto de vista de la propia profesión. Estos lentes u orejeras impiden tener una perspectiva más amplia y objetiva de las cosas, al desatender lo que queda fuera de su foco. Son, por lo tanto, unos lentes deformantes.…  Seguir leyendo »

Rhazes, Abulcasis, Avicena, Avenzoar… son sólo algunas cumbres señeras del Himalaya que fue la medicina en la edad de oro del islam. Sus avances en las ciencias de la salud, y entre ellas la cirugía —en tiempos en que en Europa ese aborrecible oficio de ensuciarse con el cuerpo humano se dejaba en manos de los barberos—, fueron formidables; mas a pesar de ello, este gran paradigma científico no fue capaz de superar la barrera que había levantado ante él la religión, con su prohibición de profanar el cuerpo humano, que debía ser cuidado y entregado de nuevo a su dador, Dios, de la mejor manera posible.…  Seguir leyendo »

Ni el muro detuvo a los caminantes blancos, ni las fronteras nacionales detendrían una pandemia. O al menos esto es así a largo plazo; porque a corto, es indudable que ambos obstáculos sí permiten ganar tiempo, de suerte que, si el virus tiene fecha de caducidad, ese tiempo que otorga el obstáculo de la frontera puede resultar vital para vencerlo.

De ahí que entre las primeras y más necesarias medidas que se han tomado esté, en efecto, la de recuperar las fronteras y la soberanía para decidir políticas, restringiendo ese bien del que disfrutamos durante décadas: la libre circulación de personas, bienes y servicios.…  Seguir leyendo »

La disposición a mentir ha resultado muy provechosa desde que el mundo es mundo. Hay un pasaje en la vida de san Agustín que lo ilustra bien. Es cuando Agustín, a la sazón un joven y prometedor abogado, toma consciencia de que sus éxitos en el foro se deben a su talento para convencer con su poderosa elocuencia, aunque la razón no esté de su parte. En rigor, lo que descubre el flamante orador imperial en Milán es que cuando el fin es ganar el debate a cualquier precio, la pasión por la verdad es un lastre.

Para el santo fue este un momento de crisis espiritual.…  Seguir leyendo »

En el arte del engaño, el uso de divinas palabras es un arma principal. Valle-Inclán, en su obra así titulada, mostró el poder de amansar a las bestias, y a los bestias, que tienen los latinajos. Cuanto más incomprensibles, más poderosos.

También echó mano del latín el cura francés citado por Schopenhauer en su famosa dialéctica erística. Este cura, para no verse obligado a pavimentar el trozo de calle delante de su casa, como los demás ciudadanos, se amparó en una sentencia bíblica: paveant illi, ego non pavebo, y con ello convenció a los delegados de la comunidad. Poco importó que la frase latina significase en realidad «que tiemblen otros, yo no temblaré», y no lo que sus destinatarios habían creído entender, al interpretar paveant como el origen latino del francés paver, que significa «pavimentar».…  Seguir leyendo »

Tersites fue un villano, por discrepar, y hoy es un héroe, por lo mismo. Su historia nos la cuenta Homero en un episodio en apariencia menor de la Ilíada, pero de gran trascendencia, porque revela el trato que se reservaba al discrepante en el mundo de la antigüedad.

Pongámonos en escena: tras nueve años de una guerra a la que no se le alcanza a ver el fin, los griegos se reúnen en asamblea a las puertas de la Troya sitiada. Aunque la voluntad de abandonar el empeño flota en el ambiente y son ya muchos quienes desean regresar a sus casas, Tersites es el único que osa alzar la voz para expresar ese malestar generalizado.…  Seguir leyendo »

Estamos cumpliendo el guion de los sediciosos, sin apartarnos un milímetro. El juez Marchena afeó a los políticos ahora condenados en su sentencia la incoherencia de haberse empeñado en una «ensoñación» independentista a sabiendas de que no tenía ninguna posibilidad de éxito. Les dijo que «eran conocedores de que lo que se ofrecía a la ciudadanía catalana como el ejercicio legítimo del derecho a decidir, no era sino el señuelo para una movilización que nunca desembocaría en la creación de un Estado soberano».

Un «señuelo», sentenció el juez, para presionar a negociar al Gobierno central. Y me sorprende que una persona tan dueña de la situación, a juicio de sí mismo, no se percatase de que la incoherencia de mayor bulto era la suya.…  Seguir leyendo »

Cicerón está más vivo que nunca en Barcelona, en España. Un descomunal Josep Maria Pou le da vida en Viejo amigo Cicerón, una obra para ver y para repetir escrita por Ernesto Caballero y dirigida por Mario Gas. Las tribulaciones del gran político y orador romano acerca de la respuesta que cabía dar al populismo de Catilina, primero, y más tarde al autoritarismo de Julio César, resuenan muy actuales en nuestros oídos.

Admiramos el fluir de esa palabra sublime del pensador republicano, deslumbrante expresión de una conciencia que duda, que se cuestiona a sí misma para hallar la ley que anida en la primera naturaleza de las cosas, una conciencia que reconoce sus errores y se corrige para ser justa rectora de la conducta.…  Seguir leyendo »

Amon Göth era el oficial de las SS que disfrutaba matando, mutilando y torturando, interpretado por Ralph Fiennes en La lista de Schindler. Su alma, y el espejo de su cara, de villano impecable y sin resquicios era, no obstante, muy poco representativa del mal que trataba de mostrar la célebre película.

Porque tal y como había demostrado décadas antes Hannah Arendt en su extraordinario reportaje sobre el juicio en Jerusalén al líder nazi Adolf Eichmann, la maldad del Holocausto no se nutrió apenas de monstruos psicópatas asesinos, sino de gente normal —»terriblemente y temiblemente normal», lo describió la filósofa—, es decir, de funcionarios fieles cumplidores de su deber, de aplicados y ambiciosos empresarios, de interesadas víctimas colaboradoras, de intelectuales comprensivos y disciplinados, de amantísimos padres y madres que querían un país mejor para sus hijos y de jóvenes inflamados por elevados ideales.…  Seguir leyendo »

Las lenguas de taifas

Trabajos de amor perdidos es el título de una comedia shakespeariana que trata de los lances del amor no correspondido. El juego de equivocaciones de la pieza estriba en que los galanes, confundidos, dirigen sus galanteos a la persona que no desea recibirlos. Son dardos de amor lanzados a la diana equivocada.

Dardos tan voluntariosos, tan bien intencionados e igualmente errados son los que lanza Mercè Villarrubias al corazón de los llamados nacionalistas lingüísticos en su ensayo Por una Ley de Lenguas. Los errores no se hacen esperar y el primero, de bulto, aparece ya en el prólogo, firmado por Juan Claudio de Ramón, quien es asimismo uno de los muñidores de la propuesta.…  Seguir leyendo »

G. K. Chesterton tuvo la suerte de no vivir para comprobar que tenía razón. En numerosos artículos escritos durante más de una década, este genial escritor, tan habituado a trabajar con pistas en sus novelas detectivescas, se esforzó por dar a conocer las señales que permitían pronosticar la Segunda Guerra Mundial.

Con gran lucidez, Chesterton hizo notar que el término comúnmente empleado para referirse al acuerdo que puso fin a la Primera Guerra Mundial fue el de «armisticio», y no el de «paz». Sus artículos, auténticas joyas, eran muy explícitos con respecto a algo que todos sabían en el fondo, pero que muy pocos querían reconocer: que lo que se había firmado con Alemania no era una paz duradera, sino una tregua.…  Seguir leyendo »

Ser hombre de Estado y tener principios no casa bien. O al menos no casa bien con tener principios sólidos, inamovibles, pues otra cosa son esos principios adaptables a cada nueva situación de los que hacía gala Groucho Marx. En ese universo de las promesas que deben ser cumplidas sólo rebus sic stantibus —esto es, en la medida en que no cambien las circunstancias— es donde se mueve la política responsable, la que no tensa la cuerda que sujeta los extremos y la que halla, para cada problema, un parche provisional.

Podría parecer que el párrafo anterior es irónico, pero en realidad no lo es.…  Seguir leyendo »

Hace unos años causó furor un ensayo de dos profesores de una famosa escuela de negocios, W. Chan Kim y Renée Mauborgn. Su título era Blue Ocean Strategy, y como suele suceder con las obras del management que abren nuevos horizontes, el libro se convirtió en una empresa que hoy es una potente institución internacional dedicada al estudio, la enseñanza y la difusión de las estrategias del océano azul.

El éxito no era sorprendente: el ensayo daba respuesta a una de las amenazas más acuciantes del momento, como es la precarización laboral, al tiempo que aportaba como solución la innovación, es decir, lo que todos percibían ya como la gran oportunidad.…  Seguir leyendo »

En la crítica al populismo abunda la hipocresía, y la soberbia.

Existen pocas dudas acerca de que el auge de los extremismos es hoy la mayor amenaza para la democracia liberal; sin embargo, no deja de resultar sorprendente la soberbia con la que algunos políticos arrojan el ya manido insulto de «¡populista!» al rostro de cualquier nuevo rival en la palestra política, sobre todo cuando éste amenaza con llevarse su queso.

Es característico de los populistas decir mentiras, sin duda. Pero ese dominio de la posverdad no es un virus invasor en el saludable cuerpo de nuestras sociedades liberales avanzadas, sino su hijuelo.…  Seguir leyendo »