Pedro Gómez Carrizo

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Septiembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

La disposición a mentir ha resultado muy provechosa desde que el mundo es mundo. Hay un pasaje en la vida de san Agustín que lo ilustra bien. Es cuando Agustín, a la sazón un joven y prometedor abogado, toma consciencia de que sus éxitos en el foro se deben a su talento para convencer con su poderosa elocuencia, aunque la razón no esté de su parte. En rigor, lo que descubre el flamante orador imperial en Milán es que cuando el fin es ganar el debate a cualquier precio, la pasión por la verdad es un lastre.

Para el santo fue este un momento de crisis espiritual.…  Seguir leyendo »

En el arte del engaño, el uso de divinas palabras es un arma principal. Valle-Inclán, en su obra así titulada, mostró el poder de amansar a las bestias, y a los bestias, que tienen los latinajos. Cuanto más incomprensibles, más poderosos.

También echó mano del latín el cura francés citado por Schopenhauer en su famosa dialéctica erística. Este cura, para no verse obligado a pavimentar el trozo de calle delante de su casa, como los demás ciudadanos, se amparó en una sentencia bíblica: paveant illi, ego non pavebo, y con ello convenció a los delegados de la comunidad. Poco importó que la frase latina significase en realidad «que tiemblen otros, yo no temblaré», y no lo que sus destinatarios habían creído entender, al interpretar paveant como el origen latino del francés paver, que significa «pavimentar».…  Seguir leyendo »

Tersites fue un villano, por discrepar, y hoy es un héroe, por lo mismo. Su historia nos la cuenta Homero en un episodio en apariencia menor de la Ilíada, pero de gran trascendencia, porque revela el trato que se reservaba al discrepante en el mundo de la antigüedad.

Pongámonos en escena: tras nueve años de una guerra a la que no se le alcanza a ver el fin, los griegos se reúnen en asamblea a las puertas de la Troya sitiada. Aunque la voluntad de abandonar el empeño flota en el ambiente y son ya muchos quienes desean regresar a sus casas, Tersites es el único que osa alzar la voz para expresar ese malestar generalizado.…  Seguir leyendo »

Estamos cumpliendo el guion de los sediciosos, sin apartarnos un milímetro. El juez Marchena afeó a los políticos ahora condenados en su sentencia la incoherencia de haberse empeñado en una «ensoñación» independentista a sabiendas de que no tenía ninguna posibilidad de éxito. Les dijo que «eran conocedores de que lo que se ofrecía a la ciudadanía catalana como el ejercicio legítimo del derecho a decidir, no era sino el señuelo para una movilización que nunca desembocaría en la creación de un Estado soberano».

Un «señuelo», sentenció el juez, para presionar a negociar al Gobierno central. Y me sorprende que una persona tan dueña de la situación, a juicio de sí mismo, no se percatase de que la incoherencia de mayor bulto era la suya.…  Seguir leyendo »

Cicerón está más vivo que nunca en Barcelona, en España. Un descomunal Josep Maria Pou le da vida en Viejo amigo Cicerón, una obra para ver y para repetir escrita por Ernesto Caballero y dirigida por Mario Gas. Las tribulaciones del gran político y orador romano acerca de la respuesta que cabía dar al populismo de Catilina, primero, y más tarde al autoritarismo de Julio César, resuenan muy actuales en nuestros oídos.

Admiramos el fluir de esa palabra sublime del pensador republicano, deslumbrante expresión de una conciencia que duda, que se cuestiona a sí misma para hallar la ley que anida en la primera naturaleza de las cosas, una conciencia que reconoce sus errores y se corrige para ser justa rectora de la conducta.…  Seguir leyendo »

Amon Göth era el oficial de las SS que disfrutaba matando, mutilando y torturando, interpretado por Ralph Fiennes en La lista de Schindler. Su alma, y el espejo de su cara, de villano impecable y sin resquicios era, no obstante, muy poco representativa del mal que trataba de mostrar la célebre película.

Porque tal y como había demostrado décadas antes Hannah Arendt en su extraordinario reportaje sobre el juicio en Jerusalén al líder nazi Adolf Eichmann, la maldad del Holocausto no se nutrió apenas de monstruos psicópatas asesinos, sino de gente normal —»terriblemente y temiblemente normal», lo describió la filósofa—, es decir, de funcionarios fieles cumplidores de su deber, de aplicados y ambiciosos empresarios, de interesadas víctimas colaboradoras, de intelectuales comprensivos y disciplinados, de amantísimos padres y madres que querían un país mejor para sus hijos y de jóvenes inflamados por elevados ideales.…  Seguir leyendo »

Las lenguas de taifas

Trabajos de amor perdidos es el título de una comedia shakespeariana que trata de los lances del amor no correspondido. El juego de equivocaciones de la pieza estriba en que los galanes, confundidos, dirigen sus galanteos a la persona que no desea recibirlos. Son dardos de amor lanzados a la diana equivocada.

Dardos tan voluntariosos, tan bien intencionados e igualmente errados son los que lanza Mercè Villarrubias al corazón de los llamados nacionalistas lingüísticos en su ensayo Por una Ley de Lenguas. Los errores no se hacen esperar y el primero, de bulto, aparece ya en el prólogo, firmado por Juan Claudio de Ramón, quien es asimismo uno de los muñidores de la propuesta.…  Seguir leyendo »

G. K. Chesterton tuvo la suerte de no vivir para comprobar que tenía razón. En numerosos artículos escritos durante más de una década, este genial escritor, tan habituado a trabajar con pistas en sus novelas detectivescas, se esforzó por dar a conocer las señales que permitían pronosticar la Segunda Guerra Mundial.

Con gran lucidez, Chesterton hizo notar que el término comúnmente empleado para referirse al acuerdo que puso fin a la Primera Guerra Mundial fue el de «armisticio», y no el de «paz». Sus artículos, auténticas joyas, eran muy explícitos con respecto a algo que todos sabían en el fondo, pero que muy pocos querían reconocer: que lo que se había firmado con Alemania no era una paz duradera, sino una tregua.…  Seguir leyendo »

Ser hombre de Estado y tener principios no casa bien. O al menos no casa bien con tener principios sólidos, inamovibles, pues otra cosa son esos principios adaptables a cada nueva situación de los que hacía gala Groucho Marx. En ese universo de las promesas que deben ser cumplidas sólo rebus sic stantibus —esto es, en la medida en que no cambien las circunstancias— es donde se mueve la política responsable, la que no tensa la cuerda que sujeta los extremos y la que halla, para cada problema, un parche provisional.

Podría parecer que el párrafo anterior es irónico, pero en realidad no lo es.…  Seguir leyendo »

Hace unos años causó furor un ensayo de dos profesores de una famosa escuela de negocios, W. Chan Kim y Renée Mauborgn. Su título era Blue Ocean Strategy, y como suele suceder con las obras del management que abren nuevos horizontes, el libro se convirtió en una empresa que hoy es una potente institución internacional dedicada al estudio, la enseñanza y la difusión de las estrategias del océano azul.

El éxito no era sorprendente: el ensayo daba respuesta a una de las amenazas más acuciantes del momento, como es la precarización laboral, al tiempo que aportaba como solución la innovación, es decir, lo que todos percibían ya como la gran oportunidad.…  Seguir leyendo »

En la crítica al populismo abunda la hipocresía, y la soberbia.

Existen pocas dudas acerca de que el auge de los extremismos es hoy la mayor amenaza para la democracia liberal; sin embargo, no deja de resultar sorprendente la soberbia con la que algunos políticos arrojan el ya manido insulto de «¡populista!» al rostro de cualquier nuevo rival en la palestra política, sobre todo cuando éste amenaza con llevarse su queso.

Es característico de los populistas decir mentiras, sin duda. Pero ese dominio de la posverdad no es un virus invasor en el saludable cuerpo de nuestras sociedades liberales avanzadas, sino su hijuelo.…  Seguir leyendo »

A Rowan Atkinson le preguntaron un día cuál era su truco para improvisar cuando interpretaba a Mr. Bean y contestó con rotundidad: inspirarme en lo que haría un niño. Ciertamente, algunas de las actitudes que consideramos normales, incluso entrañables, en los niños, nos resultan insoportables en los adultos. Gustavo Bueno lo estudió con gran lucidez en sus imprescindibles reflexiones sobre el «pensamiento Alicia», escritas en un esfuerzo por comprender —por diagnosticar— a José Luis Rodríguez Zapatero.

Alumno aventajado de esta tontuna, Pedro Sánchez se enrabietó visiblemente cuando Albert Rivera le anunció su negativa a pactar con él. La sinceridad de su indignación era digna de estudio: un político cuya única contribución a la literatura política es haber acuñado la frase «no es no», dirigida al partido a la sazón mayoritario del país; un político que es la encarnación del sectarismo presente —como bien saben todos los socialistas purgados de su partido— y pasado, pues es fervoroso continuador de quien inició la suicida política de bloques estableciendo un cordón sanitario al PP en beneficio del nacionalismo catalán; un político bajo cuya dirección nunca el PSOE ha sido tan poco un partido y tanto una secta, como la definió hace pocos días Paco Vázquez antes de darse de baja del partido; ese político, sí, mostraba cara de víctima inocente, como Mr.…  Seguir leyendo »

Como el ave Fénix que renace de sus cenizas, o como la mala hierba que nunca muere, según se mire, el catalanismo está experimentando un auténtico revival en Cataluña.

Desde laboratorios de ideas de muy distinto signo y condición, se está trabajando para hacer que el catalanismo se levante indemne, o incluso fortalecido, del destrozo causado por el procés, de modo que siga siendo lo que nunca ha dejado de ser: el requisito mínimo de la catalanidad, la puerta de entrada a la ciudadanía catalana.

Tal ha sido desde siempre su función, pues el nacionalismo no servía para ese fin.…  Seguir leyendo »

Poco después de disparar a la cabeza de Abraham Lincoln, John Wilkes Booth levantó épicamente su brazo y blandiendo su cuchillo gritó aquello de «Sic semper tyrannis!», esto es, «¡Así siempre a los tiranos!». El que disparaba era un ferviente defensor de la esclavitud y el que recibía el tiro, mortal, uno de los personajes que más ha hecho por la causa de la libertad en la historia de la humanidad. Ello no impidió al primero llamar tirano al segundo, replicando las palabras que otro magnicida pronunció al asestar su puñalada a Julio César. Ambos asesinos estaban persuadidos de estar defendiendo las libertades frente al déspota de turno, en realidad el uno defendía los privilegios de los estados del Sur, y el otro, los privilegios del Senado romano.…  Seguir leyendo »

De las bondades que atesora la apuesta por el justo medio caben pocas dudas. Las defendió el Filósofo en su Ética a Nicómaco y desde entonces la equidistancia es uno de los pilares de la filosofía ética de Occidente. Ser equidistante, además de hacerle a uno sentirse justo, pues la justicia es la virtud ética suprema que se alcanza al elegir entre dos extremos viciosos, es también el camino más seguro para ser feliz, es decir, para disfrutar de ese florecimiento humano que Aristóteles denomina eudaimonia. Qué feliz y descansada vida, podríamos decir, la del que vive en equilibrio entre extremos.…  Seguir leyendo »

Reconozcamos que el título de este artículo es ambiguo. Puede sonar bien, porque en el nombre de Europa las connotaciones positivas vencen todavía a las negativas en el sentir mayoritario de los españoles, pero la realidad es que por Europa pueden entenderse muy distintas realidades, con sus luces deslumbrantes y sus siniestras sombras. Mas si el sujeto de la oración —Europa— es ambiguo, no lo es el predicado: sea cual sea la idea de Europa que uno tenga en mente, cabe decir que esa Europa se halla en una encrucijada y que lo que suceda en Barcelona en los próximos meses puede suponer un impulso muy relevante para avanzar en una u otra dirección.…  Seguir leyendo »

Decía Mallarmé que una tirada de dados jamás aboliría el azar. Lanzar los dados es un juego de azar y no podemos situarnos al mismo tiempo dentro y fuera de ese universo. El célebre poeta simbolizaba con su imagen la contingencia del ser, pero esa paradoja de quien pretende abolir los resultados de un juego sin cuestionarse sus reglas también podemos observarla cada día en otros ámbitos más prosaicos, como el de la política.

La política catalana, particularmente, lleva varias décadas jugando al mismo juego, en el mismo tablero y con las mismas reglas. Son el juego, el tablero y las reglas del catalanismo.…  Seguir leyendo »

Decía Mallarmé que una tirada de dados jamás aboliría el azar. Lanzar los dados es un juego de azar y no podemos situarnos al mismo tiempo dentro y fuera de ese universo. El célebre poeta simbolizaba con su imagen la contingencia del ser, pero esa paradoja de quien pretende abolir los resultados de un juego sin cuestionarse sus reglas también podemos observarla cada día en otros ámbitos más prosaicos, como el de la política.

La política catalana, particularmente, lleva varias décadas jugando al mismo juego, en el mismo tablero y con las mismas reglas. Son el juego, el tablero y las reglas del catalanismo.…  Seguir leyendo »

El retorno de Manuel Valls a su ciudad tiene a los catalanes en vilo. Su posible candidatura a las municipales de Barcelona, y la forma como se está gestando, adquiere visos de leyenda: Valls está en todas partes y en ninguna, y los mentideros de la ciudad están que hierven. Aparece un día en una cena de empresarios de renombre, recordando verdades a algún aprendiz de padre de la patria, otro día la reunión es con figuras de la cultura catalana; tan pronto lo hallamos congeniando con prometedores jóvenes millennials, sin distinguirse de ellos, como lo descubrimos paseando por un mercado de barrio de Barcelona confundiéndose con la ciudadanía…

Queda claro que la presencia de Manuel Valls en Barcelona está causando pánico en amplias esferas del poder hegemónico catalán, a juzgar por los ataques que le llegan de diestro y siniestro; pero queda igualmente claro que su persona también despierta un enorme interés en un amplio espectro de la sociedad barcelonesa, que está cundiendo por la ciudad una expectación por un político que ya no recordábamos, y que pronto apenas quedará «alguien que sea alguien» en la ciudad Condal que no haya estrechado su mano.…  Seguir leyendo »

Va cundiendo la idea de que la respuesta al desafío nacionalista está llegando de la calle. Si algún efecto positivo cabe buscar en la inacción e incompetencia no ya del Gobierno, sino del Estado español, a la hora de poner pie en pared, ésta es la de la consolidación de un tejido social que no comulga con el credo del catalanismo, un nuevo actor social formado por catalanes que se han levantado para cuestionar la hegemonía de esa otra sociedad semi-civil, fuertemente subvencionada, que ha sido motor del denominado procés.

Ese verbo, levantarse, de indudable pedigree revolucionario, resulta muy atinado para expresar lo que está ocurriendo, por fin, en Cataluña.…  Seguir leyendo »