Pedro J. Ramírez

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Septiembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Amancio, sálvame

El miércoles por la noche me avisaron del periódico: «Va a salir Pablo Iglesias en Telecinco a las nueve menos cuarto». Miré el reloj y puse el televisor. Eran las 20.44 y aún sigo sin creer lo que vi y escuché. Había un señor con mofletes vivarachos, de aspecto desaliñado, con gafas e incipiente barba blanca, preguntándole a una señora flaca de mediana edad: «¿Te gusta tirarte pedos?». Ella le contestó que no y él repitió varias veces la palabra y dejó una nueva pregunta, flotando ante millones de espectadores: «¿Y entonces por dónde sacas los gases?».

Sin solución de continuidad, entró la careta del informativo y Pedro Piqueras, con traje y corbata negro, acordes a las circunstancias, informó con su empaque y buena dicción de siempre, que ese día habían muerto en España 864 personas por el coronavirus, lo que situaba el cómputo fatídico por encima de los 9.200.…  Seguir leyendo »

Gobierno de Concentración o concentración de catástrofes

Este sábado todo ha empeorado mucho más porque Sánchez ha tomado decisiones de consecuencias tremendas, sin pactarlas ni con la oposición ni con los empresarios, ni plantearlas ante el Parlamento. Pero el debate sobre la prórroga del estado de alarma ya había sido, setenta y dos horas antes, el más deprimente de la historia de nuestra democracia.

No sólo por la visión semidesértica del hemiciclo -no hay nada tan antinatural como un parlamento vacío- o por las cifras dramáticas y rampantes de infectados, hospitalizados en condiciones precarias y cadáveres despojados de toda dignidad sobre los que tocaba debatir. Sino sobre todo por la falta de un horizonte de colaboración que permita representar en el plano de la política la imprescindible unidad de la Nación para hacer frente a las tragedias concatenadas que se nos avecinan.…  Seguir leyendo »

Matar al padre en nuestra hora más negra

Hay una escena de la película Un Método Peligroso del canadiense David Cronenberg que desconcierta incluso a los mayores adictos al cine psicológico. Es el momento en que Sigmund Freud y su hasta entonces discípulo Carl Jung discuten, al término de una reunión académica, sobre las razones por las que Amenophis IV decidió eliminar todo vestigio iconográfico del reinado de su padre Amenophis III para transformarse en Akenathon. Cuando Jung discute la tesis de su maestro, que relaciona lo ocurrido con el origen del monoteísmo, Freud asume tan mal su rebelión intelectual que se congestiona, hasta rodar por el suelo desvanecido.…  Seguir leyendo »

Dos epidemias por el precio de una

Si, como decía el polímata Pascal, «a base de hablar de amor, se enamora uno», a base de pronunciar a diario palabras de odio, se termina odiando al rutinariamente despreciado.

Ahora que una amenaza real planea sobre la salud de todos y cada uno de nosotros, ahora que nuestra economía se encuentra al borde del colapso y nuestros puestos de trabajo en peligro, ahora que la mayor parte de nuestras diversiones y rutinas se han visto interrumpidas por un estado de emergencia ya declarado, deberíamos aprovechar este incierto paréntesis de excepcionalidad y angustia compartida para preguntarnos por qué hay hoy muchos más españoles que odien a otros españoles que en ningún otro momento del último medio siglo.…  Seguir leyendo »

Irene Eukaryota

Un espectro recorre Europa, un huracán arrasa la península y no es el coronavirus. Nadie lo sabe tan bien como los ministros y ministras del PSOE, azotados por su ímpetu y desarbolados por su furia. Varios de ellos van diciéndolo por las esquinas: «Mírala, mírala, mírala». Es el huracán Irene.

Los más prominentes miembros del gobierno piden que nos fijemos en Irene Montero. Que la escuchemos (si en medio del rugido del vendaval somos capaces de oír algo). Que hablemos con ella (si su ametralladora verbal deja resquicio para colar alguna que otra palabra). Pero, sobre todo, que le dediquemos la atención que merece.…  Seguir leyendo »

Reencuentro en la boca del lobo

Lo peor de la Mesa de Negociación que se escenificó el miércoles por la tarde en la Moncloa, ocurrió por la mañana. O sea, antes de empezar. Concretamente, en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.

Sánchez acababa de eludir la pregunta de Casado sobre cómo piensa «garantizar la igualdad entre los españoles», con el más socorrido de los tópicos, dentro del género «lecciones, las justas». ¿Cuál es el problema del PP? Pues que «ustedes confunden la igualdad con la uniformidad».

Entonces le tocó el turno a la portavoz de Junts, Laura Borràs, en plena huida hacia delante para convertir la imputación por amañar contratos, que beneficiaron a su peña, en parte de la persecución de la Justicia española contra el independentismo.…  Seguir leyendo »

Ábalos o cómo fusilar al suplente del suplente

Cuando investigué la historia humana de los últimos fusilados del franquismo, me impresionó especialmente el caso de Ángel Otaegui Echevarría, un mecánico de Azpeitia, conocido como «Caraquemada», por el color oscuro de su tez. A Otaegui se le acusaba de suministrar información sobre el cabo de la guardia civil, Posadas Zurrón, asesinado por ETA. Un consejo de guerra le condenó a muerte, como cooperador necesario, por el procedimiento sumarísimo, implantado durante el último verano de la vida del dictador para hacer frente a la escalada terrorista.

En el último Consejo de Ministros celebrado antes de las ejecuciones, Franco indultó a cinco miembros del FRAP y al etarra Garmendia, condenado como autor material del asesinato del cabo.…  Seguir leyendo »

Las acróteras del poder

El viernes 19 de abril de 1793 el diputado moderado Mazuyer pidió que la Convención Nacional Francesa interrumpiera el orden del día para tratar un asunto de la máxima urgencia.

-En este momento se prepara la ejecución de una mujer, de una desgraciada cocinera que ha proferido expresiones contrarias al civismo. Esa mujer no estaba en sus cabales cuando utilizaba ese lenguaje. Se dice que estaba bebida. Pido que se aplace la ejecución de la sentencia.

Se refería al caso Catherine Clère, una criada de 56 años que había sido juzgada la víspera por el Tribunal Revolucionario por unos hechos ocurridos, cinco semanas atrás, sobre la medianoche.…  Seguir leyendo »

Qué me pasa, doctor

¿Qué me pasa, doctor? ¿Y sobre todo, por qué me pasa, doctor? Le prometo que pongo toda mi buena voluntad, mi actitud más constructiva, al repasar la reunión de Barcelona entre Sánchez y Torra; pero por mucho que intento que me guste lo que veo, no sólo no lo consigo sino que, cuanto más me fijo, peor, casi diría que más monstruoso me parece.

Es un drama, doctor, porque leo otros medios de comunicación, veo las televisiones, escucho las radios, oigo declaraciones de personas por las que siento respeto y estima, me reúno, ávido de argumentos positivos, con este o aquel otro, viajo a Barcelona en pos de la empatía con grandes periodistas o editores y me doy cuenta de que ellos ven cosas buenas en lo sucedido el jueves e incluso que encaran con optimismo la puesta en marcha de la Mesa de Negociación, prevista para este mes; pero yo no lo consigo.…  Seguir leyendo »

El domador sin látigo

No me extrañaría que Iván Redondo tuviera enmarcada en algún lugar de su despacho la frase con la que Christopher Clark introduce y justifica su formidable ensayo sobre cuatro etapas clave de la historia política alemana: “Al igual que la gravedad curva la luz, el poder curva el tiempo”.

La tesis que desarrolla en Tiempo y Poder, publicada hace unos meses por Galaxia Gutenberg, es que el tiempo histórico no es tanto el ámbito en el que suceden los acontecimientos, sino la combinación subjetiva entre pasado, presente y futuro que cada gobernante intenta transmitir a sus contemporáneos.

Eso mismo podría decirse de cada autor o lector.…  Seguir leyendo »

La trampa saducea de Carmen Calvo

¿Está usted de acuerdo con reformar nuestro obsoleto Código Penal para adaptarlo armónicamente a la legislación europea, «acompasar acontecimientos democráticos a tipos penales» y evitarnos nuevas «humillaciones» como las que, como bien ha dicho mi compañero, el vicepresidente segundo Pablo Iglesias, se han producido cuando jueces de otros países han emitido resoluciones contrarias a las de los nuestros?

Un momento, un momento… No contesten a Carmen Calvo, hasta después de la publicidad. Tenemos en primer lugar un espacio, patrocinado como branded content por la Asociación de Estudios Bíblicos, sobre los saduceos. Se trataba de una secta o grupo político judío, del siglo primero antes de Cristo, integrado por quienes se declaraban descendientes del Sumo Sacerdote Sadoq –Zadok the priest en el Himno de la Coronación de Händel- que ungió como rey a Salomón.…  Seguir leyendo »

Hacia un sanchismo felipista

Si una plancha voladora de una tonelada de una central petroquímica no se cuela antes por la ventana de mi casa, dentro de cinco meses cumpliré cuarenta años dirigiendo grandes periódicos y, si exceptuamos breves periodos de luna de miel, tan efímeros como los regresos a puerto del Holandés Errante, tendré que escribirme a mí mismo una carta como la que Larra dirigió en 1836 al director de El Español, Andrés Borrego:

«Constantemente he formado en las filas de la oposición. No habiendo habido hasta el día un sólo ministerio que haya acertado en nuestro remedio, me he creído obligado a decírselo así claramente a todos».…  Seguir leyendo »

Give peace a chance

Si la Ley Electoral que se improvisó en 1977 hubiera fijado un umbral mínimo a nivel nacional para poder entrar en el Congreso…

Si la Constitución no hubiera hecho en 1978 la absurda distinción entre «nacionalidades» y «regiones» y hubiera blindado las competencias del Estado…

Si primero Felipe González y luego Aznar no hubieran facilitado la enseñanza obligatoria sólo en catalán, a cambio de que Pujol completara sus mayorías, mientras robaba a manos llenas (y ellos lo sabían)…

Si se hubiera desarrollado entre tanto, a través de una ley orgánica, el artículo 155 de la Constitución, graduando las respuestas del Estado a las deslealtades o actuaciones contrarias al interés general de las Autonomías…

Si Zapatero no hubiera ofrecido «el Estatuto que venga de Cataluña», cuando nadie más que Pasqual Maragall -ay, el PSC- demandaba cambiar el que había…

Si el PSOE no hubiera abolido el recurso previo de inconstitucionalidad y el PP no hubiera recurrido al sucedáneo de la recogida de firmas contra el texto que se aprobó en el Congreso…

Si el Tribunal Constitucional no hubiera tardado cuatro años en resolver lo que hubiera podido zanjar en cuatro semanas o, como mucho, cuatro meses…

Si Rajoy no hubiera mirado para otro lado ante la consulta ilegal de Artur Mas en 2014 y los siguientes episodios del procés, incluido el referéndum del 1-O de 2017 que, según él, nunca se celebró…

Si cuando, al fin, no tuvo más remedio que aplicar el 155, no hubiera convocado ipso facto elecciones autonómicas, permitiendo a la vez fugarse a Puigdemont y parte de su gobierno…

Si Sánchez no hubiera recibido a Torra, cuando llegó con el lazo amarillo en la solapa, y no hubiera sentado el nefasto precedente de la Declaración de Pedralbes…

Si estas diez cosas no hubieran sucedido antes, no habríamos llegado a la oprobiosa situación de que la investidura haya dependido de la aceptación de una mesa bilateral de negociación entre España y Cataluña y la estabilidad de la legislatura dependa del reconocimiento y ejercicio camuflado de algún tipo de derecho de autodeterminación, al margen de la Constitución.…  Seguir leyendo »

Las calzas amarillas de Malvolio

No es de extrañar que Sánchez haya querido perpetrar esta alevosa investidura, de la manera más furtiva posible, en un sábado y domingo que nunca han pertenecido a la política. Porque cuando se han retirado las aguas y ha aparecido la negociación que durante semanas permanecía sumergida, lo que tan sólo parecía la roca de su fatua obcecación ha resultado ser la punta de un inmenso batolito de claudicaciones y traiciones, en el que inexorablemente encallará y quedará varada nuestra democracia, si las demás instituciones no lo impiden.

Cuando Sánchez habla de “recomenzar” y “dejar atrás la judicialización del conflicto” que, según él, afecta bilateralmente a las “relaciones entre Cataluña y España”, está leyendo el guion pactado previamente por Pablo Iglesias, verdadero hombre fuerte de la situación, con los separatistas.…  Seguir leyendo »

Ninguna serie de televisión sería tan trepidante y dramática como esta. Fíjense simplemente en el menú de la Primera Temporada.

Episodio primero: La Arenga.- El coronel Riego, un joven lampiño de armoniosas facciones, arenga a una selva de barbas y mostachos, montado sobre su caballo blanco, con un sable curvo pendiente de sus tirantes blancos de charol. A su lado hay un perro de lanas blanco. Su adjunto, el capitán Rabadán, ve en él a «un hombre enviado del cielo para romper las cadenas de la Patria».

Es el 1 de enero de 1820 en la encalada plaza de Las Cabezas de San Juan.…  Seguir leyendo »

Arrimadas o el último salvavidas

Profundicemos en la tesis de nuestro rugido del viernes. No se trata de equiparar a Junqueras y Puigdemont con ‘El Chicle’ y ‘El Prenda’. Pero sí de poner de relieve que la culpa de la situación en la que el Tribunal de Luxemburgo ha colocado a la democracia española es de nuestra absurda legislación electoral.

Imaginemos que un detenido como presunto autor de graves delitos sexuales, sometido a la cautela de la prisión preventiva, para que no pueda reincidir ni fugarse, alardea de su inocencia desde la cárcel, se declara víctima de una denuncia falsa promovida por el feminismo radical, logra ser proclamado candidato por un partido en plena cruzada contra la criminalización del género masculino y resulta electo, con el apoyo de un segmento de la población capaz de sentir empatía con su causa.…  Seguir leyendo »

Pedro el Sinalagmático

Mucho más importante que lo que Sánchez muestra es, por supuesto, lo que oculta. Pero lo que se está fraguando, en la ardiente oscuridad de sus negociaciones secretas con Esquerra, es de tal gravedad, que está teniendo que esmerarse en la densidad de las cortinas de humo con las que lo tapa.

Para que el PSOE pueda entrevistarse con Bildu ha tenido que montar una ronda de partidos, incluyendo a Vox.

Para poder recibir a Torra en la Moncloa, como si no se hubiera negado a condenar la violencia desatada tras la sentencia del procés, como si no hubiera insultado y desafiado a los jueces del TSJ catalán o como si no hubiera anunciado y reiterado que sigue en pie de guerra contra el Estado, ha tenido que montar una ronda de presidentes autonómicos, incluyendo a los de Murcia o La Rioja.…  Seguir leyendo »

No es la rana, es la cazuela

«La rana no murió a causa de la temperatura que alcanzó finalmente el agua, sino porque esperó demasiado, antes de decidirse a saltar fuera del agua». Esa es la autopsia anticipada que Rosa Díez hace de la España constitucional en un sugerente artículo publicado en Expansión, el diario económico con el que pronto competirá Invertia.

Aunque la fundadora de UPyD no lo explica, la metáfora procede de un libro del filósofo suizo Olivier Clerc, titulado La rana que no sabía que estaba hervida y otras lecciones de vida, publicado en 2005. La tesis es que así como una rana a la que arrojemos a una cazuela de agua muy caliente saltará de forma inmediata, para escapar de la agresión térmica, el mismo animal permanecerá inmóvil en el recipiente, si la temperatura, inicialmente fría, se va elevando de forma gradual y constante, hasta acabar con su vida.…  Seguir leyendo »

Pablo Casado y el suplicio de Mezencio

Me cuentan que, el otro día, Pablo Casado se despertó de madrugada, empapado en sudor. Había tenido una extraña pesadilla. Estaba atado en una balsa, olvidada a la deriva, en alta mar. Era el único ser humano vivo en muchas millas a la redonda. Pero en la balsa había alguien o algo más. Un cadáver que opresivamente le abrazaba. Desprendía un tufo putrefacto y de sus labios brotaban gusanos que amenazaban con invadir el rostro del líder del PP. Tenía las facciones de Pedro Sánchez, una coleta como la de Pablo Iglesias y un lazo amarillo en la solapa.

A la mañana siguiente, Casado comentó el sueño, tal vez con su reflexivo jefe de gabinete Pablo Hispán, en la sede de la calle Génova, y lo asoció con el difuso recuerdo de un método de tortura del mundo clásico.…  Seguir leyendo »

El gobierno del Joker

Hace unas semanas Manuel Valls fijó mi atención en una entrevista que Gabriel Rufián hizo a Jaume Roures en su programa La Fábrica, remedo de La Tuerka de Pablo Iglesias. Valls presentó, en Twitter, esa conversación como «ejemplo de odio a España y a la democracia». Y, a medida que fui escuchándola, me pareció que se quedaba corto, si bien Rufián, en su reciente deriva hacia la contención verbal, se limitaba a mostrar la patente satisfacción que le producían los delirios de su interlocutor.

Poniendo la venda antes que la herida, advertiré que lo que menos me perturbó fue que el multimillonario que impulsa la violenta revolución catalana me tildara de «destructor del periodismo».…  Seguir leyendo »