Pedro J. Ramírez

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Octubre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Give peace a chance

Si la Ley Electoral que se improvisó en 1977 hubiera fijado un umbral mínimo a nivel nacional para poder entrar en el Congreso…

Si la Constitución no hubiera hecho en 1978 la absurda distinción entre «nacionalidades» y «regiones» y hubiera blindado las competencias del Estado…

Si primero Felipe González y luego Aznar no hubieran facilitado la enseñanza obligatoria sólo en catalán, a cambio de que Pujol completara sus mayorías, mientras robaba a manos llenas (y ellos lo sabían)…

Si se hubiera desarrollado entre tanto, a través de una ley orgánica, el artículo 155 de la Constitución, graduando las respuestas del Estado a las deslealtades o actuaciones contrarias al interés general de las Autonomías…

Si Zapatero no hubiera ofrecido «el Estatuto que venga de Cataluña», cuando nadie más que Pasqual Maragall -ay, el PSC- demandaba cambiar el que había…

Si el PSOE no hubiera abolido el recurso previo de inconstitucionalidad y el PP no hubiera recurrido al sucedáneo de la recogida de firmas contra el texto que se aprobó en el Congreso…

Si el Tribunal Constitucional no hubiera tardado cuatro años en resolver lo que hubiera podido zanjar en cuatro semanas o, como mucho, cuatro meses…

Si Rajoy no hubiera mirado para otro lado ante la consulta ilegal de Artur Mas en 2014 y los siguientes episodios del procés, incluido el referéndum del 1-O de 2017 que, según él, nunca se celebró…

Si cuando, al fin, no tuvo más remedio que aplicar el 155, no hubiera convocado ipso facto elecciones autonómicas, permitiendo a la vez fugarse a Puigdemont y parte de su gobierno…

Si Sánchez no hubiera recibido a Torra, cuando llegó con el lazo amarillo en la solapa, y no hubiera sentado el nefasto precedente de la Declaración de Pedralbes…

Si estas diez cosas no hubieran sucedido antes, no habríamos llegado a la oprobiosa situación de que la investidura haya dependido de la aceptación de una mesa bilateral de negociación entre España y Cataluña y la estabilidad de la legislatura dependa del reconocimiento y ejercicio camuflado de algún tipo de derecho de autodeterminación, al margen de la Constitución.…  Seguir leyendo »

Las calzas amarillas de Malvolio

No es de extrañar que Sánchez haya querido perpetrar esta alevosa investidura, de la manera más furtiva posible, en un sábado y domingo que nunca han pertenecido a la política. Porque cuando se han retirado las aguas y ha aparecido la negociación que durante semanas permanecía sumergida, lo que tan sólo parecía la roca de su fatua obcecación ha resultado ser la punta de un inmenso batolito de claudicaciones y traiciones, en el que inexorablemente encallará y quedará varada nuestra democracia, si las demás instituciones no lo impiden.

Cuando Sánchez habla de “recomenzar” y “dejar atrás la judicialización del conflicto” que, según él, afecta bilateralmente a las “relaciones entre Cataluña y España”, está leyendo el guion pactado previamente por Pablo Iglesias, verdadero hombre fuerte de la situación, con los separatistas.…  Seguir leyendo »

Ninguna serie de televisión sería tan trepidante y dramática como esta. Fíjense simplemente en el menú de la Primera Temporada.

Episodio primero: La Arenga.- El coronel Riego, un joven lampiño de armoniosas facciones, arenga a una selva de barbas y mostachos, montado sobre su caballo blanco, con un sable curvo pendiente de sus tirantes blancos de charol. A su lado hay un perro de lanas blanco. Su adjunto, el capitán Rabadán, ve en él a «un hombre enviado del cielo para romper las cadenas de la Patria».

Es el 1 de enero de 1820 en la encalada plaza de Las Cabezas de San Juan.…  Seguir leyendo »

Arrimadas o el último salvavidas

Profundicemos en la tesis de nuestro rugido del viernes. No se trata de equiparar a Junqueras y Puigdemont con ‘El Chicle’ y ‘El Prenda’. Pero sí de poner de relieve que la culpa de la situación en la que el Tribunal de Luxemburgo ha colocado a la democracia española es de nuestra absurda legislación electoral.

Imaginemos que un detenido como presunto autor de graves delitos sexuales, sometido a la cautela de la prisión preventiva, para que no pueda reincidir ni fugarse, alardea de su inocencia desde la cárcel, se declara víctima de una denuncia falsa promovida por el feminismo radical, logra ser proclamado candidato por un partido en plena cruzada contra la criminalización del género masculino y resulta electo, con el apoyo de un segmento de la población capaz de sentir empatía con su causa.…  Seguir leyendo »

Pedro el Sinalagmático

Mucho más importante que lo que Sánchez muestra es, por supuesto, lo que oculta. Pero lo que se está fraguando, en la ardiente oscuridad de sus negociaciones secretas con Esquerra, es de tal gravedad, que está teniendo que esmerarse en la densidad de las cortinas de humo con las que lo tapa.

Para que el PSOE pueda entrevistarse con Bildu ha tenido que montar una ronda de partidos, incluyendo a Vox.

Para poder recibir a Torra en la Moncloa, como si no se hubiera negado a condenar la violencia desatada tras la sentencia del procés, como si no hubiera insultado y desafiado a los jueces del TSJ catalán o como si no hubiera anunciado y reiterado que sigue en pie de guerra contra el Estado, ha tenido que montar una ronda de presidentes autonómicos, incluyendo a los de Murcia o La Rioja.…  Seguir leyendo »

No es la rana, es la cazuela

«La rana no murió a causa de la temperatura que alcanzó finalmente el agua, sino porque esperó demasiado, antes de decidirse a saltar fuera del agua». Esa es la autopsia anticipada que Rosa Díez hace de la España constitucional en un sugerente artículo publicado en Expansión, el diario económico con el que pronto competirá Invertia.

Aunque la fundadora de UPyD no lo explica, la metáfora procede de un libro del filósofo suizo Olivier Clerc, titulado La rana que no sabía que estaba hervida y otras lecciones de vida, publicado en 2005. La tesis es que así como una rana a la que arrojemos a una cazuela de agua muy caliente saltará de forma inmediata, para escapar de la agresión térmica, el mismo animal permanecerá inmóvil en el recipiente, si la temperatura, inicialmente fría, se va elevando de forma gradual y constante, hasta acabar con su vida.…  Seguir leyendo »

Pablo Casado y el suplicio de Mezencio

Me cuentan que, el otro día, Pablo Casado se despertó de madrugada, empapado en sudor. Había tenido una extraña pesadilla. Estaba atado en una balsa, olvidada a la deriva, en alta mar. Era el único ser humano vivo en muchas millas a la redonda. Pero en la balsa había alguien o algo más. Un cadáver que opresivamente le abrazaba. Desprendía un tufo putrefacto y de sus labios brotaban gusanos que amenazaban con invadir el rostro del líder del PP. Tenía las facciones de Pedro Sánchez, una coleta como la de Pablo Iglesias y un lazo amarillo en la solapa.

A la mañana siguiente, Casado comentó el sueño, tal vez con su reflexivo jefe de gabinete Pablo Hispán, en la sede de la calle Génova, y lo asoció con el difuso recuerdo de un método de tortura del mundo clásico.…  Seguir leyendo »

El gobierno del Joker

Hace unas semanas Manuel Valls fijó mi atención en una entrevista que Gabriel Rufián hizo a Jaume Roures en su programa La Fábrica, remedo de La Tuerka de Pablo Iglesias. Valls presentó, en Twitter, esa conversación como «ejemplo de odio a España y a la democracia». Y, a medida que fui escuchándola, me pareció que se quedaba corto, si bien Rufián, en su reciente deriva hacia la contención verbal, se limitaba a mostrar la patente satisfacción que le producían los delirios de su interlocutor.

Poniendo la venda antes que la herida, advertiré que lo que menos me perturbó fue que el multimillonario que impulsa la violenta revolución catalana me tildara de «destructor del periodismo».…  Seguir leyendo »

Con tu inteligencia y mi belleza

Pablo Iglesias aprovechó el debate televisivo para plantear su versión del «olvidemos nuestro enfado y volvamos al amor», proponiendo «dejar atrás los reproches y formar un gobierno progresista que combine la valentía de Unidas Podemos y la experiencia del PSOE». Tanto en el momento de acudir a votar como en el breve acto del martes, al presentar junto a Pedro Sánchez el preacuerdo de gobierno, insistió en la fórmula: «Con vuestra experiencia y nuestra valentía».

Esa pretendida complementariedad no deja de recordarme la anécdota atribuida apócrifamente a Marilyn Monroe y Albert Einstein: «Usted y yo deberíamos tener hijos porque nacerían con su inteligencia y mi belleza», habría dicho la actriz.…  Seguir leyendo »

Mi voto por la gran coalición

Tan claro lo tengo que, si Sánchez anunciara que ha aprovechado la jornada de reflexión para darse cuenta de lo que le conviene a España y, a nada que el resultado se ajuste a las previsiones de los sondeos, propondrá a PP y Ciudadanos formar un gobierno de gran coalición, yo votaría al PSOE.

Y, por supuesto, me resultaría mucho más fácil votar al PP, si Pablo Casado mostrara su disposición a formar parte de semejante ejecutivo. O no digamos el entusiasmo con que votaría a Ciudadanos, si Rivera se comprometiera a servir de puente, bisagra, gozne, o como quiera llamarle, entre los otros dos grandes partidos constitucionalistas.…  Seguir leyendo »

Leones para un Pacto de Estado-1

Texto de la intervención del Presidente Ejecutivo de EL ESPAÑOL Pedro J. Ramírez, en la entrega de de Los Leones correspondientes al cuarto aniversario del periódico.

Excelentísimas autoridades, queridas amigas, queridos amigos:

Muchas gracias, Xabier Fortes, por conducir este acto. Ojalá la solvencia, empatía y esfuerzo permanente de ecuanimidad que caracterizan tu labor periodística se contagiaran al conjunto de la sociedad española.

Esta nueva entrega de Los Leones de EL ESPAÑOL, no sólo coincide con el cuarto aniversario del nacimiento de nuestro periódico, sino que se enmarca en dos circunstancias muy especiales.

Una de carácter general, porque se celebra al borde mismo de la campaña de las que serán nuestras cuartas elecciones legislativas en menos de cuatro años y en plenas turbulencias, tras la sentencia contra los líderes del proceso separatista catalán.…  Seguir leyendo »

El vuelo del moscardón

No basta proclamar que el presentismo distorsiona la memoria histórica. Hay que luchar activamente contra ello. Y aplicarse el cuento, al afeitarse, cada mañana, ante el espejo.

La noche que murió Franco yo era el tercer imaginaria en la compañía de Plana Mayor del Batallón de Tropas del Ministerio del Ejército. Así es como se denominaba al soldado que estaba de guardia en el dormitorio, velando el sueño de los demás. Poco después de las cinco de la mañana, entró un joven capitán y, a falta de otro interlocutor, se abrazó a mí entre sollozos. «¡Ha muerto el Caudillo! ¡Ha muerto el Caudillo!».…  Seguir leyendo »

El día que Lyndon Johnson tomó el control de los Mossos

Con sus marchas convergentes “por la libertad”, los líderes separatistas catalanes han tratado de emular a los “freedom riders” de los sesenta, para intentar homologarse, una vez más, al Movimiento por los Derechos Civiles que combatió la segregación racial en los Estados Unidos.

Ha querido, sin embargo, el destino que mientras Torra se ponía el miércoles al frente de una de esas columnas, estuviéramos viendo en el Lincoln Center de Nueva York una de las obras de la temporada, The Great Society, dedicada a la reconstrucción de aquellos acontecimientos, mediante las técnicas del teatro-documento.

Cualquiera que trate de bucear con rigor en el fondo del debate, llegará a la misma conclusión que yo.…  Seguir leyendo »

Un Cuatro en el alambre

Mis dos retratos favoritos son el de Calvo Sotelo, tocando el piano en la soledad de su despacho y el de Aznar, a punto de levitar de satisfacción en el instante en que Bill Clinton se inclina para darle una palmadita en el exterior del zapato, como señal de que su relajada charla ha alcanzado ya cotas máximas de complicidad.

También hay otros dos impactantes duetos: el de González con Gorbachov, rodeado de una especial pátina histórica, y un emocionante cara a cara de Adolfo Suárez con Zapatero, en un acto conmemorativo de la Transición. Francamente, no logro recordar ninguna de las imágenes en las que aparece Rajoy, estafermo ya de la memoria histórica, pero haberlas, haylas.…  Seguir leyendo »

La escalera de Rigoletto

Decía el padre de un amigo mío que determinados fariseos deben comerse las sagradas formas -él utilizaba una palabra más coloquial- «a puñados», para alimentar tanta hipocresía y desvergüenza. A raíz de lo sucedido en la celebración del XXX aniversario de El Mundo, los copones de unas cuantas parroquias de las diócesis de Madrid y Guadalajara debieron de quedar exhaustos el pasado martes.

Sólo esa sobredosis de celestial tranquimacín puede explicar la soporífera salmodia de quien ya tiene que escribir cuatro veces VERDAD con mayúscula, a ver si, por casualidad, termina tropezando en ella. Desde luego no sucedió en la cena del Palace.…  Seguir leyendo »

En la famosa carta que Umbral tecleó en su Olivetti, el 14 de septiembre de 1993, para decirme que cambiaba El Mundo por el ABC, guiado por esa «decisión criminal y resplandeciente que es la vocación», incluyó, debajo de su firma, formada por letras de palo con tersura de bailarina, una sorprendente postdata: «Gran abrazo para Alfonso, que ha sido un dandy y un amigo, más que un empresario para mí».

Nadie había llamado hasta entonces «dandy» -escrito así, como anglicismo- a Alfonso de Salas, ni nadie volvería a hacerlo nunca. Pero probablemente ninguna palabra resume mejor el refinamiento ético, la exquisitez personal y la disposición de ánimo que hicieron de él un editor ejemplar.…  Seguir leyendo »

Los cañones de noviembre

El debate sobre las causas de la Primera Guerra Mundial ocupó durante décadas a los más variados especialistas. ¿Cómo era posible que el asesinato de una persona en Sarajevo -por muy heredero del Imperio Austrohúngaro que fuera- hubiera desencadenado una frenética reacción en cadena que, en cuestión de cuatro años, movilizó a 70 millones de combatientes y dejó más de diez millones de cadáveres?

Se trataba de identificar el agente ignífugo, equivalente al pavimento de madera de las calles de Chicago, que propagó el gran incendio de 1871 cuando una vaca golpeó un quinqué, el quinqué cayó sobre la paja, la paja hizo arder todo el establo y pronto estuvieron en llamas dieciocho mil casas.…  Seguir leyendo »

La mejor camisa de Manuel Valls

El año pasado, cuando dirigentes de Sociedad Civil Catalana promovían una lista unitaria del constitucionalismo para la alcaldía de Barcelona, encabezada por Manuel Valls, pedí su opinión al líder del PSC, Miquel Iceta. Estábamos en la cafetería del mismo Hotel Majestic que pasó a la Historia por el pacto del 96 entre Aznar y Pujol. Yo especulaba con fórmulas y programas aceptables también para Ciudadanos, toda vez que Rivera ya se había precipitado a lanzar a los cuatro vientos su fichaje estrella. Iceta me miraba con simpatía impasible.

«¿Qué es lo que os gustaría que hiciera Valls para facilitar las cosas?»,…  Seguir leyendo »

Novia a la fuga

Una de las sensaciones de la rentrée están siendo los piropos que Pablo Iglesias dedica, fuera de cámara y micrófono, a Albert Rivera, después de haberle convertido en el blanco preferido de sus vituperios durante los últimos años. Ya no es ni «fascista», ni «joseantoniano», ni siquiera «don Cuñado». Según el líder de Podemos, su colega de Ciudadanos está haciendo una demostración de coraje personal, al defender la «autonomía» de la política, frente a los «grupos de presión económicos y mediáticos» que le instan a abstenerse en la investidura de Sánchez.

Iglesias sostiene, además, que Rivera está actuando de forma «coherente», al supeditarlo todo a su pretensión de arrebatar al PP el «liderazgo de la derecha».…  Seguir leyendo »

El Príncipe Rana

¿Por qué, entre todos los cuentos de los Hermanos Grimm, agrupados en aquel bello volumen, de gran tamaño y sugerentes ilustraciones, que forma parte de los recuerdos de mi infancia, mi favorito no era el de Cenicienta, Blancanieves o Pulgarcito, sino el mucho menos famoso del Principe Rana?

Algo debió de influir la seductora variante del «érase una vez» que constituía su comienzo: «En aquellos tiempos remotos, en que bastaba desear una cosa para tenerla, vivía un rey que tenía unas hijas lindísimas…» ¿A qué niño no le gustaría vivir en un mundo en el que los sueños se hicieran, ipso facto, realidad, por un mero acto volitivo?…  Seguir leyendo »