Ramon Marimon (Continuación)

Hace diez años, en el albor del euro, nos decíamos que en 2010 la Unión Europea iba a ser "la economía del conocimiento más dinámica y competitiva del mundo" (Lisboa, 2000, y Barcelona, 2002, dixit), que una de las bases de este crecimiento creativo iba a ser la estabilidad macroeconómica, sustentada por la política monetaria rigurosa del nuevo Banco Central Europeo y la disciplina fiscal de los países miembros, signatarios del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. En voz baja, también reconocíamos que éste era el camino para dejar de ir a la zaga de Estados Unidos y para no acabar a la zaga de China y otras economías emergentes.…  Seguir leyendo »

Quizás ha sido "el síndrome de La Moncloa", que tanto afectó a González, como también a Aznar -especialmente en su último periodo-, lo que haya llevado a Zapatero, y a sus distintos Gobiernos, a hacer oídos sordos a criticas y sugerencias, a encerrarse en su autojustificación. "El escalofriante dato de que en el primer trimestre de este año se han superado los cuatro millones de parados" (editorial de EL PAÍS, 25 abril, 2009) destruye el espejismo de que el Gobierno tiene la situación de la economía española bajo control y generará un volumen de empleo considerable a corto plazo con su plan de inversiones públicas.…  Seguir leyendo »

Algunos años, como algunos poetas y políticos... alcanzan fama muy por encima de los demás, y 1929 fue claramente uno de estos años". Así abría, en 1954, John Kenneth Galbraith su libro The Great Crash 1929. La misma frase podría utilizarse para el 2008. En 1929 el índice industrial de la Bolsa de Nueva York (Times) bajó ¡un 32,3%! En 2008 no sólo el Dow Jones ha perdido un 36,0%, sino que todas las principales Bolsas del mundo han superado las pérdidas bursátiles del 29 (el Ibex35 -39,4%, y el récord es Rusia -67,8%). Entonces, como también ahora, la pregunta es: ¿por qué el crash?…  Seguir leyendo »