Rogelio Reyes

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Que la fiesta de los toros ha sido a lo largo de muchos siglos la expresión festiva más genuina del pueblo español es un hecho que no admite discusión alguna. Ya Ortega dijo en su día que sin ella era imposible entender bastantes claves de nuestra historia, y García Lorca la definió como la fiesta más culta de todas cuantas se celebran en el mundo de hoy. Estas dos aserciones ilustran muy bien, junto a la obra de Picasso, el fervor suscitado por la corrida en el mundo intelectual y artístico de nuestro país. Sin embargo, a los toros tampoco les han faltado notables detractores, tanto fuera como dentro de la misma España.…  Seguir leyendo »

En los años ochenta y primeros noventa del siglo pasado, Manuel Chaves Nogales, el periodista de raza que hoy apreciamos por la calidad de su escritura y por sus lúcidas reflexiones sobre la España de su tiempo, era todavía una figura casi desconocida. Al igual que otros valores literarios que aún permanecen ocultos a la estimación pública, al gran periodista sevillano apenas si lo conocían entonces muy contadas personas. Sólo circulaba su nombre en ciertos ambientes universitarios y en algún reducto del periodismo nacional, en el que destacaba casi en solitario la voz de Josefina Carabias, que había trabajado a sus órdenes en la prensa madrileña anterior a la Guerra Civil y lo admiraba como a un auténtico maestro.…  Seguir leyendo »

En medio de su monomanía puramente caballeresca -pues en todos los demás asuntos de la vida discurría con inusitada ‘discreción’- Don Quijote debió de sentirse radicalmente solo, ya que ninguno de cuantos le rodeaban sabía en verdad quién era él, y las gentes de su entorno no llegaban a vislumbrar la «razón de la sinrazón» de su benéfica misión deshaciendo los ‘tuertos’ que se iba topando por los caminos. Los duques lo tratan como a un bufón. El canónigo no se explica el sinsentido de los «concertados disparates» que salen de su boca. El cura se extraña de las «simplicidades» que dice, aunque solo sea en lo «tocante a su locura» El bachiller, en esa misma onda, habla de su «bonísimo juicio» si se le saca de las ‘sandeces de la caballería’.…  Seguir leyendo »

Cuando Kant formuló a fines del XVIII su famosa apelación al imperio de la razón (‘Sapere aude!’: «¡atrévete a pensar!»), estaba haciendo la síntesis más cabal del espíritu de la Ilustración, significado por una voluntad revisionista de todo el bagaje cultural de su tiempo y por un ímpetu renovador que pondría en cuestión los presupuestos mentales y el sistema de creencias que hasta el momento habían sostenido el andamiaje mental de Occidente. No otra cosa significó, por ejemplo, la aparición de la Enciclopedia francesa, un intento de reescribir las nociones culturales heredadas, desde los grandes problemas de la filosofía a los saberes propios de las ciencias físico-naturales.…  Seguir leyendo »

Aunque alicortado, como tantas otras efemérides, por el obligado sigilo impuesto por la pandemia, el centenario de la muerte de Galdós en 1920 ha tenido al menos el efecto de someter una vez más a revisión uno de los lugares comunes más injustos de toda nuestra historia literaria. Me refiero a las reticencias que en el curso del tiempo fueron cayendo sobre la calidad de su estilo, considerado por muchos descuidado y a veces hasta algo pedestre, supeditado a sus prisas por escribir y falto del aliento estético que cabría esperar en un escritor al que se viene considerando como un clásico de nuestras letras y el mejor de nuestros novelistas después de Cervantes.…  Seguir leyendo »