Salvador Cardús i Ros

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de enero de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Últimamente, ya sea por las políticas económicas restrictivas aplicadas para superar la recesión, bien sea por la incapacidad de atender la gravísima crisis de los refugiados, o por la debilidad mostrada en los atentados de París y Bruselas, los europeos nos hemos despachado a gusto contra Europa. No es que la desconfianza sea nueva. Ya hace años que denunciamos la Europa de los mercaderes. Y después despotricamos de la Europa de los burócratas. Incluso ante acuerdos difíciles, como pasó con el tratado de Maastricht, los dirigentes de cada Estado signatario no regresaron a casa reivindicando todo lo conseguido a favor de la verdadera Unión Europea, sino que cada cual se presentó como un gran triunfador –contra Europa, claro– en la defensa de sus propios intereses nacionales.…  Seguir leyendo »

El primer paso de la ruptura

La lista de los diez controles específicos y adicionales para la aplicación en Catalunya del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) que anunció el Consejo de Ministros español el viernes pasado significa, lisa y llanamente, la intervención pura y dura de la autonomía catalana. De manera subrepticia, torticera y transgrediendo el pacto establecido en la Constitución española, se interviene la autonomía catalana sin tener que recurrir al artículo 155 de la misma. Y si la reciente ley de Seguridad Nacional –que capacita al Gobierno central para movilizar a los Mossos d’Esquadra para “garantizar la defensa España”– y la reforma de la ley orgánica del Tribunal Constitucional –que lo capacita para suspender a los cargos públicos que incumplan sus sentencias– ya suponían una afronta directa a la autonomía catalana, esta última decisión da el golpe definitivo.…  Seguir leyendo »

Los éxitos del pesimismo social

Debería escribirse un ensayo sobre los grandes éxitos del pesimismo social. Al estilo de Los 40 principales, o de los discos de oro y platino. Me lo imagino organizado por categorías. Por ejemplo, debería empezar por los estilos más genéricos. Me refiero a las típicas muletas dialécticas tertulianas que aseguran que “antes eso no pasaba” y que “eso sólo pasa aquí”. Naturalmente, este “antes”, nunca precisado en el tiempo, hace referencia a un pasado del cual no se tiene evidencia empírica alguna. Y, con respecto al “aquí”, no tan sólo no tiene coordenadas exactas, sino que por poco que se haya viajado, uno sabe que en todas partes cuecen habas.…  Seguir leyendo »

Catalunya está virtualmente perdida para España. Lo que interesa es que si Catalunya recobra su alma no se pierda para el socialismo, que tendrá que ser en definitiva su ideal supremo. Interesa, por lo tanto, que ningún socialista se contagie de la tradicional incomprensión que ha roto en mil añicos aquel célebre imperio que, por estas fechas (...), no ofrece ninguna materia para una federación, ni siquiera para un rudimentario entendimiento”. Efectivamente, si no fuera por el uso del término “alma”, ahora improbable, este podría parecer un texto actual. Y no: tiene exactamente noventa y dos años. Lo cita Mercè Barceló en El pensament polític de Serra i Moret (1986), y ahora lo ha recuperado Andreu Navarra para un artículo, “Un catalanisme original: Manuel Serra i Moret”, publicado en Imaginaris nacionals moderns.…  Seguir leyendo »

Maquiavelo titula el sexto capítulo de El príncipe “De las soberanías nuevas que uno adquiere con sus propias armas y valor” (en traducción al castellano de Eli Leonetti y edición con los comentarios de Napoleón Bonaparte de Espasa-Calpe, 1964). Literalmente, el original se refiere a los “principados” que, además, el traductor en el texto convierte en “estados”, cosa que todavía conviene más a este artículo. Y es que los consejos que da Maquiavelo a los nuevos príncipes de los nuevos estados pueden ser útiles a la vista del camino abierto con la convocatoria de elecciones del 27-S y que, si las circunstancias lo permiten, van a servir para conocer una voluntad democrática de los catalanes que no se ha dejado expresar a través de un referéndum formal, tal como habría sido deseable y posible.…  Seguir leyendo »

Chaim Potok (1929-2002), rabino norteamericano de padres polacos, dejó escrito este aforismo: “Dios es misericordioso porque a veces nos deja olvidar”. Una sentencia que he recordado a raíz de la coincidencia entre el nuevo proyecto de reglamento sobre el “derecho al olvido” que han consensuado los 28 ministros de Justicia de la Unión Europea –después de veinte años de negociaciones y pendiente aún de aprobación en la Eurocámara–, y el caso de la dimisión del concejal de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, Guillermo Zapata.

La coincidencia tiene interés porque el caso Zapata ha ilustrado a la perfección el peso de un nuevo reglamento que difícilmente va a resolver la dramática cuestión de fondo que plantea la necesidad de olvidar.…  Seguir leyendo »

El último intento de reforma universitaria del ministro José Ignacio Wert, abriendo la posibilidad de reducir los grados a tres años es, ciertamente, un disparate. Pero no lo es por el modelo 3+2 (tres años de grado más dos de máster), sino por el hecho de proceder según su habitual práctica de gobierno: la improvisación autoritaria. De manera que aquello que debería haberse recibido con aplausos, ha conseguido que provoque un rechazo generalizado que dificultará todavía más que en el futuro se tomen decisiones tan razonables como urgentes.

En realidad, el modelo 3+2 era el que habían defendido las universidades catalanas, y muy particularmente el gobierno catalán de izquierdas y su conseller Carles Solà, durante el debate de la reforma de Bolonia.…  Seguir leyendo »

Aquí, como en todas partes

Me encuentro en el aeropuerto de París el 2 de diciembre y tengo en las manos Le Figaro. El titular de portada reza: “El informe que preconiza el final de las notas en la escuela”. Y es que el Consejo Superior de Programas ha enviado a la ministra francesa de Educación Nacional, Najat Vallaud-Belkacem, un informe en el cual se propone sustituir la tradicional escala de notas sobre veinte puntos por otra de cuatro a seis “niveles de dominio” con el objetivo de reemplazar la “evaluación sanción” por una “evaluación benévola”. También en portada, Le Figaro le dedica el editorial, “Todo falso”, acusando la propuesta de “pedagogía post sesenta y ocho y de demagogia izquierdosa”.…  Seguir leyendo »

Todo el mundo sabe que el 9-N no ha podido ser el referéndum que el Parlament de Catalunya pidió a las Cortes españolas el 8 de abril pasado, apelando al artículo 150.2 de la Constitución. Ni tampoco ha podido celebrarse la consulta no referendaria y no vinculante prevista por la ley 10/2014 del Parlament de Catalunya, aprobada el 26 de septiembre pasado. Y no lo ha sido porque, con argumentos legales, ni las Cortes permitieron el primer procedimiento, ni el Gobierno español toleró el segundo llevando la ley y la convocatoria al Tribunal Constitucional, que las suspendió. Finalmente, lo que ha permitido poner las urnas el 9-N y hacer la pregunta prometida, contra la previsión de muchos, ha sido un proceso participativo que, rebajando a mínimos las acciones formales, debía esquivar nuevas prohibiciones.…  Seguir leyendo »

Uno de los principales obstáculos -si no el mayor- para asumir el desafío independentista de Catalunya viene del hecho de que en el imaginario colectivo todavía están las independencias clásicas de los siglos XIX y XX. Y eso es así tanto entre algunos de los que aspiran a tal independencia como entre muchos de los que la rechazan. De manera que una de las vías para desencallar el desencuentro -díganme, una vez más, ingenuo- sería revisar esta antigua imagen que tenemos de la independencia y reajustarla a las coordenadas propias del siglo XXI. Es decir, se trataría de medir en su justa proporción la magnitud del desafío, según mi opinión, muy menor -y por lo tanto, más al alcance- de lo que unos y otros suponen.…  Seguir leyendo »

Desde Catalunya es muy difícil distinguir entre los que, desde España, analizan el desafío político soberanista catalán con criterios erróneos o incompletos, pero de buena fe, de los que lo hacen cínicamente y con interpretaciones “de guerra”, faltando intencionadamente a la verdad. Y, entre la buena fe de unos y la mala sombra de otros, se extienden todo un montón de miradas confusas, perplejas e irritadas, con lo cual se impide la formación de una perspectiva crítica bien fundamentada de lo que es el actual despertar del independentismo, una dificultad de comprensión acentuada por la rapidez con la que se ha producido el cambio de horizonte en Catalunya y que, desde fuera, más que un despertar, puede sugerir un proceso de obnubilación colectiva o de adoctrinamiento masivo.…  Seguir leyendo »

De las muchas preguntas que hizo el público en el segundo debate televisado por la BBC sobre la independencia de Escocia y celebrado el pasado 25 de agosto en Glasgow entre Alex Salmond y Alistair Darling, hubo una que me pareció extraordinaria por su sencillez y contundencia. Un joven, Nick Watkins, preguntaba al líder de la campaña contraria a la independencia Better together -mejor juntos- que si juntos podían estar mejor, ¿cómo era que ya no estaban mejor? Alistair Darling salió del apuro como pudo, apelando a vagas oportunidades de futuro y poniendo el ejemplo del Dundee Cancer Centre, que dijo que era tan bueno que podía atraer financiación británica, sin la cual su continuidad estaría en riesgo.…  Seguir leyendo »

El desafío político que la aspiración soberanista de una mayoría de catalanes plantea a España, en realidad tiene muy poco que ver con la posible viabilidad económica de cada una de las partes, que está más que asegurada. Tampoco tiene nada que ver con hipotéticos -y delirantes- cierres de fronteras económicas y sociales, o con supuestos peligros de confrontación social. Y se equivocan los que ven meros tactismos de supervivencia política o los que hacen un análisis tremendista en clave identitaria y creen descubrir viejas pulsiones tribales. Y, desengañémonos, el soberanismo no es hijo de la crisis económica y no se desinflará con una futura recuperación, sino todo lo contrario: el secesionismo todavía se sentirá más seguro para completar su objetivo.…  Seguir leyendo »

La mayor parte de los conflictos políticos, y casi todas las derrotas, tienen que ver con el desconocimiento y el menosprecio del adversario. Y el conflicto que ahora tenemos abierto entre España y Catalunya no se escapa de esta circunstancia. Cuando menos, leídos ciertos análisis sobre la sociedad catalana, si son honestos, dejan claro que se nos sigue mirando desde una profunda incomprensión. Por ejemplo, es el caso del artículo publicado en este mismo diario por José Antonio Zarzalejos el pasado 27 de abril, en que afirmaba –en referencia a Catalunya– que en “las sociedades homogéneas en las que se impone hegemónicamente un pensamiento, un criterio, una aspiración o un objetivo político totalizador y acaparador, sufren la pluralidad y la espontaneidad”, y que “las colectividades con un fuerte sentimiento nacionalista tienden a cerrar a los ciudadanos en un recinto de reflexión que no tiene ni salidas ni alternativas que no sean exorbitantes”.…  Seguir leyendo »

Confieso mi desolación ante la sacralización generalizada del informe PISA cada vez que aparecen sus resultados. Una sacralización, claro está, paralela a la interpretación simplista que se hace de ellos. Tanto da que la mayoría de expertos a quien se pide opinión relativicen PISA. Inevitablemente, ante la seducción de un ranking y, no digamos si nos da suspenso, los titulares periodísticos enloquecen. Es cierto que a medida que pasan los días se serena la reflexión. Pero nunca acabas de encontrar alguna observación sobre la metodología utilizada, como si los índices emergieran directamente de la realidad escolar y no de su manipulación.…  Seguir leyendo »

Una de las primeras cosas que aprendí de mi oficio de sociólogo fue que lo más interesante –y más complicado– de explicar era la normalidad. El ejemplo que utilizaba P.L. Berger en su ya clásica Invitación a la sociología era sobre el matrimonio y el divorcio, siempre con aquel punto de ironía tan propio. Decía Berger que lo que realmente necesita explicación sociológica no es por qué algunos se divorcian –cosa que parece bastante fácil de entender–, sino por qué la mayoría de gente se casa e incluso repiten después del divorcio. Esta perspectiva es radicalmente contraria a la lógica periodística, siempre atenta a la excepcionalidad, a lo que altera la normalidad esperada.…  Seguir leyendo »

La semana pasada, según crónica de Michael Winerip en The New York Times, 35 maestros, directores y administradores escolares de la ciudad de Atlanta, en Estados Unidos, fueron llevados ante los tribunales por “conspirar para cometer fraude, ocultarlo o represaliar a los que lo denunciaban, con el objetivo de abultar los resultados del Criterion-Referenced Competency Test –las pruebas de nivel escolar– a fin de conseguir las recompensas económicas asociadas a las puntuaciones altas”. Se trata de una investigación de dos años y medio llevada a cabo por Richard Hyde, investigador del estado. Hyde ha tenido la colaboración de Jackie Parks, una de las maestras obligadas a corregir las respuestas erróneas de los tests durante la semana de las pruebas.…  Seguir leyendo »

Los nuevos casos de presunta corrupción en la vida política española han encendido los ánimos de la población y la indignación ha vuelto a salir a la calle. Pero la indignación, por comprensible que sea, no es una disposición del espíritu que invite necesariamente a la reflexión crítica. Más bien, si no se dirige con inteligencia, deriva en ira. Por eso, es una insensatez aprovecharse de ella, tanto si es por razones partidistas como si es –en el caso de intelectuales, periodistas y moralistas en general– para congraciarse con un pueblo irritado.

Desde mi punto de vista, lo primero que hay que distinguir de manera cuidadosa es el juicio que nos merece la conducta individual, tanto del corruptor como del corrupto y, de la otra, las condiciones sociales que amparan a uno y otro y que los hacen impunes a la sanción pública.…  Seguir leyendo »

Veamos si somos capaces de hablar con claridad y no crear más confusión: la presión del PP de Catalunya sobre el Gobierno de la Generalitat para cerrar las mal llamadas “embajadas” catalanas no tiene nada que ver con la preocupación por el gasto público del país. Esta es una obsesión del PP, como muestran las hemerotecas, muy anterior a la crisis. Lo que el PP quiere recortar no es el presupuesto sino la voluntad política de que Catalunya tenga voz internacional propia, por modesta y discreta que sea. Se trata, pues, de una batalla política contra uno de los símbolos más eficaces de la soberanía: la posibilidad de establecer un diálogo cara a cara con el mundo entero, de nación a nación –inter-nacional–, sin tutelas ni intermediarios.…  Seguir leyendo »

La coincidencia de la campaña electoral en España con las primarias norteamericanas permite, y casi obliga, a hacer algunas comparaciones verdaderamente odiosas. Principalmente, lo que no resiste comparación es el sistema electoral y el modelo de partidos estadounidense, que somete a los candidatos a un proceso de selección abierto y competitivo de larga duración, lo que asegura no sólo que gane el mejor, sino que el candidato tenga que buscar y encontrar su mejor encaje con los diferentes grupos de interés y con las mayorías y las minorías que constituyen el cuerpo electoral, estado por estado. Pero además, todo este encaje entre política y sociedad viene alimentado por la creación de un sólido discurso político sobre el que deberá descansar la credibilidad de las propuestas políticas de cada candidato.…  Seguir leyendo »