Salvador Giner

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de enero de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

El apocalipsis siempre ha gozado de gran popularidad. Las grandes religiones lo tienen previsto. Sus profetas han anunciado, mediante augurios, su inminencia. Ha habido sectas, en plenos tiempos modernos, que lo tenían por próximo. E incluso, en algunos casos notorios, provocando su propio suicidio colectivo.

Es esencial distinguir el apocalipsis de la extinción. Cosa que tal vez escapara a San Juan evangelista quien, a pesar de sus insuperadas dotes poéticas, no previó la extinción total de la humanidad. Lo saben aquellos que esperan reencarnaciones y hasta juicios finales. En cambio, los más agudos futurólogos han solido prever extinciones, empezando por Karl Marx, cuya predicción sobre el amargo destino que esperaba a la burguesía es harto conocida.…  Seguir leyendo »

La última expresión de la patética rivalidad entre Barcelona y Madrid nos la trae la incruenta lucha por lograr que míster Sheldon Adelson -de profesión, magnate- instale lo que define como «macroproyecto de juego y ocio» en sus aledaños respectivos. Los políticos más conspicuos han perdido el asiento en entrambas capitales por lograr seducir a ese caballero para que albergue su invento de Las Vegas en casa. Ninguna declaración crítica, ninguna toma cautelosa de distancia ante el tal macroproyecto. Al contrario, júbilo contenido ante la posibilidad de que nos lo pongan al lado.

Ese mismo júbilo se expresó cuando se construyó un disneylándico parque de atracciones (así se llamaban estas cosas) cerca de Tarragona, con el nombre de Port Aventura.…  Seguir leyendo »

Por primera vez en muchos decenios, el año pasado en España emigraron más ciudadanos que los que vinieron: más de medio millón (507.740) comparados con los que se instalaron (417.523). Las cifras incluyen un elevadísimo número de graduados universitarios. Como siempre, aquí nos damos cuenta de las cosas solamente cuando nos ocurren a nosotros. Solemos verlas como si fueran únicas. Si se hubiera puesto en marcha una discusión pública del problema con anterioridad, habríamos estado preparados para entenderlo mejor y poner algún remedio. En Italia, país del que deberíamos aprender algunas cosas para ahorrarnos los mismos errores, la huida de gente muy preparada para tareas técnicas, científicas o gerenciales era ya muy grave en los años 90 y desató una polémica notable.…  Seguir leyendo »

Sublime error el de los acusadores del magistrado Baltasar Garzón. Los defensores de la más rancia tradición intolerante de la derecha hispana han aprovechado todas las garantías que les ofrece la Constitución para alguacilar al alguacil. En la inmortal obra de don Francisco de Quevedo El alguacil alguacilado, el protagonista no es sino el mismísimo demonio. Un alguacil con un okupa dentro, el diablo, entra en animada conversación con un sacerdote ducho en exorcismos. La tarea del cura es la más ardua que imaginarse pueda: exorcizar al diablo, a quien no se le ha ocurrido otra cosa que poseer al alguacil.…  Seguir leyendo »

Nunca una ausencia de programa explícito había conducido a una victoria tan espectacular en las urnas. Sin embargo, el triunfo vastísimo del PP no invita a demasiadas especulaciones sobre qué política aplicará. El tono taciturno y galaico del inminente presidente nunca ocultó a nadie lo que se avecina. Habrá recortes masivos en el gasto público, inclusos los de sanidad y escolarización, amén de los sueldos de los funcionarios, un notorio desinterés por la negociación con los sindicatos, privatización de servicios públicos, disminución de inversiones en cultura y ciencia. Se revisarán leyes de convivencia -tal el reconocimiento legal de las uniones de personas del mismo sexo y la norma para la interrupción voluntaria del embarazo- a las que ese partido les tiene visceral ojeriza.…  Seguir leyendo »

Satán existe. Aunque algunos deban esforzarse para demostrar la existencia de la divinidad, no hace falta esfuerzo filosófico para demostrar la del diablo. O la de culpables poseídos por pasiones malignas. De ello están persuadidos los indignados que han ocupado tantas plazas españolas o los que lo han hecho en Nueva York bajo la consigna Occupy Wall Street. A estos okupas yanquis se suman ahora los británicos con la divisa Occupy the London Stock Exchange, la famosa bolsa inglesa.

Es fácil demostrar que los ciclos macroeconómicos poseen ritmos y ciclos impersonales en los que no entra directamente la culpa -la corrupción económica y política- y que es técnicamente ignorable para el análisis.…  Seguir leyendo »

Exactamente dentro de tres semanas, el 11 de septiembre, el mundo conmemorará los diez años del ataque terrorista al World Trade Center y el Pentágono. Algunos verán en la inmensa tragedia la expresión maniquea de la eterna lucha de las fuerzas del mal contra los inocentes, potenciada ahora por una panoplia tecnológica incontrolablemente mortífera. Si solo un dios podía derribar la Torre de Babel, cualquier satánico iluminado puede hoy pulverizar las Torres Gemelas o cualquier otro símbolo sacro de nuestro mundo.

El cataclismo abrió un decenio que empezó con aquella conflagración provocada por suicidas asesinos, poseídos por sus certidumbres religiosas. Las más temibles.…  Seguir leyendo »

El movimiento de indignación moral que ha atraído la atención pública española, e internacional, desde mediados de mayo ha llegado seguramente a su cénit. Este es ya, de por sí, un logro notable. Si sus militantes consiguen que se transforme en algo más sólido y de mayor alcance, saldrá ganando la calidad de la vida democrática. Si no es así, solo los reaccionarios más recalcitrantes intentarán hacernos pensar que fue un efímero episodio primaveral.

Dejando de lado, como debe ser, cualquier elemento nocivo y violento, más o menos infiltrado entre los indignados, y también toda represión mal conducida por los guardianes del llamado orden público, es esencial evaluar la aportación que hayan podido hacer los manifestantes a la causa pública.…  Seguir leyendo »

No sé si quedan ya muchos ciudadanos que celebren la noble fiesta del Primero de Mayo, la que solía llamarse Fiesta del Trabajo. Soy poco amigo de conmemoraciones. Los apremios del presente se me antojan más interesantes. Pero me tomo la libertad de aprovechar que estos renglones saldrán un primer día de mayo para celebrarlo del único modo coherente con lo que digo. Con una reflexión sobre el presente y el porvenir del trabajo.

Nuestros tiempos han visto cómo el trabajo como castigo se transformaba en el mayor deseo posible para la inmensa mayoría. (La palabra trabajo viene del latín tripalium, la tortura de los tres palos, que se imponía a los esclavos díscolos en tiempos romanos; viene de la lengua popular; es como si currar, en el castellano o el catalán de hoy, se irguiera con el tiempo en palabra culta.) Con el aumento descomunal del paro en países como el nuestro, tener trabajo es lo esencial.…  Seguir leyendo »

¿Por qué cuesta tanto ser de izquierdas? ¿No debería ser fácil y normal que un ciudadano amante de la libertad, de la igualdad de oportunidades, de la autodeterminación de los pueblos, de la redistribución de la renta y de la equidad mostrara una elemental simpatía por los gobiernos que ponen en vigor esos valores elementales? ¿No es cierto que los valores de cualquier sociedad decente son precisamente los de la izquierda y no otros?

Lo terrible es no poder hallar una respuesta fácil a la pregunta. ¿Qué enigmática fuerza histórica o, simplemente, qué lógica diabólica hace que la izquierda -la aliada natural del feminismo, del ecologismo, del pacifismo, de la educación para todos- traicione una y otra vez sus principios elementales?…  Seguir leyendo »

La rebelión ha venido y todos saben cómo ha sido. Unos dicen que las crecientes desigualdades en el norte de África, de Marruecos a Egipto, habrían desencadenado la ira y lo que está ocurriendo a partir de que la inmolación de un muchacho tunecino en diciembre fuera la chispa que provocaría el incendio. Otros, que tiranos como Ben Alí o Hosni Mubarak tenían sus días contados, sumidos como estaban en la corrupción. (¿Cuántos decenios de días contados?) Aun otros, que merced a twitter y a la telefonía móvil se había generado una red no controlada por las viejas policías políticas. Y así sucesivamente.…  Seguir leyendo »

Tan intrépido como simplista, el joven periodista australiano Julian Assange y el puñado de sus colaboradores sostienen que la publicación de documentos secretos de los gobiernos mejorará la calidad de la democracia, frenará las tropelías que cometen los gobiernos y aumentará las oportunidades de paz. La reciente cascada de información hasta ahora secreta en varios periódicos de talante progresista ha sido su mayor victoria. Una victoria, me temo, algo pírrica.

Si han tenido la paciencia de pasar el rastrillo sobre la masa documental, habrán comprobado que no contiene ninguna novedad que haga temblar al orbe. Lo que algunos diplomáticos opinan de diversos jefes de Estado es lo que cualquiera puede escuchar en una recepción mundana, cuando no en la mismísima calle.…  Seguir leyendo »

¿Y ahora qué? ¿Para qué ha servido? ¿Se han cumplido sus fines últimos? Según un máximo dirigente sindical, no se deseaba acabar con el Gobierno, solo presionarle para que enmendara aspectos de su reforma laboral. Semejante afirmación impone una reflexión sobre lo que de veras significa una huelga general. A ver si va a resultar que significa otra cosa de lo que pensábamos que significaba. Hay matizaciones que enmiendan lo que dice el diccionario.

Así, amable lector, que voy a permitirme ir más allá de lo acaecido -y lo no sucedido- para reflexionar sobre lo que es de veras una huelga general.…  Seguir leyendo »

Una de las mejores fondas de la Cerdanya ofrece respetables menús a precios razonables y con un servicio eficiente. Aunque no haga falta en ese paraje, donde abundan los manantiales, se ofrece al comensal un agua mineral en botellas de plástico que anuncian su origen en lugar no lejano a Teruel. No hay que ser ecologista militante para preguntarse qué fuerzas del mercado justifican el embotellamiento, transporte y distribución del agua en envases de plástico –petróleo procesado– desde tantos kilómetros a una comarca en la que abunda y sobra. Tampoco hay que ser economista para entender que la diferencia entre el coste original para el productor turolense y el precio de venta en el hostal pirenaico justifica la operación.…  Seguir leyendo »

Ara és l’hora, catalans. Es hora de que nuestra civilidad, nuestra cortesía, nuestra perenne voluntad de razonar con un rival que no entiende de razones, que no nos perdona que seamos una obstinada nación en este rincón de Iberia, no nos hagan desfallecer. Es hora de decir basta. Una vez más.

Muchos conciudadanos que vendrán a la manifestación popular de rechazo de la sentencia judicial contra el Estatut que aprobaron nuestro pueblo, nuestro Parlament, el otro y todas las instancias gubernamentales del Reino de España sostienen, sin embargo, que el esfuerzo no servirá de nada. Según ellos, al día siguiente todo seguirá igual.…  Seguir leyendo »

Con desconcierto, suspicacia y escepticismo, los abajo firmantes hemos aguardado durante años la sentencia del Tribunal Constitucional. Hace escasos días hemos conocido el fallo. Las reacciones registradas en Cataluña y en España indican que no solo no será la solución, sino que enconará el último problema que España todavía tiene pendiente de entre los planteados a comienzos del siglo XX: a saber, la articulación constitucional de un Estado capaz de integrar cómodamente y reconocer francamente su carácter plurinacional. Esta ha sido siempre la cuestión más candente y conflictiva en aquellos momentos de la historia contemporánea en los que España ha recuperado la libertad política: la Segunda República en 1931 y la transición a la democracia en 1977.…  Seguir leyendo »

Se acabó Pepín. Quien nunca logró que se le conociera por su nombre oficial, José Vidal Beneyto, falleció a mediados de marzo en el París en el que moraba. No a todos les sonará el nombre, amables lectores. A los que no les suene dedico estos renglones. No los pergeño porque fuera amigo mío, aunque también ello pesa. No se va ya a enterar de homenajes póstumos. Ni sabrá tampoco de la calle que ya lleva su nombre, puesta con presteza en Madrid por un alcalde que, por aquello de la ecuanimidad, lo ha compensado con el nombre de un pájaro fascistoide para otra calle.…  Seguir leyendo »

En 1940, cuando más desesperada estaba Polonia en su heroica lucha contra la invasión nazi, Stalin ordenó asesinar a todo el cuerpo de oficiales del Ejército polaco. Unos 22.000 murieron en la matanza del bosque de Katyn. Setenta años después, este mismo abril, la actual presidencia de Rusia ha reconocido el crimen y ha abierto la vía de la reconciliación entre ambos países eslavos. Hasta hoy, la versión oficial era que el Ejército alemán, a las órdenes de Hitler, fue el autor del exterminio. Decir la verdad era aceptar una patraña urdida por la CIA contra la sacrosanta Unión Soviética.

Los abundantes –se cuentan por millares– casos de pederastia cometidos por curas católicos en diversos países se pierden sin duda en la noche de los tiempos, pero hoy muchas de sus víctimas están llevando a la Iglesia a los tribunales, aportando todas las pruebas que sea menester.…  Seguir leyendo »

La actual Gran Recesión ya toca a su fin en algunas partes del mundo. Aquí tardará aún en llegar y dejará una huella severa. Es una buena ocasión para reflexionar sobre el fin del capitalismo como sistema. Lo que se publica sobre la actual recesión, la más grave en 70 años, suele eludir el asunto. Los críticos consistentemente más agudos especulan sobre cómo serán las cosas mañana, mas siempre dentro del sistema.

Nadie se pregunta si se avizora, o no, el fin del orden capitalista como tal. Ello es curioso, puesto que no eran pocos quienes esperaban ayer mismo su colapso final.…  Seguir leyendo »

Xenofobia en griego significa «miedo al extranjero». Es una de las enfermedades del miedo, una de las fobias. Tiempo atrás se confundía con el miedo a los espacios abiertos –con lo que hoy llamamos agorafobia–, en contraste con la más conocida claustrofobia. Detrás del odio existe siempre el miedo, la fobia. Aunque no sea ninguna amenaza real.

Hace solo un par de decenios era corriente escuchar que los catalanes éramos inmunes a esa enfermedad, un mal propio de algunos pueblos extranjeros. Incluso uno lo identificaba solo con EEUU y Suráfrica. No era raro escuchar a gente de izquierdas decir que ciertos países, como la URSS, estaban libres de xenofobia.…  Seguir leyendo »