Santiago Petschen

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

El título que encabeza este artículo no es una boutade. Es una idea política, a la vez, profunda y pragmática. El independentismo catalán se acabaría solo con que cambiáramos una palabra de la Constitución que se encuentra en el artículo 5. Donde pone capital del Estado Madrid, poner capital del Estado, Barcelona. Sería así porque, aunque revestido de diversos ropajes, el elemento motor que impulsa el independentismo es el poder.

Nadie cree que fuera posible realizar ese cambio ya. Aunque tal vez sí, dentro de algunas décadas. Ahora debe ser solo una idea inspiradora como reforma exigida por el caminar profundo de la historia dirigido por la evolución demográfica.…  Seguir leyendo »

Resulta absolutamente imprescindible que después del 1-O España tenga una firme actitud de querer preparar una propuesta de reforma que ofrecer a Cataluña. Objetivo: que los independentistas catalanes con sentido común perciban que es más ventajoso continuar en España (y en la Unión Europea), que la independencia. De lo contrario el problema seguirá lacerante como callejón sin salida.

Debajo de la cuestión debatida ha habido en la historia y hay en la realidad actual, una disputa de poder. Pongamos un sencillísimo ejemplo. Los catalanes han impuesto a los castellanos que, aun hablando su lengua, digan Lleida y Girona en lugar de lo que toca: Lérida y Gerona.…  Seguir leyendo »

La oratoria se ha vuelto a poner de moda. Nos creíamos que el arte de la palabra oral había pasado ya. Entendíamos que en tiempos de Pericles la oratoria estuviera a la altura de las demás bellas artes: Tucídides, Fidias, Eurípides. Pero en los últimos tiempos ningún orador se ha situado entre los que tienen capacidad de ganar el premio Nobel.

Hoy, sin embargo, la percepción ha cambiado. Los discursos de los políticos están siempre presentes en Internet. Podemos oírlos y contemplarlos todas las veces que queramos. ¿Qué calidad tiene la oratoria en estos momentos? ¿Tiene la palabra de nuestros políticos semejante atractivo como el de Napoleón dirigiéndose cautivadoramente a sus soldados de Egipto: “Desde lo alto de las pirámides os contemplan 3.000 años de historia”?…  Seguir leyendo »

Muchas veces, a lo largo de mi vida, he tenido conocimiento de las diversas interpretaciones que se han hecho del franquismo. Una de las que más me convenció fue la de Tierno Galván, personalidad muy dada a interpretar. Era el año 1954 cuando, obtenida su cátedra de Derecho Político en la Universidad de Salamanca, se apresuró a acudir a la ceremonia del otorgamiento a Franco del doctorado honoris causa de aquella Universidad. Tenía verdadero interés en conocer y en observar de cerca al dictador. Cuando percibió las limitaciones que como persona tenía, más visibles, según él, por encontrarse entre intelectuales, Tierno concluyó: “Franco significaba menos que el sistema”.…  Seguir leyendo »

Voy a tratar de exponer, desde una perspectiva muy española, mi posición frente a las dos preguntas que los deseosos de organizar un referéndum en Cataluña acaban de formular. Es el punto de vista que creo más genuinamente español porque aspira a que se mantenga la unidad de España, algo que no ayudarán a hacer, a palo seco, la prohibición y el castigo. La prohibición y el castigo sin contrapartida solo frenarán el deseo de secesión a la corta. A la larga, lo radicalizarán.

Varias veces, en artículos referidos a esta materia, desde uno que publiqué en la revista Política Exterior en 1988 hasta en el de EL PAÍS después de la Diada de 2013, me he referido a la conciencia catalana de ser “un Estado frustrado”.…  Seguir leyendo »

La cadena humana del independentismo catalán organizada con motivo de la Diada es un instrumento que pretende transmitir con fuerza a la opinión pública una aspiración política nacional. Los que la forman y sus simpatizantes tienen la convicción de que la historia va con ellos.

Fuera de la cadena se congregan muchas miradas contemplativas silenciosas. Frente al grave problema casi no se pronuncian. Se acogen a la Constitución y les parece tener con ello bastante. Tienen la convicción de que la historia va con ellos.

Esos son los dos platillos de la balanza que hay que analizar. En la balanza catalanista independentista cuenta el deseo catalán de potenciar al máximo su personalidad colectiva.…  Seguir leyendo »

En política, la mayoría de las veces, la ética solo funciona cuando coincide con los intereses. Cuando no coincide se vuelve estéril. Para comprobar lo que acabamos de decir, debemos prestar atención a ciertos elementos, piezas clave del método analítico. Son los condicionamientos.

Al final de la década de los cuarenta, los Estados de Europa Occidental, se vieron afectados por tres realidades condicionantes. Los desastres de la II Guerra Mundial con una Alemania preocupada por su postración. La existencia de un comunismo agresivo convencido de las posibilidades de su éxito. Y la presión protectora de Estados Unidos a favor de la unidad europea para responder mejor al desafío de la guerra fría.…  Seguir leyendo »

La perspectiva catalana de España es una perspectiva de poder y de intereses. Exactamente igual que la perspectiva castellana. Desde hace siglos, debido a la acción de la Corona, las dos nacionalidades que acabo de mencionar se encontraron dentro de una misma entidad política. Operaron como vasos comunicantes. En su relación, la nacionalidad más grande y poderosa, la castellana, diluyó a la catalana, hasta casi hacerla desaparecer. Influyeron para ello numerosos aspectos. El demográfico (seis millones de habitantes contra menos de medio), el colonial (todo un imperio, sumado solo a una nacionalidad), el económico (con derechos exclusivos sobre América), el institucional y el militar (con carácter oficial no solo predominante sino único) y el lingüístico-cultural (el castellano expansionándose en la Península como una cuña, según el esquema plástico de Menéndez Pidal).…  Seguir leyendo »

Si comparamos a Maquiavelo con Monnet desde la consecución de los objetivos políticos que cada uno de ellos se propuso, no podemos menos de reconocer a Maquiavelo como un fracasado y a Monnet como un triunfador. Porque Maquiavelo, siendo un gran italianista que deseaba conseguir la unidad de su país bajo la dinastía de los Médicis, de tal modo enseñó a los príncipes a fortificar su poder que retrasó tres siglos la unificación de Italia. No se reduce a ello la ceguera del diplomático florentino. La expansión ultramarina de España por el Poniente, las conquistas territoriales de los otomanos por el Levante y el corte del flujo dinerario que llegaba a Roma desde Alemania, convertida en gran parte al luteranismo, fueron los factores del entorno que paralizaron a Italia y que a Maquiavelo se le escaparon quedando fuera de su análisis.…  Seguir leyendo »