Serafín Fanjul

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El 18 de julio de 1945, entre las 3 y las 5 de la tarde, se perdió el atunero Jesús Nazareno, con base en Foz (Lugo). Nunca se encontraron los cuerpos de los náufragos y sólo apareció, unos días después, la cubierta de una escotilla en la costa asturiana. Debían zarpar dos jornadas antes, pero al ser la fiesta del Carmen (patrona de los marineros) y el 17 martes, ambas fechas tenidas por aciagas, lo pospusieron hasta el 18. Una fuerte tormenta se llevó a la embarcación, única de Foz que no regresó. Los detalles técnicos del hundimiento se quedaron en conjeturas y no los repetiremos, pero sí hay que destacar que esta historia, bien conocida en Foz (todos los años se les recuerda en las fiestas del Carmen) y en la Mariña lucense, es ignorada por completo en el resto de España y tal vez vale la pena rememorar lo sucedido, aunque este año «sólo» se cumplan 74 de la tragedia.…  Seguir leyendo »

Las enseñanzas de Don Jorgito

Comisionado por la Sociedad Bíblica de Londres y con el objetivo de difundir en España el Nuevo Testamento, en 1836 llega a España el británico George Borrow, alias Don Jorgito el Inglés, uno de los creadores de la imagen de la España de pandereta, junto a Ford, Mérimée, Gautier, Amicis, Davillier, Irving: gitanos, bandoleros, toreros, judíos encubiertos, mendigos, manolas, ejecuciones por garrote y etcétera. Todo junto, amontonado y sin dejar respirar un instante al lector. Sus exageraciones, arropadas por la interpretación de la Historia de España según las estrictas pautas de la Leyenda Negra -que todavía no recibía ese nombre- depararon a su obra («The Bible in Spain») un éxito rotundo, entre la falsificación y la broma.…  Seguir leyendo »

Preferiría escribir sobre el céfiro manso que se enreda entre los arriates de Medina Azahara; y, si fuera árabe, hacer rebalsar de lágrimas, por el Califato perdido, acequias y albercas y recriminar a los andalusíes, buenos vividores; recordarles a dónde les condujo su inopia individualista, parapetada en el ombligo, sorda y ciega ante lo que les venía encima.

Pero no soy nada de eso, ni estamos en 1031, ni siquiera en los estertores finales de los almohades, cuyos sucesores, las últimas taifas, propiciaron la toma por los castellanos del Valle del Guadalquivir y de Murcia por los aragoneses. Vivimos un país por entero distinto y sin continuidad histórica, emocional ni cultural con aquellas calamidades y quienes las permitieron, aunque, eso sí: sobre la misma tierra (Gracias, Rómulo Gallegos).…  Seguir leyendo »

No parece un buen argumento -si no damos otro- para rechazar las recurrentes y pesadísimas acusaciones sobre la Conquista y etc. conformarnos con aludir a la progenie de conquistadores y pobladores del XVI y XVII, los actuales hispanoamericanos. Es escapista e incurre en una contradicción: si no asumimos lo malo, tampoco podremos reivindicar lo bueno como nuestro. Y hubo muchísimo, en un análisis global. Así pues, asumiendo «el relato de agravios», como gusta decir el nieto del santanderino, si se trata de hechos históricos probados, no de calentones bucales de demagogos, queremos ofrecer una botanita al presidente mexicano, en vez de propinarle una cachilada, como apetece a todo padre cuando un hijo consentido le suelta una impertinencia.…  Seguir leyendo »

De dogmas y dogmáticos

Cuando hace unas semanas fui a ver la película «Roma» no podía imaginar que el asunto cobraría tal volumen. En mi anterior artículo (ABC, 16-1-19), tras dedicar unas pocas líneas al filme en sí -que estimo bueno, aunque ditirambos y galardones me tengan sin cuidado-, me fijaba en un aspecto de su presentación: los subtítulos (a mi juicio, de sobra), que hay a quien parecen de perlas. Hasta ahí nada que añadir a lo ya dicho y no habría motivo para volver sobre la cuestión. Pero veo en ABC de 23 de enero que Miguel Saralegui (profesor de la Universidad del País Vasco) utiliza la cinta para cuestionar la unidad de nuestra lengua calificando dicha unidad de «dogma», cuando más bien es una necesidad y un don del Cielo que los españoles no hemos hecho mucho por merecer.…  Seguir leyendo »

Roma

Ver cine iberoamericano es siempre refrescante y eso fue asistir a la película mexicana «Roma», galardonada con varios premios que no enumero porque esas adherencias a la obra artística me interesan poco. Sin embargo, hubo algo que me molestó profundamente: los comercializadores del filme en España se han arrogado el derecho a ejercer de Domingo Siete insertando subtítulos en español -digamos- de España (dejo aparte, claro, las frases en lengua mixteca que asoman esporádicamente), invalidando y deformando la fuerza, la naturalidad espontánea y la autenticidad de los diálogos, que se desarrollan, como es lógico, en el habla coloquial del D.F. (puro chilango, menos cuando los hablantes son de nivel alto), o más exactamente de Ciudad de México.…  Seguir leyendo »

Códigos culturales

El pasado 21 de noviembre la Sala de lo Criminal en el juzgado de Coutances (La Mancha) absolvió a un inmigrante musulmán de Bangla Desh del delito de violación por «no tener el acusado los códigos culturales» necesarios1 y pese a haber sido condenado a dos años de prisión por otra infracción similar acaecida en 2015. El tribunal suspende provisionalmente esta última condena y le pone en libertad. El personaje, al parecer, es un portento: durante el interrogatorio en la comisaría de Saint Lô hubo de colocarse un agente entre él y la traductora porque intentaba palparle los glúteos, dicho sea finamente.…  Seguir leyendo »

Releo la esclarecedora entrevista de Luis Ventoso (ABC, 6 de octubre) al escritor inglés Robert Harris y no puedo por menos que celebrar el esfuerzo: ¡Por fin alguien cuya voz se oye empieza a decir algo serio y con sentido en torno al pacto de Múnich! A través de una novela, se pone a flote algo que los historiadores saben perfectamente, pero sus escritos no pasan de los ámbitos académicos. Un asunto en que el mimetismo es decisivo y se repite como término de comparación sempiterno de pusilanimidad, cobardía y falta de visión el caso de Chamberlain en Múnich frente a Hitler.…  Seguir leyendo »

La izquierda recalcitrante

En la España de los últimos meses, un Gobierno sobrevenido de sopetón merced a los temblores del anterior y a su alianza con los enemigos del Estado, pugna por fingir un programa inexistente, a base de ocurrencias: la fanfarria del Aquarius contradicha a los pocos días por las expulsiones instantáneas de asaltantes de la frontera; la cancelación de venta de bombas a Arabia Saudí para luego enviarlas, a la vista de la magnitud del dislate, con explicaciones dignas de Gila mediantes; nuevos impuestos a la banca enseguida olvidados porque con las cosas serias no se juega; la jaimitada del diésel; presiones a la RAE para modificar el texto de la Constitución para reconvertirlo en «inclusivo»; chuscas divagaciones para encubrir los plagios (presuntos) del Dr.…  Seguir leyendo »

Seguramente, por narcisismo hispano o por coba a los que mandan, los españoles tenemos la tendencia a considerarnos punteros en todo, bueno y malo, y por consiguiente, a ensalzar hasta los cuernos de la luna a los gobernantes de cada momento: si a Franco llamaban «Faro de Europa», o «La espada más limpia de Occidente», sus sucesores se autoproclamaron –nemine discrepante– autores y protagonistas de la «Transición modélica, que se estudia en las mejores universidades del mundo». Y etcétera, toma paletos. De ahí que también estemos convencidos de disfrutar de la izquierda más palurda y necia del orbe. O, por lo menos, de Europa.…  Seguir leyendo »

Paseando recientemente por el centro de Plasencia –maravillosa ciudad medieval y renacentista– me animé al ver, de lejos, el cartel «Juguetería Los Reyes». Desilusión inmediata: cerrada del todo, local en venta o alquiler, otra más. Y rememoración instantánea de un largo y penoso periplo por todas las jugueterías perdidas: desde Puk, en el barrio de Salamanca, donde me iniciaron en tiempos lejanos en la divertida y artística afición a fabricar soldados de plomo (que también llevan estaño, antimonio y otras aleaciones) hasta la desaparecida Cháuve, no lejos de la anterior, por jubilación del dueño, con sus magníficas colecciones de figuritas y trenes y sus vívidos dioramas.…  Seguir leyendo »

Arriba el telón

Recuerdo una viñeta del siempre genial Chumy Chúmez, en las postrimerías del franquismo: dos enormes personajes, enchisterados y con frac, batían bombo y platillos, a grandes zancadas, echándose encima de dos paisanos, pequeñitos, que huían desesperados, apremiando el uno al otro: «¡Corre, Manolo, que ya vienen a darnos otra mala noticia!». Pero aquello no era exclusiva de los políticos del momento, luego eficazmente reciclados y bien entreverados con el batiburrillo de aluvión que asaltó la política nacional. Y ahí sigue. El busilis del asunto reside en el método, en las alharacas, grandilocuencia, gestos para los espectadores, el folclore cañí, en suma.…  Seguir leyendo »

En 2011 aparecieron los primeros veinticinco volúmenes del Diccionario Histórico Biográfico Español y, al siguiente año, el resto hasta completar los cincuenta totales. Una obra monumental, a la que sólo se podía comparar el homólogo Diccionario de Oxford, y que había implicado el tesón y esfuerzo de muchos años por parte de la Academia y de su director de entonces, Gonzalo Anes. Y, por supuesto, de una legión de 4.500 colaboradores que compusieron –compusimos– las vidas y bibliografías correspondientes de los 45.000 biografiados. Nada más. La obra tuvo una acogida desigual, como no podía ser menos en el Paraíso de Caín: desde políticos y periodistas que sólo habían leído las dos o tres biografías que podían ser conflictivas, a fin de pillar al ogro fascista agazapado en la Real Academia de la Historia, hasta historiadores y profesores-comisarios que se creían y se creen amos de las instituciones donde trabajan (hasta la fecha la obra sigue proscrita en la Facultad de Historia de la Universidad Complutense).…  Seguir leyendo »

«Buen humor» fue la definición de España que me ofreció una señora alemana en uno de mis primeros viajes por su tierra. Aparentemente, un cumplido, como sería sin duda su intención. En el fondo, una reducción a lo superficial e irrelevante, un país sin otro interés que playas, sol y manga ancha para gamberrear por las noches, como en modo alguno se tolera en Alemania. Y con mucha lógica. Cuando se insiste a algún alemán muy amigo para que diga su opinión profunda, acaba admitiendo que no estamos a la altura y merecimientos de otros miembros de la UE, los de primera.…  Seguir leyendo »

Balance provisional

En 1984 publiqué un artículo en el diario El País (11 agosto) con el título «¿Andalucía árabe?», por alarmarme la mixtificación histórica a que se estaba sometiendo a la región, en búsqueda de un hecho diferencial que justificase y encubriera los pasteleos venideros. Sin una burguesía local nacionalista, ni una lengua distinta del castellano, el reinventado PSOE de Felipe González cumplía la tarea de fungir los sabrosos papeles del PNV y Convergencia. Era menester echar mano de la historia, en la cual no eran muy versados los militantes y dirigentes de aluvión que se apuntaron al negocio moruno, para armar decorados, bambalinas y libretos de guardarropía, agarrando lo que cayese, a fin de tapar –a la larga se ha visto que con poco éxito– a las Dolorosas de las calles, el puente romano de Córdoba o el sentido vitalista de los andaluces que –les aseguro– no tiene absolutamente nada de árabe.…  Seguir leyendo »

Izquierda e Islam

Hace unos meses, me preguntaban en una prestigiosa revista francesa de pensamiento acerca de la correlación entre relativización del carácter paradisíaco y exquisito de Al-Andalus –y por ende modelo para el presente en el trato a inmigrantes– y posiciones políticas españolas ultraderechistas, fascistas y, en suma, franquistas. Sintetizando: la derecha española sería antiárabe y antiislámica, en tanto la izquierda asumiría, como factor progresista, la entrada masiva de musulmanes y sustentaría esa postura apadrinando la maniobra en todos los ámbitos (político, informativo, asistencial), incluido el ideológico, con mucha indiferencia, o apoyo, en asuntos clave como el papel de la mujer o el derecho familiar, terrenos en los que el feminismo «de izquierda» brilla refulgente por su ausencia: los derechos humanos aplicados con riguroso criterio selectivo, según de quién se hable, catecismo básico ineludible de todo multiculti, si quiere prosperar.…  Seguir leyendo »

Es un bodrio, sin paliativos. Una tabarra interminable con pretensiones esteticistas que la vuelven más insufrible y pesada, aunque den pie a sublimes elucubraciones de los cinéfilos, pelmazos enemigos de los aficionados al cine: ¡Esa refracción de la luz en los planos indirectos que descompone en irisados haces los etéreos y atormentados sentimientos de los protagonistas! ¡Esos cortes en la acción, sugeridores de disfunciones catalépticas en la conciencia obsesiva del funcionario sin salida y sin salero! Y mucho etcétera de lo mismo. Pero no es nuestra intención competir con los comentarios del crítico de cine de ABC, que se mueve entre dubitativo y bien educado.…  Seguir leyendo »

Nada tenemos que objetar ni aplaudir a propósito de las fiestas nacionales de Estados Unidos, de Tanzania o las Islas Maldivas. Nada: ni a favor ni en contra. Y huelga aclarar por qué. Sin embargo, en los últimos cincuenta años hemos asistido a la desaparición o bastardeamiento de las nuestras, a su empobrecimiento y pérdida de sentido original, empezando por la irrupción del consumismo a partir de los años sesenta; continuando por la despoblación y abandono del mundo rural y de las ciudades pequeñas, con nuevas formas de trabajo y los consiguientes cambios económicos y en las relaciones humanas; y culminando con la avalancha invasora de la subcultura de consumo anglosajona, en especial de Estados Unidos que –como primera potencia que es– funge como mayor exportador mundial de casi todo, también de estupidez.…  Seguir leyendo »

En agosto pasado (ABC, 28-08-17) el político alemán Alexander Gauland, de AfD., denunciaba las declaraciones de una ministra de su país, Aydan Özoguz, de origen turco, que se había descolgado asegurando, tan tranquila, que «más allá de la lengua no hay una cultura alemana discernible». En Alemania se produjo gran escándalo… por atreverse alguien de un partido tildado de ultraderechista a protestar contra la patochada y el despego de tan encumbrada desagradecida y por las dimensiones del dislate, máxime viniendo de alguien con un alto cargo en el estado alemán. La rendición entreguista ante el multiculturalismo que no falte. No vaya alguien a pensar que se trata de una comunidad humana con dos mil años de historia y aportaciones monumentales en ciencias, literatura, filosofía, música, artes varias y etc., cuya enumeración huelga por razones obvias.…  Seguir leyendo »

No es un desahogo aislado ni una ventolera efímera de un grupúsculo indígena que arma bulla para que le concedan más subsidios. Últimamente, en Estados Unidos proliferan las persecuciones contra monumentos colombinos, denominaciones, subsistencia en el imaginario colectivo, descubridores, fundadores, geógrafos que metieron a aquellas tierras en los mapas de todos, religiosos que incluyeron a sus habitantes en la civilización occidental que, con todos sus defectos, hasta ahora ha sido la más fructífera y compasiva con el ser humano: si quieren comparamos y vemos quiénes salen escaldados. Los hechos alcanzan notoriedad porque ocurren en EE.UU.: estatuas emporcadas y decapitadas, calles y nombres que vuelan, se proscribe hasta el recuerdo de algún general con fuerte arraigo entre la parroquia local.…  Seguir leyendo »