Sergio Ramírez

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de junio de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Hay un parentesco directo entre lo que podríamos llamar el modelo chavista, copiado con variantes en Nicaragua, Bolivia o Ecuador, y el peronismo de mediados del siglo pasado en Argentina. Sólo que Chávez se valió solo, como cabeza única, y el general Perón necesitó del auxilio invaluable de su esposa, la Evita icono de musicales, novelas y posters, entronizada en los mismos altares donde se venera al Che Guevara, a John Lennon o a Marilyn Monroe.

Ella inventó la insignia del populismo: abrir las arcas del Estado para dar, sin control ni medida, haciendo de la beneficencia pública una gran función de Estado envuelta en una formidable parafernalia.…  Seguir leyendo »

Hace medio siglo, en 1967, Miguel Ángel Asturias recibió el Premio Nobel de Literatura, cinco años antes que su íntimo amigo Pablo Neruda. Hoy, hay preguntas que no dejan de flotar en el aire: ¿su mundo imaginativo, y verbal, está aún vigente? ¿El lenguaje que buscó inventar, sobrevive? ¿Es capaz de transmitirnos, en una relectura, algo nuevo?

Lo he releído, y de nuevo me sentí seducido por ese mundo asfixiante y cerrado de El señor presidente, por la pirotecnia verbal de Hombres de maíz, y la gracia picaresca de Mulata de tal.

Su afán de crear un universo verbal distinto del verdadero aparece como una herencia del surrealismo que conoció durante su primera temporada en Francia en la década de los veinte, cuando también fue a encontrarse en La Sorbona con los secretos del mundo maya que, paradójicamente, había dejado atrás en Guatemala.…  Seguir leyendo »

Un amigo que ha visto el vídeo donde aparece Nicolás Maduro empuñando una poderosa arma de guerra, de esas de las películas de Van Damme, me explica que se trata de un fusil automático Fara 83. Lo sabe porque participó en la guerra de los ochenta en Nicaragua entre contras y sandinistas, que costó más de 30.000 muertos.

Maduro, que aparece sentado en una plataforma móvil, demuestra su ignorancia en cuanto a armas, afirma mi amigo: tiene la mano izquierda colocada en medio de la manivela de recarga, y lo menos que le puede pasar apenas hiciera el primer disparo, es que se le desgonce el dedo.…  Seguir leyendo »

Leila Guerriero, la celebrada periodista argentina, me envió un largo cuestionario cuando preparaba su reportaje de portada para Babelia, el suplemento cultural de El País, que se publicó bajo el provocativo título El escritor ambulante. Me advirtió que no necesitaba responder a todas sus preguntas, porque no quería quitarme tiempo; pero el tema me pareció tan atractivo, que me aparté un rato de la novela que estoy terminando, y completé la tarea como un escolar aplicado, complaciente, y complacido.

En el reportaje Leila entresaca respuestas de los trece escritores entrevistados, acerca de cómo afectan su oficio las “idas y venidas” constantes entre ferias del libro, festivales literarios, invitaciones a conferencias, comparecencias en universidades, lo que necesariamente implica apariciones en público, entrevistas de prensa, firmas de libros, cenas a veces aburridas, la penuria de los aeropuertos, los interminables viajes aéreos, y esos obligados hogares temporales que son los hoteles.…  Seguir leyendo »

El dictador de Guinea Ecuatorial Teodoro Obiang, que llegó al poder en 1979 y lleva ya 38 años sentado en la silla presidencial, no se anda por las ramas. Su hijo Teodorín es su vicepresidente desde el año pasado, electo con la misma aplastante mayoría que su padre, más del 90% de los votos.

Teodoro, y Teodorín. Pareciera el dúo de una historieta cómica, pero no lo es. Son personajes más bien de una novela de vampiros con nombres de vodevil. Teodorín empezó a entrenarse en el gobierno de Teodoro como ministro de Agricultura y Bosques, cargo que ocupó durante siete años; con un salario de cerca de 3.000 euros, pronto había amasado una fortuna de más de 100 millones gracias a un impuesto sobre la madera, cobrado a su favor y depositado en cuentas extranjeras.…  Seguir leyendo »

En Nicaragua se acercan las elecciones generales que se celebrarán el domingo 6 de noviembre, y todo discurre como si en verdad no tuviéramos elecciones. Se cierra la campaña electoral, y no ha habido campaña electoral. Las imponentes estructuras metálicas que se elevan al lado de las avenidas principales y carreteras, con gigantografías de la pareja presidencial, candidatos únicos y privilegiados, y ganadores de antemano, no son ninguna señal porque siempre están allí, todo el año, igual que los frondosos bosques de árboles de la vida, metálicos también, que pueblan nuestro paisajes, árboles de mentira en lugar de árboles de verdad.…  Seguir leyendo »

Hace cuatro años surgió la idea de reunir a un grupo de narradores centroamericanos para que hablaran entre ellos de su oficio y de las dificultades que ejercerlo conlleva en países como los nuestros, donde las barreras de la incomunicación parecen alzarse a veces de manera insalvable. Juntar a los escritores maduros, pero sobre todo a los jóvenes, que tienen ya por campo de batalla este siglo XXI tan sorpresivo y lleno de desafíos, cuando el oficio de narrar sufre cambios tan severos.

Cómo circulan en Centroamérica los libros o por qué no circulan. Cuáles son las dificultades de editar, y la terca sobrevivencia de las ediciones por cuenta propia, eso de que uno aún imprime su propio libro y tiene que salir a venderlo.…  Seguir leyendo »

Ninguna conversación pasa de tres minutos en San Salvador sin que vaya a parar al tema de las maras, y nadie, al final de las múltiples vueltas y revueltas que se da al tema, se atreve decir que la paz llegará a corto plazo. Porque esta es una guerra distinta en su naturaleza a la que el país vivió en los años ochenta, pero una guerra al fin y al cabo, que si tiene por teatro los barrios, amenaza con extenderse a las áreas rurales; una guerra singular, porque los estados mayores de las bandas dirigen las operaciones desde las cárceles, en guerra entre ellas, y en guerra con el Estado.…  Seguir leyendo »

La ruptura provocada por los escritores del boomtuvo como beneficiarios más inmediatos a quienes pertenecíamos a la generación inmediatamente posterior. Eran maneras de contar novedosas que abrieron nuevas compuertas en la estructura narrativa y en las formas del lenguaje, un fenómeno que no se daba en la lengua castellana desde los tiempos del modernismo.

García Márquez enseñaba que la fábula que vivía en nuestra memoria era inagotable, y que se podían contar las mentiras más desproporcionadas con rostro imperturbable; pero la fuerza de su influencia convirtió a no pocos incautos en imitadores sin remedio. Había que cuidarse mucho de aquella trampa mortal del realismo mágico, en la que se arriesgaba quedar atrapado.…  Seguir leyendo »

Estamos en plena chapomanía. Siendo el muy mentado Chapo Guzmán un mito, ya no sabemos cuánto hay en él de verdad o de mentira. Su grueso bigote, ¿es real, o pintado al carbón, como el de Groucho Marx? Un aspirante al glamourde Hollywood con muertos a cuestas que sólo pueden contarse de manera estadística: 67% de los 45.000 que ha costado la guerra narco en México: y no con balas de mentira, con las que mataba John Wayne en las batallas de tramoya de la guerra de Vietnam.

Las telenovelas nos ofrecen argumentos sabidos. La campesina que entra en la mansión suntuosa como empleada doméstica, y saldrá casada con el hijo de los patrones venciendo la maldad de la suegra; o la empleadita sufrida que resultará, al final, bendecida por la herencia que le ha dejado su abuela, quien la ha buscado afanosamente por años sin encontrarla.…  Seguir leyendo »

En la poesía de Rubén Darío hay dos mundos que se distancian, aunque aparezcan no pocas veces juntos en la forma: uno insondable, de misterios siempre por descifrar, donde la correspondencia de los significados se vuelve infinita: la sinestesia, ese juego verbal profundo donde el sol es sonoro y los sonidos son áureos; la búsqueda constante de lo diverso, que es la clave de la unidad de los significados pitagóricos, los números como signos del universo “que nos dicen al Dios que no se nombra”.

De allí su fascinación por la mitología, cuyos personajes híbridos, más allá de poblar su imaginería verbal, entran en sus poemas como criaturas apasionadas, contradictorias y feroces.…  Seguir leyendo »

El pasado 7 de noviembre, en Myanmar (antes Birmania), el partido oficial, respaldado por el Ejército, que hasta hace poco ejerció una brutal dictadura, fue derrotado por la oposición encabezada por la premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, presa durante años. Su partido, la Liga Nacional para la Democracia, ya había ganado en ocasiones anteriores, pero los militares burlaron su triunfo.

Ahora, a pesar de que el tribunal electoral estaba presidido por un general de la vieja guardia, los votos fueron contados como se debe, y le dieron a la Liga 387 escaños del Parlamento, contra apenas 42 para el oficialismo.…  Seguir leyendo »

El avión hace un giro abrupto para descender hacia la pista, y el ala parece rozar uno de los cerros desnudos que aprisionan la ciudad. Después el giro termina en picada, como lo haría un aparato de combate, y ya en tierra el piloto frena a fondo, porque la pista es demasiado corta. Estamos en Tegucigalpa, adonde llegué por primera vez hace más de cincuenta años.

Hoy cuesta reconocer aquella ciudad provinciana entre autopistas y pasos a desnivel, gigantescos centros comerciales y edificios de 20 pisos, una modernidad dudosa, como la del resto de las capitales centroamericanas. Y debajo de esa modernidad se tejen las tupidas redes de la violencia que llenan planas enteras de los periódicos cada mañana.…  Seguir leyendo »

Este nuevo aniversario de la revolución que triunfó en Nicaragua en 1979 me sorprende en Santander, donde he terminado mi curso El autor y su obra con participantes de muy diversas edades, que han llegado de muy distintas partes de España, convocados por la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo.

Las clases se han celebrado en la casa del faro en esta península en cuya cima se alza el palacio de la Magdalena, y desde las ventanas se ven pasar las embarcaciones que van entrando lentamente a la rada del puerto. Qué escenario tan distinto y distante a aquel de la plaza de la Revolución en Managua, cuando el aire se llenaba con salvas de fusilería y repicaban las campanas entre el agitar de las banderas.…  Seguir leyendo »

En la Feria Internacional del Libro de Bogotá [que terminó ayer], las colas para entrar se extienden por más de una cuadra, y son igualmente largas las que forman quienes quieren visitar el pabellón de Macondo, el país invitado este año, un territorio imaginario al que el público ha dado aquí sustancia real. Tiene hasta su propio mapa, y sus límites: La Mancha de Cervantes, el condado de Yoknapatawpha de William Faulkner, la Santa María de Juan Carlos Onetti; y al centro, la gallera donde José Arcadio Buendía jugaba sus gallos, y ahora ha sido convertida en un centro de debates literarios colmados de público en las graderías, y escenario de conciertos de vallenato.…  Seguir leyendo »

A estas alturas es ya un lugar común repetir que el encuentro entre Barak Obama y Raúl Castro durante la Cumbre de las Américas en Panamá representa un hito histórico. Por supuesto que lo es, y tiene consecuencias para todo el continente, porque cambia la naturaleza de las relaciones entre América Latina y Estados Unidos, dándoles un nuevo tono.

Si el entendimiento entre los dos países sigue progresando, hay dos fantasmas que parecen destinados a regresar a sus tumbas, y son el antiimperialismo y el anticomunismo, aunque la extrema derecha del Tea Party en Estados Unidos, y los adalides del socialismo del siglo XXI entre nosotros, van a agitar esos fantasmas mientras puedan darles réditos políticos.…  Seguir leyendo »

La primera pregunta que escucho acerca de Nicaragua es en qué se parece esta segunda etapa de la revolución a la primera. Es lo que he oído a los estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Madrid, y a los de la Universidad de los Ozarks, en Arkansas, en los últimos días. Mi repuesta es que no hay tal segunda etapa de la revolución.

La pregunta es justa, porque Daniel Ortega, presidente sandinista de los años ochenta, lo es hoy otra vez, a partir de las elecciones de 2006, y luego fue reelegido en 2011. Ahora no sabemos si será candidato de nuevo, o lo será su esposa, que gobierna junto con él.…  Seguir leyendo »

He cumplido la hazaña de leerme las casi seiscientas páginas de El capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty, a quien un día de tantos veremos en la lista de los Premios Nobel de Economía. Y lo he hecho como si se tratara de una carrera a campo traviesa, cogiendo a veces el segundo aire cuando las cuestas me parecían más empinadas, y disfrutando de las travesías a campo llano.

Proponerse la lectura de un tratado de economía de semejante peso y grosor puede parecer arduo para un novelista que mejor se deja seducir por lo que tienen de entretenido los caminos de la imaginación.…  Seguir leyendo »

Carlos Fuentes nunca dejó de recordar el día en que su padre lo llevó a Nueva York a visitar la Feria Mundial que se había abierto en 1939 en el Corona Park, y recuerda también que esa misma vez vio Ciudadano Kane. Así lo cuenta en el libro póstumo Pantallas de plata (Alfaguara, 2014), que recoge sus escritos sobre cine. Tenía 10 años de edad, y para acercar los dos hechos debemos suponer que recorrió los recintos de la feria antes de que cerrara sus puertas en el otoño de 1940, y que asistió a alguna de las primeras funciones de Ciudadano Kaneque se estrenó en febrero de 1941.…  Seguir leyendo »

En América quedamos esperando a Cervantes. Habría venido, si Felipe II atiende su petición del 21 de mayo de 1590 “de hacerle merced de un oficio en las Indias de los tres a cuatro que al presente están vacantes que es uno la contaduría del Nuevo Reino de Granada, o la Gobernación de la Provincia de Soconusco en Guatemala, contador de las galeras de Cartagena, o corregidor de la ciudad de la Paz”.

De haberse escrito El Quijote en América, imaginemos al hidalgo manchego cabalgando por los páramos de la cordillera oriental de Los Andes, o por la planicie costera de Chiapas, o haciendo estaciones en el ardiente litoral del Caribe cartagenero, o subiendo las alturas del altiplano andino, en el techo americano del mundo, como subió por las estribaciones de la Sierra Morena en busca de la cueva de Montesinos.…  Seguir leyendo »