Sergio Ramírez (Continuación)

En una de las sesiones literarias del festival Centroamérica Cuenta que acabamos de cerrar en Madrid, escuché decir a alguno de los ponentes que muchos de nosotros vivíamos en el siglo XXI siendo del siglo XX, una de esas verdades que nos habitan sin alcanzar a reconocerlas. La brecha es enorme, y si acudimos a los conceptos de inmigrantes digitales y nativos digitales, el abismo nos parece aún más insalvable.

Yo, que ya nunca podré acomodar los dedos pulgares en el incómodo teclado de la pantalla del teléfono, y que, como no aprendí las tediosas reglas de los manuales de mecanografía sigo escribiendo con los índices, debo aceptarme como un homo analogicus que emigra, con temor y temblor, a la era digital, y busca vivir en ella.…  Seguir leyendo »

Miles de mujeres rodean con velas el Palacio de la Moneda en la vigilia de los 50 años del golpe de Estado.Javier Martín (EFE)

Cuando ocurrió el golpe de Estado contra Salvador Allende en septiembre de 1973, yo vivía en Berlín, becado como escritor por el programa de artistas residentes, y participé en la red que se organizó de manera espontánea para recibir y apoyar a los chilenos que llegaban exiliados a Europa. Entre ellos recuerdo particularmente a dos, porque nos hicimos amigos para siempre, Antonio Skármeta y Ariel Dorfman.

Antonio había ganado ya para entonces el premio Casa de las Américas en La Habana con su libro de cuentos Desnudo en el tejado, y Ariel era famoso por el libro escrito a dos manos con Armando Mattelart, Para leer al pato Donald, del que se habían hecho decenas de ediciones y traducciones.…  Seguir leyendo »

Protesta de estudiantes en la Universidad Centroamericana (UCA) de Managua. Miguel Andrés

He visto la fotografía que circula en las redes del padre Adolfo López de la Fuente asomándose a la puerta de la casa comunal de los jesuitas, donde vivía en Managua. Ahora, a sus 98 años, lo han expulsado de allí. Aparece como yo lo recuerdo, junto a esa misma puerta, en su papel de portero voluntario de la casa Guadalupe, situada dentro de los predios de la Universidad Centroamericana. Tras la confiscación de la universidad, acusada de terrorismo, los expulsaron a todos bajo fuerza policial.

Venía a abrir la puerta, la pequeña cruz colgando del cuello de la guayabera gastada de tanto lavarla, la barba cana, los ojos alertas tras los gruesos lentes; sonreía al verme, y casi siempre callaba.…  Seguir leyendo »

En El otoño del patriarca, el dictador arquetípico de García Márquez, que no tiene nombre ni edad, asiste, oculto en el palco presidencial, a un recital de gala ofrecido por Rubén Darío y, embelesado ante la cascada sonora de los versos de Marcha triunfal, exclama: “¿Cómo es posible que este indio pueda escribir una cosa tan bella con la misma mano con la que se limpia el culo?”.

Esta escena imaginaria es una ocurrencia dentro de la novela, porque los tiranos que hemos padecido, y aún padecemos en América Latina en la era posmoderna, ni leen libros ni pierden el tiempo en recitales de poesía.…  Seguir leyendo »

Se busca describir con palabras inocentes lo que se desconoce. Hay mucho asombro en las mentes de los cronistas de Indias, que desde los vericuetos y espejismos de su mentalidad renacentista buscaban describir lo antes nunca visto, como cuando oímos a Gonzalo Fernández de Oviedo dar noticia de la naturaleza tan pródiga del nuevo mundo, como si se tratara del primer día de la creación, y así describe el cacao: “echan por fruto unas mazorcas verdes y alumbradas en parte de un color rojo, y son tan grandes como un palmo y menos, y gruesas como la muñeca del brazo, y menos y más en proporción de su grandeza…”.…  Seguir leyendo »

Los mayas creían que la historia era circular, sujeta a constantes ciclos de repetición, y la de Centroamérica da para creerlo.

Según se repetía la posición de las estrellas, se repetía la historia. Ahora mismo, parecen encontrase de nuevo en el lugar que tenían en el cielo hace 80 años, en 1943, cuando el istmo se hallaba sometido a crueles dictaduras que, a su vez, eran símiles de otras de más atrás: el general Ubico, que se peinaba con un mechón de pelo suelto sobre la frente para parecer a Napoleón, reinaba en Guatemala; el general Hernández Martínez, vegetariano que profesaba el espiritismo, en El Salvador; el general Carías, que utilizaba una silla eléctrica de voltaje suficiente para chamuscar a los prisioneros políticos, en Honduras; y el general Somoza, que metía a sus propios prisioneros en jaulas de su jardín zoológico, en Nicaragua.…  Seguir leyendo »

El escritor colombiano Gabriel García Márquez, el escritor de origen peruano Mario Vargas Llosa, el escritor y editor español Carlos Barral, el escritor argentino Julio Cortázar y el escritor y editor catalán Jose María Castellet en Barcelona en 1972.Album / Cesar Malet

Hay una serie de valores generalmente entendidos para definir a una generación literaria, entre ellos que las fechas de nacimiento de los escritores que la forman sean próximos; la convivencia personal; un hecho histórico contemporáneo frente al cual tomen una posición decisiva; y que frente al anquilosamiento de la generación que les antecede renueven de alguna manera la literatura, hasta llegar a crear un nuevo canon.

Si nos atuviéramos a la regla de las edades, la generación del boom no sería tal, dada la notable disparidad de edades entre dos de sus integrantes, pues entre Julio Cortázar, nacido en 1914, y Mario Vargas Llosa, nacido en 1936, hay más de veinte años de distancia.…  Seguir leyendo »

Simpatizantes de Ron DeSantis protestan en la carretera que lleva a Disney World, el pasado mes de abril.OCTAVIO JONES (REUTERS)

En la entrada de Disney World en Orlando, se plantó hace poco un grupo de manifestantes con vistosas banderas nazis. No era una comparsa de las que son usuales en el reino de la fantasía por excelencia, y donde abundan los disfraces, el Pato Donald o el perro Pluto dispuestos a tomarse fotos con los visitantes. Eran nazis de verdad, portando banderas rojas con el emblema de la esvástica, que no se compran en las tiendas de recuerdos del lugar. Una de ellas fue clavada junto a la efigie emblemática del ratón Mickey.

Nazis de Estados Unidos. Los hay en todas partes hoy en día, de uniformes grises, brazaletes y puño alzado.…  Seguir leyendo »

Negro sobre negro, la 'noir' latinoamericana

Hay una frase celebre en los mentideros literarios, que se atribuye a Carlos Monsiváis, la cual dice que Kafka no sería en México sino un escritor de costumbres; una máxima algo más que válida para toda la América Latina, donde lo extraño es lo común, lo singular en la vida cotidiana viene a ser lo ordinario, las exageraciones de la realidad no causan asombro, y los acontecimientos de la vida pública se presentan siempre con desenfreno tal, que desbordan los parámetros de la razón.

La lógica cartesiana es una pésima brújula para guiarse en ese laberinto de verdades que parecen ficciones, y viceversa, de mentiras oficiales que se asumen como preceptos sagrados, de villanos subidos a pedestales de héroes, de instituciones que son solo decorados en un escenario en el que deambulan esperpentos, y donde lo que prescribe la ley es lo contrario de lo que dicta la realidad, un abismo insondable entre lo que realmente es y lo que debe ser.…  Seguir leyendo »

El tendero y su hijo el abogado

Para los tiempos en que comienza esta historia en mi pueblo natal de Masatepe, yo tenía 56 primos hermanos, y el empeño constante de mi padre, Pedro Ramírez, era que me convirtiera en el primer abogado entre aquella multitud familiar; porque como solía martillar a la hora de las comidas sentado a la cabecera de la mesa, yo a su derecha, como privilegio de hijo mayor, él solo había logrado llegar hasta el cuarto grado de primaria, y eso era bastante en una familia de músicos pobres. Mi abuelo Lisandro, maestro de capilla del templo parroquial, compositor de misas de gloria y de himnos religiosos, y también de valses y otros aires profanos, había formado su orquesta, la orquesta Ramírez, repartiendo los instrumentos entre sus hijos al no más hacerse adolescentes, violines, cello, flauta traversa, clarinete, y sólo mi padre se había negado a aceptar el suyo, el contrabajo, por tequioso de transportar, y abrió una tienda de comercio frente a la plaza, esquina con la iglesia parroquial.…  Seguir leyendo »

Nunca me ha gustado mucho el refrán “las palomas tirándoles a las escopetas”, porque presupone que el papel indefectible de las escopetas es matar palomas, y el de las palomas resignarse en silencio a su papel de víctimas. ¿Cómo una paloma se va a volver contra una escopeta? Se trata de una justificación de la ley del más fuerte, contra la que no hay nada que hacer. Las escopetas son escopetas, para eso fueron fabricadas, para disparar y matar, y las palomas son palomas, para eso nacieron, para ser acribilladas a perdigonazos, y morir.

Mi viejo amigo, el comandante del Frente Fabarundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) Joaquín Villalobos, en un reciente artículo en EL PAÍS, afirma que es un error absurdo el del papa Francisco comparar a la dictadura de Daniel Ortega con la de Hitler; otro error, no menos imprudente, el de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas el denunciarlo por crímenes de lesa humanidad, porque más bien eso lo fortalece, y ya podrá morirse en la cama de puro viejo, consolidado por tan festinada condena.…  Seguir leyendo »

Con motivo del recién pasado Congreso de la Lengua, dedicado al mestizaje, que debió celebrarse en Arequipa y hubo de trasladarse a Cádiz, la Asociación de Academias de la Lengua presentó la edición conmemorativa de Los ríos profundos, de José María Arguedas, la espléndida novela mestiza donde el quechua se encuentra con el español.

Los ríos profundos se publicó en Perú en 1958, el mismo año en que también aparece en México La región más transparente de Carlos Fuentes, una coincidencia que parecería representar el enfrentamiento entre lo arcaico y lo moderno, en la inminencia del fenómeno del boom de los años sesenta, un antes y en un después.…  Seguir leyendo »

En Opresión y resistencia, sus escritos contra el totalitarismo, George Orwell previene contra las distopías que se incuban en el mundo moderno, entre ellas lo que llama “la edad de la fe”, que sobreviene cuando se pretende el control moral de las expresiones libres, la primera de ellas la creación literaria. Para que la edad de la fe se establezca no hace falta vivir en un país totalitario; es suficiente que “vastas esferas de la imaginación se vean afectadas por las creencias oficiales”, o que estas sean decretadas por sectores de la sociedad capaces de ejercer control intelectual.

Orwell previno contra el pensamiento único basado en premisas políticas, pero no alcanzó a adivinar que en el siglo XXI “la edad de la fe” estaría determinada por el puritanismo, que en Estados Unidos rige la conducta social y vigila celosamente la ortodoxia de las expresiones culturales.…  Seguir leyendo »

Cerca del lago Xolotlán en Nicaragua, pueden verse unas huellas que quedaron impresas en el lodo hace 2000 años. Pies de adultos y de niños, que atestiguan la huida de una erupción volcánica, ríos de lava, cielos encendidos, la tierra que se estremece.

Desde entonces siempre hemos estado huyendo de algo, terremotos y huracanes, guerras civiles, y tiranos agarrados al poder, el primero Pedrarias Dávila, el Furor Domini, muerto a los 91 años, y quien se hacía cantar cada año una misa de difuntos, yacente en un catafalco en el altar mayor de la catedral de León, del que se levantaba para ordenar que perrearan a los indios insumisos; y 500 años después, el tirano que es el mismo y es otro sigue envejeciendo en su cama y en su trono, y desvaría en sus mandamientos y arbitrariedades, dueño de vidas y haciendas sigue imponiendo el silencio, llena las cárceles, condena al destierro, un rostro superpuesto sobre el viejo rostro en la fantasmagoría de los siglos.…  Seguir leyendo »

El obispo Rolando Álvarez, durante la celebración de una misa.DIOCESISDEMATAGALPA (AFP)

Cuando en agosto del año pasado el cerco de acoso policial se cerraba alrededor de monseñor Rolando Álvarez, obispo de la diócesis de Matagalpa, y aún sus mensajes alcanzaban las redes sociales, su voz se dejó oír, desolada, pero con entereza, con una oración que empezaba: “Señor, Señor… vengo de una larga noche; estoy saliendo de las aguas saladas. Ten piedad. La soledad es una alta muralla que me cierra todos los horizontes. Levanto los ojos y no veo nada. Mis hermanos me dieron la espalda y se fueron. Todos se fueron…”.

La calle frente a la casa episcopal estaba tomada por decenas de agentes, las esquinas cerradas por retenes, no dejaban pasar alimentos, le habían cortado la energía eléctrica, y él, en compañía de unos pocos, esperaba el momento en que entraran a apresarlo, como realmente sucedió, pues al poco tiempo lo llevaron prisionero a Managua; y, mientras tanto, sus hermanos obispos de la conferencia episcopal siguieron en silencio.…  Seguir leyendo »

Una protesta de exiliados nicaragüenses en Costa Rica, en septiembre de 2021.Mayela Lopez (Reuters)

Cuando me han preguntado alguna vez por mi identidad, he dicho que imagino como símil los círculos concéntricos que se abren sobre el agua al caer de una piedra. En el primero de esos círculos soy nicaragüense, en el siguiente centroamericano, en el otro caribeño, y por fin, en el más amplio de todos, el que abarca y ampara a los demás, soy hispanoamericano de las dos orillas. Es decir, siempre me he sentido de una parte y de todas, y jamás me he visto como extranjero en ningún sitio. Un asunto de identidades sentidas, y compartidas.

El asunto de las fronteras y los pasaportes, de las vallas fronterizas y de los visados son artificios que han crecido con el tiempo, en la medida en que las migraciones masivas se han vuelto parte de las crisis económicas y sociales, y también por la opresión política, que obligan a la gente al éxodo.…  Seguir leyendo »

Los principales dirigentes del Frente Sandinista, en 1984 en Nicaragua. Desde la izquierda, Daniel Ortega, Humberto Ortega, Bayardo Arce Castaño y Jaime Wheelock.Vincent FOURNIER (Getty)

El poder, suspendido en la bruma entre el bien y el mal, seguirá siendo fruto de la locura. Es lo que nos recuerda Erasmo. Estupidez, estulticia, tontería. ¿Qué otra mejor manera de entender la locura que nubla razón de los necios? Y peor que las vanidades y halagos, y el culto a la personalidad, que son parte de la locura del poder, el culto del dogma. La verdad absoluta en los altares del poder absoluto.

El antídoto de la locura está en poner en cuestión lo aceptado como verdad, porque la insistencia en la certeza es ya la caída en el error, las semillas del dogma generando la mentira.…  Seguir leyendo »

Mario Vargas Llosa entrará en la Academia Francesa el próximo 9 de febrero, algo extraordinario para un escritor que no es nativo de esa lengua, y esta es una noticia que se pierde entra la vocinglería chabacana, que busca arrastrarlo de los pies hasta el frívolo barrial de las revistas del corazón; arrastrarlo desde las alturas de la biblioteca La Pléyade, ese olimpo literario donde está Borges, y están también Proust, Joyce, y Kafka, y Tolstói, que no cupieron en los parámetros a veces justos, pero también a veces burocráticos, geográficos, o de conveniencia política, del premio Nobel.

De todas maneras, un autor no es recordado generaciones después por formar parte de la lista de los Nobel, como se recordará a Vargas Llosa.…  Seguir leyendo »

Nélida Piñon, en una imagen de 2019.

Igual que nuestra literatura en español, la literatura portuguesa realiza un viaje de ida y de vuelta. El gran poeta de distintos rostros , Fernando Pessoa, lo expresó mejor que nadie con su frase ritual “mi patria es la lengua portuguesa”, igual que, décadas más tarde, Carlos Fuentes diría que nuestra patria común es La Mancha, es decir, el idioma castellano. Las dos lenguas bajo el tutelaje de sus santos patronos, Miguel de Cervantes y Luís de Camões, entre el Quijote y Los Lusiadas, uno en prosa y otro en verso.

Las dos literaturas han sostenido un pulso constante desde la época fundacional de la narrativa latinoamericana en la última parte del siglo XIX, aunque la novela brasileña nació con mejor ventaja, con la aparición en 1881 de las Memorias póstumas de Blas Cubas, que trajo de un golpe la modernidad y la postmodernidad.…  Seguir leyendo »

Chase Headley de los San Diego Padres trata de atrapar la pelota durante el partido de beisbol ante los Baltimore Orioles, en Baltimore.Patrick Smith (AFP)

He leído con gozo cada día en EL PAÍS el cruce de correspondencia entre Martín Caparrós y Juan Villoro con motivo del Mundial de Fútbol, porque a través de la astucia con gracia y el ingenio ilustrado saben convertir este deporte, sin duda el más universal de todos, en arte épico que no merece sino el éxtasis, y en filosofía trascendente, toda una metafísica del balón tanto es así que Juan ha llegado a acuñar una frase sagrada para todo el ritual: Dios es redondo.

Mi pasión deportiva, nacida en la infancia como toda pasión trascendente, ha sido más bien por el béisbol, que pertenece a una comarca más restringida.…  Seguir leyendo »