Sergio Ramírez (Continuación)

La idea de ir de un lugar a otro anima a la literatura desde milenios atrás. Tras los diez años que dura la guerra de Troya, Ulises se embarca de regreso a la isla de Ítaca, donde lo esperan su esposa y su hijo. Quiere llegar lo más pronto posible, sin interrupciones, pero son las interrupciones las que hacen que aquel viaje dure otros diez años. Sin los obstáculos que se presentan a cada paso, no habría historia que contar, y no existiría la Odisea.

Para que haya historia, el viaje tiene que empezar. Cuenta Plutarco que Pompeyo Magno se enfrentaba a la situación de que los marineros de su armada no querían hacerse a la mar por la manera tempestuosa en que aquella se encrespaba, y entonces los arengó, y una de las frases de esa arenga ha quedado para siempre: “Navegar es necesario, vivir no es necesario”.…  Seguir leyendo »

En sus tiempos de tupamaro, José Mujica se entregó a la vida clandestina para cambiar el mundo desde las catacumbas. Participó en acciones guerrilleras espectaculares, resultó herido de seis balazos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, salía de la cárcel y lo volvían a meter, logró fugarse dos veces y pasó quince años en prisión. La dictadura militar lo declaró rehén dentro de la cárcel, de modo que en cualquier momento podía ser ejecutado en represalia de lo que sus compañeros hicieran en la calle.

Lo encerraron en un pozo subterráneo, donde apenas tenía espacio para moverse, tan aislado del mundo que era fácil perder el sentido del tiempo y de la realidad.…  Seguir leyendo »

El Vargas Llosa de sus brillantes inicios resucita siempre en el último de sus libros, como ocurre con El héroe discreto; todas sus marcas de fábrica están patentes, y algunos de sus personajes regresan para ocupar lugares que ellos mismos reclaman en el relato. Le he oído decir, en Panamá, y en Guadalajara más recientemente, en las presentaciones de El héroe discreto,que esos personajes recurrentes, tal es el caso del sargento Lituma y los inconquistables, o el don Rigoberto, doña Lucrecia y Fonchito, se presentan delante de él cuando va a emprender una nueva escritura, para dejarse ver, como diciéndole al novelista: aquí estamos, míranos bien, no nos has aprovechado lo suficiente.…  Seguir leyendo »

Al perder la palabra, perdemos la memoria. Para ser trasplantado hay que ser arrancado de las propias raíces, porque la lengua no es solamente una forma de expresión que uno pueda cambiar en la boca a mejor conveniencia, sino que es la vida misma, la historia, el pasado, y aún más que eso, el existir en función de los demás, porque la lengua sola de un individuo hablando en el desierto no tendría sentido, menos para un escritor, que si existe es porque alguien más comparte sus palabras, y las vuelve suyas. Según evocaba Miguel Ángel Asturias la tradición del pueblo quiché, el mismo pueblo que nos heredó la magia del Popol Vuh, aquel que habla en nombre de los demás es el Gran Lengua de su tribu.…  Seguir leyendo »

Hay una inolvidable película italiana de Marco Bellocchio estrenada en 1967, La China se avecina. Entre los intríngulis de la comedia, está de por medio el miedo cerval a la China comunista que se hace dueña del planeta, con sus legiones de uniformados de gris, a lo Mao Zedong. Esta predicción de hace casi medio siglo no ha sido vana, pues los chinos están hoy por todas partes, salvo que en lugar de los uniformes de basta tela llevan trajes de ejecutivos Armani y relojes con diamantes. Otra manera de conquistar al mundo.

Tanto en África como en América Latina, China enseña un apetito voraz de materias primas y alimentos, sin consideraciones al medio ambiente; y si sumamos la invasiva presencia de sus infinitas mercancías, tenemos a la vista los dos factores tradicionales en que se basó la expansión de las economías metropolitanas en el siglo XIX.…  Seguir leyendo »

En agosto del año pasado celebramos en Centroamérica el 25 aniversario de los acuerdos de Esquipulas, que fueron la llave para la solución política de la guerra que envolvió a toda la región a lo largo de la década de los ochenta del siglo pasado. Y este mes se celebra un cuarto de siglo de los acuerdos de Sapoá, firmados entre el gobierno sandinista y la Resistencia Nicaragüense, los contras, que abrieron el camino hacia las elecciones de 1990, y que el sandinismo perdió.

El escenario global cambiaba entonces. Se acababa el mundo bipolar, y en esta pequeña esquina del tablero la democracia se convertía por primera vez en décadas en el actor decisivo.…  Seguir leyendo »

Nicholas Carr es el autor de un libro publicado en 2010 esencial para entender nuestra cultura del siglo XXI. Se trata de Superficiales: ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? “En los últimos años”, comenta, “he tenido la molesta sensación de que alguien travesea en mi cerebro, varía el mapa de mi circuito neuronal, reprograma mi memoria”. Cambios progresivos en el comportamiento de las neuronas y mudanzas en la corteza cerebral que alterarán para siempre nuestras vidas porque vamos camino de pensar de otra manera desventajosa para nosotros mismos, o pensar menos, y un día dejar de pensar del todo.

Ya en un artículo de dos años atrás aparecido en la revista The Atlantic, titulado “¿Nos está volviendo Google estúpidos?”, advertía que al convertirse uno en habitante de ese extraño nuevo mundo “en línea”, vamos limitando nuestra capacidad de lidiar con textos profundos e ideas complejas.…  Seguir leyendo »

Según el experto australiano en medios de información Ross Dawson, los periódicos impresos en papel terminarán de extinguirse en Estados Unidos en el año 2017, en España en 2024, y en América Latina un poco más allá de 2040. Es decir, pasado mañana. Y ya tenemos pruebas evidentes de esta inminencia, pues hemos visto desaparecer a muchos grandes diarios, o pasar a publicarse solamente en ediciones electrónicas, como el Christian Science Monitor. Otros han entrado en crisis, como Le Monde y The New York Times, agobiados por las deudas, y han perdido miles de lectores que se han pasado a leer periódicos que nacieron ya en las pantallas, como el Huffington Post.…  Seguir leyendo »

Cuando se anunció en Madrid que Ernesto Cardenal había ganado el Premio Reina Sofía, el poeta español Luis Antonio de Villena, miembro del jurado, declaró que todas las consideraciones “extraliterarias” habían quedado atrás para abrir paso a la justa concesión del galardón a un poeta universal reiteradamente postergado, precisamente, por causa de esas consideraciones.

Ernesto fue un conspirador desde su temprana juventud, cuando participó en la rebelión del 4 de abril de 1954 contra la dictadura del viejo Somoza, fundador de la dinastía que gobernó a Nicaragua por casi medio siglo, ocasión en que la mayor parte de los conspiradores terminaron muertos en las cámaras de tortura y fusilados y enterrados en tumbas sin nombre.…  Seguir leyendo »

Los funerales de Estado, iguales que las bodas reales, son grandes puestas en escena destinadas a conmover a las multitudes que se alinean en las calles o a las puertas de las catedrales y palacios, contenidas por las vallas de la policía, y que igualmente congregan a millones frente a los aparatos de televisión como en las grandes lides del fútbol. Los funerales del presidente Kennedy, por ejemplo. La boda y los funerales de la princesa Diana, quien tuvo la doble gracia de casarse y ser enterrada en olor de multitudes.

Pero los funerales del Líder Supremo de Corea del Norte Kim Jong-il desbordan toda imaginación y entran en el territorio más profundo de la divinidad.…  Seguir leyendo »

Eliseo Alberto es el cubano en singular que quedará en mi memoria, Lichi. He conocido a muchos cubanos pero como este, ninguno. Su paso, como de baile, su afecto amoroso, la clave alegre de burla e ironía en todo lo que decía, el manantial de historias que siempre tenía para contar. Un cubano con el que nunca me encontré en Cuba, a la que añoraba siempre y sobre cuyo recuerdo lloraba su alma con sentimiento de niño, donde ahora seguramente sus cenizas volverán, como él siempre quiso.

En 1998 ganamos juntos el premio internacional de novela Alfaguara que había sido convocado por primera vez, y ante el empate entre su libro y el mío, el premio no fue dividido, lo que las bases no permitían, pero las bases no decían nada acerca de concederlo de manera doble, y eso fue lo que ocurrió, de modo que desde entonces el premio nos hizo hermanos siameses.…  Seguir leyendo »

Seguimos avanzando en la conmemoración de los bicentenarios de las independencias latinoamericanas. Este 2011, Venezuela y Paraguay.

Las independencias significaron el intento de implantación de un modelo que tomaba sus elementos principales de dos hechos que eran recientes: el nacimiento de Estados Unidos, que dio como fruto la proclama de una Constitución democrática, de equilibrios institucionales y separación de poderes; y la Revolución Francesa, que trajo la Declaración de los Derechos del Hombre. Era el siglo XVIII que entraba con retraso en tierras hispanoamericanas, o eran, más bien, las ideas reprimidas del iluminismo las que por fin tomaban cuerpo.

Ambos procesos, además, tenían el prestigio de haber probado la eficacia del proyecto liberal en contra de la monarquía derrotada, para dar paso a gobiernos republicanos de carácter representativo: repúblicas independientes y democráticas, al amparo de constituciones que, sin embargo, debían surgir de la nada.…  Seguir leyendo »

Al sheriff Joe Arpaio le falta poco para llegar a los 80 años, una edad a la que muy pocos piensan en seguir dando batallas. Es un anciano, pero un anciano pendenciero, y le gusta que le llamen “el sheriff más duro de Estados Unidos”, como sobreviviente de las viejas películas del Oeste. Su jurisdicción abarca el condado de Maricopa, nombre que parece una broma, o el de un pueblo fantasma de ese mismo antiguo Oeste, pero que cubre nada menos que el área metropolitana de la ciudad de Phoenix, la más poblada del Estado de Arizona y punto de destino de miles de inmigrantes latinos que atraviesan escondidos la frontera desde México, a través del desierto de Sonora, en busca del tan engañoso sueño americano.…  Seguir leyendo »

No recuerdo si me lo contó Jon Lee Anderson, o lo he leído en alguna de sus crónicas, pero el caso es que alguna vez entrevistaba en Bucarest al dictador Nicolae Ceausescu y el diálogo llevaba mala fortuna porque aquel hombre desconfiado regateaba las palabras, hasta que al entrevistador se le ocurrió hablarle del legendario príncipe Vlad, conocido como El Empalador, cruel y feroz con sus semejantes, pero que en la historia de Rumania pasa por un héroe de la resistencia contra los turcos.

Esta mención bastó para que a Ceausescu se le iluminara el rostro y empezara a extenderse sobre las hazañas patrióticas de Vlad, con lo que quedaba claro que hablaba de sí mismo.…  Seguir leyendo »

Cuando Eva Duarte se encontró por primera vez con Juan Domingo Perón en Luna Park, la noche del 22 de enero de 1944 en que se daba una función artística de beneficencia por los damnificados del terremoto de San Juan, ella le dijo cuando estuvieron sentados lado a lado: “Gracias por existir”. O no se lo dijo nunca para los términos de la historia mezquina que resiente de imaginaciones, porque la frase la inventó Tomás Eloy Martínez, que acaba de morir en Buenos Aires, en su novela Santa Evita. Pero se lo dijo. La historia fue modificada a partir de la novela, igual que los propios personajes de la historia argentina, y de la novela, Juan Domingo Perón y Eva Duarte fueron modificados y ya no serían nunca más los mismos desde que pasaron por las manos de su novelista inevitable.…  Seguir leyendo »

Cuando en marzo del año pasado el avión se alejaba de Puerto Príncipe para poner proa hacia el mar Caribe iluminado por los fuegos de la mañana, sentí, no sin melancolía, que dejaba atrás un territorio de sombras y desesperanza.

Había pasado allí una semana, empeñado en preparar un reportaje bajo encargo del diario EL PAÍS y Médicos sin Fronteras (MSF), dentro de la serie Testigos del horror, y horror había encontrado suficiente al recorrer las calles desbordadas de gente en convivencia con las cloacas y los mares de basura; al visitar los mercados y los puestos callejeros de alimentos donde se venden tortas de lodo aderezadas con sal y margarina, que es un alimento corriente de los más pobres entre los pobres en Haití; al visitar las escuelas derruidas por la vejez, los hospitales hacinados y mal equipados, las clínicas de MSF sembradas en medio de la miseria desolada donde los médicos y enfermeras hacían esfuerzos sobrehumanos por procurar salud a miles de visitantes cada día.…  Seguir leyendo »

¿En qué momento los militares de América Latina cambiaron de ideas y se convencieron de las virtudes del orden constitucional? ¿Cuándo decidieron que era necesario dar paso a la democracia y renunciar a los golpes de Estado? ¿Y fue una conversión verdadera?

Por lo menos desde la elección del presidente Raúl Alfonsín en Argentina, en 1983, parecía que se habían vuelto invisibles en todo el continente, y que de verdad estaban de regreso en sus cuarteles, de donde no saldrían nunca más. Todo se había vuelto miel sobre hojuelas y, como por arte de una lobotomía frontal, la vieja doctrina que los situaba como árbitros permanentes del poder parecía borrarse, y en uno y otro país, fuera el Caribe o el Cono Sur, los comandos supremos y los estados mayores conjuntos proclamaban su obediencia al poder civil.…  Seguir leyendo »

Algunos piensan que hay reelecciones buenas y reelecciones malas en América Latina, dependiendo del color del cristal ideológico con que se mire. Que lo que hace el ganso no tiene nada que ver con lo que hace la gansa. Me parece un error.

De acuerdo con la tradición agitada del continente, toda reelección ha dejado siempre un rastro negativo de violencia y desconcierto, quizás porque la voluntad arbitraria sigue oponiéndose tercamente al ideal en nuestra historia, y lo que se consuman son siempre los hechos aciagos. Pero el ideal suele volver por sus fueros, y nunca de manera pacífica ni ordenada.…  Seguir leyendo »

Jorge Luis Borges dice que la empresa de leer por completo las Mil y una noches puede llevar a la locura. He probado a desmentir a Borges intentando ese ejercicio desmedido de lectura, la primera vez en la adolescencia, y lo he conseguido ya tres veces, la última hace unas pocas semanas, sin más consecuencias que un encandilado sentimiento de epifanía, como ocurre siempre que uno se halla de frente a la majestad del milagro, los pies en el aire como si levitaran encima de la superficie encrespada de un mar de ilusiones y de portentos donde no hay sentido de la mesura.…  Seguir leyendo »