Tomás Eloy Martínez

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Los novelistas van siempre un paso adelante de la realidad. Hacia 1930, el argentino Roberto Arlt vislumbró en sus dos grandes novelas, Los siete locos y Los lanzallamas, la madeja fascista que se cernía sobre las naciones jóvenes del sur. Así también ahora la guerra contra las drogas y el narcotráfico impregna buena parte de la literatura, sobre todo en Colombia y México, donde la cultura narco se ha infiltrado en todos los aspectos de la vida.

Expandida como un virus, la cultura narco pone y derriba Gobiernos, compra y vende conciencias, se toma la vida de las familias y ahora la vida de las naciones.…  Seguir leyendo »

Hace medio siglo, cuando las guerras sin fin terminaron de desgarrarle las entrañas, se instaló en Colombia una paz que parecía por fin inquebrantable.

Después de la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla, un pacto de paz permitió que el partido Liberal y el Conservador se alternaran en el poder durante 16 años. A partir de esa tregua, que empezó en 1957, la democracia colombiana se volvió estable y previsible.

En 1991, cuando era ya evidente que el narcotráfico tejía los hilos de la política y tendía a imponer a sus hombres en el poder, la Constitución fue reformada para impedir la reelección del presidente por un segundo periodo de cuatro años.…  Seguir leyendo »

Pocos autores dejan una impresión de genio tan inmediata como Elías Canetti, nacido en Bulgaria, en 1905. Apenas el lector se aventura en las primeras páginas de sus libros, se siente iluminado por una sabiduría más antigua que el tiempo.

Fue en su ensayo sobre la supervivencia y el poder donde por primera vez leí una reflexión clara (y extrañamente original) sobre la sensación de superioridad y de alivio que sienten los que están de pie ante alguien que ha muerto. Escrito así parece una simpleza, pero cuando Canetti lo enuncia, se advierte qué poca atención ponemos los seres humanos en el significado profundo de gestos y movimientos que se repiten todos los días.…  Seguir leyendo »

Enemigos públicos, la película de Michael Mann sobre John Herbert Dillinger, el célebre asaltante de bancos nacido el 22 de junio de 1903 en Indianápolis, recibió una enorme publicidad desde varios meses antes de su estreno en Los Angeles, a finales de junio.

Muchos críticos la imaginaban, antes de verla, como el punto de partida de otra sucesión de obras maestras del cine negro semejante a la que, llevada de la mano por actores duros y recios como James Cagney, Edward G. Robinson y Humphrey Bogart, dio al cine de Hollywood un lenguaje inimitable y creó personajes a la vez siniestros y conmovedores.…  Seguir leyendo »

La última campaña electoral ha confirmado en la Argentina el papel inagotable del cesarismo en las naciones que aún tienen instituciones débiles en América Latina. Es decir, casi todas.

Si se toma la definición de Antonio Gramsci, «el cesarismo expresa siempre la solución arbitraria, confiada a una gran personalidad, de una situación histórico-política caracterizada por un equilibrio de fuerzas de perspectivas catastróficas».

Para el marxista italiano puede haber cesarismos progresistas -Julio César y Napoleón I- o regresivos -Napoleón III y Bismarck-, pero en todos los casos se trata de una salida encabezada por un líder militar, aunque no sólo militar, a una situación desesperada y excepcional.…  Seguir leyendo »

Ya casi no hay memoria de los tiempos en que la Iglesia Católica sufrió desafíos tan ásperos como los de estos últimos años. Lo que sucede no tiene la profundidad del cisma litúrgico del obispo Marcel Lefebvre ni el fervor revisionista en la interpretación de los Evangelios que desembocó en la Teología de la Liberación, sino las violaciones a una obligación que no es materia de dogma pero sí de continua perturbación: el sexo de los clérigos.

Primero fueron los delitos de pedofilia que en diciembre de 2002 provocaron la renuncia del cardenal de Boston Bernard Law, de quien se sospechó ocultamiento; 450 demandas millonarias por décadas de abusos contra menores dejaron la archidiócesis al borde de la quiebra.…  Seguir leyendo »

Cuando estas líneas se publiquen se habrán enumerado en la Argentina ya todas las cualidades de Raúl Alfonsín, el ex presidente que murió de cáncer el 31 de marzo: su honestidad como gobernante, una virtud que los sucesores han vuelto más evidente; su vocación republicana, que lo llevó a librar peleas sin tregua contra la injerencia de la Iglesia en los asuntos del Estado, una de las cuales ganó al promover la ley de divorcio; su coraje para enjuiciar a los opresores que habían sido dueños del país y disponían aún de fuerza para proteger su impunidad.

Se habrán mencionado también sus errores: su penosa relación con el poder económico; las torpezas del pacto de Olivos, que intentaba fundar una república parlamentaria y sólo consiguió reforzar la omnipotencia presidencial y erosionar las instituciones.…  Seguir leyendo »

Susan Sontag dejó, al morir hace cuatro años, un caudal incontable de notas dispersas, ensayos inconclusos, anotaciones para un diario.

Su hijo, el periodista y editor David Rieff, dice que jamás recibió instrucciones sobre lo que debía hacer con esos textos. Aunque Sontag sufría un cáncer de la sangre que en general resiste a los tratamientos más avanzados, «siguió creyendo, hasta pocas semanas antes de su muerte, que iba a sobrevivir».

Dos veces antes había afrontado otras formas de cáncer y había ganado la pelea. De la primera experiencia, a los 42 años, surgieron las ideas de La enfermedad y sus metáforas (1977), uno de sus grandes ensayos.…  Seguir leyendo »

Si el Premio Nobel de Literatura, que hoy se entrega, despierta tantas ilusiones en escritores que lo merecen -como el argentino Jorge Luis Borges, que vivió quejándose por el tormento anual de ser un candidato perpetuo y siempre relegado- es porque se concede una sola vez por la obra de toda la vida, y porque su prestigio centenario acompaña a los elegidos hasta la muerte.

Los 18 miembros de la Academia Sueca que eligen al ganador no parecen regirse por otro criterio que el de la divisa de la institución, Snille och Smak, es decir «talento y gusto». La lista de premiados abarca todas las regiones geográficas, desde Islandia y Chile hasta Japón y Guatemala, e incluye autores con inclinaciones políticas dispares.…  Seguir leyendo »