Valentí Puig (Continuación)

Las crisis se suceden con efecto de cascada, desde la gestión del Estado de bienestar, las metástasis de la corrupción, el analfabetismo funcional, la gobernanza del mundo o la capacidad simbólica de la cultura. La aceleración tecnológica de los impactos sociales lleva a un estado de cosas en el que gobernar ya no es lo que era cuando los Estados tenían obligaciones muy limitadas y las soberanías no se compartían, ni la globalización había roto aguas. Aunque leer libros no era un hábito masivo, no se había llegado al extremo de considerarlo una anomalía mental, lo mismo que mantener las pautas formales que desde hacía mucho tiempo permitían que la vida cotidiana fuese estable y no líquida.…  Seguir leyendo »

Iniciada la vía de la recuperación económica y con el bajo precio del petróleo, con el cese del terrorismo de ETA y la hipotensión en el secesionismo propugnado por Artur Mas, un Gobierno tiene motivos para la congratulación pero no para la pausa, por positiva que sea la cuenta de resultados. El ritmo online de la política, cierto, se impone de tal modo que limita excesivamente la capacidad argumentativa y la sana racionalidad de la vida pública. Con todo, la política consiste en domesticar los apresuramientos tanto como las inercias. Entre otras cosas, administrar no es exactamente lo mismo que hacer política ni reformar consiste siempre en ir legislando.…  Seguir leyendo »

Las enigmáticas relaciones entre entropía y nuevo orden afectan visiblemente el carácter de un mundo globalizado en el que avalanchas de selfies cruzan los meridianos como índice de tanta precariedad y narcisismo. Hay fósiles que se salen de los museos y se ponen a andar con el aplauso de las gentes cansadas de las viejas realidades y deseosas de amaneceres imposibles. Cuesta saber si vivimos en un mundo más consistente o más vulnerable.

Entre la lógica de la libertad y las tragedias históricas, pensar a priori en acotar el momento en que acaba el sentido de una época y comienza otra es casi una frivolidad.…  Seguir leyendo »

El reflujo tan caótico del secesionismo que hace meses parecía irreductible en Cataluña no despeja incógnitas sobre lo que viene cuando la mala política lleva a un callejón sin salida. Convocadas por Artur Mas unas segundas elecciones autonómicas anticipadas, tal vez vayamos hacia un vacío de poder, sin voluntad ni autoridad institucional, con nuevos agentes políticos en escena, un desgaste grave de la política y los síntomas de aquella frustración que generan los maximalismos, tanto entre quienes desean la independencia como sea y los que recelan silenciosamente de una secesión. A pesar de sus abundantes fracturas internas, el frente secesionista sigue pensando que una sociedad compleja y plural es reductible a la foto fija de una ilusión impracticable y fuera de la ley.…  Seguir leyendo »

Hay personajes de la política que solo por aparecer en televisión justifican con su jeta tan reconocible que la ciudadanía no se fie, aunque siempre es injusto generalizar. Es una dejación fatalista asumir que la clase política representa la sociedad por el rasante de mínimos y no de máximos. Hay de todo, ciertamente. Sustancialmente, ocurre que los partidos políticos, a semejanza de la sociedad española en general, todavía no creen en la meritocracia. Como sistemas parasitarios sobreviven especímenes arribistas tan explícitos que algo tiene que pasar en los partidos para que sujetos de tanto descaro dejen de tener su lugar en la cumbre.…  Seguir leyendo »

La sociedad civil catalana o es una realidad casi inexplorada, inclasificable y en constante mutación o, por el contrario, es una foto fija a menudo utilizada como cartel electoral. Todo político desea tener una sociedad civil que le propulse. Hace años, acudí por curiosidad a la conferencia de un político destacado de Cataluña. Al entrar en una sala, una azafata pregunta: “¿En representación de quien viene?”. Tuve que decirle, con dolorosa humildad, que no representó a nadie. Ella dijo: “Ah, sociedad civil”. Y me indicó las butacas correspondientes. Allí más bien se conglomeró una sociedad extractiva.

¿Cuál es la sociedad civil de Artur Mas?…  Seguir leyendo »

Sigue rampante la escalada de victimismo por parte del nacionalismo catalán, ahora con la proa puesta hacia la secesión. Inicialmente, el lema era “España no nos quiere”. Luego vino “España nos roba” y ahora estamos en “España no nos deja votar”. Esta secuencia contribuyó a propagar el supuesto de que ante una España debilitada por la crisis económica de 2008, en una Cataluña independiente se viviría mejor. Ahora el proceso secesionista está en una fase de mayor intensidad para construir la figura del enemigo. Según el victimismo, ese enemigo no deja votar a los catalanes que quieren decidir el futuro de Cataluña, en una consulta sin legalidad.…  Seguir leyendo »

Aquella plaga de filoxera que, a finales del siglo XIX, devastó los viñedos de Cataluña y otras partes de España parece un precedente simbólico del caso de Pujol. Al fin y al cabo, el catalanismo político también es del siglo XIX, a partir de un mix diligente de proteccionismo, efusión romántica, crisis del 98, tradicionalismo, propensiones particularistas y una dosis de Ilustración que ahora mismo se echa en falta. Con las fugas fiscales del expresidente de la Generalitat y el iceberg de la dinastía Pujol, es insondable el estupor de su electorado y de las clases medias que en general confiaron en él, incluso más allá de la política.…  Seguir leyendo »

Cómo mudar de príncipe a rey

De las tareas que el rey Felipe VI tiene por delante es una muestra que acabase de jurar la Constitución y ya la se le haya pedido que la reforme. Son nuevos tiempos para una institución que, como la Corona, tiene un poder de readaptación a lo cambiante y de arraigo vital a lo que tiene permanencia. En 1998 publiqué el ensayo Cuando sea rey, en forma de cartas a un futuro monarca. Evidentemente, no preveía un trance de abdicación ni tantas otras cosas, tantas cosas que han ocurrido desde aquel 1998 hasta este 2014 en el que el nuevo Rey ha formulado su voluntad de unión, pluralismo y pasión modernizadora de España.…  Seguir leyendo »

El mito de las primarias no deja ver el bosque. Todas las esperanzas de regeneración de los partidos políticos consisten ahora mismo en desviar la elección de sus líderes de los congresos preceptivos —ordinarios o extraordinarios— a un proceso de designación teóricamente más representativo porque interpreta la voluntad de todos los afiliados y simpatizantes. Pero el mismo resultado podían dar los congresos porque los presentes no eran sino delegados de las distintas agrupaciones que se habían comprometido en representar un mandato de voto. Los congresos de partido pueden llevar a decisiones de consecuencias nefastas, pero tampoco las primarias dan la seguridad de plenos aciertos.…  Seguir leyendo »

Asumimos que no existe una predeterminación histórica, aunque de vez en cuando todo finge repetirse con la regularidad de un reloj de cuco. Así van y vienen los imperios, con un big bangde retroceso o con siglos de agonía. La decadencia de Occidente, anunciada mil veces, supera ciclos, provoca guerras, genera pensamientos contradictorios, cacofonías, inevitables espasmos de agonía, fiebres de parto, sumas y desvertebraciones.

A posteriori, los historiadores sedimentan su interpretación, pero el diagnóstico presente, acuciado por la inmediatez de los acontecimientos, no siempre distingue entre la descomposición y el renacer. Antes de los imperios que cayeron con la I Guerra Mundial, imperios antiguos perduraron hasta el eclipse súbito o la fragmentación terminal.…  Seguir leyendo »

La impresión de que las facturas falsas son todo el intríngulis de la vida pública es muy desproporcionada, pero que lo sea no reduce el efecto de desazón colectiva, sumada a lo que serán las secuelas de la crisis. No hace falta irse a la Roma clásica para constatar que una sociedad requiere de virtudes públicas. Ahora mismo, la crisis económica ha puesto al descubierto suficiente mugre como para preguntarse si la autenticidad de una democracia es practicable sin una dosis mínima de espíritu público. El panorama de la poscrisis debiera ser una sociedad de confianza, de oportunidades, de mérito. Cuando una sociedad tiende a desorganizarse quizás sea cuando más le faltan élites solventes y de consistencia.…  Seguir leyendo »

La historia de los partidos políticos tiene algo que ver con la memoria compartida de una experiencia política, y más todavía si en el curso de los tiempos —como ocurrió con la transición democrática— ha contribuido a consensos fundacionales y a la posibilidad de un lenguaje compaginable entre generaciones. Frente a la percepción negativa de unos partidos políticos devastados por el estrés, también es verdad que a la vez son modos de gestión, tradición política, depósitos de ideas, maquinarias de movilización electoral, coaliciones de intereses, inercias ideológicas y también sistemas simbólicos. Eso es lo que les da su lugar en la vida pública y hace posible que representen algo, a una parte de la sociedad, y tengan una concepción propia del bien común, lo que se traslada a la acción de gobierno cuando llegan al poder.…  Seguir leyendo »

Es un axioma del realismo político operar en el mal menor antes que extraviarse en el bien absoluto. Es una deformación de ese axioma atribuirle una amoralidad sin límite cuando hay un realismo ético, como hay una ética de la responsabilidad. El alemán Wolfgang Schäuble, con gran peso en estrategias de la Unión Europea, considera que en los procesos de integración europea siempre se comienza con soluciones imperfectas. Demorarse en asumir esa realidad sale caro. Schäuble argumenta: “Si quieres esperar hasta tener la solución perfecta, nunca avanzas”. Salimos de una grave crisis del euro y ahora resulta que, según la percepción reciente de los mercados, la moneda única europea está ganado terreno como moneda refugio.…  Seguir leyendo »

En la recámara populista aparece la bala de mercurio cuando las mayorías silenciosas dan por supuesto que todos los políticos son iguales, corruptos, desconectados del sentir de la calle, ineficaces, aprovechados y sumisos a los intereses de partido. Las crisis económicas multiplican la letalidad de la bala de mercurio, como están experimentando los Gobiernos de la Unión Europea y la certidumbre de Derecho que sostiene las sociedades abiertas.

Para las próximas elecciones al Parlamento Europeo, tiene probabilidades un escenario de crujidos sociales y fragmentación política. Todo va a sumarse: la crisis del euro, las tentativas de fragmentación territorial, Norte contra Sur, la psicosis antigermánica, los mercados laborales, el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional, los particularismos, la banca en general, el recelo ante políticas inmigratorias angelicales, la tesis de que la Unión Europea no sirve para nada.…  Seguir leyendo »

Para no pocos ciudadanos la crisis tiene rasgos de perpetuidad infernal, pero en realidad es un purgatorio del que, en uno u otro momento, se sale. Las recientes escaramuzas entre economistas de renombre hacen pensar que ni sabemos con exactitud por qué llegan las crisis ni tenemos un conocimiento claro de cuándo y cómo finalizan. Eso sí, ocurren y arrasan, como cualquiera puede constatar con angustia. La tentación fatalista consiste tanto en creer que uno entra en crisis para no salir nunca, como dar por sentado que no hace falta hacer nada porque al final las crisis acaban por sí solas.…  Seguir leyendo »

En alguna peluquería unisex se están acicalando los y las aspirantes a ser el Beppe Grillo de la España del desahucio y la desconfianza. Se nutrirán de una sequía crediticia que obtura el crecimiento, también de la angustia del paro y harán su argumentario contra la Europa de Angela Merkel, el sistema de partidos y el euro. Para ofrecer irrealismo y demagogia, irán más allá de la panacea universal de las listas abiertas y de cualquier hipótesis de recuperación económica. Ponga un Beppe Grillo en su vida y, con tanta promesa de catarsis en la vida pública, todo empeorará. Un perfil posible: joven, mediático, expresivo, sin vinculación política actual ni reflejos del franquismo, alguien guay que dice las verdades como puño, anti-inmigración sin xenofobia, tal vez post-moderno, seudo-cristalino, digital y post-industrial por decirlo así, ofreciendo imagen telegénica a lo que hoy son comentarios a la hora del café.…  Seguir leyendo »

Habrá quien vea el Lincoln de Spielberg en la pantalla creyendo que es un personaje de ficción. Son consecuencias de la confusión entre mundo real y mundo virtual, y, sobre todo, lo son de un sistema educativo en el que se puede llegar a estadios posuniversitarios sin saber quién es Pericles o Lincoln, ni tener conocimiento de la gobernación en la Ínsula Barataria. De aquí que un primer Lincoln para nosotros sea el autodidacta. Aunque su padre le maltratase y solo con unos meses en las aulas, Lincoln aprendió a escribir por su cuenta, buscó los pocos libros a su alcance, leyó los clásicos y aprendió los ritmos de la oratoria clásica.…  Seguir leyendo »

La apatía intelectual a la hora de penetrar en el nuevo siglo impide a la vez discernir entre las viejas y las nuevas caras de la corrupción. Algo habrá que hacer porque la pregunta ahora mismo no es exactamente si hay algo que los mercados no puedan comprar. Lo que nos preguntamos hoy es si existe alguna cosa que la corrupción no pueda intoxicar. Desde luego, en la vida pública de España hay muchas cosas —muchos ciudadanos, políticos, jueces, diputados o periodistas— que la corrupción no podrá avasallar por mucho que digamos que todo tiene un precio.

La cuestión es cómo y dónde practicar los cortafuegos de la ley y del regeneracionismo político para que la corrupción no destruya más transparencia, inhiba las virtudes públicas y fomente antipolítica.…  Seguir leyendo »

Andamos con gestos de Gangnam style intentado echarle el lazo a una crisis que siempre nos va por delante al modo de la liebre en el canódromo. Con su pieza audazmente gamberra y pegadiza, el surcoreano Psy supera los 1.000 millones de visitas en Internet como indicativo espectacular de un mundo globalizado que circula por la banda ancha y traslada ejes vitales a la pantalla del smartphone.Si el pop coreano ha conquistado Estados Unidos, en un mundo plural que se globaliza, la pérdida de arraigos se suma a los nuevos y viejos conflictos para las masas virtuales, todos a punto para alguna ruptura poshumana.…  Seguir leyendo »