Víctor Andrés-Maldonado

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Se echa en falta una política de Estado por parte de España en el contencioso de Gibraltar. Si bien es cierto que, desde la pérdida del Peñón por el Tratado de Utrecht, todos los gobiernos han tenido como objetivo (yo diría obsesivo) su recuperación, no se vislumbra una clara estrategia para alcanzarlo sobre la base de planes y metas a corto y medio plazo y que suponga una verdadera política de Estado de cara a asegurar continuidad y coherencia en su ejecución a lo largo del tiempo, independientemente del partido(s) que tenga las responsabilidades de gobierno. En este sentido, la salida del Reino Unido (RU) de la UE es una oportunidad única para proceder a elaborarla, en conjunción con los principales partidos políticos.…  Seguir leyendo »

Durante los últimos años, los ciudadanos de Cataluña nos hemos habituado a ser recibidos en muchos de sus pueblos y ciudades con un sinfín de signos y lemas elaborados por el nacionalismo que parecían gozar del apoyo popular y que nadie osaba poner en cuestión, al menos en público. No era sólo la típica “estelada” izada en un lugar prominente para no dejar lugar a dudas de las preferencias del territorio en el que uno se adentraba. También, pancartas con lemas simples y directos apelando a derechos indiscutibles tales como “queremos votar”, “democracia”, haciendo referencia a la perentoria necesidad de convocar un referéndum de autodeterminación donde pudiéramos decidir nuestro futuro.…  Seguir leyendo »

Los que hemos tenido que tratar con situaciones políticas parecidas a la que actualmente se produce en Cataluña conocemos bien los peligros de todo tipo que acechan. De los tres casos en los que estuve trabajando, uno acabó en guerra civil y los otros dos en la discriminación (cuando no persecución) de los no nacionalistas, además de un empobrecimiento general en términos económicos. Es por ello, aunque no solamente, por lo que estoy vacunado contra los nacionalismos y soy un fervoroso defensor del concepto de ciudadanía y de los derechos civiles.

Analizando la situación catalana desde que Artur Mas decidió apostar por el “clamor de un pueblo en busca de decidir su propio futuro” allá por 2012, todo apuntaba a que el nacionalismo (en sus diferentes versiones PDeCAT, ERC y CUP) iba ganando la batalla, en particular la batalla de la propaganda.…  Seguir leyendo »

Como potencia de tamaño medio, España se juega mucho en el actual debate sobre el futuro de la UE. El Libro Blanco de la Comisión Europea constituye un texto de referencia para elaborar una política de Estado al respecto que deje al margen posicionamientos partidistas. El mundo multipolar que se vislumbra en el contexto de las relaciones internacionales supondrá el fin del monopolio del poder y la capacidad de disuasión en el mundo por parte de los EE UU. Tanto por la actitud de la nueva Administración Trump (aislacionista, defensa de los intereses nacionales, relativización de los valores democráticos y de Derechos Humanos como por el imparable surgimiento de nuevas potencias globales (China e India) y regionales (Brasil e Irán), así como por el afán de Rusia por recuperar su pasado estatus.…  Seguir leyendo »

La llegada de Donald Trump a la presidencia de la mayor potencia mundial está produciendo escalofríos en la inmensa mayoría de cancillerías del mundo. En primer lugar, por su afición a mostrar sus opiniones a través de las redes sociales, en particular de Twitter: por lo que supone de inmediatez y riesgo de reacciones irreflexivas o insuficientemente informadas, y, por consiguiente, de imprevisibilidad y ruptura de las formas tradicionales en las relaciones internacionales y usos diplomáticos, tan apegados a la discreción y a los códigos implícitos. De seguir así, es indudable que tendremos que afrontar un período de sobresaltos e incertidumbre desconocido desde hacía mucho tiempo, entre otras cosas porque por mucho que un comentario en Twitter sea limitado y, por ende, incompleto, no dejaría de ser la opinión de una figura con un gran poder a su alcance (militar, económico, financiero, comercial, etcétera).…  Seguir leyendo »

Hasta mediados de los años 90, era comúnmente aceptado que la cotización de una moneda en flotación libre (es decir, sin restricciones de cambios ni intervenciones significativas por parte del Banco Central) podía deducirse de tres parámetros fundamentales: a corto plazo, por el diferencial de los tipos de interés; a medio plazo, por la situación de la balanza por cuenta corriente; y, a largo plazo, en función de la paridad de poder de compra. Si bien siguen siendo importantes a la hora de tomar decisiones (por ejemplo de inversión en una moneda), el nivel actual de movimientos de capitales, en particular a corto plazo, son de tal naturaleza que los convierten en meros indicadores que no se trasladan necesariamente a su cotización.…  Seguir leyendo »

Hasta hace una decena de años, cuando alguien me preguntaba sobre los equilibrios de poder dentro de la UE, es decir, la realidad desnuda de la toma de decisiones (aparte de las formalidades prescritas por los Tratados), solía responder en base a mi experiencia como funcionario de una manera muy simple: la UE es, en el fondo, una confederación de tres países (Alemania, Francia y, con matices, Reino Unido) y una federación del resto. Efectivamente, el tándem Francia-Alemania era el motor sin el cual no era posible llevar a buen puerto prácticamente ninguna reforma o avance significativo dentro de la Unión.…  Seguir leyendo »

En un reciente artículo, Félix Ovejero (¿Moralismo frente al terror?, EL PAÍS 7/12/15) nos advertía del peligro del moralismo en la lucha contra el terror: “no cabe ignorar que en el origen de la violencia puede haber injusticia, pero cuando el terrorismo está en marcha eso sirve de poco”. No puedo estar más de acuerdo. Una vez desatada la violencia, terrorista o de cualquier tipo, no sirve de nada o de casi nada invocar la posible injusticia que la genera para atajarla. Al menos a corto plazo, ya que lo que está en juego son elementos esenciales de nuestra existencia: el derecho a la propia vida y otros que se ven indirectamente afectados por la coacción que supone la violencia (entre ellos, la libertad de expresión).…  Seguir leyendo »

Desde que Descartes sentó formalmente las bases del método científico en su Discurso del método, allá por el siglo XVII en los albores de la revolución científica, sabemos que la búsqueda del conocimiento, de la verdad, se sustenta en la razón, a través de la cual y partiendo del planteamiento de unas hipótesis y de las subsiguientes deducciones nos permite sacar unas conclusiones (tesis) que tienen que ser contrastadas con la realidad. Por consiguiente, dichas hipótesis o proposiciones tienen que poder ser refutadas en el caso de que nuestras conclusiones no sean refrendadas por esta última.

Sin embargo, el nacionalismo practica un método que podríamos calificar de pre-científico, más acorde con el método escolástico, propio de la época medieval.…  Seguir leyendo »

La política exterior de las democracias desarrolladas se basa en los valores (derechos humanos fundamentales y respeto del Estado de derecho) y en los intereses nacionales (políticos, económicos o relativos a su seguridad), y se ejecuta a través de los canales diplomáticos.

Ahora bien, el mundo de la diplomacia se rige por una serie de reglas que es necesario conocer, en particular cuando se va a pedir algo, ya sea una ayuda financiera o el reconocimiento internacional de un nuevo Estado. Hay que saber a quién dirigirse, los valores del otro y sus intereses nacionales, así como el código para interpretar los gestos y las actitudes públicas y privadas de los representantes de los otros Estados, bajo riesgo de hacer fracasar la gestión.…  Seguir leyendo »

En último término, el nacionalismo justifica el actual proceso soberanista en Cataluña en “la voluntad de ser nación” del pueblo catalán. Ya no se trata tanto de definir las esencias distintivas de un territorio y sus habitantes en términos clásicos de todo nacionalismo (tales como una lengua propia y diferente del Estado del que forman parte, una historia y unas instituciones diferenciadas, etcétera), y que en el pasado podrían haber servido para justificar la formación de un nuevo Estado-nación. Primero, porque ese afán diferenciador con respecto al resto de territorios y ciudadanos del Estado suena a rancio, a justificación etnicista, y, por tanto, difícil de vender en el seno de las democracias europeas, en un mundo donde se espera ser recibido.…  Seguir leyendo »

Vista la imposibilidad legal de celebrar un referéndum de autodeterminación a raíz de su suspensión por parte del Tribunal Constitucional, los impulsores del llamado proceso soberanista en Cataluña parecen decididos a ensayar alternativas con el fin de mantener la tensión en su particular pulso con las instituciones del Estado y evitar que decaiga el interés de sus votantes. En cuanto al “proceso participativo” promovido por Artur Mas y, mal que bien, aceptado por el resto de partidos proconsulta, no creo que merezca un análisis detallado más que calificarlo como un no-event en términos de la jerga diplomática, es decir, un hecho sin mayor trascendencia y comparable a una manifestación de entusiastas seguidores.…  Seguir leyendo »

Nunca olvidaré la cara de estupefacción de los representantes europeos ante las palabras de un ministro de Asuntos Exteriores de un país de la antigua Unión Soviética. Como era habitual en este tipo de reuniones, los representantes europeos abogaban por la necesidad de respetar los principios democráticos, los derechos humanos fundamentales y el Estado de derecho, en definitiva, el imperio de la ley. Y fue en este contexto en el que el ministro replicó que Europa no tenía lecciones que dar a su país ya que en él existían leyes desde hacía al menos un milenio. Más de uno no podía creer lo que acababa de escuchar.…  Seguir leyendo »

De los cuatro escenarios analizados por el Consejo Asesor para la Transición Nacional (CATN) en su informe sobre las vías de integración de una Cataluña independiente a la UE (permanencia en la UE, adhesión rápida ad hoc, adhesión ordinaria e imposibilidad de adhesión), ya se ha dicho casi todo. Entre otras cosas, que los dos primeros sólo podrían producirse en el caso de una secesión pactada que hiciera coincidir la independencia formal del nuevo Estado con el momento mismo de su adhesión a la UE o poco antes, asumiendo que ningún otro Estado miembro se opusiera.

Sin embargo, para el CATN los argumentos a favor de la permanencia o de la adhesión rápida ad hoc, en particular los económicos (importancia de la economía catalana, dejar fuera de la UE a 7,5 millones de personas, Cataluña como contribuyente neto), son de una “fuerza persuasiva” superior a los de carácter jurídico (respeto a la integridad territorial de los Estados miembros, Cataluña no es parte contratante de los Tratados) y político (efecto de emulación por parte de otros territorios de la UE).…  Seguir leyendo »

Los criterios para la aceptación por parte de la comunidad internacional del resultado de un hipotético referéndum de independencia en Cataluña son claros. Primero, el respeto del Estado de Derecho, es decir de las leyes (incluida la Constitución) y de las sentencias de los tribunales y, por lo tanto, la necesidad de un acuerdo con el Gobierno español.

Segundo, y en base a la sentencia del Tribunal Supremo de Canadá sobre las consultas celebradas en Quebec, el referéndum debería realizarse con una pregunta clara y que obtuviera una mayoría clara a favor. Precisamente, esas fueron las condiciones impuestas por la UE en el referéndum de independencia de Montenegro en 2006: una pregunta clara (¿desea que la República de Montenegro sea Estado independiente con plena legitimidad conforme al Derecho internacional?), una participación mínima del 50% del electorado, así como el 55% de votos afirmativos de los válidamente emitidos.…  Seguir leyendo »

En vista de las reiteradas advertencias de la Comisión Europea de que la independencia de Cataluña supondría su exclusión de la UE, el nacionalismo catalán trata ahora de demostrar a los ciudadanos de Cataluña que este hecho no comportaría problemas mayores en el día a día de los catalanes. Por ello, se nos dice que Cataluña podría obtener un estatuto similar al de Suiza para acceder al Mercado Único Europeo, seguiría utilizando el euro como moneda de curso legal y que todos nosotros obtendríamos la doble nacionalidad (catalana y española) lo que nos permitiría gozar de facto de las ventajas de la pertenencia a la UE aun estando fuera de ella y hasta que la adhesión a la UE fuera una realidad de jure.…  Seguir leyendo »