Xavier Pericay

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Nada más conocerse la sentencia del Tribunal Constitucional, empezaron a oírse los tambores. Me refiero a la sentencia que anulaba los pasajes de la Lomce en los que el Ministerio de Educación se arrogaba, en sustitución de la Generalidad incumplidora, la competencia de becar en Cataluña en centros docentes privados a aquellos alumnos que quisieran ser escolarizados en castellano. Entre esos tambores estaban, por supuesto, los que resonaban desde las muy estentóreas franquicias políticas, sociales y mediáticas del extinto Gobierno de la Generalitat; al fin y al cabo, el recurso de inconstitucionalidad había sido interpuesto años atrás por el propio ejecutivo autonómico, por lo que no le faltaba a la tropa motivos de celebración.…  Seguir leyendo »

Uno ya sabe, para qué engañarse, lo que cabe esperar del cumplimiento de un programa electoral. Pero, aun así, su lectura sigue siendo recomendable, pues permite hacerse una idea más o menos cabal de las inquietudes del electorado al que van dirigidas sus propuestas. En este sentido, cuanto más amplio sea ese electorado, más consistencia deberían tener esas propuestas, aunque sólo fuera porque responden a un sentir mucho más general. Tal vez por ello, en la pasada campaña de las elecciones al Parlamento andaluz me llamó la atención que tanto el Partido Socialista como el Popular –las dos fuerzas que acaparaban por entonces la gran mayoría de los sufragios– coincidieran en reclamar un pacto educativo.…  Seguir leyendo »

La comodidad en política es un asunto del nacionalismo español, o sea, del vasco y catalán en gran medida, aunque no me atrevo a afirmar que la génesis del concepto –«sentirse cómodos en España»– le pertenezca de pleno derecho. Si, como parece, la fórmula arraigó en los prósperos años de la Transición, no cabe descartar que fuera engendrada por los partidos nacionales de entonces –UCD, PSOE, AP, PCE–, que se afanaban por encajar al nacionalismo patrio en una nueva España formada por ciudadanos libres e iguales. Sea como fuere, quienes más han reivindicado en lo sucesivo esa comodidad han sido los propios interesados.…  Seguir leyendo »

Hubo un tiempo en que el 11 de septiembre era un día festivo en Cataluña, y, en tanto que festivo, feliz. Hace tres décadas, por ejemplo. O dos. O una. O hace cinco años incluso. Cuando llegaba esa fecha, todo el mundo iba a lo suyo. Los partidos políticos y las instituciones más pudientes de la región desfilaban ante la estatua del falso mártir Rafael de Casanova, donde depositaban una corona de flores a modo de homenaje. Con el deber cumplido, muchos de ellos se dirigían luego a la tradicional recepción ofrecida por la Presidencia del Parlamento. Allí todo eran caras bronceadas, risueñas, distendidas.…  Seguir leyendo »

Parece un chiste, pero no lo es. Las Cortes de Aragón aprobaron el pasado 9 de mayo, a instancias de los partidos que conforman la actual coalición de gobierno, esto es, de PP y PAR, una ley de uso, promoción y protección de las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón en la que el aragonés y el catalán son denominados, respectivamente, «lengua aragonesa propia de las áreas pirenaica y prepirenaica» y «lengua aragonesa propia del área oriental». Que yo sepa, es la primera vez que una lengua pierde su nombre en beneficio de una definición. O, lo que es peor, de un acrónimo, por cuanto las necesidades comunicativas de los medios han convertido rápidamente las susodichas definiciones en Lapapyp, la primera, y en Lapao, la segunda.…  Seguir leyendo »

El 24 de marzo de 1930, aprovechando que Ramón Menéndez Pidal se hallaba todavía en Barcelona, donde había participado en primera línea en los tan celebrados actos de homenaje de los intelectuales de Cataluña a sus homólogos del resto de España por su pasada solidaridad con la lengua catalana, Lluís Nicolau d’Olwer se lo llevó a visitar las escuelas municipales. Por entonces, Menéndez Pidal llevaba ya cinco años como director de la Real Academia Española. Y Nicolau d’Olwer, dirigente de la muy nacionalista Acció Catalana, acababa de ser repuesto por el Gobierno Berenguer en su cargo de concejal del Ayuntamiento, desde el que había impulsado, entre 1916 y 1923, el aprendizaje en lengua materna en los centros docentes dependientes del municipio.…  Seguir leyendo »

La política catalana se parece cada vez más a unas arenas movedizas. Y ello en la doble acepción del término. Por un lado, está el desplazamiento de sus partes, sujetas a los golpes de viento disgregadores; por otro, la fragilidad del terreno, fuertemente erosionado e incapaz de soportar por más tiempo la vieja arquitectura de los partidos. Desde que el pasado 11 de septiembre el presidente de la Generalitat se sintió llamado a interpretar lo que el llamó la voluntad del pueblo catalán y que no era sino la de la parte del pueblo que había salido a la calle animado en buena medida por sus propias proclamas, ya nada es lo que era.…  Seguir leyendo »

Siempre que uno aborda una reforma en curso, como lo es en estos momentos la de la enseñanza española, se expone a estar juzgando el conjunto tomando como base unas partes componentes que, a la hora de la verdad, cuando la reforma sea un hecho, pueden haber mudado de forma notoria. Lo que trae como consecuencia que uno corra el riesgo de equivocarse. Aun así, y dado que todo apunta a que esta nueva ley educativa es una suerte de «work in progress», con un anteproyecto que, lejos de presentarse como un texto casi definitivo, sólo sujeto a pequeños retoques, se asemeja muchísimo a un documento de trabajo abierto a cuantas aportaciones deseen hacer los miembros de eso que se ha venido en llamar «la comunidad educativa» —empezando por las del propio ministerio—, no me resisto a ponderar lo que hasta el día de hoy ha trascendido sobre la cuestión.…  Seguir leyendo »

EL pasado verano fue un verano raro en Cataluña. Culturalmente hablando, cuando menos. Pese al calentamiento global a que el presidente Artur Mas y su consejero de Cultura Ferran Mascarell estaban sometiendo a la región con sus actos y declaraciones —el primero, convocando en Palacio a 300 altos cargos para decirles que son «los generales de un ejército que es la Generalitat y que tiene una gran misión»; el segundo, escribiendo en el diario más subvencionado de cuantos se subvencionan en la Comunidad, y son todos, que «los que luchan contra el catalán [entiéndase «el Estado español a través de sus aparatos políticos y judiciales»] (…) desean una sociedad catalana fragmentada en dos comunidades lingüísticas, anhelan una Cataluña socialmente dividida, suspiran por una Cataluña políticamente subordinada»—; pese al bochorno ambiental causado por esas y otras manifestaciones de la clase política autóctona, dos noticias vinieron a refrescar hasta cierto punto las mentes de los ciudadanos que todavía se precian de serlo.…  Seguir leyendo »

Dudo que vayamos a salir de esta subiendo impuestos. Ni aunque la subida sea o aspire a ser, como en el caso del IRPF, algo temporal y extraordinario. Basta ver cómo andan de ánimos los autónomos, que son quienes se supone que deben tirar del carro, para convencerse de que las políticas impositivas, más que activar, paralizan, si es que no echan por tierra lo poco que todavía permanece en pie. Aun así, y puesto que no nos queda más remedio que convivir con lo que tenemos, no estará de más tratar de sacar alguna enseñanza de las medidas adoptadas por el Gobierno y, en especial, de lo que el sector de la cultura ha bautizado ya como el «ivazo», esto es, la aplicación del nuevo tipo de IVA general (21%) al precio de las entradas a cines, teatros, circos, conciertos y exposiciones, en lugar del anterior tipo reducido (8%).…  Seguir leyendo »

Hay libros que no se sabe muy bien por qué motivo nunca se han traducido. En fin, sí se sabe. O, como mínimo, se intuye. Razones editoriales, sin duda. El resultado de confrontar los costes de edición con las expectativas de venta. En otras palabras, para qué poner en el mercado un libro del que no se van a vender, siendo optimistas, más que unos cientos de ejemplares. Claro que el motivo también puede ser otro. El desconocimiento de la obra, por ejemplo. O sea, el que ni siquiera haya llegado a plantearse en algún momento, en el mundo editorial, la posibilidad de traducirla y editarla en español.…  Seguir leyendo »

Para el común de los españoles, las principales preocupaciones del Gobierno deben ser el paro y los problemas de índole económica. Y deben serlo por la sencilla razón de que son también, a juzgar por los últimos barómetros del CIS, las del común de los españoles. No es de extrañar, por tanto, que en el largo centenar de días que llevamos de legislatura, casi todas las actuaciones gubernamentales hayan tenido por objeto reformar aquellos aspectos del tejido productivo que, de un modo u otro, impiden hoy en día que esas preocupaciones se vayan disipando. Por desgracia, no parece que las políticas emprendidas puedan dar frutos de forma inmediata.…  Seguir leyendo »

Como no podía ser de otro modo, las medidas anunciadas hace unos días por el ministro de Educación van a modificar de forma sustancial, a medio y largo plazo, el sistema de enseñanza español. Y digo que no podía ser de otro modo, porque así estaba previsto en el programa electoral del Partido Popular —y los programas están, entre otras cosas, para cumplirse— y porque la situación, al cabo, es la que es. Juzguen, si no: según los datos de la agencia Eurostat correspondientes a 2010, el 28,4 por ciento de los jóvenes españoles con una edad comprendida entre los 18 y los 24 años han abandonado la enseñanza y la formación prematuramente —o sea, sin haber logrado ningún título de enseñanza secundaria superior—, lo que significa algo más del doble de la media de la UE (14,1 por ciento); es más, si cerramos un poco la horquilla y solo tenemos en cuenta a los jóvenes españoles con edades comprendidas entre los 20 y los 24 años —o sea, si prescindimos de aquellos que, con 18 y 19, siguen constando en las estadísticas como escolarizados, aun cuando muchos de ellos no estén sino alargando su permanencia en las aulas sin traza alguna de poder sacarse el título de bachiller o un grado medio, y a la espera de no se sabe muy bien qué, dada la sequía del mercado laboral—, entonces el porcentaje sube más de diez puntos hasta alcanzar un 38,8 por ciento, lo que significa casi el doble de la media de la UE (21 por ciento).…  Seguir leyendo »

«Europa no es menos soberanía; es más soberanía, porque es más capacidad de actuar. Se defiende mejor la soberanía con aliados que solos. (…) Europa ya no es una elección, es una necesidad». Lo dijo Nicolas Sarkozy el pasado 1 de diciembre en Tolón, durante el discurso en que reclamó un nuevo tratado europeo, con Alemania y Francia a la cabeza, y en que fijó las líneas maestras de lo que será la política francesa en el próximo quinquenio si una mayoría de sus conciudadanos le vuelve a dar su confianza en las urnas. Por supuesto, esa referencia a la salvaguarda de la soberanía, e incluso a su incremento, no era sino una respuesta valiente y resuelta, propia de un estadista, a quienes desde distintas zonas del arco político francés —y muy especialmente desde la extrema derecha, encarnada por el Frente Nacional de Marine Le Pen— reclaman que Francia se desgaje de una vez por todas de la unión monetaria, cuando no de Europa misma.…  Seguir leyendo »

EL desenlace de unas elecciones, y más si se trata de unas generales, no es nunca el producto de un único factor. El entramado de intereses, anhelos, rechazos y frustraciones que concurren en la determinación de cada uno de los votos hace que resulte vano cualquier intento de simplificación. Aun así, en las elecciones que se celebraron anteayer en España, todos esos factores concurrentes parecieron subsumirse en uno solo: el estado de necesidad. El cambio al que se sumaron una inmensa mayoría de los españoles o, lo que es lo mismo, el castigo que infligieron al partido que hasta entonces había gobernado sus destinos tuvo una causa cardinal: la crisis y su mala gestión.…  Seguir leyendo »

No seré yo quien le discuta a J. J. Armas Marcelo la conveniencia de que la cultura adquiera un papel nuclear en el próximo gobierno que salga de las urnas el 20 de noviembre. Pero de lo que ya no estoy tan seguro es de que ese papel deba concretarse, como sostiene él en su artículo «En el furgón de cola» (ABC, 6-10-2011), en la existencia de un Ministerio de Cultura y sólo de cultura. Ni mucho menos de que la posible supresión del Ministerio por parte de «la derecha que viene (…) en aras de no se sabe bien qué sinrazones presupuestarias» vaya a hacernos «a los españoles un flaco favor».…  Seguir leyendo »

Carme Chacón, ministra de Defensa del Gobierno de España y cabeza de lista del PSC por Barcelona en las próximas elecciones generales, ha sido siempre partidaria de la inmersión lingüística. Podría decirse incluso que lleva el recurso pedagógico en la sangre. De ahí que a nadie deba extrañar que, puesta en el brete de optar entre las bondades del linaje y el apremio de unas cuantas sentencias de los tribunales que declaran la inmersión fuera de la ley, la ministra escogiera los genes sin pensárselo dos veces. Es más, esa pasión por lo que ella misma calificó de «una de las grandes conquistas de Cataluña, uno de nuestros grandes hechos diferenciales», la hizo extensiva al conjunto de los socialistas patrios.…  Seguir leyendo »

Puede que la palabra «miedo» no haya estado nunca tan presente en los medios como durante este verano. Un somero repaso a las portadas de los grandes diarios lo certifica: «EE.UU. devuelve el miedo a los mercados», «El miedo se instala en la bolsa española», «Miedo a un lunes negro», etc. La crisis económica, claro. Y, en especial, su sombra. O, si lo prefieren, la proyección de la crisis en un porvenir cada vez más incierto. En semejante contexto, no es de extrañar que los cuatro días de disturbios, saqueo y pillaje en Londres y demás ciudades inglesas fueran vistos por no pocos comentaristas de la actualidad como la consecuencia inevitable de ese miedo imperante.…  Seguir leyendo »

Todo indica que el tres es necesario. No hay dos sin tres, dice el proverbio —y lo dice en más de una lengua—. Puede que esa percepción del número tres como complemento imprescindible tenga sus raíces en la cultura cristiana. Piénsese en la Santísima Trinidad, por ejemplo. O quizá se diera ya en otros tiempos y en otras culturas. En todo caso, después del dos viene el tres, de eso no hay duda. Y la mayoría de las veces viene para bien. O así lo cree la gente cuando sueña con la segunda repetición de algo benéfico, ya sea un hijo, un empleo, un premio en la lotería o una simple oportunidad en esta vida.…  Seguir leyendo »

Todo empezó hace sesenta años, con el carbón y el acero. Es verdad que antes había habido otros intentos. U otras llamadas a intentarlo. Entre las más sugerentes, la del francés Julien Benda, que publicó su «Discours à la nation européenne» justo cuando Adolf Hitler alcanzaba al poder —o sea, en el peor momento—. En cualquier caso, la creación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) no perseguía la formación de nación ninguna. Nada de abstracciones. Nada de uniones morales o intelectuales, como las propugnadas por Benda en su discurso. En aquel entonces, con las cenizas de la segunda gran guerra todavía humeando, Europa sólo podía (re)construirse —lo señaló Valentí Puig en «Por un futuro imperfecto»— poco a poco, por sedimentación, sobre bases reales.…  Seguir leyendo »