Xavier Pericay

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2007. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Nuestros comunistas

España lleva ya más de año y medio con un Gobierno en el que tienen cabida los comunistas. En puridad, es la primera vez que esto ocurre. Cuando menos en democracia. Al poco del estallido civil y hasta el término mismo de la guerra, los gobiernos republicanos contaron siempre con dos ministros pertenecientes al Partido Comunista de España. Pero una guerra es una guerra. Aun así, reducir la presencia del comunismo en un gobierno a la pertenencia o no de alguno de sus miembros al PCE no deja de ser un procedimiento en extremo simplista. En especial en aquella Segunda República en la que el hegemónico Partido Socialista se definía como revolucionario y lo demostraba con ahínco, como bien saben los españoles que todavía guardan memoria de lo vivido en 1934 y cuantos historiadores se han asomado sin prejuicios a aquel octubre que para nada desmereció -en Cataluña y Asturias sobre todo- de otros octubres más renombrados.…  Seguir leyendo »

La victoria de Isabel Díaz Ayuso en las elecciones de ayer no por esperada resulta menos importante. Acaso porque las propias elecciones trascendían ya del ámbito de unos comicios autonómicos y se adentraban en el de la política nacional. Pero también porque, nada más convocarse -y en esta ocasión en solitario, sin que el foco informativo tuviera que compartirlas con las locales ni con el resto de las autonómicas-, adquirieron un carácter plebiscitario. Lo que invitaba a esa bipolaridad era sobre todo un modelo, el modelo Madrid. Los ciudadanos de la comunidad llamados a las urnas debían pronunciarse a favor o en contra, debían apostar por perpetuarlo y afianzarlo, o bien por enterrarlo de forma tal vez conclusiva; debían mojarse, en una palabra.…  Seguir leyendo »

Aunque parezca mentira, lo que llevamos de legislatura nos deja por lo menos una certeza: la de que esto no funciona. Es fácil achacar semejante deficiencia al gobierno que salió de los designios de las urnas en noviembre de 2019. E incluso remontar un poco el río electoral, detenerse en el mes de abril de aquel mismo año y ponerse a jugar a contrafácticos, o sea, al «qué habría pasado si...» y otras conjeturas. Pero, por más que la tentación esté ahí, si esto no funciona no es porque a los españoles nos haya tocado el gobierno que nos ha tocado.…  Seguir leyendo »

El próximo 23 de diciembre se cumplirán 85 años del banquete celebrado en el madrileño Hotel Nacional en honor de Juan Belmonte y Manuel Chaves Nogales. El motivo para reunir a manteles a ciento cincuenta personas, entre las que figuraban ni más ni menos que José Ortega y Gasset, Azorín, Ramón Gómez de la Serna, Sebastián Miranda o Julio Camba, no era otro, claro está, que la recentísima publicación en volumen de «Juan Belmonte, matador de toros (Su vida y sus hazañas)», escrito por el periodista Chaves Nogales. Y digo en volumen, porque esa vida y esas hazañas habían tenido antes una existencia en la prensa.…  Seguir leyendo »

Cataluña para los catalanohablantes

Entre las grandes figuras de la historia reivindicadas por los líderes independentistas catalanes -desde Artur Mas hasta Carles Puigdemont, pasando por Oriol Junqueras-, no está, que yo sepa, James Monroe. Y es de lamentar, porque la célebre doctrina de quien fuera el quinto presidente de los Estados Unidos, «América para los americanos», se ajusta como un guante al proceder del catalanismo -esto es, del nacionalismo catalán- durante las últimas décadas. Sólo que, así como en el caso americano la principal coartada para la expansión fue el territorio, en el del catalanismo la ha encarnado siempre la lengua. En otras palabras: la presunta defensa del idioma es lo que legitima la política nacionalista en los confines de la propia Cataluña y lo que sirve asimismo como excusa a su afán colonizador del resto de las comunidades autónomas integradas en el constructo ideológico denominado «Países Catalanes».…  Seguir leyendo »

Aquella República

El 27 de julio de 1931, en su discurso de toma de posesión como presidente de las Cortes Constituyentes de la Segunda República, Julián Besteiro aludió a la historia en estos términos: «La Historia es, en efecto, la maestra de la vida; pero ¡cuántos errores se cometen invocando su nombre! ¡Cuántas veces se la hace servir a las más bajas pasiones y se la convierte, de una respetable matrona, en una especie de Celestina de las especies más variadas de Melibeas!». Lejos de mi intención usar de esa respetable matrona para terminar cayendo en este artículo en semejantes extravíos. Pero esas palabras de Besteiro, tan premonitorias del desenlace que iba a tener aquel régimen, resultan hoy de una actualidad vigorosa.…  Seguir leyendo »

A lo largo de los últimos meses, muchas han sido las voces que han denunciado la inoportunidad de la tramitación en las Cortes de la llamada «ley Celaá». Voces de enseñantes, de pedagogos, de padres de alumnos, de empresarios vinculados al sector educativo, o de simples ciudadanos. El propio debate de totalidad desarrollado en el Congreso de los Diputados el pasado 17 de junio evidenció esa inoportunidad, por más que las tres enmiendas de devolución presentadas no surtieran efecto y el proceso legislativo haya seguido, por lo tanto, adelante. Así las cosas, dudo mucho que el Gobierno se avenga finalmente a razones y decida retirar el proyecto de ley o, como mínimo, paralizar su tramitación.…  Seguir leyendo »

La imprescindible continuidad

Decir que vivimos tiempos revueltos es decir poco. Desde que Pedro Sánchez alcanzó el poder, hace ya más de dos años, la disrupción se ha convertido en norma. Sólo faltaba la nefasta gestión de la pandemia, con su ristra de mentiras, ocultamientos, bandazos y trilerías, para confirmarlo. Nada es seguro en España, nada es duradero. Ni en política ni en ningún otro ámbito de la vida pública. Lo que trae como consecuencia que tampoco lo sea en la esfera privada. ¿Qué padres de familia pueden planificar hoy en día el porvenir de sus hijos? Por desgracia, sólo aquellos que disponen de posibles para mandarlos al extranjero a formarse y de este modo abrir cauce a un futuro profesional.…  Seguir leyendo »

No creo que las imágenes de los aplausos tributados el pasado 15 de junio por el personal de un hotel mallorquín a los primeros turistas alemanes desembarcados en España desde la declaración del estado de alarma fueran del agrado de la izquierda que nos gobierna. Una cosa es que no quede más remedio que tener hoteles, turistas y cuanto se sigue de su existencia, y otra muy distinta que encima haya que mostrar pública gratitud por dicho estado de cosas. Que yo sepa, nunca hasta ahora los trabajadores de un establecimiento turístico habían participado sin reparos ni fisuras en un acto de reconocimiento a quienes contribuyen con su presencia a su presunta explotación como clase.…  Seguir leyendo »

Ignoro si fue Ricardo Moreno Castillo, en su celebrado Panfleto antipedagógico (2006), el primero en trasladar al campo de la enseñanza y, en concreto, al sistema educativo español la disyuntiva popperiana entre igualdad y libertad, pero, sea como fuere, bien traída estaba. Porque lo ocurrido hasta entonces en nuestras aulas y lo que ha venido después responde en gran medida a la voluntad de imponer a cualquier precio el principio de igualdad por encima del de libertad. Se me dirá que ha habido algún periodo en que esto no ha sido así. Cierto. En especial el que va de finales de 2002 a mediados de 2004, cuando la Ley Orgánica de Calidad de la Enseñanza estuvo en vigor y aplicándose.…  Seguir leyendo »

Suelen llegar entrada la mañana, en forma de cuantías y gráficos, como un chaparrón repentino al que no ha precedido goteo alguno. Innominados, sin rostro, privados de una fe de vida que los acredite y nos instruya; mera estadística. Son, desde hace ya demasiado, nuestros muertos de cada día. Sólo cuando alguno de ellos reviste a la vez la condición de conocido, de amigo y no digamos de familiar, la frialdad de las cifras deja paso al duelo. No al acostumbrado, por desgracia, dadas las restricciones a que nos somete la pandemia, pero sí al que cada uno, en su reclusión involuntaria, es capaz de llevar y sentir.…  Seguir leyendo »

Nada más conocerse la sentencia del Tribunal Constitucional, empezaron a oírse los tambores. Me refiero a la sentencia que anulaba los pasajes de la Lomce en los que el Ministerio de Educación se arrogaba, en sustitución de la Generalidad incumplidora, la competencia de becar en Cataluña en centros docentes privados a aquellos alumnos que quisieran ser escolarizados en castellano. Entre esos tambores estaban, por supuesto, los que resonaban desde las muy estentóreas franquicias políticas, sociales y mediáticas del extinto Gobierno de la Generalitat; al fin y al cabo, el recurso de inconstitucionalidad había sido interpuesto años atrás por el propio ejecutivo autonómico, por lo que no le faltaba a la tropa motivos de celebración.…  Seguir leyendo »

Uno ya sabe, para qué engañarse, lo que cabe esperar del cumplimiento de un programa electoral. Pero, aun así, su lectura sigue siendo recomendable, pues permite hacerse una idea más o menos cabal de las inquietudes del electorado al que van dirigidas sus propuestas. En este sentido, cuanto más amplio sea ese electorado, más consistencia deberían tener esas propuestas, aunque sólo fuera porque responden a un sentir mucho más general. Tal vez por ello, en la pasada campaña de las elecciones al Parlamento andaluz me llamó la atención que tanto el Partido Socialista como el Popular –las dos fuerzas que acaparaban por entonces la gran mayoría de los sufragios– coincidieran en reclamar un pacto educativo.…  Seguir leyendo »

La incómoda comodidad

La comodidad en política es un asunto del nacionalismo español, o sea, del vasco y catalán en gran medida, aunque no me atrevo a afirmar que la génesis del concepto –«sentirse cómodos en España»– le pertenezca de pleno derecho. Si, como parece, la fórmula arraigó en los prósperos años de la Transición, no cabe descartar que fuera engendrada por los partidos nacionales de entonces –UCD, PSOE, AP, PCE–, que se afanaban por encajar al nacionalismo patrio en una nueva España formada por ciudadanos libres e iguales. Sea como fuere, quienes más han reivindicado en lo sucesivo esa comodidad han sido los propios interesados.…  Seguir leyendo »

Hubo un tiempo en que el 11 de septiembre era un día festivo en Cataluña, y, en tanto que festivo, feliz. Hace tres décadas, por ejemplo. O dos. O una. O hace cinco años incluso. Cuando llegaba esa fecha, todo el mundo iba a lo suyo. Los partidos políticos y las instituciones más pudientes de la región desfilaban ante la estatua del falso mártir Rafael de Casanova, donde depositaban una corona de flores a modo de homenaje. Con el deber cumplido, muchos de ellos se dirigían luego a la tradicional recepción ofrecida por la Presidencia del Parlamento. Allí todo eran caras bronceadas, risueñas, distendidas.…  Seguir leyendo »

Parece un chiste, pero no lo es. Las Cortes de Aragón aprobaron el pasado 9 de mayo, a instancias de los partidos que conforman la actual coalición de gobierno, esto es, de PP y PAR, una ley de uso, promoción y protección de las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón en la que el aragonés y el catalán son denominados, respectivamente, «lengua aragonesa propia de las áreas pirenaica y prepirenaica» y «lengua aragonesa propia del área oriental». Que yo sepa, es la primera vez que una lengua pierde su nombre en beneficio de una definición. O, lo que es peor, de un acrónimo, por cuanto las necesidades comunicativas de los medios han convertido rápidamente las susodichas definiciones en Lapapyp, la primera, y en Lapao, la segunda.…  Seguir leyendo »

El 24 de marzo de 1930, aprovechando que Ramón Menéndez Pidal se hallaba todavía en Barcelona, donde había participado en primera línea en los tan celebrados actos de homenaje de los intelectuales de Cataluña a sus homólogos del resto de España por su pasada solidaridad con la lengua catalana, Lluís Nicolau d’Olwer se lo llevó a visitar las escuelas municipales. Por entonces, Menéndez Pidal llevaba ya cinco años como director de la Real Academia Española. Y Nicolau d’Olwer, dirigente de la muy nacionalista Acció Catalana, acababa de ser repuesto por el Gobierno Berenguer en su cargo de concejal del Ayuntamiento, desde el que había impulsado, entre 1916 y 1923, el aprendizaje en lengua materna en los centros docentes dependientes del municipio.…  Seguir leyendo »

La política catalana se parece cada vez más a unas arenas movedizas. Y ello en la doble acepción del término. Por un lado, está el desplazamiento de sus partes, sujetas a los golpes de viento disgregadores; por otro, la fragilidad del terreno, fuertemente erosionado e incapaz de soportar por más tiempo la vieja arquitectura de los partidos. Desde que el pasado 11 de septiembre el presidente de la Generalitat se sintió llamado a interpretar lo que el llamó la voluntad del pueblo catalán y que no era sino la de la parte del pueblo que había salido a la calle animado en buena medida por sus propias proclamas, ya nada es lo que era.…  Seguir leyendo »

Siempre que uno aborda una reforma en curso, como lo es en estos momentos la de la enseñanza española, se expone a estar juzgando el conjunto tomando como base unas partes componentes que, a la hora de la verdad, cuando la reforma sea un hecho, pueden haber mudado de forma notoria. Lo que trae como consecuencia que uno corra el riesgo de equivocarse. Aun así, y dado que todo apunta a que esta nueva ley educativa es una suerte de «work in progress», con un anteproyecto que, lejos de presentarse como un texto casi definitivo, sólo sujeto a pequeños retoques, se asemeja muchísimo a un documento de trabajo abierto a cuantas aportaciones deseen hacer los miembros de eso que se ha venido en llamar «la comunidad educativa» —empezando por las del propio ministerio—, no me resisto a ponderar lo que hasta el día de hoy ha trascendido sobre la cuestión.…  Seguir leyendo »

EL pasado verano fue un verano raro en Cataluña. Culturalmente hablando, cuando menos. Pese al calentamiento global a que el presidente Artur Mas y su consejero de Cultura Ferran Mascarell estaban sometiendo a la región con sus actos y declaraciones —el primero, convocando en Palacio a 300 altos cargos para decirles que son «los generales de un ejército que es la Generalitat y que tiene una gran misión»; el segundo, escribiendo en el diario más subvencionado de cuantos se subvencionan en la Comunidad, y son todos, que «los que luchan contra el catalán [entiéndase «el Estado español a través de sus aparatos políticos y judiciales»] (…) desean una sociedad catalana fragmentada en dos comunidades lingüísticas, anhelan una Cataluña socialmente dividida, suspiran por una Cataluña políticamente subordinada»—; pese al bochorno ambiental causado por esas y otras manifestaciones de la clase política autóctona, dos noticias vinieron a refrescar hasta cierto punto las mentes de los ciudadanos que todavía se precian de serlo.…  Seguir leyendo »