Xavier Pericay (Continuación)

Todo indica que el tres es necesario. No hay dos sin tres, dice el proverbio —y lo dice en más de una lengua—. Puede que esa percepción del número tres como complemento imprescindible tenga sus raíces en la cultura cristiana. Piénsese en la Santísima Trinidad, por ejemplo. O quizá se diera ya en otros tiempos y en otras culturas. En todo caso, después del dos viene el tres, de eso no hay duda. Y la mayoría de las veces viene para bien. O así lo cree la gente cuando sueña con la segunda repetición de algo benéfico, ya sea un hijo, un empleo, un premio en la lotería o una simple oportunidad en esta vida.…  Seguir leyendo »

Todo empezó hace sesenta años, con el carbón y el acero. Es verdad que antes había habido otros intentos. U otras llamadas a intentarlo. Entre las más sugerentes, la del francés Julien Benda, que publicó su «Discours à la nation européenne» justo cuando Adolf Hitler alcanzaba al poder —o sea, en el peor momento—. En cualquier caso, la creación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) no perseguía la formación de nación ninguna. Nada de abstracciones. Nada de uniones morales o intelectuales, como las propugnadas por Benda en su discurso. En aquel entonces, con las cenizas de la segunda gran guerra todavía humeando, Europa sólo podía (re)construirse —lo señaló Valentí Puig en «Por un futuro imperfecto»— poco a poco, por sedimentación, sobre bases reales.…  Seguir leyendo »

Es probable que el sindicalismo sea un mal necesario. Es probable que, aun tratándose de un sistema de representación no demasiado representativo, no quede más remedio que tragar con él. En cualquier campo de actividad económica, y en especial si ese campo emplea a un número considerable de trabajadores, la relación entre las partes contratante y contratada requiere, en el segundo de los ámbitos, de una mínima fórmula de delegación. Por no hablar de los grandes acuerdos de Estado, donde la presencia, al máximo nivel, de los distintos agentes sociales —esto es, de la patronal, por un lado, y de los sindicatos, por otro— resulta poco menos que imprescindible.…  Seguir leyendo »

Entre los muchos méritos de Andrés García de la Barga y Gómez de la Serna, más conocido por Corpus Barga, está el de haber alertado a su debido tiempo de los efectos que el auge de los regionalismos peninsulares, y muy especialmente el catalán, podía tener para el futuro de la Segunda República. Lo atestiguan los numerosos artículos que escribió en 1932 a raíz de la tramitación en las Cortes del llamado Estatuto de Nuria, en los que denunciaba el carácter reaccionario de cualquier nacionalismo y abogaba por superar el individualismo y la diversidad de España mediante el desarrollo económico y el fomento de una cultura común.…  Seguir leyendo »

Hace un par de semanas, uno de los diarios catalanes de mayor difusión publicaba en portada el siguiente sumario: «Duran asume la relación del Govern con España». En el enunciado, claro, «Duran» era Josep Antoni Duran Lleida, y «el Govern», el Gobierno de la Generalitat. En cuanto a la palabra «España», lo más probable es que estuviera allí en funciones y que el titular de la designación fuera el Gobierno del Estado. Lo más probable. Y es que entre los tres términos del enunciado —Duran, Govern, España— se establecía, aparte de la relación indicada, otra manifiestamente desigual; así como los dos primeros tenían un referente inequívoco, el tercero, como consecuencia del proceso de sustitución operado, dejaba el campo libre a la imaginación.…  Seguir leyendo »

Habrá que estar eternamente agradecidos al doctor Mu. De no ser por él, lo más probable es que hoy en día careceríamos de un testimonio excepcional para tratar de comprender, en toda su complejidad —esto es, en su bondad y en su maldad infinitas—, la condición humana. El doctor Mu hizo en su momento algo muy simple: le propuso a Denise Affonço que redactara sus propias memorias. Es más, le indicó que no intentara escribir una novela, que relatara tan sólo lo que ella había «visto y vivido, día a día, bajo el régimen de los jemeres rojos». Y Denise Affonço aceptó.…  Seguir leyendo »

«Estas elecciones serán decisivas y muy importantes, nos jugamos mucho …. Decidiréis qué camino tiene que seguir Cataluña, no durante una legislatura, sino seguramente durante toda una generación». Son palabras del todavía presidente de la Generalitat, José Montilla, y fueron pronunciadas hace casi tres meses, coincidiendo con el anuncio de la fecha de las autonómicas. Ignoro de quién fue la idea de introducirlas en el discurso, si suya o del escribidor, pero el caso es que conferían a la cita del 28 de noviembre una trascendencia fuera de lo común. Como si el voto que los catalanes habían de emitir aquel día no valiera tan solo para los cuatro años prescritos, sino para muchísimos más —para veinticinco o treinta, que es lo que suele atribuirse, generalmente, a una generación—.…  Seguir leyendo »

El 10 de septiembre de 2009, coincidiendo con el 150 aniversario del nacimiento de Francesc Macià, el Parlamento catalán acogió un homenaje a su figura. Que el homenaje tuviera lugar en aquella fecha y no once días más tarde —que es cuando se cumplía en verdad el siglo y medio conmemorado— obedecía, por supuesto, a la voluntad de entreverar la efeméride en los fastos de la Diada. La Cataluña política llevaba ya entonces tres largos años sin vivir en sí, atenta al menor suspiro del Tribunal Constitucional, por lo que reforzar los actos del día de la patria catalana con la evocación de quien fuera primer presidente de la Generalitat republicana e impulsor del primer Estatuto de Autonomía de la era moderna —y de todas las eras imaginables— no solo permitía conjuntar pasado y presente, sino también, y muy especialmente, seguir calentando motores.…  Seguir leyendo »

Lejos de mi intención hacer leña del juez caído. Después de la resolución del instructor del Tribunal Supremo Manuel Marchena en relación con la causa abierta contra Baltasar Garzón por el dinero percibido durante su estancia en la Universidad de Nueva York —resolución en la que se acusa al magistrado, entre otras irregularidades, de una «manifiesta ocultación de cuantías»—, traer a colación una instrucción anterior, la iniciada por el juez Luciano Varela contra el propio Garzón por emprender un proceso contra los crímenes del franquismo a sabiendas de que habían prescrito, puede parecer abusivo. Pero, por desgracia, hay de qué. En primer lugar, porque el Supremo ha rechazado las pruebas aportadas por el imputado, lo que viene a significar que ha avalado la instrucción de Varela y que Garzón va a ser, tarde o temprano, juzgado.…  Seguir leyendo »

Si mal no recuerdo, fue Dietrich Schwanitz quien definió el marxismo y sus epígonos de Mayo del 68 como una escuela del desenmascaramiento, cuyo principal objetivo era ir identificando, aquí y allá y sin pararse en barras, toda clase de sospechosos. Sospechosos de las mayores villanías, claro está, y muy en particular de la consistente en no comulgar con las ruedas de molino que el propio marxismo hacía girar. Yo no sé si el marxismo y demás sucedáneos fueron también otra cosa aparte de una escuela del desenmascaramiento, pero de lo que estoy seguro es de que esa escuela existió. Y no sólo eso: a juzgar por algunas de las reacciones habidas tras el anuncio de la sentencia del Constitucional que ha puesto fuera de la ley 14 artículos del Estatuto de Autonomía de Cataluña y fijado la recta interpretación de otros 27, sigue gozando hoy en día de excelente salud.…  Seguir leyendo »

Uno de los efectos más perversos de nuestro Estado de las Autonomías —y les aseguro que hay donde escoger— es la proliferación de televisiones públicas. Por supuesto, no me refiero tanto a Televisión Española, la decana —cuya existencia, al cabo, no debe casi nada al régimen actual—, como a las demás. A día de hoy, y con la honrosa excepción de Castilla y León, La Rioja, Navarra y Cantabria, todas las Comunidades Autónomas españolas disponen ya de su televisión. Como disponen de su bandera y de su día o fiesta y, en según qué casos, hasta de su escudo, su himno o su lengua.…  Seguir leyendo »

Como sin duda recordarán, hubo una vez una propuesta de «Pacto social y político por la educación». Una propuesta formal, escrita. O sea, un documento con ese título. Que el título fuera ese y no otro -que no fuera, por ejemplo, un escueto «Pacto por la educación», sin adjetivo alguno- permite suponer que el Ministerio del ramo, autor del texto, concedía al acuerdo una doble dimensión y se proponía realzarla desde el principio. Por lo demás, la lectura del preámbulo del documento no hacía sino insistir en el carácter complementario de esa dicotomía o, lo que es lo mismo, en la imperiosa necesidad de aunar lo social y lo político para que el pacto llegara a buen puerto.…  Seguir leyendo »

En el año 1942, Josep Pla publicó en Ediciones Destino «Humor honesto y vago», uno de sus grandes libros. Grandes y amargos, cabría añadir, puesto que en él se encuentran, alternando con pinceladas de ese humor liviano a que alude el título, algunas de las reflexiones más juiciosas -y a menudo más desoladas- que jamás se hayan escrito sobre la condición humana. Allí está, por ejemplo, la ya conocida teoría planiana de la propina, la que sostiene que «el hombre que consciente o inconscientemente suponga o crea que éste es el mejor de los mundos posibles vivirá rabioso y frenético», mientras que el que «parta de la idea que esto es un valle de lágrimas corregido por un sistema de propinas, vivirá resignado y tranquilo».…  Seguir leyendo »

Hay algo profundamente insólito en las palabras de Anna Hernández recogidas por el periodista Gabriel Pernau en Descubriendo a Montilla (RBA, 2010). Al menos en las que siguen: «Mis hijos saben catalán perfectamente, aunque cuando lo escriben hacen faltas de ortografía. Dan poco catalán, esta es la verdad; una hora a la semana es poquísimo. Pero ya lo supliré yo más adelante. Prefiero que sepan alemán». Por supuesto, que la teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sant Just Desvern, representante del PSC-PSOE en un sinfín de consejos de administración de entidades y empresas públicas y, «last but not least», esposa de José Montilla piense de esta suerte, no tiene nada de extraño; al fin y al cabo, su razonamiento lo compartirían, seguro, muchos ciudadanos -siempre y cuando dispusieran, claro, de análogas posibilidades de elección-.…  Seguir leyendo »

Todo ciudadano tiene el deber de conocer la ley. Sí, la ley obliga. Nadie puede alegar, como eximente, su ignorancia. Ni el conductor que circula por la izquierda en una carretera cualquiera del continente ni el que lo hace por la derecha en el Reino Unido, y ello sea cual sea su nacionalidad. Tampoco sirve, ante el apremio de la Hacienda Pública, aducir que tal o tal retribución no ha sido declarada en el impuesto sobre la renta porque a la empresa responsable del pago se le olvidó recordárselo al perceptor. La responsabilidad, guste o no, es de cada uno, de cada ciudadano.…  Seguir leyendo »

Parece que por fin va abriéndose camino en España la idea de que la educación necesita un gran pacto. Se trata, sin duda, de una buena noticia. Para que un acuerdo de esta magnitud pueda materializarse, es imprescindible que todas las partes sientan la necesidad de alcanzarlo. Y así debe de ser cuando el primero en proclamar que no estamos ante una «ocurrencia» personal, sino ante algo que «la sociedad misma (…) está pidiendo a gritos» es el propio ministro Gabilondo. Lo dijo con estas palabras en la entrevista que le hizo ABC al mes de acceder al cargo e insistió en ello, mayestáticamente, en su Tercera del pasado 14 de junio: «Sentimos la obligación de responder a la llamada de la sociedad, que reclama este pacto, y que desea que sea realista, concreto y viable».…  Seguir leyendo »

La señora Inger Enkvist estuvo hace ya algunos meses en el Parlamento de Cataluña, invitada por la Comisión de Educación. De cuantas personas comparecieron ante los miembros de dicha Comisión, ella fue sin duda la única que arrojó una luz externa, no contaminada, sobre el proyecto de ley de educación que sus señorías tenían entonces entre manos. Y es que Enkvist, como su nombre indica, no es de aquí. Nació en Suecia, en el reino de la socialdemocracia. Lo que no significa, claro, que sea socialdemócrata; basta escuchar lo que dice o leer lo que escribe para convencerse de ello. Pero, aun sin ser socialdemócrata, o precisamente por este motivo, Enkvist conoce a la perfección los resultados que las políticas educativas de los distintos gobiernos socialdemócratas han producido en su país.…  Seguir leyendo »

EL pasado 16 de junio, en su primera comparecencia ante la Comisión de Ciencia e Innovación del Congreso de los Diputados, la ministra del ramo, Cristina Garmendia, dejó caer una fecha: 2015. Con las fechas hay que andarse con tiento, sobre todo cuando quien las maneja es un político. Quiero decir que en tales circunstancias uno nunca sabe a qué atenerse. En fin, nunca no. Existen casos, como el que afecta a 2014 y a Josep Lluís Carod-Rovira y su referéndum por la independencia, en los que uno sabe perfectamente a qué atenerse. Pero, por lo general, una cosa son los motivos expuestos y otra el motivo verdadero.…  Seguir leyendo »

Por supuesto que hay que honrar a los muertos. Por supuesto que hay que darles digna sepultura. Pero, incluso en tan noble empeño, existen maneras y maneras de hacerlo. Y no parece que las usadas por el juez Garzón en su reciente providencia -y ello con independencia de qué designio la anime y de cuál vaya a ser, en último término, el desenlace de su iniciativa- sean las más indicadas.

Para empezar, la muerte es un asunto privado. En circunstancias normales, uno muere en familia, acompañado de sus seres queridos. Y son esos seres, en definitiva, quienes disponen el duelo. Sólo a partir de entonces, vencido ya este primer círculo, la muerte se vuelve asunto compartido -lo que no significa, sobra decirlo, que, en el orden del dolor, no siga correspondiendo la triste preeminencia a los más íntimos-.…  Seguir leyendo »

Hubo un tiempo en que el Partit dels Socialistes de Catalunya, más conocido como PSC, era lo más parecido a un fenómeno. El caso es que tenía dos almas. La primera de esas almas, la más longeva, correspondía a la Federación Catalana del PSOE, cuyas primeras manifestaciones databan de 1880. La segunda se había encarnado en 1945 en el Moviment Socialista de Catalunya, aunque su verdadero origen ideológico cabe situarlo en 1923, en vísperas del pronunciamiento de Primo de Rivera, cuando una serie de intelectuales y profesionales de la Federación Catalana del PSOE abandonaron la casa madre y, junto a unos jóvenes sindicalistas formados en la Escuela del Trabajo de la Mancomunidad, fundaron la Unió Socialista de Catalunya.…  Seguir leyendo »