Yanis Varoufakis (Continuación)

La deuda pública de Grecia quedó postergada en la agenda de Europa. Es quizás el principal logro del gobierno griego en estos cinco meses de dura negociación con los acreedores. Tras años de extender plazos y fingir que podrían cumplirse, hoy casi todos coinciden en que la reestructuración de la deuda es esencial. Y no sólo para Grecia.

En febrero, presenté al Eurogrupo (que reúne a los ministros de finanzas de los países de la eurozona) un menú de opciones, entre ellas bonos indexados por el PIB (propuesta que hace poco recibió el apoyo de Charles Goodhart en el Financial Times), bonos a perpetuidad para saldar la deuda acumulada en los libros contables del Banco Central Europeo, etcétera.…  Seguir leyendo »

El objetivo de reestructurar deuda es disminuir el volumen de nuevos créditos que son necesarios para rescatar una entidad insolvente. Los acreedores ofrecen aliviar la deuda para recuperar valor y dar a la entidad insolvente el menor nuevo financiamiento posible.

Sorprendentemente, los acreedores de Grecia parecen no valorar este principio financiero importante. Hay un patrón claro que surgió desde hace cinco años en cuanto a la deuda griega. Y hasta la fecha no se ha interrumpido.

En 2010, Europa y el Fondo Monetario Internacional otorgaron créditos al insolvente Estado griego equivalentes al 44% del PIB del país. La sola mención de la restructuración de la deuda se consideraba inadmisible y era motivo para ridiculizar a aquellos que nos atreviéramos a sugerir su inevitabilidad.…  Seguir leyendo »

El 12 de julio, la cumbre de dirigentes de la zona del euro dictó sus  condiciones para la rendición al Primer Ministro de Grecia, Alexis Tsipras, quien, aterrado por las otras posibles opciones, aceptó todas ellas. Una de dichas condiciones se refería al destino que dar a los activos públicos de Grecia restantes.

Los dirigentes de la zona del euro pidieron que se transfirieran los activos públicos griegos a un fondo parecido a la Treuhand, una liquidación similar a aquella a la que se recurrió después de la caída del muro de Berlín para privatizar rápidamente –con una gran pérdida financiera y con consecuencias devastadoras para el empleo– todas las propiedades públicas del Estado de la Alemania oriental.…  Seguir leyendo »

Germany won’t spare Greek pain – it has an interest in breaking us

Greece’s financial drama has dominated the headlines for five years for one reason: the stubborn refusal of our creditors to offer essential debt relief. Why, against common sense, against the IMF’s verdict and against the everyday practices of bankers facing stressed debtors, do they resist a debt restructure? The answer cannot be found in economics because it resides deep in Europe’s labyrinthine politics.

In 2010, the Greek state became insolvent. Two options consistent with continuing membership of the eurozone presented themselves: the sensible one, that any decent banker would recommend – restructuring the debt and reforming the economy; and the toxic option – extending new loans to a bankrupt entity while pretending that it remains solvent.…  Seguir leyendo »

El 6 de septiembre de 1946, el Secretario de Estado de los Estados Unidos James F. Byrnes viajó a Stuttgart para pronunciar su histórico “Discurso de la Esperanza”, que señaló el cambio de ánimo de los Estados Unidos para con Alemania después de la guerra y dio a una nación hundida una posibilidad de imaginar la recuperación, el crecimiento y un regreso a la normalidad. Siete decenios después, es mi país, Grecia, el que necesita semejante oportunidad.

Hasta el “Discurso de la Esperanza” de Byrnes, los Aliados estaban decididos a convertir “a Alemania en un país de carácter primordialmente agrícola y pastoral”.…  Seguir leyendo »

Austerity vs nominal GDP Growth 2009 to 2014

Una falacia común impregna la cobertura informativa de la prensa mundial sobre las negociaciones entre el gobierno griego y sus acreedores. La falacia, que se ilustra en un comentario reciente de Philip Stephens del diario Financial Times, es que “Atenas no logra o no quiere –o las dos– poner en aplicación un programa de reforma económica.” Una vez que esta falacia se presenta como hecho es natural que la cobertura se centre en que nuestro gobierno, en palabras de Stephens, “está desperdiciando la confianza y buena voluntad de sus socios de la eurozona”.

No obstante, la realidad de las negociaciones es muy distinta.…  Seguir leyendo »

Los meses de negociaciones entre nuestro gobierno y el Fondo Monetario Internacional, la Unión Europea y el Banco Central Europeo han producido pocos avances. Una de las razones es que todas las partes se están centrando demasiado en los compromisos que debe conllevar la próxima inyección de liquidez y no lo suficiente en una visión de cómo Grecia puede recuperarse y desarrollarse de forma sostenible. Si hemos de salir del estancamiento actual, tenemos que apuntar a lograr una economía griega saludable.

Para alcanzar una recuperación sostenible es necesario emprender reformas sinérgicas que destraben el considerable potencial del país y permitan su desarrollo mediante la eliminación de los cuellos de botella en varios ámbitos: inversión productiva, otorgamiento de créditos, innovación, competencia, seguridad social, administración pública, poder judicial, mercado laboral, producción cultural y, por último pero no menos importante, la gobernabilidad democrática.…  Seguir leyendo »

Tres meses de negociaciones entre el gobierno griego y nuestros socios europeos e internacionales produjeron grandes coincidencias sobre las medidas necesarias para dejar atrás años de crisis económica y generar una recuperación sostenida en Grecia. Pero todavía no produjeron un acuerdo. ¿Por qué? ¿Qué hace falta para lograr una agenda de reformas viable y mutuamente convenida?

Los griegos y nuestros socios ya coincidimos en muchas cosas. El sistema impositivo de Grecia necesita una remodelación, y hay que independizar a las autoridades fiscales de influencias políticas y corporativas. El sistema de pensiones está enfermo. Se han cortado los circuitos crediticios de la economía.…  Seguir leyendo »

Un presentador de televisión alemán trasmitió recientemente un video editado de mí, antes de que fuera ministro de Hacienda de Grecia, en el que dedicaba una peineta a su país. Las secuelas han revelado las posibles repercusiones de ese supuesto gesto, sobre todo en tiempos turbulentos. De hecho, el jaleo desatado por esa transmisión no habría ocurrido antes de la crisis financiera de 2008, que reveló los fallos de la unión nonetaria de Europa y enfrentó unos con otros a países orgullosos.

Cuando a comienzos de 2010 el Gobierno de Grecia no pudo pagar el servicio de sus deudas a los bancos franceses, alemanes y griegos, yo participé en una campaña contra su solicitud de un nuevo préstamo enorme de los contribuyentes europeos para pagar dichas deudas.…  Seguir leyendo »

I am writing this piece on the margins of a crucial negotiation with my country’s creditors — a negotiation the result of which may mark a generation, and even prove a turning point for Europe’s unfolding experiment with monetary union.

Game theorists analyze negotiations as if they were split-a-pie games involving selfish players. Because I spent many years during my previous life as an academic researching game theory, some commentators rushed to presume that as Greece’s new finance minister I was busily devising bluffs, stratagems and outside options, struggling to improve upon a weak hand.

Nothing could be further from the truth.…  Seguir leyendo »

The sudden closure of Greece’s state television and radio network, the Hellenic Broadcasting Corporation, known as ERT, on June 11 has led to a political drama. The network’s journalists and staff have occupied ERT buildings, and large crowds have gathered to show support. With transmitters dark, broadcasting resumed over the Internet, and soon stations all over Europe picked up the feeds. Overnight, a state-run organization that had long been reviled for corruption and cronyism became the voice of a democratic resistance.

The crisis could also take down the Greek government and bring the left-wing opposition to power. This wouldn’t be a bad thing for Europe or the United States.…  Seguir leyendo »