Yevgenia Albats

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Desde hace un mes, Moscú viene ardiendo con un calor de 40 grados y una nube de contaminación pesada y pegajosa que irrita los ojos. Los índices de monóxido de carbono han alcanzado niveles críticos, con una concentración seis veces por encima del máximo permisible. Otras sustancias tóxicas están nueve veces por encima del nivel normal.

En los primeros días de agosto, un periodista llamó a la oficina del alcalde de Moscú, solicitando comentarios sobre la situación. “La oficina está cerrada”, respondió una mujer en la oficina de prensa, y agregó que la nube tóxica había penetrado en el edificio de la alcaldía, que está ubicado a menos de 3,2 kilómetros del Kremlin, de modo que todos habían recibido la orden de irse a casa.…  Seguir leyendo »