Yu Yongding

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Decodificando la estrategia de circulación dual de China

En mayo, la conducción central de China proclamó que “desarrollaría plenamente las ventajas del mercado extremadamente grande del país y el potencial de la demanda doméstica para establecer un nuevo patrón de desarrollo que contemple la circulación dual doméstica e internacional que se complementan entre sí”. La “circulación dual” ha sido objeto de un intenso debate dentro y fuera de China desde entonces.

¿El anuncio señala un cambio fundamental en el paradigma de crecimiento o la estrategia de desarrollo de China? ¿Por qué se introdujo este nuevo concepto y qué cambios conllevará en materia de políticas?

Para responder estas preguntas, deberíamos analizar brevemente el proceso de “reforma y apertura” de China desde que comenzó a fines de los años 1970.…  Seguir leyendo »

El COVID-19 ha sacudido fuertemente a la economía china en el primer trimestre de 2020, ocasionando una contracción real del PIB del 6,8% interanual. Pero desde que la ciudad de Wuhan salió del confinamiento a comienzos de abril, la economía ha regresado gradualmente a la normalidad, y creció el 3,2% en el segundo trimestre. Según la opinión generalizada, la tasa de crecimiento potencial del PIB de China actualmente es 6%. Si logra este objetivo en la segunda mitad de 2020, la economía podría presentar un crecimiento anual para todo el año del 2,5%.

Sin embargo, lograr este resultado exigirá un impulso de la demanda.…  Seguir leyendo »

Como advirtió Graham Allison de la Universidad de Harvard, “cuando una potencia en ascenso como Atenas o China amenaza con desplazar a una potencia reinante como Esparta, que había dominado a Grecia durante un siglo, o los Estados Unidos, básicamente deberían sonar las alarmas”. Hoy en día, las campanas de alarma suenan tan fuerte que no están dejando oír las ideas que podrían hacer que Estados Unidos y China escapen a lo que Allison llamó la “Trampa de Tucídides”.

Tres son los caminos que hay por delante: uno puede ser un callejón sin salida, otro llevará a la ruina y el tercero podría producir una recuperación global.…  Seguir leyendo »

En noviembre señalé que desde la crisis financiera de hace una década, China ha permitido que el crecimiento anual de su PIB cayese gradualmente desde cerca de un 10% a alrededor de un 6%. Planteé que, si bien era adecuado un declive, ya es tiempo de manejar la desaceleración con medidas expansionistas en lo monetario y fiscal. Inesperadamente, mi opinión encendió un acalorado debate entre influyentes economistas chinos.

Muchos han rechazado mi propuesta con una larga lista de justificaciones. Para comenzar, argumentan, China ya ha usado medidas de este tipo para estimular el crecimiento, con éxito limitado. Y hay pocas razones para creer que esta vez sería diferente, ya que la economía china ha llegado a una “nueva normalidad” de crecimiento más lento, debido a factores estructurales de largo plazo como el envejecimiento de la población.…  Seguir leyendo »

Puede que el crecimiento del PIB de China sea sólido en términos globales, pero la tasa anualizada de un 6% en el tercer trimestre de 2019 es la menor registrada en el país desde 1992. De hecho, el crecimiento del PIB chino ha ido disminuyendo a paso constante desde el primer trimestre de 2010, cuando superó el 12%, en una tendencia a la baja que es más riesgosa de lo que muchos observadores parecen comprender.

En los años recientes, la perspectiva de un menor crecimiento chino ha tenido una aceptación generalizada, tanto dentro como fuera de China. Se argumenta que la reducción de la población en edad laboral significa que ya no es esencial un crecimiento del 8% para el pleno empleo, por lo que introducir más estímulos fiscales o monetarios no merece el riesgo.…  Seguir leyendo »

A principios de agosto, el tipo de cambio del renminbi superó el umbral psicológico de CN¥ 7 por dólar estadounidense. Mientras los inversionistas aún digerían en su totalidad la importancia que revestía ese evento, el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió al mercado al etiquetar a China como país “manipulador de divisas”.

Utilizando el calificativo más suave, dicha designación es absurda, ya que China no cumple con los criterios del gobierno de Estados Unidos para ser considerado como un manipulador de divisas. De hecho, la decisión del Banco Popular de China (BPC) de dejar que el renminbi caiga por debajo de CN¥ 7 por dólar tuvo poco que ver con las guerras comerciales o las guerras de divisas.…  Seguir leyendo »

Según se dice, Estados Unidos está presionando a China para que acepte mantener estable el valor del renminbi, como parte de un acuerdo para poner fin a la guerra comercial entre las dos economías más grandes del mundo. Es una demanda que China debe pensar dos veces antes de aceptar.

El renminbi sin duda estuvo subvaluado durante muchos años, inclusive cuando existía una paridad con el dólar, establecida en 1998. Un renminbi subvaluado fue un factor importante que contribuyó al superávit comercial que China ha venido teniendo de manera constante desde 1993, cuando su ingreso per capita era de apenas 400 dólares.…  Seguir leyendo »

Por qué el Renminbi se está depreciando

La moneda de China ha comenzado a caer nuevamente. La última gran depreciación del renminbi chino comenzó durante la segunda mitad del año 2015, dicha caída fue desencadenada por un aumento en las salidas de capital. A pesar de las repetidas intervenciones del Banco Popular de China (BPCh), los mercados se mantuvieron frenéticos durante más de un año. El valor de la moneda cayó a casi CN¥7 por dólar, antes de estabilizarse a principios del año 2017.

La última caída ha sido aún más aguda. Después de más de un año de apreciación, el tipo de cambio comenzó a debilitarse durante el segundo trimestre del año 2018 – una caída que se aceleró significativamente en junio, mes en el cual la moneda sufrió su mayor caída mensual frente al dólar estadounidense.…  Seguir leyendo »

La economía china lleva más o menos diez años en una especie de montaña rusa. Ahora que empezó 2018, ¿le espera al país un nuevo ascenso, una caída empinada o algo intermedio?

Antes de la crisis económica global de la década anterior, la economía china crecía a un ritmo vertiginoso; pero el estallido de la crisis trajo consigo una reducción bastante marcada de la tasa de crecimiento. Un paquete de estímulo de 4 billones de dólares logró detener la caída en poco tiempo y reanudar el ascenso, hasta llegar a un 12,2% interanual de crecimiento en el primer trimestre de 2010.…  Seguir leyendo »

A principios de 2012, el Banco Popular de China (BPCh) aprovechó lo que consideró una “oportunidad estratégica” para acelerar el proceso de liberalización de la cuenta de capitales que ha estado en marcha desde 2009. Se esperaba que el renminbi fuera “básicamente” convertible a finales de 2015 y totalmente convertible para fines de 2020. Pero las cosas no han funcionado como se esperaba.

Los problemas comenzaron en 2014, cuando la cuenta de capitales de China, que había estado en superávit desde los noventa, entró en déficit. A fines del año siguiente, el déficit había crecido tanto que la balanza de pagos global (BOP, por sus siglas en inglés) del país también pasó a ser negativa, pese a que el superávit de su cuenta corriente se mantuvo por sobre los 300 mil millones de dólares.…  Seguir leyendo »

El 11 de agosto de 2015, el Banco Popular de China (PBOC) determinó que la paridad central del tipo de cambio del renminbi frente al dólar estadounidense se fijaría con referencia al precio de cierre del día de operaciones anterior, dentro de una banda del 2%. Fue una decisión audaz para tener un tipo de cambio más flexible e impulsado por el mercado. Pero el anuncio de la reforma hizo que el mercado entrara en pánico, lo que desencadenó una caída del 3% del renminbi en apenas cuatro días de operaciones. De manera que se la abandonó rápidamente.

Ese cambio de política, si bien es entendible, resulta lamentable.…  Seguir leyendo »

China debería desapalancarse

El problema de la creciente deuda de China recientemente pasó a estar en el candelero cuando Moody’s rebajó la calificación soberana del país. Ahora bien, ¿la rebaja estaba realmente justificada?

Si bien el ratio de deuda general-PIB de China no es un caso atípico entre las economías de mercados emergentes, y sus niveles de deuda de los hogares y del gobierno son moderados, su ratio de deuda corporativa-PIB, en un 170%, es el más alto del mundo, dos veces más grande que el de Estados Unidos. El ratio (deuda-capital) de apalancamiento corporativo de China también es muy alto, y está creciendo.…  Seguir leyendo »

El crecimiento económico de China se ha venido desacelerando durante seis años -mucho más de lo esperado-. Ansiosos por frenar la caída, funcionarios del gobierno y economistas chinos han buscado, desesperadamente, una explicación clara que apuntase a una respuesta efectiva en materia de políticas. Y, el pasado mes de noviembre, oficialmente le echaron la culpa a deficiencias del lado de la oferta a largo plazo, de las que prometieron ocuparse con reformas estructurales de amplio alcance.

Sin embargo, si bien se debería aplaudir a las autoridades chinas por su compromiso con la implementación de reformas estructurales dolorosas -y extremadamente necesarias-, el foco en el lado de la oferta ignora en gran medida el presente.…  Seguir leyendo »

Desde noviembre del año pasado, tanto los economistas como los medios aclaman las reformas estructurales del lado de la oferta como una solución innovadora para las tribulaciones económicas de China. Después de todo, según la lógica propuesta, las políticas del lado de la demanda en forma de medidas de estímulo keynesianas solo son útiles para solucionar problemas de corto plazo y de demanda agregada. Debido a que los problemas chinos son de largo plazo y estructurales, el país debe centrarse en la reforma estructural del lado de la oferta, incluso aunque eso implique aceptar un menor crecimiento del PIB. ¿Es este el enfoque adecuado?…  Seguir leyendo »

El Banco Popular de China (BPC) se enfrenta a un dilema. Tras casi una década tratando de frenar las expectativas de apreciación continua del yuan (alentadas por los superávit de cuenta corriente y de capital de China), en el primer trimestre de 2014 logró lo que buscaba, cuando con su decidida intervención en el mercado provocó una caída del tipo de cambio para desalentar la especulación monetaria (carry trade). Pero ahora, el BPC se enfrenta a un desafío más difícil, porque expectativas de depreciación aparentemente irreversibles debilitan la estabilidad económica de China, justo cuando el país más necesita limitar la incertidumbre.…  Seguir leyendo »

La Bolsa de China ha estado en el candelero desde mediados de este año, cuando una veloz suba de las cotizaciones fue seguida por una importante caída que provocó un derrumbe bursátil global. La pregunta ahora es ¿qué puede hacerse para prevenir una mayor volatilidad?

Para responderla hay que comprender cómo China llegó hasta aquí. Durante años, con el aliento (o al menos la aceptación) de las autoridades, las corredurías chinas no escatimaron esfuerzos en inflar las bolsas del país con prácticas e instrumentos financieros de moda, sin otro objetivo que subir las cotizaciones para obtener plusvalías (ya que rara vez se distribuyen dividendos).…  Seguir leyendo »

En tiempos de desaceleración económica y endeudamiento corporativo a gran escala, una espiral deflacionaria es lo peor que puede pasarle a China. Y el riesgo está en alza. El índice de precios al productor (IPP) lleva 39 meses consecutivos (desde febrero de 2012) en territorio negativo. El aumento del índice de precios al consumidor (IPC) todavía es positivo, pero viene cayendo en forma sostenida, desde 6,5% en julio de 2011 a 1,2% en mayo. Hasta donde es posible juzgar por experiencias pasadas, el IPC se negativizará muy pronto.

El último período prolongado de deflación en China fue entre 1998 y 2002, como resultado de un ajuste monetario y fiscal que comenzó en 1993, combinado con la falta de mecanismos de liquidación de empresas.…  Seguir leyendo »

After four disappointing years, Chinese economists have realized that slowing GDP growth — from a post-crisis peak of 12.8 percent in 2010 to about 7 percent today — is mainly structural, rather than cyclical. In other words, China’s potential growth rate has settled onto a significantly lower plateau. While the country should be able to avoid a hard landing, it can expect annual growth to remain at 6-7 percent over the next decade. But this may not necessarily be bad news.

One might question why GDP in China, where per capita income recently surpassed $7,000, is set to grow so much more slowly than Japan’s did from 1956 to 1970, when the Japanese economy, with per capita income starting from about $7,000, averaged 9.7 percent annual growth.…  Seguir leyendo »

La represión financiera (políticas de gobierno que crean un ambiente de tasas de interés bajas o negativas con el fin de generar financiamiento barato para el gasto público) ha sido desde hace mucho una característica clave de la política económica china. Sin embargo, esto está comenzando a cambiar ahora que se están elevando los costes de financiar a las empresas.

Este año el Consejo de Estado, como se denomina al gabinete chino, se propuso como principal prioridad bajas los costes de financiamiento de las empresas, especialmente las pequeñas y medianas (PYMES). Por su parte, el Banco Popular Chino (PPCh) inició un cauto relajamiento monetario, el que incluye liberar más fondos para que los bancos presten a una determinada proporción de PYMES de su cartera total de préstamos.…  Seguir leyendo »

Earlier this year, rumors of China’s impending financial doom — triggered by either a housing-market crash or local-government debt defaults — were rampant. But, in recent months, the economy has stabilized, leaving few doubts about China’s ability to grow by more than 7 percent this year.

Given that the Chinese government had ample scope for policy intervention, this turnaround should come as no surprise. But the moment of financial reckoning has merely been postponed, not averted. The fundamental problems that triggered alarm bells in the first place — including real-estate bubbles, local-government debt, rapid growth in shadow-banking activity, and rising corporate leverage ratios — remain.…  Seguir leyendo »