Barcelona cuenta

Cuando Reino Unido abandone la UE será necesario trasladar la Agencia Europea del Medicamento (EMA), que está en Londres: casi mil trabajadores, 1.600 empresas y 40.000 expertos y técnicos que pasan por allí cada año y un presupuesto anual de 340 millones de euros. Es una gran oportunidad para Barcelona, para Cataluña, para España y especialmente para la Agencia, que podría disfrutar de un ecosistema científico de vanguardia, de comunicaciones e infraestructuras de primera línea.

¿Qué mejor ubicación para la agencia que un país que es referencia mundial en prácticamente todos los ámbitos de las ciencias de la vida? La biotecnología representa el 8,6% del PIB nacional; nuestro modelo es líder en trasplantes; investigadores españoles gozan de prestigio mundial en especialidades como la oncohematología, la medicina cardiovascular y las terapias avanzadas y a los científicos españoles tienen una gran consideración en el extranjero, como muestran artículos y publicaciones científicas.

La Agencia ha celebrado hace poco sus 20 años de labor asegurando la eficacia y seguridad de los medicamentos y los nuevos tratamientos. En su funcionamiento habitual, colabora con las agencias de los estados miembros con intercambio de conocimiento, ideas y prácticas orientadas a la excelencia, pero esa colaboración ha sido particularmente estrecha con España, y se puso en marcha en 1992.

En la primera carrera por albergarla, cuando fue creada, la candidatura de España —con Barcelona como sede— resultó segunda. Londres, la elegida, pidió ayuda a los responsables de la candidatura española para desarrollar lo que hoy es la EMA. Desde entonces, representantes del Sistema Nacional de Salud trabajaron mano a mano con la Agencia para impulsar su labor, plasmándose en una sustancial representación de expertos españoles, la segunda en orden de importancia de todos los estados de la Unión. La Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) es una de las agencias reguladoras con mayor participación en comités y grupos de trabajo de la EMA.

Paralelamente, nuestro Sistema Nacional de Salud, que ya en el año de los Juegos Olímpicos de Barcelona presentó aquella candidatura, se ha superado, porque ahora es el octavo mejor sistema sanitario del mundo en acceso y calidad de la asistencia, como constata el estudio que la Fundación Gates publicó en The Lancet.

España es el primer país europeo en número de centros, servicios y unidades de referencia en el SNS, integrados en la Red Europea, y cuenta con gran presencia de la industria química y farmacéutica: 26 de las 30 mayores compañías del sector han establecido subsidiarias en España. Además, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, se ha adelantado a la decisión de las autoridades europeas sobre la próxima sede de la EMA, dotando a la AEMPS con fondos y equipos profesionales adicionales que facilitarían el tránsito de Londres a Barcelona. Un emblemático edificio, la Torre Glòries, ya ha sido designado como nueva casa de la Agencia. Es la única candidatura con una sede propia ya operativa, designada y preparada, lo cual facilitaría enormemente la transición, que debería ser efectiva el 1 de abril de 2019.

En la órbita del espíritu del 92, se ha formado un equipo multidisciplinar de expertos dedicados a la presentación de la candidatura, que algunos medios han dado en llamar el dream team, en el cual tengo el honor de haber sido incluida. En este proyecto trabajamos de forma coordinada miembros de todas las áreas que dan fe de la situación puntera de la cual disfrutamos. En el área metropolitana de Barcelona están la mitad de las empresas farmacéuticas con representación en España, hay 31 centros de investigación, 41 colegios internacionales, nueve universidades y suficientes infraestructuras para atender a los millones de visitantes con los que cuenta la ciudad cada año.

El Gobierno de España, la Generalitat de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona están trabajando para que ganemos esta importante competición y hagamos de Barcelona la capital europea del medicamento. El apoyo a la candidatura de Barcelona sería una señal inequívoca de la valoración del enorme esfuerzo que España ha hecho y hace en la construcción de Europa y sería una pena que quedara fuera por miedo a una hipotética situación que no pasa de ser una quimera. El lema es Barcelona is ready!, pero todos los españoles estamos preparados para que la EMA venga a la que siempre ha sido su casa.

Regina Revilla Pedreira es académica de la Real Academia de Farmacia de Catalunya.

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