Bernie Sanders necesita el voto latino en Estados Unidos, y parece estarlo consiguiendo

El candidato presidencial democráta, Bernie Sanders, participa en el evento March to the Polls, el 15 de febrero de 2020 en Las Vegas Nevada. (Alex Wong/Getty Images)
El candidato presidencial democráta, Bernie Sanders, participa en el evento March to the Polls, el 15 de febrero de 2020 en Las Vegas Nevada. (Alex Wong/Getty Images)

Puede que el senador Bernie Sanders (independiente por Vermont) sea el candidato demócrata favorito para la próxima elección en Estados Unidos, pero su margen de victoria en New Hampshire debería haberle dado de qué pensar. En la elección de hace cuatro años, Sanders ganó decisivamente en New Hampshire, superando a la futura candidata Hillary Clinton por casi 60,000 votos. Esta vez no. Hubo otras tendencias preocupantes para Sanders: la mayoría de los votantes primarios de New Hampshire eligieron a uno de los rivales centristas de Sanders. La nominación demócrata podría estar a su alcance, pero la legendaria coalición de Sanders aún no se ha materializado por completo.

Eso puede estar cambiando en Nevada.

Los caucus de mañana sábado 22 pondrán a prueba una de las premisas principales de la campaña de Sanders: su capacidad para reunir una coalición históricamente diversa de personas de clase trabajadora, especialmente con el apoyo de los votantes latinos y los jóvenes, que han tendido a ser apáticos. La primera prueba, en Iowa, ocurrió sin problemas. Muy pocos latinos votaron en Iowa (el estado es solo 6% latino), pero aquellos que sí lo hicieron favorecieron abrumadoramente a Sanders. Algo similar sucedió en New Hampshire, donde 39% de los latinos apoyó a Sanders.

Pero la estrategia latina de la campaña de Sanders no se ha puesto realmente a prueba. Nevada, que es casi 30% latino, ofrecerá la primera visión de la influencia y el alcance real del favorito con la comunidad latina. Si le va bien en Nevada, la estrategia latina de Sanders enfrentará su último desafío cuando las primarias demócratas lleguen a California el Supermartes.

Pero es probable que tenga éxito. Sanders ha establecido una operación particularmente ambiciosa e inteligente en ese importante estado latino del país, donde 30% del electorado es de origen hispano. En una encuesta reciente, casi 40% de los votantes latinos de California dijeron que planeaban apoyar a Sanders.

Si terminan haciéndolo, gran parte del crédito será de Chuck Rocha, un elocuente consultor de Texas que, como asesor político principal de Sanders, ha liderado la organización de los mensajes de campaña hacia los latinos.

Hablé con Rocha un par de días antes del caucus en Iowa. Parecía seguro de que la campaña lograría aumentar la participación y uniría el voto latino en torno a Sanders en Iowa y New Hampshire. Tenía razón. Rocha parecía igualmente seguro sobre el resto del país. “Vamos a cambiar para siempre la forma en que las campañas se hacen”, me dijo.

Rocha comenzó a trabajar para Sanders en 2015, cuando tradujo el primer sitio web de la campaña del candidato al español. Cuatro años después, su primer consejo para el candidato fue comenzar con tiempo. En Iowa, me dijo Rocha, la campaña comenzó a pagar “comunicaciones bilingües latinas antes de comenzar a hablar con los blancos”. Luego, Rocha implementó una estrategia inteligentemente orientada a la comunidad para las oficinas de campo de la campaña. A diferencia de los “demócratas establecidos”, dijo Rocha, Sanders ha convertido en una prioridad llegar a los votantes latinos directamente en sus comunidades.

“Los latinos no votan porque no se les pide votar”, me dijo Rocha. “Eso es todo”.

La estrategia latina de Rocha parece tener menos que ver con el candidato mismo que con el enfoque orgánico de la campaña hacia las comunidades de todo el país. “Abrimos nuestras oficinas en la comunidad latina. Ahí es donde tenemos nuestra sede», explicó Rocha. “Contratamos a personas de la comunidad. Hemos contratado e incorporado a la campaña a activistas latinos en todo el país y en esas comunidades». Según Rocha, la campaña de Sanders tiene más de 150 empleados latinos.

Rocha también ha ayudado a dar forma a la manera en que Sanders aborda los problemas dentro de la comunidad latina. En lugar de centrarse en la migración como una prioridad, la campaña de Sanders ha centrado el discurso para los jóvenes latinos en temas más prácticos como la atención médica, la inestabilidad económica y la lucha contra la desigualdad.

Según Rocha, “la migración es un asunto emocional”, especialmente para los votantes más jóvenes. ¿La solución? Mantenerse alejado de la política y hacerlo personal. En lugar de utilizar el tiempo en la televisión en español para explicar la agenda específica de migración de Sanders, la campaña ha elegido resaltar su historia personal como hijo de un migrante. “Su padre vino a América. No hablaba inglés y no tenía dinero», argumentó Rocha. “¿Y adivina qué? Esa es la misma historia de mi abuela y la mayoría de los latinos y sus abuelos o tías. Obtiene credibilidad automática”.

Rocha tiene objetivos altos para el electorado latino. En California espera “al menos” un aumento de 20 a 30% en la participación durante las primarias. “He estado haciendo esto el suficiente tiempo como para saber que algo especial está sucediendo”, me dijo.

Rocha bien podría estar en lo cierto. Si es así, Sanders será el primer candidato demócrata en llegar a la nominación a través de una coalición encabezada por jóvenes votantes latinos. Sería un logro notable.

Pero el trabajo de la campaña estaría lejos de terminar. Para derrotar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Sanders necesitaría los votos de cada uno de esos jóvenes latinos, así como de otros votantes más moderados. Le pregunté a Rocha si parte de la agenda de inmigración de Sanders —como acotar el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas— podría alienar a los votantes centristas en las elecciones generales, demostrando que Sanders, a pesar de su atractivo entre los jóvenes progresistas, podría terminar siendo una figura demasiado polarizadora y perder ante Trump. A Rocha no podría importarle menos. “Cuando se trata de dignidad y humanidad, no nos importa quién está siendo enajenado”, me dijo, sonando extrañamente como el candidato para el que trabaja.

Queda por ver si este tipo de enfoque rígido terminará fomentando una revolución electoral sin precedentes o, más bien, alejando a los votantes cruciales en la lucha para evitar la reelección de Trump. ¿Es Rocha un estratega de campaña visionario o un romántico?

León Krauze is an award-winning Mexican journalist, author and news anchor. He is currently the lead anchor at KMEX, Univision’s station in Los Angeles.

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