Brigada Paracaidista

4 diciembre 1993

El coronel Carvajal, jefe de la Agrupación «Madrid» destacada a Bosnia por la Brigada Paracaidista «Almogávares» (Bripac), recibe la orden del Mando de la Fuerza de Protección de Naciones Unidas (Unprofor) de reconocer la presa de Salakovac, situada entre Mostar y Sarajevo, y el puente de Bijela. Se teme que intenten volarlos. La zona puede estar minada.

Carvajal ordena la salida de la compañía del capitán Cifuentes, en la que se integran el capitán Millán y el capitán Álvarez, experto en desactivación de explosivos (Tedax). Al llegar a la presa, despliega parte de la unidad y el capitán Álvarez, escoltado por el sargento 1º Fernández, se adelanta para realizar una inspección visual y fotografiar una mina que parece similar a otra que ya había causado bajas. Al llegar a su proximidad, el capitán ordena al sargento que retroceda unos metros. En ese momento, el artefacto es accionado a distancia. El capitán queda destrozado y el sargento, muy malherido.

A pesar de recibir fuego enemigo, que se trata de contrarrestar, el capitán Millán sale decidido hasta el lugar donde yacen sus compañeros, comprueba la muerte del capitán y logra arrastrar al sargento Fernández a un lugar a cubierto de los disparos, donde le aplica un torniquete que corta la grave hemorragia que brota de una pierna. El capitán Cifuentes, siempre sereno, organiza su evacuación hasta el puesto quirúrgico avanzado español de Dracevo, donde logran estabilizarle y prepararle para su evacuación a España. Tras varias operaciones en el Hospital Gómez Ulla le fue amputada la pierna. Por esta acción, que raya en la heroicidad en la persona del capitán Millán, no se otorgó ninguna condecoración de guerra porque ¡estábamos en misión de paz!

2 diciembre 1996

Viñeta de Mingote en el ABC del 9 de diciembre de 1996
Viñeta de Mingote en el ABC del 9 de diciembre de 1996

El ya general Carvajal, en su segunda misión en Bosnia, es nombrado Hijo Adoptivo de Mostar en reconocimiento a su labor. El gran Mingote captó la importancia del hecho, y la desatención con la que la noticia era recibida en España, en una doble viñeta que publicó ABC: a la izquierda un lector lee impasible la noticia de la distinción concedida al general español. A la derecha, el mismo lector resplandece al conocer que una marquesa salía con un futbolista… ¡Esto sí que es noticia! Carvajal, ejemplo de lealtad hacia sus subordinados, persistió en su empeño de que la acción de Salakovac fuera considerada como de combate y lo logra.

Junio 2011

Se reabre el expediente. Al mutilado y retirado sargento 1º Jorge Fernández se le pide su opinión sobre la actitud del entonces capitán Millán. «Fue ejemplo de valor, serenidad y eficacia… Es la actitud que corresponde a un capitán de la Brigada Paracaidista, a un capitán de nuestro Ejército, la actitud que cualquiera hubiera esperado de uno de los nuestros». Rotunda y clara respuesta.

23 febrero 2013

59 aniversario de la fundación de la Bripac que forma en su patio de armas en un día gélido y de viento huracanado. El general Domínguez Buj, jefe del Estado Mayor del Ejército ( JEME) que preside el acto, en un gesto que le honra cede al ya retirado general Carvajal el honor de imponer la Cruz del Mérito Militar con distintivo Rojo (combate) al teniente coronel Millán, y la acreditación de Valor Reconocido a otros siete militares. Le acompaña el general Cifuentes, jefe de la Brigada. ¡Qué bien ganadas recompensas y cuántos más las merecen! El posterior acto de rendir honor a los soldados de todos los tiempos que dieron su vida por España cobró este año especial relevancia. La Bripac suma ya 47 muertos en combate, 73 en lanzamientos y 65 en maniobras.

Desde el día de su fundación, nuestros «paracas» respetan un mandato de su ideario: «Nunca se sabrá de mis hazañas por mis labios»… Es hermoso que así lo hagan, pero el pueblo español tiene derecho a conocer qué hacen sus soldados para poder sentirse orgulloso de ellos . Aquí juegan un papel esencial los medios de comunicación. El pasado 23 de febrero, los eché en falta. El vacío que dejaron fue grande. Se perdieron el poder reflejar la emoción del abrazo en que se fundieron Carvajal, Cifuentes y Millán que, desde arriba, contemplaría complacido el bravo capitán Fernando Álvarez, quien, por segunda vez, acudió voluntario a Bosnia para ejercer su peligrosa especialidad. ¡Bravo por haber apantallado con tu cuerpo a tu sargento!

La acción reseñada es sólo una muestra del espíritu de nuestros Ejércitos y de la labor que realizan en misiones muy duras fuera de nuestras fronteras, dejando siempre alto el pabellón español. Me atrevo a afirmar que en estos momentos, cuando se clama por la regeneración de valores, nuestras Fuerzas Armadas los conservan firmes. Nadie debe dudarlo.

Termino recordando el recio grito almogávar de la Brigada Paracaidista, siempre preparada para la paz y para la guerra: Por España… ¡desperta ferro!

Agustín Muñoz-Grandes, teniente general (2ª R)

1 comentario


  1. “¡Oh, miserable suerte de Soldados,/ de todo el universo aborrecidos,/ por desgracia y miseria de él tenidos,/ con mil impropios nombres denostados./ Quién nos llama caballos desbocados,/ quién lobos carniceros y atrevidos,/ quién toros acosados y afligidos,/ quién leones sangrientos aquejados./ ¿A quién así llamáis? ¿A quién emplea / en guardaros hacienda y vida/ de vuestras ambiciones perseguidas. ” (Cristóbal de Virues, Capitan de los tercios / 1550- 1609)

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