Buscar respuestas comunes a los desafíos mundiales

Por Matti Vanhanen, primer ministro de Finlandia y presidente del Consejo de la Unión Europea; José Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea; Susilo Bambang Yudhoyono, presidente de la República de Indonesia y Roh Moo-Hyun, presidente de la República de Corea (EL PAÍS, 04/09/06):

Los líderes de los 10 países de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN), China, Japón, Corea, los 25 Estados miembros de la Unión Europea y el Presidente de la Comisión Europea se reunirán en Helsinki los días 10 y 11 de septiembre para celebrar la sexta Cumbre Asia-Europa (ASEM). Esta reunión será motivo de celebración y reflexión, dado que ya han transcurrido 10 años desde que tuvo lugar la Cumbre inaugural en Bangkok. El décimo aniversario de la Cumbre constituye una excelente ocasión para comprobar hasta qué punto la ASEM ha cumplido las expectativas de sus miembros y para mirar hacia el futuro y reflexionar sobre el camino que debe seguir la asociación entre Asia y Europa tras sus primeros 10 años de existencia.

En estos últimos 10 años las relaciones entre Asia y Europa han mejorado de forma importante y las relaciones económicas se han visto reforzadas. El comercio entre ambas regiones representa actualmente más del 43% del comercio mundial de mercancías, y los miembros de la ASEM generan aproximadamente un 52% del PIB mundial. El ámbito del diálogo político se ha ampliado y ahora abarca también los derechos humanos y el Estado de derecho, así como las amenazas globales y otras cuestiones generales en materia de seguridad, como los factores que dan lugar a la propagación del terrorismo y la prevención de conflictos. Además, al aumentar la interacción en el campo del diálogo y la cooperación culturales han mejorado de forma significativa el conocimiento y entendimiento mutuo entre Asia y Europa.

La ASEM ha servido para alcanzar un consenso entre sus miembros, facilitando así los avances en otros foros multilaterales. Asimismo ha servido para desarrollar valores e intereses compartidos por ambas regiones. A su vez, esto ha contribuido a fomentar la cooperación regional, impulsando la tendencia hacia la futura constitución de una comunidad en Asia Oriental. Sus acciones conjuntas han permitido a los miembros de la ASEM lograr la masa crítica necesaria para contribuir al cambio a escala mundial.

En el ámbito transregional, la ASEM constituye un vínculo entre comunidades empresariales, parlamentos, organizaciones no gubernamentales y otros representantes de la sociedad civil de Europa y Asia. La Fundación Asia-Europa, única institución de la ASEM, ha desempeñado un papel destacado en el fomento de los contactos personales, a través de redes e intercambios culturales y educativos, y ha servido de punto de contacto entre los gobiernos de la ASEM y la sociedad civil en ambas regiones.

Entre los resultados tangibles de la ASEM cabe mencionar numerosos proyectos de colaboración, programas, seminarios e iniciativas patrocinadas por grupos de los países miembros de estas dos regiones. La cooperación ha trascendido el énfasis inicial en el aspecto económico y ahora incluye nuevos ámbitos, como la sanidad, el medio ambiente y la energía, el empleo y el trabajo, y la ciencia y la tecnología, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

A fin de seguir aprovechando todas sus posibilidades, la ASEM debe continuar ofreciendo valor añadido, y para ello cuenta con tres herramientas:

En primer lugar, la ASEM debería prestar especial atención a algunos ámbitos prioritarios y, posteriormente, desarrollar iniciativas y programas conjuntos. Estos ámbitos son: refuerzo del multilateralismo para hacer frente a las amenazas a la seguridad, fomento de un desarrollo sostenible y centrado en las personas que incluya la cooperación en materia de medio ambiente y de seguridad energética, gestión de la mundialización y fomento del diálogo entre las culturas y civilizaciones.

En segundo lugar, la ASEM debería seguir complementando los trabajos en curso en otros foros de acuerdo con la agenda internacional. Por ejemplo, la contribución de la ASEM a la lucha contra el terrorismo internacional debería vincularse a las actuales medidas contra el terrorismo en el Foro Regional de la ASEAN (ARF) y en el marco de Naciones Unidas. El programa “Diálogo entre las culturas y las civilizaciones” de la ASEM (que abarca igualmente el diálogo interconfesional) concuerda con las actividades que tienen lugar en otras estructuras de cooperación internacional.

En tercer lugar, la ASEM debería seguir promoviendo una mayor transparencia y un sentido más amplio de la responsabilización. Los contactos personales, así como los intercambios educativos e intelectuales revisten una enorme importancia y contribuyen a realzar la visibilidad de la ASEM. Será necesario realizar nuevos esfuerzos para darla a conocer entre el público en general y atraer la atención de los medios de comunicación.

La sexta Cumbre de la ASEM en Helsinki pasará revista a los primeros 10 años de diálogo entre Asia y Europa, y marcará el camino para los próximos 10 años e incluso con una perspectiva temporal más amplia. Entre los resultados concretos de la Cumbre cabe señalar la adopción de una Declaración sobre el futuro de la ASEM, en la que se esbozarán los principios básicos para la cooperación futura, y una Declaración sobre cambio climático en la que se recalcará el firme compromiso de la ASEM para alcanzar un consenso internacional tan necesario en este ámbito. Además, varios eventos que se celebrarán al mismo tiempo reunirán a los representantes de las empresas, los parlamentos y la sociedad civil.

La decisión política sobre la ampliación de la ASEAN constituye un hito importante en la evolución de este proceso. Los miembros en la ASEM consideran que la ampliación podría imprimirle un mayor dinamismo y enriquecer la diversidad del proceso, así como contribuir a realzar y ampliar el diálogo y la cooperación entre Asia y Europa.

Durante los primeros 10 años de la ASEM se han logrado muchas cosas, pero es necesario hacer mucho más para que la asociación entre Asia y Europa sea tenida en cuenta a la hora de responder a los retos mundiales. Asia y Europa apoyan de forma unánime el multilateralismo, y la ASEM brinda a estas dos regiones un marco para unir sus fuerzas a fin de hacer frente a las cuestiones más urgentes y contribuir a la paz, la seguridad y la prosperidad del mundo. Juntas, Asia y Europa pueden formar una asociación mucho más amplia que la suma de sus partes y la Sexta Cumbre de la ASEM en Helsinki indicará el camino a seguir.