Aspectos Generales (Continuación)

Por Cristina Peri Rossi, escritora (EL MUNDO, 21/11/03):

La crisis en la que ha vivido hasta hace poco tiempo el Partido Socialista Obrero Español y que puede estar a punto de remontar es, fundamentalmente, una ausencia de proyecto social. ¿A quiénes representa, en definitiva? ¿A la clase obrera de la que ya ni se habla, como si no existieran más que individuos que negocian o pactan solitariamente sus contratos, sus despidos, sus trabajos basura, sus jornadas laborales y sus retiros anticipados?

Hace pocos días, en una resolución paradójica, la Audiencia de Barcelona culpó a un albañil, Enrique Pociño Ferrera, del grave accidente que sufrió al caer de una altura de tres metros y medio de un edificio en construcción que incumplía las normativas de seguridad, carecía de mallas o de vallas de cierre en un tramo.En primera instancia, la jueza había condenado al constructor por «una situación de peligro que es apreciable incluso por quien no es profesional de la construcción» (el albañil quedó tetrapléjico, condenado a una silla de ruedas), pero la Audiencia de Barcelona le retiró la indemnización considerando que el obrero había asumido los riesgos al no reclamar la protección necesaria.…  Seguir leyendo »

Por Ricardo García Cárcel, catedrático de Historia Moderna. Universidad Autónoma de Barcelona (ABC, 17/11/03):

Constituye un tópico, de tan repetido, hablando de Cataluña, referirse al seny catalán. El seny sería una de las características definitorias del carácter catalán, sinónimo de sentido común, de prudencia, de pragmatismo. La verdad es que, históricamente, no han faltado testimonios del presunto seny catalán. Ahí está la Cataluña del reinado de Carlos II, con su constatada voluntad de colaboración en la política económica de la monarquía española. Ahí está la Cataluña de la segunda mitad del siglo XVIII con Antoni de Capmany a la cabeza.…  Seguir leyendo »

Por Pedro J. Ramírez, director de El Mundo (EL MUNDO, 16/11/03):

Si no supiéramos que a Primo de Rivera le desquiciaba como «himno representativo de personas de odiosas ideas y criminales aspiraciones» y que a Louis Aragon le inspiró uno de sus más emocionantes y comprometidos poemas, nada induciría a pensar que la suave música cadenciosa y la ingenua rima consonante de la sardana La Santa Espina pudieran servir de fermento a ninguna movilización social de cualquier clase. «Som i serem gent catalana/ tant si es vol com si no es vol/ que no hi ha terra més ufana/ sota la capa del sol», es lo máximo que llega a decir el estribillo de Angel Guimerà.…  Seguir leyendo »

Por Miquel Porta Perales, crítico literario y ensayista (ABC, 16/11/03):

Tras 23 años como President de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol se despide de ustedes. Y en la hora del adiós -como mandan los cánones- hay que hacer balance de una ideología y una obra que han marcado la vida de los catalanes durante casi -¡poca broma!- un cuarto de siglo. Sostengo que el pensar y el hacer de Jordi Pujoladmiten el calificativo de sincréticos. Sincretismo que concilia hábilmente cuatro elementos: esencialismo, organicismo, nacionalismo político ypragmatismo.

El esencialismo se percibe en ideas como las siguientes: «nosotros somos un pueblo que tiene mil años de historia, que tiene una lengua, una cultura, una voluntad de ser, una conciencia colectiva… una tierra que es nuestra tierra, una lengua que es nuestra lengua, unas tradiciones, unas costumbres, una manera de ser, una voluntad de ser, una nacionalidad, un sentido nacional».…  Seguir leyendo »

Por Vicenç Navarro, catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra (EL PAIS, 13/11/03):

El pujolismo es el proyecto político de sectores de la burguesía, pequeña burguesía y clase media de renta alta, así como de componentes importantes de la Iglesia en Cataluña, que intenta movilizar a amplios sectores de la sociedad catalana, incluyendo sus clases populares, con el objetivo de alcanzar una cohesión multiclasista alrededor del concepto de nación catalana, que definen como incluyente. Ni que decir tiene que el pujolismo, como proyecto político, tiene muchos otros componentes que han sido ampliamente debatidos en los medios de información.…  Seguir leyendo »

Por Valentí Puig (ABC, 11/11/03):

LA sobriedad en el decir de los representantes catalanes en las Cortes de Cádiz, atribuible a la dificultad de expresarse en castellano, no entusiasmaba al público de los palcos, más adicto a aplaudir la elocuencia pomposa y arrebatadora. Por ahí andaba Antonio de Capmany, futuro autor del estudio de historia económica, «Memorias históricas sobre la marina, comercio y artes de la antigua ciudad de Barcelona». El prócer Antonio de Capmany ahonda en la Ilustración y en el enciclopedismo francés para iluminar de forma anticipada los umbrales del siglo. Frente a quienes preferían cobijarse en los archivos para desempolvar legajos que enaltecieran el pasado medieval, su apología del comercio y de la industria como recursos fundamentales de aquella Cataluña no poco tiene que ver con la sugerencia intelectual de David Hume cuando difiere del culto a los esplendores de un pasado rico y demográficamente populoso que la nostalgia o el mito dan por superior a un presente propulsado por la dinámica del comercio y por la técnica de las nuevas industrias.…  Seguir leyendo »

Por Jordi Sevilla, diputado socialista por Castellón (EL PAIS, 04/11/03):

El aznarismo se ha mostrado muy eficaz a la hora de controlar a la sociedad desde el Estado. La utilización que ha hecho el Partido Popular del Gobierno en estos ocho años para dominar al poder económico, ocuparlo en parte y hegemonizar políticamente a la sociedad civil con un discurso conservador, mediante los instrumentos normativos, presupuestarios y de comunicación pública, parece poco discutible. Sorprende que quienes criticaron con acritud al denominado felipismo como supuesto intento de control social desde la dirección de un partido se muestren ahora complacientes con el aznarismo, que es en esto la superación dialéctica de las peores caricaturas de dicho felipismo.…  Seguir leyendo »

Una segunda modernización. La clave de la segunda fase de la modernización de España está en la educación, la investigación y la cultura, y esta última en sus dos formas, la cultura de la creatividad y la cultura de la vida cotidiana. Víctor Pérez-Díaz es catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid (EL PAIS, 29/10/03).

Por Valentí Puig (ABC, 18/09/03):

La premonición de un «horror vacui» conceptual en el postpujolismo es forzosamente compatible con investir a Jordi Pujol como parte de la piedra angular en el sistema de equilibrios políticos que va de la Transición democrática al plan Ibarretxe. Esos son los vaivenes de la vida política, por los que uno pasa de ser calificado de enano a tener rango de cariátide. El poeta Salvador Espriu recuperó la acepción de Sepharad para involucrar a Cataluña en una España contemplada y sentida desde la periferia.Fueron los poemas de «La pell del brau», publicados en 1960. Entonces y ahora, algunas almas impólutas del catalanismo acusaron a Espriu de «españolista».…  Seguir leyendo »

SUCESION DE AZNAR.:

  • El cuarto en discordia. Joan Tapia (EL PERIÓDICO, 08/06/03):
  • Rajoy, un valor seguro. José Antonio Zarzalejos (ABC, 31/08/03):
  • El más centrista de los posibles. Pedro J. Ramírez (EL MUNDO, 31/08/03):
  • Aznar y Rajoy; y Zapatero. (EL PAÍS, 31/08/03):
  • Ni siquiera el Papa designa sucesor. Carlos Carnicero (EL PERIÓDICO, 01/09/03):
  • El legado. Kepa Aluestia (LA VANGUARDIA, 02/09/03):
  • Albedrío, azar y atención. Carlos Rodríguez Braun (ABC, 03/09/03):
  • El PP que hereda Rajoy. José María Marco (EL MUNDO, 03/09/03):
  • Candidato por decantación natural. Francesc de Carreras (EL PERIÓDICO, 03/09/03):
  • Acotaciones a un relevo. Xavier Pericay (ABC, 06/09/03):
  • El liderazgo de Aznar. Pilar del Castillo (ABC, 07/09/03):

Por Xavier Vidal-Folch (EL PAIS, 13/09/03):

Jordi Pujol se va. Entre la hagiografía nostálgica y el retrato cruel hay espacio. Y es tiempo de proponer un balance polícromo, de blancos, negros y grises. Las conclusiones provisionales: durante los 23 años de su mandato, el presidente de la Generalitat se ha revelado como un político español de considerable talla, un entusiasta tenor europeísta y un más que discutible gestor catalán.

Empecemos por esto último. A lo largo de sus seis legislaturas, Jordi Pujol se ha afanado, por encima de todo, en construir una variante -o una caricatura, si se prefiere- de «pequeño Estado-nación», más que en reforzar una, ya existente, «gran pequeña nación».…  Seguir leyendo »

Por Hermann Tertsch (EL PAIS, 04/09/03):

Cansino ya el Sol tras su atroz alarde estival, los días se acortan y se agitan a un tiempo. Por implacables que sean los veranos, son los otoños y los inviernos los que, en la cultura europea al menos, imponen a los hombres esa cura de humildad y reflexión, la percepción de fragilidad y transitoriedad que invita a mejorar la vida propia y las relaciones con los demás antes de que se agote el tiempo que cada uno tiene otorgado. El otoño, ese ensayo anual de la vejez, llama a hacer balance, a lamentar y desear no repetir pasados errores y pecados.…  Seguir leyendo »

Por José María Marco, historiador, autor de Francisco Giner de los Ríos: pedagogía y poder (EL MUNDO, 03/09/03):

Cuando se habla de la transmisión de poderes de José María Aznar a Rajoy, lo que más se suele resaltar es la continuidad. Hablar de un nuevo Partido Popular puede, por tanto, parecer una broma.No lo es. Y no lo es porque Aznar no deja el mismo partido que aquel PP del que empezó a hacerse cargo en 1989. Ni la España de entonces, y tampoco de la de 1996, cuando Aznar llegó al Gobierno, es la misma que la de ahora.…  Seguir leyendo »