Elecciones

Puede ser Valls alcalde de Barcelona

Como señala agudamente Tom Burns Marañón en su último libro y reiteraba en una brillante entrevista que le hizo Emilia Landaluce en este periódico, una de las causas del naufragio político que sufre España desde hace alrededor de 10 años se debe a la mediocridad de nuestra clase dirigente. En efecto, ni en el Gobierno ni en la oposición destacan personas capaces de darse cuenta de que estamos ante una situación de emergencia nacional porque, si no se detiene un proceso creciente de desintegración de España, con efectos también en toda Europa, corremos el peligro de volver a las andadas. De tal manera no respetaría la verdad si esta situación de adocenamiento la tendiese a generalizar, pues hay intelectuales, periodistas y hasta algún político que entran en el corro de la excepción.…  Seguir leyendo »

Mario Vargas Llosa, junto a su pareja, Isabel Preysler. Gtres

SÍ. Decía Manuel Azaña, “príncipe de nuestros francófilos”, según lo llamó con malvadas intenciones el historiador germanófilo Antonio Tovar, que en Francia podían encontrarse soluciones para algunos problemas graves que afligían a España. Albert Rivera parece haberse inspirado en Azaña con el bombazo político hecho público el jueves pasado: ha propuesto al barcelonés parisino Manuel Valls, ex primer ministro de Francia, ser cabeza de lista de Ciudadanos a la alcaldía de Barcelona en las elecciones municipales de mayo de 2019.

Si la jugada le sale bien, y para eso bastará con que Valls diga oui, gane o pierda luego, Rivera se apuntará tres tantos a la vez.…  Seguir leyendo »

En los últimos años, muchas de las noticias que desde Barcelona se han hecho hueco en medios internacionales han sido muestras de una sociedad cada vez más cerrada por culpa del nacionalismo y el populismo. Si Manuel Valls se convirtiera en el primer alcalde de una ciudad importante que vuelve a donde nació después de una destacadísima carrera en su país de adopción, se lograría sin embargo que Barcelona atrajera la atención del mundo como la cuna de un europeísmo que vuelve a sus mejores valores para seguir impulsando una sociedad abierta, progresista y solidaria.

Valls representa por su trayectoria personal y su acción política la integración europea.…  Seguir leyendo »

A lo largo de los ocho días en que EL ESPAÑOL ha ido desgranando la encuesta de SocioMétrica se ha ido dibujando una realidad sociopolítica que dista mucho de la que había en 2017: por segunda vez en la historia (la anterior fue en 1982), un partido absorbe a otro, sustituyéndolo en pocos meses como fuerza más votada.

Es cierto que en este caso hablamos de encuestas, no de urnas, pero los cambios son tan profundos que el vuelco al centro es un hecho. Los movimientos políticos registrados desde el 15-M, principalmente la crisis catalana, han establecido unas nuevas reglas de juego que harán que Albert Rivera sea el próximo presidente del Gobierno.…  Seguir leyendo »

Desde primeros de año las encuestas señalan una fuerte subida de Ciudadanos (Cs) -consecuencia del éxito en las elecciones catalanas del 21-D-, un descenso sensible del PP, un estancamiento del PSOE y otro descenso de Podemos. El titular es que Cs, el partido de Rivera, el líder más valorado, superaría al PP de Mariano Rajoy que es, junto a Pablo Iglesias, uno de los líderes menos apreciados. El PSOE quedaría plano y algo incoloro. Es relevante que Cs, un partido nuevo en España, se haya convertido -por el momento solo en las encuestas-, en el primer partido y que, por el contrario, Podemos, el partido surgido en las europeas del 2014 que parecía que iba a asaltar el cielo, esté en retroceso.…  Seguir leyendo »

Las encuestas hablan de adelantamiento por un carril derecho. Con los resultados que anticipan, solo dos gobiernos serían hoy posibles: PSOE-Ciudadanos y Ciudadanos-PP. Lo curioso es que la fórmula electoral que ha propuesto Podemos haría más probable el gobierno del PP.

De las 17 encuestas que se han publicado en lo que llevamos de año, ocho dan como ganador a Ciudadanos, ocho al PP y una aprecia empate entre ellos. Un empate que, con armonía, se refleja en la media de esta serie de sondeos: ambos partidos, casi en el 25%. Más parece incertidumbre que armonía preestablecida. En lo único en lo que concuerdan las proyecciones es en que Unidos-Podemos y sus confluencias quedarían este trimestre en cuarto lugar, a una cierta distancia del tercer partido.…  Seguir leyendo »

El ‘procés’ nada de nada

Sorprende que sorprenda el resultado de las elecciones catalanas. Por las candidaturas del independentismo se ha inclinado el 37,4% del censo, con un ligero incremento respecto al 35,7% obtenido en 2015 (y frente al 38,6% y el 41% de los no secesionistas). Los simples amagos del otoño han bastado para hacer diáfanas las secuelas de una independencia efectiva: el rechazo internacional, la salida de Europa, la quiebra de la economía, la ruina de la política, el desgarrón social. La sorpresa viene del hecho de que tales consecuencias inevitables no hayan provocado un declive en la proporción separatista. Pero quien como yo ve la cosa desde lejos y en perspectiva literaria se dice que no hay razón para sorprenderse.…  Seguir leyendo »

En las elecciones generales y en la mayoría de las Comunidades Autónomas —en trece— vota la tierra además de la gente. Cuando se dice que el sistema electoral catalán es injusto y se esgrime esto para explicar que los partidos independentistas tengan la mayoría de los escaños, entiendo que se dice por esa razón. Si cada circunscripción electoral de Cataluña tuviera un número de representantes proporcional al número de sus ciudadanos, los tres partidos independentistas tendrían tres escaños menos, quedando justo por debajo de la mayoría absoluta, por lo que necesitarían la abstención de un cuarto partido para poder acaso formar un gobierno.…  Seguir leyendo »

Durante los últimos años, los ciudadanos de Cataluña nos hemos habituado a ser recibidos en muchos de sus pueblos y ciudades con un sinfín de signos y lemas elaborados por el nacionalismo que parecían gozar del apoyo popular y que nadie osaba poner en cuestión, al menos en público. No era sólo la típica “estelada” izada en un lugar prominente para no dejar lugar a dudas de las preferencias del territorio en el que uno se adentraba. También, pancartas con lemas simples y directos apelando a derechos indiscutibles tales como “queremos votar”, “democracia”, haciendo referencia a la perentoria necesidad de convocar un referéndum de autodeterminación donde pudiéramos decidir nuestro futuro.…  Seguir leyendo »

El verdadero consenso

Las pasadas elecciones autonómicas catalanas no deben valorarse únicamente por unos resultados que configuran dos bloques, los separatistas (o independentistas) y los constitucionalistas (o unionistas), en los que los primeros, sin mayoría de votos, pero con mayoría de escaños, decidirán probablemente cuál es el futuro presidente de la Generalitat. Otro factor debe también ser convenientemente valorado: la fuerza política ganadora, en votos y en escaños, es Ciudadanos, un partido unionista y desacomplejadamente no nacionalista.

Este resultado ha alarmado a los sectores nacionalistas, incluso a los más moderados, que siempre habían pensado que jamás ganaría un partido de tal naturaleza. ¿Por qué esta alarma si el constitucionalismo no ha obtenido votos suficientes para gobernar?…  Seguir leyendo »

La derrota como una oportunidad

La red es un lugar donde encontrar muchas novedades. Pero a veces hay excepciones. La más notable estos días está en la página web de Podemos, ese grupo que no quería dejar de ser un movimiento y ha terminado fundando un partido muy antiguo. Llama la atención el documento que han publicado para explicar la “crisis catalana”. El contenido y la forma son un clásico en la izquierda radical española; tanto que, si quitáramos la referencia al año 1978 y algunas expresiones sobre la actualidad, ¡quién no diría que está leyendo un panfleto de la minoría comunista del año 1931, la misma que nada más caer la Monarquía pensó que un bloque de ex monárquicos y republicanos moderados iba a poner en marcha la revolución burguesa!…  Seguir leyendo »

Cataluña no se entiende consigo misma

Los resultados electorales del 21-D catalán han sido objeto de amplia difusión y de múltiples análisis en este diario, EL MUNDO, como para ahora volver sobre los mismos. También se conoce la tragicomedia que llevan a cabo los independentistas y que estamos en tiempos decisivos para saber si habrá constitución del Parlament, elección de su Mesa, y posteriormente presidente y Gobierno en la Generalitat. Todo ello, obviamente, acatando la legalidad vigente, porque el goteo de dimisiones en el seno de los partidos secesionistas, así como el rechazo de los delicados cálices ofrecidos, nos augura que van entendiendo que “no hay alternativas al margen de la Constitución”, como dijo recientemente Miquel Roca en el Congreso de los Diputados ante las caras de asombro de los diputados Campuzano y Xuclà, otrora discípulos suyos en el arte de la política y ahora miembros relevantes de un partido independentista, el PDeCAT, con perfil fantasmagórico.…  Seguir leyendo »

Un gran número de juristas hemos criticado con dureza la intención de Junts per Catalunya de modificar el reglamento del Parlamento de Cataluña para permitir que Carles Puigdemont pueda participar desde Bruselas en el debate de investidura, hasta el punto de tildarla de ocurrencia: no tiene precedentes en el derecho parlamentario comparado; la esencia del parlamentarismo es el debate cara a cara; los ciudadanos eligen a sus diputados para que los representen en el Parlamento y no en el extranjero, etcétera. Desde luego, a esa lógica responde el actual reglamento catalán, que en el artículo 4 establece el deber de los parlamentarios de acudir a los plenos y en su artículo 146 solo regula el debate de investidura presencial.…  Seguir leyendo »

Las nuevas realidades de Cataluña

Cataluña se dispone a inaugurar una nueva legislatura después de la celebración de las elecciones del 21-D. Los independentistas podrán gobernar pero no tienen, ni de lejos, una mayoría suficiente para romper con España. Porque Cataluña se ha dividido en dos mitades. Aunque los números no son nada condescendientes con el ilusionismo, son muchos los líderes políticos y sociales del independentismo que siguen hablando de lo que ha dicho, de lo que quiere o de lo que necesita Cataluña. No deberíamos dejarlo pasar, aunque resulte cansino refutarlo. Aquí, en nuestro país, pero, sobre todo, fuera, en Europa, por ejemplo. No vaya a ser que los números acaben olvidándose.…  Seguir leyendo »

Cincuenta y tres por ciento, 53%, es el porcentaje de catalanes –2.251.391 electores– que no han votado formaciones independentistas –que han obtenido 2.063.361 sufragios– en las elecciones del 21-D. Y, sin embargo, pese a la nitidez de la diferencia –188.030 votos– de nuevo nos vemos abocados a un bloqueo institucional debido a que nuestra ley electoral es propicia a facilitar una percepción ambigua de la voluntad expresada por los catalanes en las urnas.

Esa ley ha concedido una mayoría absoluta parlamentaria al independentismo, que, ni ahora ni nunca ha sido capaz de ganar en votos a las formaciones no independentistas. Y, sin embargo, los medios de comunicación que controla el independentismo insisten una y otra vez en referirse a «la mayoría absoluta independentista», pese a que se trata de una afirmación intrínsecamente falsa, porque la mayoría independentista en Cataluña solo es parlamentaria, pero no social.…  Seguir leyendo »

Para ser presidente de la Generalitat de Cataluña, el primer requisito necesario es el de ser diputado efectivo en plenitud de derechos, lo que únicamente se alcanza cuando se hayan cumplido los requisitos que expone el artículo 23 del Reglamento vigente del Parlamento catalán. Por eso, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, en estos momentos, no pueden ser ninguno de los dos candidatos a la Presidencia de la Generalitat si no cumplen previamente las condiciones que establece el citado artículo.

Así las cosas, este problema se presenta más complicado para el primero, por no decir imposible, porque estos requisitos, como vamos a ver, no se pueden cumplir estando fuera de España -y si volviera, sería detenido inmediatamente-.…  Seguir leyendo »

Puigdemont, ese “eterno novio sin arrugas”

El miércoles constataremos la primera consecuencia práctica de la mayoría absoluta, revalidada por el bloque separatista catalán: cuatro de los siete miembros de la Mesa del Parlament pertenecerán a partidos empeñados, al menos hasta ahora, en la vía unilateral de la ruptura con España. A partir de ese momento la nueva legislatura sólo puede oscilar entre lo malo, lo peor y lo pésimo.

La prueba de fuego para saber hacia cual de esos tres escenarios nos dirigimos será la propuesta de investidura del nuevo presidente de la Generalitat. Cualquier opción implica que un separatista forme gobierno y continúe adelante con el “procés”, bien de forma explícita, bien de manera solapada, pero prolongando en todo caso la labor de erosión, zapa y voladura paulatina del Estado, mediante el uso espurio de los resortes institucionales que le serán de nuevo confiados.…  Seguir leyendo »

Ocurrió el 27 de diciembre del 2002 en el Parlamento vasco. Jaime Mayor Oreja, a la sazón ministro del Interior y diputado en Vitoria, llegó tarde a la votación plenaria de los Presupuestos Generales de la Comunidad. Las puertas de la Cámara estaban ya cerradas. El PNV, EA e IU lograron aprobarlos. De haber estado presente en la sesión el político del PP, el lendakari Ibarretxe hubiera sufrido una derrota irreversible. Mayor Oreja reconoció su error de previsión admitiendo que su ausencia había dado dos años de estabilidad al Gobierno peneuvista. El retraso de un parlamentario redundó en la prolongación de una legislatura.…  Seguir leyendo »

El resultado de las elecciones catalanas es claro. Una participación récord del 81%, con 2 millones de votos por partidos independentistas y 2,2 millones por los que defienden seguir en España. Hay 70 diputados de formaciones secesionistas y 65 de partidos no separatistas. Los catalanes, una vez más, han ejercido su derecho a decidir de forma masiva.¿Y qué han decidido?

En mi opinión dos cosas. Una que se desprende del voto popular y es que la mayoría desea seguir formando parte de España. Voto que se concentra en las ciudades, en las zonas más obreras y de la costa. El nacionalismo nunca ha ganado en votos salvo en 1992; en el resto, se movió entre el 43% y el 49%.…  Seguir leyendo »

Llama la atención en este periodo post electoral catalán que la esperada tensión política por capitalizar el resultado, mejor dicho, por incorporarlo a un relato antagonista independentistas-constitucionalistas, no sea lo más destacado. Lo chocante es el fuego amigo dentro de cada uno de los bloques. La hegemonía entre actores se ha impuesto a la necesidad de tender puentes para recomponer la fractura política y social generada.

Los resultados del 21D consolidaron lo existente sin satisfacer a nadie. Ni al bloque independentista, que sigue a la baja y necesitando de las CUP y de sus estrategias para garantizar una mayoría, ni al bloque constitucionalista, que ve en el voto mayoritario de Ciudadanos una amenaza a sus espacios electorales tradicionales en Cataluña más que una pírrica victoria, y un precedente de vuelco en el voto estatal al socaire del paradigma nacionalista, en este caso españolista.…  Seguir leyendo »