Elecciones

La vida institucional de nuestro país parece haberse acostumbrado a una dialéctica schimittiana de amigo/enemigo muy alejada del espíritu de pacto y acuerdo implícito en la dinámica parlamentaria. Junto a eso, sucede ahora lo que comentaba un conocido periodista, diciendo que, para un preocupante número de diputados, la ceremonia en la que se asume el mandato de la Nación no consiste ya en jurar nuestra Constitución, sino, más bien, en abjurar de ella. No debemos permitir que esa lógica inversa, que pretende afirmar un compromiso democrático a la vez que se reniega de las reglas de la democracia, se normalice en la política española; porque si alguna lección deberíamos tener aprendida los demócratas es que los contornos semánticos de la palabra democracia no pueden estirarse y reducirse a conveniencia.…  Seguir leyendo »

Cómo echar a perder la democracia

Por medio del diálogo entre Max Estrella y Latino de Hispalis en Luces de bohemia, Valle-Inclán discierne que la tragedia española sólo se entiende bajo el prisma deformado del esperpento. Sin embargo, hay que reconocer que, en estos meses de confusión y delirio, la realidad nacional supera con creces la imaginación del mejor dramaturgo español del siglo XX. Sin necesidad, por lo demás, del espejo cóncavo de antaño en el madrileño Callejón del Gato. A unos pasos de este pasaje del Barrio de las Letras, se asistió el martes a una grotesca sesión de constitución de la nueva Cámara emanada de las urnas del 10-N.…  Seguir leyendo »

De la anomalía como rutina

El debate sobre la reforma de la Constitución, un clásico del 6 de diciembre, quedó esta vez muy en segundo plano en la celebración del 41º aniversario. Y ello por tres motivos muy claros. El primero, que la clase política y la opinión pública están sobre todo pendientes de las negociaciones de investidura y la posibilidad de resolverlas antes de fin de año. El segundo, que el imprescindible consenso que exigiría cualquier proyecto reformista está descartado por la inusual fragmentación (19 partidos) del arco parlamentario. Y el tercero y más relevante, que la discusión se ha desplazado de la simple actualización de los aspectos más desgastados del texto constituyente a la perturbadora posibilidad de que sus principios básicos queden desguazados de facto por la previsible formación de una mayoría integrada por partidos rupturistas cuyo objetivo declarado es la desintegración de la soberanía nacional, del modelo de Estado y del régimen monárquico.…  Seguir leyendo »

1. Es el mantra del momento en algunos sectores del PP. «No hagamos nada y dejemos que gobiernen PSOE, Podemos, PNV y ERC. La desaceleración económica, las contradicciones internas y las presiones del separatismo harán que el gobierno se estrelle en menos de un año. El PSOE se verá obligado a convocar elecciones anticipadas y las perderá porque los ciudadanos habrán aprendido la lección».

2. Hay tantos elementos incontrolables en esa frase mariana, tantos imponderables, tantos detalles que no dependen del PP en este análisis como en el que hizo Albert Rivera en abril de este año.

3. Este fue el análisis de Rivera: 1) Si Ciudadanos se niega a pactar con el PSOE, evitaremos la fuga de votantes a Vox y al PP.…  Seguir leyendo »

Una hipótesis optimista

¿Y si Sánchez estuviera engañando a los separatistas como a chinos? Es una posibilidad. No sé por qué iba a ser leal precisamente con ellos el hombre sin palabra. La falta de principios opera a veces, por los inescrutables caminos del Señor y del caos, evitando lo peor. Un poco de optimismo: hasta el mal puede ser desalentado. En un relato de Giovanni Papini, el Diablo acababa deprimido después de charlar con el protagonista. No es lógico que Sánchez haya irrumpido en la historia de España para dar chascos a todos menos a ERC y Convergencia (no te escondas).

Reflexionemos. Si Sánchez está dispuesto a violar la Constitución como pretenden sus interlocutores, lo suyo sería designar como negociador a algún catedrático de Derecho de colmillo retorcido, o a un nuevo Rubalcaba, correoso y talleyrandiano, puesto que estaría poniendo proa a los arrecifes del Estado.…  Seguir leyendo »

Los gobiernos de coalición no son novedad en los sistemas parlamentarios de las democracias. Los hay actualmente y los ha habido en el pasado. A partir de la Transición y de la entrada en vigor de la Constitución del 78, en España no hemos tenido ningún Gobierno de la Nación de coalición, pero no tendría que preocuparnos la existencia de esa posibilidad. Lo importante es lo que esa coalición, por concesiones de unos, por exigencias de otros o por sus propios programas de gobierno, decidan llevar adelante.

Y este es el problema que tenemos ante nosotros: la posibilidad de una coalición para formar un gobierno en parte constituido o apoyado por quienes no creen en el Estado de Derecho, detestan la separación de poderes, no respetan las libertades individuales, sino las que ellos deciden que son las colectivas, apuestan por una república como forma de Estado y quieren una confederación de territorios en lugar de un Estado con autonomías.…  Seguir leyendo »

Quo vadis, Sánchez

Tras hacer campaña diciendo «marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional», al modo del perjuro Fernando VII cuando fingió jurar la Constitución de Cádiz para entronizarse como El Deseado y renegar en cuanto acomodó sus posaderas en el trono, el presidente en funciones, Pedro Sánchez, se dispone a perpetrar parejo trágala. Emula a aquel monarca felón que impuso su absolutismo a un pueblo servil que, tras mostrar su coraje contra el invasor napoleónico, vitoreó seguidamente su esclavitud voluntaria balando «¡Vivan las cadenas!».

De vuelta a la Claudicación de Pedralbes que congeló tras la garata que se montó con el relator, la admisión de un «conflicto» entre España y Cataluña y una negociación entre pares de ambos Ejecutivos, el doctor Sánchez, ¿supongo?…  Seguir leyendo »

Pablo Casado y el suplicio de Mezencio

Me cuentan que, el otro día, Pablo Casado se despertó de madrugada, empapado en sudor. Había tenido una extraña pesadilla. Estaba atado en una balsa, olvidada a la deriva, en alta mar. Era el único ser humano vivo en muchas millas a la redonda. Pero en la balsa había alguien o algo más. Un cadáver que opresivamente le abrazaba. Desprendía un tufo putrefacto y de sus labios brotaban gusanos que amenazaban con invadir el rostro del líder del PP. Tenía las facciones de Pedro Sánchez, una coleta como la de Pablo Iglesias y un lazo amarillo en la solapa.

A la mañana siguiente, Casado comentó el sueño, tal vez con su reflexivo jefe de gabinete Pablo Hispán, en la sede de la calle Génova, y lo asoció con el difuso recuerdo de un método de tortura del mundo clásico.…  Seguir leyendo »

Insistencia en Luzbel

En su libro libro de memorias titulado Recuerdos del tiempo viejo, cuya edición facsímil acaba de ser publicada, José Zorrilla, que conocía muy bien a su país y por eso se pasó veinte años en México, comenta una anécdota que nos viene muy a cuento para ejemplificar a nuestros políticos en estos últimos meses. En México D.F. había un casino español, muy concurrido, que tenía una compañía de teatro formada por aficionados. Éstos le pidieron al autor de El puñal del godo permiso para representar la obra. Zorrilla lo otorgó y asistió el día del estreno. Al final de la representación, un amigo que tenía al lado le preguntó: «¿Qué tal lo hicieron los godos?».…  Seguir leyendo »

Volvieron a equivocarse los que pronosticaron un retorno al bipartidismo. El pasado 10 de noviembre PP y PSOE sumaron menos de la mitad de los votos emitidos por los españoles. En lugar de eso, la repetición electoral nos deja un parlamento que continúa su deriva de fragmentación, en el que las tradicionales fuerzas nacionalistas ganan peso y aumentan su número (la irrupción de la CUP o el regreso del BNG son un ejemplo) y en el que el desembarco de Teruel Existe ha puesto el foco sobre las formaciones localistas.

Primero fueron los partidos nacionalistas de las comunidades llamadas históricas, después canarios y en los últimos tiempos cántabros o valencianos.…  Seguir leyendo »

El caso de los ERE, en lo hasta ahora sentenciado, multiplica por infinito las cantidades malversadas en la Gürtel, divide por infinito los años de cárcel impuestos y eleva considerablemente el nivel de representación política de los culpables. El choriceo repetido al por menor resulta más grave que el asalto al expreso de Andalucía. Cada caso es una pena. Así es la Ley. La sentencia no se ha filtrado antes de las elecciones ni hace imputaciones al PSOE en base a conjeturas no probadas. Como tiene que ser. No culpemos por tanto a la Ley ni a la Justicia del desbarajuste político al que nos enfrentamos, que es consecuencia de la desmembración del centro-derecha y, en Cataluña, de su condescendencia creciente con el separatismo.…  Seguir leyendo »

Sánchez y la cuadratura del círculo

«Los espías no son policías, ni tampoco creen tanto en el realismo moral como a ellos les gustaría. Si tu misión en la vida consiste en obtener traidores para tu causa, no puedes quejarte cuando resulta que uno de los tuyos –por mucho que lo quieras como a un hermano, lo aprecies como colega y compartas con él todos los aspectos de tu labor secreta– ha caído en manos de otros. Es una lección que yo había aprendido bien para la época en que escribí El espía que surgió del frío. Y cuando más adelante escribí El topo, la turbia lámpara de Kim Philby iluminó mi camino».…  Seguir leyendo »

Los españoles se quejan con razón de que han tenido cuatro elecciones generales en los últimos cuatro años, un récord, tratándose de un país de la Unión Europea, porque los políticos han sido incapaces de formar un gobierno estable. Los británicos, por su parte, están igualmente hartos de sus representantes, aunque por motivos muy diferentes (Brexit). En ambos casos, parte del problema reside en los respectivos sistemas electorales. Reino Unido aplica la representación directa, a veces resumida como «quien gana se lo lleva todo». En ella, el candidato que recibe más votos (pero no necesariamente la mayoría), ya sea en circunscripciones uninominales o plurinominales, es el elegido.…  Seguir leyendo »

El programa electoral del PSOE del 10-N incluía un “pacto contra el bloqueo” que consiste en investir presidente “al candidato de la fuerza más votada” por los ciudadanos si ningún candidato consiguiera el apoyo de la mayoría de los diputados. Aunque el programa no lo decía expresamente, Pedro Sánchez se encargó de concretar en un par de ocasiones que ese pacto implicaba la reforma del artículo 99 de la Constitución.

A primera vista, la idea parece razonable pues permite formar Gobierno y evita las situaciones de interinidad, que tanto se están prodigando en los últimos años. Ahora bien, si lo pensamos con más detenimiento, la fórmula puede tener más inconvenientes que ventajas y, desde luego, no tiene precedentes en el Derecho comparado, más allá de los casos del País Vasco y Asturias que el PSOE cita.…  Seguir leyendo »

La repetición electoral de noviembre de 2019 tiene como una de sus características principales la de clausurar el ciclo de la nueva política que se abrió en 2015, con la llegada de los nuevos partidos y la promesa de regeneración y cambio del sistema político. Este fin de ciclo abre la puerta al retorno del bipartidismo o, para ser más exactos, establece un sistema de partidos en el que los partidos que han tenido experiencia de gobierno se erigen como partidos principales en su campo ideológico respectivo (el PP en la derecha y el PSOE, en la izquierda). A la hora de analizar las razones del fracaso de la nueva política, ocupan un lugar preferente los errores estratégicos de los nuevos partidos, los cuales podemos resumir en uno solo.…  Seguir leyendo »

Estamos cumpliendo el guion de los sediciosos, sin apartarnos un milímetro. El juez Marchena afeó a los políticos ahora condenados en su sentencia la incoherencia de haberse empeñado en una «ensoñación» independentista a sabiendas de que no tenía ninguna posibilidad de éxito. Les dijo que «eran conocedores de que lo que se ofrecía a la ciudadanía catalana como el ejercicio legítimo del derecho a decidir, no era sino el señuelo para una movilización que nunca desembocaría en la creación de un Estado soberano».

Un «señuelo», sentenció el juez, para presionar a negociar al Gobierno central. Y me sorprende que una persona tan dueña de la situación, a juicio de sí mismo, no se percatase de que la incoherencia de mayor bulto era la suya.…  Seguir leyendo »

Pedro Sánchez y el tamaño del elefante

Chile, Bolivia, Ecuador, Colombia, Irán, Hong Kong, Bagdad, India, Líbano… ¿Está el mundo en llamas? Comparadas a algunas de esas hogueras, las de Barcelona y las que prenden los chalecos amarillos parecen pequeñas. En México, el Gobierno capitula ante la violencia armada de los narcotraficantes; en Madrid se apresta a negociar las condiciones del poder con los independentistas a los que ha metido en la cárcel; en París, en Santiago, en Quito, en Hong Kong, en Beirut, el poder da marcha atrás y abroga leyes y decretos que encendieron las protestas; en Londres y en Lima, también en La Paz a su manera, el ejecutivo disuelve al legislativo, o al menos lo intenta.…  Seguir leyendo »

En pleno bicentenario del Museo del Prado, el rechazo de los grupos separatistas a la apertura de una franquicia de la pinacoteca en Barcelona es una metáfora, colateral pero significativa, del punto de demencia al que el nacionalismo catalán ha llevado su pulsión antiespañola. Tratándose de una de las primeras colecciones pictóricas del mundo, a la que numerosas ciudades de primer nivel requieren préstamos de sus joyas, una repulsa así ya no puede entenderse siquiera desde el supremacismo sino desde la más irracional y primaria de las fobias. Entienden con razón los objetores -ERC y JpC- que el Prado representa la esencia de España, su tradición histórica de mayor esplendor y gloria, y ante un símbolo tan potente de la unidad para ellos odiosa no dudan en privar a sus conciudadanos de la oportunidad cultural y económica -por su incuestionable impacto en el turismo- de incorporar a su patrimonio obras de Zurbarán, Velázquez, Madrazo o Goya.…  Seguir leyendo »

El gobierno del Joker

Hace unas semanas Manuel Valls fijó mi atención en una entrevista que Gabriel Rufián hizo a Jaume Roures en su programa La Fábrica, remedo de La Tuerka de Pablo Iglesias. Valls presentó, en Twitter, esa conversación como «ejemplo de odio a España y a la democracia». Y, a medida que fui escuchándola, me pareció que se quedaba corto, si bien Rufián, en su reciente deriva hacia la contención verbal, se limitaba a mostrar la patente satisfacción que le producían los delirios de su interlocutor.

Poniendo la venda antes que la herida, advertiré que lo que menos me perturbó fue que el multimillonario que impulsa la violenta revolución catalana me tildara de «destructor del periodismo».…  Seguir leyendo »

Tras las últimas elecciones generales, la realidad parlamentaria se presenta mucho más difícil que en el mes de abril. A la enorme fragmentación alcanzada se une la práctica volatilización del centro sociológico y el sobrepeso político de actores situados en los extremos. Especialmente de la extrema derecha, que ocupa un lugar preeminente con un nivel de apoyo social sin precedentes en todo el ciclo democrático. Las perspectivas que produce este paisaje político y las aritméticas resultantes son la prueba definitiva de que lo único estable en la política nacional seguirá siendo la inestabilidad.

No fue una buena idea esta repetición electoral.…  Seguir leyendo »