Sánchez e Iglesias

El gran escritor Leonardo Sciascia, notorio intelectual de izquierdas y simpatizante del PCI, del que se alejó para preservar su independencia, dejó testimonio vital y literario de su indómita denuncia contra la corrupción política y la violencia mafiosa. Ello le valió, no sin sobresaltos, ser una de las conciencias críticas de Italia. Cuando un periodista le inquirió sobre la «sicilianización» de su obra, Sciascia explicó que la isla encerraba una metáfora de un mundo caracterizado por la preeminencia de los intereses particulares. Para sus paisanos sicilianos, la familia era el Estado y el parentesco primaba sobremanera teniendo su explicitación en los clanes mafiosos.…  Seguir leyendo »

Todos somos iguales ante la ley, recordó hace unos años don Juan Carlos a propósito de su yerno Urdangarin, aunque el entonces monarca reinante gozaba del privilegio de inviolabilidad constitucional y por tanto era un poco menos igual que el resto de los ciudadanos. Pero la premisa sigue siendo válida como principio esencial de la democracia. Y esa igualdad ante la ley incluye la presunción de inocencia, por mucho que la opinión pública la haya abolido de facto con veredictos anticipados y por más que ciertos actos o conductas merezcan, al margen de su consideración penal, una censura ética. Por eso sorprende que el presidente del Gobierno se olvidase esta semana de reclamar dicha cautela para el Rey emérito cuando (des)calificó con dos duros adjetivos -«inquietantes y perturbadoras»- las informaciones sobre sus ciertamente turbios manejos financieros.…  Seguir leyendo »

Toda la verdad sobre Juan Carlos

Una vez caído el desaforado Jinete, sobre el caballo ya sólo queda la Silla. Entre los rescoldos de las cenizas del esplendor de lo que un día fue Jockey, ha emergido Saddle.

Ocho años después del cierre del mítico restaurante, un nuevo establecimiento, con las mismas pretensiones de templo gastronómico, ocupa su enclave, en la calle Amador de los Ríos, frente al Ministerio del Interior.

La estructura es la misma. En la planta baja ha desaparecido el mullido diván corrido, en el que cada anfitrión sentaba a sus invitados, preferentemente a las damas, y un espectacular lucernario ilumina la madera, el cuero y el latón que contribuyen al confort de un gran salón de ambiente cosmopolita.…  Seguir leyendo »

Siendo el Derecho Constitucional uno de mis vicios, debo atarme fuerte a la silla del columnista para no ahuyentarles con tecnicismos. Sánchez ha planteado esta semana una reforma constitucional que convertiría al Rey en un muñeco de trapo para que jueguen con él los jueces para la democracia y para clavarlo como una mariposa en su vitrina, con las coloridas alas desplegadas, pero inerte.

Sánchez no dispone de la mayoría suficiente para tal reforma. Y si dispusiera de ella, no se arriesgaría a unas nuevas elecciones, que serían preceptivas. Y si se arriesgara, no se la jugaría con el referéndum obligatorio.…  Seguir leyendo »

El ambiguo cuento de la hegemonía

En las democracias modernas, articuladas sobre sociedades complejas, los partidos nacionalistas –estatales o subestatales– nunca terminan de estar cómodos. Y es que en su imaginario premoderno es un disparate someter a votación la esencia de la patria cada cuatro años: los enemigos (seculares) no descansan y en poco tiempo pueden destruir todo lo andado. El próximo 12 de julio se renovarán los parlamentos gallego y vasco en los primeros comicios que se celebran en España después de la pandemia que ha segado la vida de más de 45.000 españoles. Las dos comunidades comparten con Cataluña la existencia de autodefinidas identidades colectivas –alternativas o complementarias– a la común española, y sin tener ese factor en cuenta es difícil entender el comportamiento de las élites políticas y del ecosistema en el que se mueven en ambos territorios.…  Seguir leyendo »

Cuando estos días Felipe VI y Letizia se acercan a la gente, en un plan de comunicación y presencia preparado en La Zarzuela, suelen surgir de entre los espectadores dos vítores: un tradicional “Viva el Rey” y un añadido “Viva España”. Es una novedad que no ha pasado inadvertida, y que es producto de esa intuición popular que aflora espontáneos afectos y temores.

En este caso, lo significativo no es lo primero, los afectos, las cortesías que los Reyes suelen recibir en las calles, sino lo segundo, los temores, las desazones provocadas por inauditos aspectos de la gestión política, que la gente percibe y traduce apelando al nombre de la nación.…  Seguir leyendo »

En los últimos años hemos visto cómo se ha convertido en un lugar común la idea de que en España muchas jóvenes no pueden elegir libremente sus estudios. Las chicas están infrarrepresentadas en las carreras que ahora llamamos STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, en inglés), y esto no obedecería a unas preferencias distintas que dan lugar a elecciones individuales sino que, más allá de un dato estadístico, se trataría de un problema social que habría que combatir. Según este discurso, la sociedad debería promover campañas para concienciar a las chicas de que son capaces de superar con éxito ese tipo de carreras, y los profesores deberíamos animar a nuestras alumnas a elegir el bachillerato científico, a pesar de que ya suelen ser mayoría en las aulas de bachillerato biosanitario.…  Seguir leyendo »

España debe hacer frente a un panorama político, económico y social desolador. El discurrir de la política institucional de estos dos últimos años y la extraordinaria magnitud de la pandemia han dejado maltrecho el país y han perfilado un escenario próximo al shock. Esta no es una mera constatación periodística, es la expresión exacta de las circunstancias adversas que hay que abordar. Si en algún análisis estamos todos de acuerdo es en el colosal reto que nos interpela.

Soy muy crítico con el balance de la actuación del Gobierno español en todo el malhadado periodo del estado de alarma y no encuentro un solo argumento que atenúe los resultados tan negativos de la acción del Gobierno independentista catalán.…  Seguir leyendo »

I. Dentro de la necesaria separación de poderes, toda sociedad organizada como Estado dispone hoy día, al menos, de una asamblea o cámara para el debate y la aprobación de las leyes que han de regir la convivencia entre sus nacionales.

Quedan atrás épocas históricas en las que los pueblos eran gobernados solamente por una persona, una familia o un grupo social, aunque, en ocasiones, se acompañasen de un órgano constituido por miembros de confianza para su asesoramiento o consulta no vinculante.

Por otra parte, no auguramos un fructífero futuro para el modelo legislativo de corte totalitario basado en un partido excluyente, que elimina toda discrepancia y que subsiste gracias a una férrea disciplina.…  Seguir leyendo »

En la sexta semana del confinamiento, en medio de la punta de la pandemia, el día en el que el Ministerio de Sanidad informaba de que el número de fallecimientos en las últimas veinticuatro horas ascendía a 430, a los 64 años de edad, fallecía José María Calleja. No sé si la suya será una de las más de 28.000 muertes que el presidente Sánchez ha tenido el honor de reconocer o si pertenecerá a esas 15.000 que parece ser que para el Gobierno no han existido. De lo que sí estoy seguro es que Calleja no ha tenido la suerte de formar parte de esas 450.000 personas que Pedro Sánchez dice haber salvado gracias a su gran gestión.…  Seguir leyendo »

Si el eusquera en lugar de ser una lengua fuera un individuo –que no lo es, pero a veces se le atribuyen derechos como si lo fuera–, podríamos afirmar con toda seguridad que quedó secuestrado por el fundador del nacionalismo vasco, que lo convirtió en rehén de su causa.

Mientras esa causa no alcance el objetivo final, el eusquera seguirá ganando espacios en la Administración vasca, en su educación y en su cultura como nunca los tuvo en toda su historia. Y seguirá perdiendo influencia como lengua viva en muchos pueblos pequeños mientras las estadísticas oficiales destacarán su conocimiento generalizado por edades y niveles.…  Seguir leyendo »

Como 500 palabras se me quedan cortas para relatar los avances de la Comunidad de Madrid en estos 25 años, el lector me permitirá centrar el foco en lo que la izquierda de esta región nunca reconoce.

Somos la primera región en PIB, motor económico de España, principal foco de inversión extranjera y con una tasa de desempleo muy por debajo de la media nacional. 25 años en los que hemos logrado ser una región puntera en infraestructuras, con una de las redes de transporte público más extensa del mundo, que fomenta la atracción de empresas, la innovación y el emprendimiento.…  Seguir leyendo »

Millones de personas de procedencias diversas han contribuido a hacer de la nuestra la región más rica de España y con un enorme potencial de progreso. Pero hay otra cara, y nos avergüenza: somos la región española con más desigualdad, en la que más de un millón de conciudadanos se encuentra en riesgo de exclusión social.

En los últimos 25 años, las políticas públicas han contribuido a la injusta situación actual. El aún oscuro episodio del Tamayazo permitió gobernar a Esperanza Aguirre justo cuando la Comunidad de Madrid acababa de estrenar competencias tan importantes como sanidad y educación. Aquella es la tóxica raíz de muchos de nuestros problemas.…  Seguir leyendo »

Un editorial de ABC destacaba el acoso que sufre la Monarquía y el silencio cómplice del Gobierno. Sánchez asiste silente y a veces es colaborador necesario en la estrategia de ataques a la forma de Gobierno que consagra la Constitución por parte de sus socios, cuyo objetivo es su derribo. Entre las instituciones y poderes del Estado, todos en el punto de mira de unos políticos vocingleros y petulantes pero activos, la Monarquía es el más indefenso por una derecha acomplejada; por el insólito apoyo a Sánchez, a veces decisivo, de un proclamado centrismo desnortado; por la complicidad de un Gobierno que ha pactado con los dinamiteros, y por la ambición de su presidente que acaso oculte delirantes aspiraciones a ocupar la cúpula de una opción republicana que ni la Constitución contempla ni la voluntad de los españoles desea.…  Seguir leyendo »

Podemos ser monárquicos ya

Usted, lector, lo habrá escuchado tantas veces como yo: «No soy monárquico, pero me siento a gusto con esta monarquía, cambiar de régimen no es un debate que me interese en este momento, la monarquía cumple su función, mi corazón es republicano, pero tengo simpatía por este Rey que encarna los valores del republicanismo mejor que muchos políticos, etcétera». Durante décadas este ha sido el alambique retórico por el que muchas inteligencias del país han destilado su respaldo a la monarquía en España: yo-soy-republicano-pero. Valgan de ejemplo estas palabras pronunciadas hace poco por el presidente Felipe González: «Nunca fui monárquico y creo que a estas alturas ya no lo seré, pero prefiero una monarquía republicana como la que tenemos a una republiqueta».…  Seguir leyendo »

Nuestra monarquía parlamentaria

Fue Manuel García Pelayo quien subrayó la exhaustividad de la Constitución, como regulación obligada pero básica de la vida política de la comunidad. Nada fundamental podía quedar fuera de ella, aunque necesariamente el constituyente se limitaba a lo esencial, sin descender a detalles. El desarrollo o la concreción, con absoluta fidelidad a la Norma Suprema, correspondería a la legislación o al Tribunal Constitucional. Cuando hablamos del Rey de lo que ha de tratarse es, entonces, de averiguar su imagen constitucional. Quizás no es tarea fácil, pues el constituyente, como suele, ha podido utilizar en su labor términos abiertos, particularmente “artificiales”, cuya comprensión requiere esfuerzo y estudio, y para lo que no siempre resultan de demasiada utilidad fórmulas y categorías requeridas en otros ámbitos y disciplinas del derecho o la crítica.…  Seguir leyendo »

El 19 de junio de 2014 se inauguró una nueva época para la Monarquía española. La víspera, Juan Carlos I sancionó la ley orgánica de abdicación. Felipe de Borbón y Grecia iba a convertirse en nuevo Rey de España: Felipe VI. Los actos de aquella jornada se desarrollaron en tres espacios madrileños: el palacio de la Zarzuela, por la mañana, con la imposición por parte del Rey padre a su hijo del fajín rojo de capitán general de las fuerzas armadas; a continuación, el Congreso de los Diputados, donde Don Felipe, con uniforme militar de gran gala y acompañado en el estrado por su esposa doña Letizia y las dos hijas de ambos, juró la Constitución y fue proclamado rey de España; y, finalmente, el Palacio Real, a cuyo balcón salieron los ya flamantes reyes, junto con sus hijas y con don Juan Carlos y doña Sofía, para saludar a las personas allí concentradas.…  Seguir leyendo »

Una institución para la convivencia

La fortaleza de las instituciones es un elemento esencial para la supervivencia del delicado equilibrio de intereses con el que se construyen los sistemas democráticos y las sociedades abiertas. El respeto a los derechos individuales se debe armonizar con la búsqueda del interés general, la iniciativa privada debe convivir con una regulación que proteja contra los abusos, la economía de mercado con la procura del bienestar social y el saludable debate político con el respeto a una tolerancia mutua basada en el reconocimiento del adversario como un interlocutor legítimo. El desarrollo armónico de ese conjunto de intereses contrapuestos, esa manera de canalizar de forma ordenada el conflicto que inevitablemente entraña la vida política, exige dos elementos indispensables para llegar a buen término: el imperio de la ley y la fortaleza de las instituciones.…  Seguir leyendo »

El paso de un sistema político autoritario a una democracia no se da en España, como en otros países, en forma de ruptura, sino de reforma legal. Aquella famosa fórmula atribuida a Fernández Miranda, «de la ley a la ley», resume bien el espíritu de este cambio histórico. En efecto, las Leyes Fundamentales dan paso a la Ley para la Reforma Política y, de ahí, al actual statu quo. No hubo ruptura. Ni siquiera hubo unas Cortes Constituyentes que hicieran un debate abierto sobre la Constitución, como sí lo hubo en la II República que, por otra parte, tampoco fue un modelo de rigorismo legalista.…  Seguir leyendo »

En estos tiempos tan innovadores de nuestro siglo XXI, la novedad del momento es una pandemia que pone en cuestión la capacidad de nuestras sociedades democráticas avanzadas para prever el futuro y controlarlo. La sociedad siempre ha sabido de sus límites: al fin y al cabo está compuesta por supervivientes transitorios. Pero la sociedad moderna tiende a disimularse ese saber. Hoy lo intenta de muchas maneras, incluida la de proyectarse hacia los espacios extraterrestres; y algunos sueñan incluso con hacerse en ellos un habitáculo, el equivalente al trastero de un apartamento de Manhattan de unos pocos metros cúbicos, a recorrer en estado de ingravidez.…  Seguir leyendo »