a gente, la buena gente de España, de cualquier ideología -y es la inmensa mayoría-, comparte esta evidencia de forma consciente o subconsciente. La razón nos conduce a ello aun por encima de las inclinaciones sentimentales y, sobre todo, al ver la alternativa. Y debemos proclamarlo con insistencia, a destiempo y a tiempo, como ahora, y convencer a los que, por carencias formativas o informativas, no lo han advertido. Lamentablemente, ha quedado archidemostrado que no cabe razonar con los que están movidos por oscuros intereses e ideologías chavistas y racistas. Algunos ya lo sabíamos; el pueblo español en su conjunto lo está comprobando con dolor estos días.…  Seguir leyendo »

Sanción social, familiar

Lo que era un secreto a voces -un asunto tenebroso, que diría Balzac- ha pasado a quedar expuesto a la luz del día: el anterior Jefe del Estado se hacía retribuir (o se dejaba retribuir, si se quiere hablar de manera más suave) por su trabajo de lobby a favor de empresas españolas. Una tarea que forma parte de su oficio -más aún: un verdadero deber-, pero que no resulta retribuible. Va en el sueldo. Y, por supuesto, en caso de cobrar, tendría que tributar como todo hijo de vecino.

En seguida ha venido la polémica sobre temas legales, porque nuestro hombre no es como los demás.…  Seguir leyendo »

En los duros momentos que estamos viviendo en el mundo en general y en Europa en particular es fácil que muchos ciudadanos se pregunten si nuestras democracias liberales están en condiciones de combatir una pandemia como la que nos asuela. Al fin y al cabo, las cifras europeas están empeorando las de China, así que es una pregunta muy legítima. Sin duda, el primer objeto de cualquier contrato social entre un Estado y sus ciudadanos (ya se trate de una autocracia, una democracia iliberal o una liberal) es velar por su vida, su salud y su seguridad.

Pues bien, lo primero que hay que señalar es que la epidemia se originó en China, y no por casualidad.…  Seguir leyendo »

España, puesta a prueba

A San Policarpo, obispo de Esmirna, se le recuerda por las palabras que expiró a sus 85 años al ser quemado en la hoguera a mediados del siglo I durante el Imperio de Antonino Pío, sucesor del hispalense Adriano, uno de los dos césares que la Bética aportó a Roma: «¡Señor, vaya tiempo me has dado para nacer!». Al hacer balance de su sexenio en el trono, coincidiendo en el tiempo con la pandemia del coronavirus y con el rebrote del corinnavirus que urgió en 2014 la abdicación de su augusto progenitor, seguro que Felipe VI hace suya la misma pesadumbre.…  Seguir leyendo »

Matar al padre en nuestra hora más negra

Hay una escena de la película Un Método Peligroso del canadiense David Cronenberg que desconcierta incluso a los mayores adictos al cine psicológico. Es el momento en que Sigmund Freud y su hasta entonces discípulo Carl Jung discuten, al término de una reunión académica, sobre las razones por las que Amenophis IV decidió eliminar todo vestigio iconográfico del reinado de su padre Amenophis III para transformarse en Akenathon. Cuando Jung discute la tesis de su maestro, que relaciona lo ocurrido con el origen del monoteísmo, Freud asume tan mal su rebelión intelectual que se congestiona, hasta rodar por el suelo desvanecido.…  Seguir leyendo »

1. Mentiras en la BBC

La BBC entrevista a Quim Torra, con el exótico criterio periodístico habitual en los medios anglosajones a la hora de informar sobre España, y este vocea una de las mentiras más ruines de todas las que se han podido escuchar durante las últimas semanas: España no ha ordenado el confinamiento de los ciudadanos en sus casas, como a él le gustaría.

La BBC no contrasta el dato, puesto que este encaja a la perfección en sus prejuicios, y el resultado es un clavo más en el ataúd del prestigio internacional de España por cortesía de ese nacionalismo catalán con el que Pedro Sánchez volverá a negociar en la mesa de diálogo cuando todo esto pase.…  Seguir leyendo »

Las cazuelas son golpistas

Si sustituimos el debate parlamentario o, incluso, el derecho de manifestación por las caceroladas, los golpistas estarán al borde de haber ganado la batalla. En ese terreno, en el de las emociones, tienen todas las de ganar.

Nos encontramos librando una guerra contra un enemigo peligroso e invisible: el Covid-19. Es por tanto tiempo de resistencia, de combate y frialdad. Hay otro enemigo sinuoso, que excita las pasiones y pretende obtener un beneficio político definitivo de esta guerra contra el virus: el totalitarismo.

El objetivo en España de los totalitarios es el derribo del régimen del 78. En ello están aliados separatistas y populistas de extrema izquierda.…  Seguir leyendo »

La legitimidad de origen de la monarquía, como forma política en la que un rey es el jefe del Estado, proviene del regular acceso hereditario a la Corona. Esa característica es genuina e indisociable de la monarquía. Sin embargo, en la monarquía parlamentaria, que es la única fórmula que hace compatibles monarquía y democracia, esa legitimad dinástica, que tiene sus virtudes en cuanto a la estabilidad estatal, va acompañada, necesariamente, de otra legitimidad de origen, de tipo indirectamente democrático: la que se deriva de estar prevista en una Constitución emanada de la voluntad popular, que ha descargado de poderes autónomos al rey y únicamente le ha confiado una función de auctoritas de carácter simbólico y moderador amparada en su obligada neutralidad política y su exclusivo servicio a los intereses generales.…  Seguir leyendo »

El rey Felipe VI de España se dirigió a la nación el 18 de marzo desde el Palacio de la Zarzuela.Credit...Getty Images

El monarca que reinó España durante casi cuatro décadas recibió cien millones de dólares de Arabia Saudí, los ocultó en paraísos fiscales y entregó una parte a su amante, según la justicia suiza. Pero el cuento con final infeliz de Juan Carlos I, con su mezcla de traiciones amorosas, espionaje y supuestas comisiones, no quedaría completo sin el drama familiar: su hijo y actual rey, Felipe VI, lo ha repudiado públicamente al renunciar a una herencia manchada por la sospecha.

El rey reconoce en el comunicado que difundió el domingo que conocía la existencia de esa fortuna desde hacía un año.…  Seguir leyendo »

Aunque el drama del coronavirus es el que más me ocupa y preocupa, cosa que sucede al resto de los mortales, también sigo con atención las noticias que desde el pasado domingo se vienen publicando sobre la decisión del Rey Felipe VI de renunciar a la herencia de su padre y de retirar a don Juan Carlos la asignación fijada en los presupuestos de la Casa del Rey. Se trata de un asunto cuyo atractivo se justifica por sí mismo y, en este caso, además, con un valor añadido: los espléndidos análisis aparecidos en algunos medios, como los de este periódico, empezando por los distintos editoriales y continuando por comentarios del estilo de Antonio Torres del Moral, catedrático de Derecho Constitucional, al defender que Es el momento de arropar a Felipe VI, o de Eduardo Álvarez, dedicado a El Rey Felipe y la virtud.…  Seguir leyendo »

Antes de abdicar, el comportamiento de Juan Carlos I hizo recaer una pesada sombra sobre el futuro de la Monarquía. En un primer plano, los millonarios pagos recibidos de sátrapas árabes eran ya voz del pueblo, que hubiera dicho Feijóo el ilustrado, y de confirmarse plantean un serio problema al sistema democrático, y también a Juan Carlos I. En cuanto a la pasión invernal por esa señora tan mona, punto de llegada de una biografía afectiva muy densa, lleva a la pregunta de su coste para todos, así como sobre las responsabilidades de un personaje símbolo del Estado: parece lógico no confundir su derecho a ejercer la libertad sexual, como cualquier ciudadano, con la actuación de depredador al modo de sus antecesores, los reyes absolutos.…  Seguir leyendo »

Bolingbroke, un pensador y político inglés del XVIII, escribió un librito titulado Idea del rey patriota. La tesis era bien sencilla: toda monarquía parlamentaria funciona con la combinación ponderada de dos elementos: el Rey y los partidos en las Cámaras. El problema que veía Bolingbroke era la dificultad para disciplinar a los miembros de esos partidos en una vida honrada y de servicio público. El motivo era que esos dirigentes tendían a la corrupción y al bloqueo del gobierno.

La solución era un rey patriota; esto es, un Jefe del Estado que liderase la vida política desde el ejemplo y la legalidad, porque ese era el verdadero servicio a la patria.…  Seguir leyendo »

La Junta Electoral Central cumple 43

No es un aniversario redondo, pero ayer se cumplieron cuarenta y tres años que denotan inequívoca madurez, en este caso orgánica, la de la Junta Electoral Central, cuya institucionalidad y coesencialidad al ser democrático nuestro Estado de Derecho debe subrayarse y celebrarse, especialmente en un contexto en el que han trascendido ataques, desautorizaciones e insinuaciones propulsadas desde la representación de intereses propios y parciales y, por tanto, absolutamente infundados.

El Real Decreto-Ley de Normas Electorales 20/1977, de 18 de marzo, norma rectora de las elecciones a la Cortes Constituyentes y de las dos elecciones legislativas siguientes, tomó como una de sus decisiones fundamentales la configuración de una Administración Electoral autónoma e independiente del Ejecutivo, como garantía primaria de las elecciones libres, abiertas y competitivas.…  Seguir leyendo »

Dios mediante, está previsto que en unos meses superaremos la presente crisis de la epidemia del coronavirus. Como consuelo vale decir que las pasadas epidemias del siglo XIX generaban mortalidad a cuantos se infectaban, por ejemplo, del cólera.

Nunca hubiera pensado que iba a vivir una epidemia que retuviera en nuestras casas a millones de seres humanos. Lo cual demuestra lo imprevisible de nuestra existencia a diferencia de las predicciones del exitoso escritor Harari, que ha vendido millones de libros (Sapiens, Homo Deus), con la teoría del fin de las epidemias, de la hambruna y de la guerra total y el inicio de una vida humana feliz, logarítmica y «amortal».…  Seguir leyendo »

«Pedro, ¿tú sabes qué es una nación?” Quien así habla es Patxi López y estamos en el debate de las primarias del PSOE. Un observador externo quizá pensaría que quien fuera el único lehendakari no nacionalista hasta la fecha se dispone a hacer una defensa de la nacionalidad vasca frente a su oponente, el presidente Pedro Sánchez, pero nada más lejos de la realidad. El objetivo es otro y López da en la diana: Sánchez balbucea una respuesta sobre sentimientos colectivos antes de que el exlehendakari afirme que los socialistas jamás reconocerán una nación jurídica que no sea la española. Es un momento melancólico, un verdadero fin de ciclo avant la lettre, pues el debate, seguido de la rotunda derrota de López, fue el último baile de una narrativa socioliberal que desacralizaba las identidades colectivas y que muchos creímos que era una apuesta política firme, ética y, sobre todo, permanente.…  Seguir leyendo »

La caja de Pandora

No, seguramente no lo han olvidado aún. A mediados de febrero, en una intervención en el Parlament, la alcaldesa de Vich recomendó a sus afines que no empleasen el castellano si por ventura se tropezaban con un tipo que «no parece catalán». ¿Cómo da muestras de ser catalán o no catalán el que todavía no ha tenido ocasión de pronunciar una sola palabra? Misterio. Dejémoslo estar, y centrémonos en consideraciones más al alcance de quienes no poseemos el instinto racial. El lance de la alcaldesa despertó en mí una sensación familiar, lo que se conoce como un «déjà-vu». De pronto, se hizo la luz.…  Seguir leyendo »

El verdadero fantasma que recorre nuestras democracias no es la extrema derecha sino el desconcierto acerca de qué hacer con ella, cómo combatirla con justicia y eficacia: si hemos de dialogar, si entramos en una confrontación que implique aceptar su marco mental o si tratamos de introducir una agenda alternativa… En esta decisión nos jugamos mucho porque son menos preocupantes las provocaciones de quienes se nos oponen abiertamente que nuestros errores a la hora de hacerles frente. Con diagnósticos equivocados y reacciones torpes por nuestra parte no es extraño el crecimiento de tales adversarios.

Las estrategias de combate están siendo más rotundas que eficaces: líneas rojas, cordones sanitarios, limitaciones a la libertad de expresión, exclusión de interlocutores, ampliación de los delitos (como la reciente propuesta de penalizar la apología del franquismo).…  Seguir leyendo »

Cataluña la victoria de la ficción

El relato ha vuelto. Ustedes lo conocen. España está en deuda con Cataluña. Mejor dicho, continúa en deuda, porque el maltrato es ancestral. Ingenuos, los catalanes en el 78 confiamos en que por fin seríamos escuchados. Nada más falso. Después de años de contribuir a la gobernabilidad, insatisfechos, depositamos nuestra última esperanza en un nuevo Estatuto. Pero una vez más nos encontramos con el desprecio y la falta de diálogo: un arbitrario recorte y hasta un partido de gobierno recogiendo firmas en contra del Estatuto. El independentismo fue la natural reacción al último intento catalán de buscar encaje en España.

Cada una de las afirmaciones contenidas en el párrafo anterior es falsa.…  Seguir leyendo »

Atravesamos tiempos difíciles, quizá críticos, en España. Tras abandonar las mejores décadas de nuestra historia, nos hallamos al pie de distintas encrucijadas respecto a cuyas decisiones finales el futuro nos madrugará en versiones muy distintas.

No parece necesario intentar cambiarlo todo para que nada cambie, como le sugerían al príncipe de Salinas en la Sicilia pre-burguesa. Pero sí convendría modificar algunas cuestiones fundamentales para asegurar las conquistas que el espíritu de la Transición, con todos sus defectos, nos dejó como legado. Cuanta más perspectiva logramos respecto de aquella época, más aleccionadora parece.

Nuestra sociedad ha cambiado tanto en los últimos cuarenta años que resultaría anacrónico contemplar con excluyente nostalgia esos tiempos pretéritos.…  Seguir leyendo »

Definitivamente, parece que la maldición de España se confirma: los españoles servimos para descubrir continentes, forjar imperios y dominar el ancho mundo, pero no para gestionar las tareas de ventanilla.

El fracaso nos domina cuando se trata de sobrellevar nuestra vida diaria como Estado, con el aburrimiento y la monotonía de los quehaceres que le son propios, aquellos cuya buena gestión determina el éxito real de un país, como tan bien entendió (aunque ahora parece que ya no tanto) ese eficaz “pueblo de tenderos” que es el inglés.

Por eso, aunque no haya Napoleón, Capeto o protestante que se nos resista, nunca desperdiciamos la más mínima oportunidad de tropezarnos en nosotros mismos, en un infatigable afán por retratarnos como una extraña combinación de nación heroica y Estado casi fallido.…  Seguir leyendo »