Constitución

La Constitución española de 1978 -lo ha reconocido el Tribunal Constitucional- no estableció una «democracia militante», contrariamente a lo que hicieron la Ley Fundamental de Bonn para Alemania y la Constitución de la V República para Francia, que no toleran que, desde la actividad política, pueda ponerse en peligro la unidad territorial, o la forma de Estado. Por esta razón, se comete un error cuando las pretensiones de los partidos antisistema y separatistas, además de «legales» (lo son porque la legislación española no las prohíbe), se adjetivan de «legítimas», que no lo son, a menos que se pretenda sostener que los Ordenamientos Jurídicos alemán y francés no son democráticos.…  Seguir leyendo »

Si observamos lo que ocurre en países cercanos respecto al juramento de los diputados, advertiremos que en el Reino Unido se mantiene un juramento de fidelidad a la reina que puede ser sustituido por una afirmación solemne de parecido tenor. Se permite además que se haga a la manera escocesa, es decir, con la mano levantada pero sin sostener el texto sagrado (este es escogido libremente por el diputado). El juramento (o afirmación) debe ser tomado primero en inglés pero puede repetirse en galés, gaélico escocés o córnico. Y al final se firma en un libro de pergamino custodiado por el secretario de la Cámara de los Comunes.…  Seguir leyendo »

Diálogos con el poder constituyente

Entre los pasajes más estremecedores y genuinamente hebraicos de las Escrituras figuran los diálogos que con Yahvé mantienen los profetas, y también el Santo Job, por decirlo a la española. Son momentos de alta tensión espiritual y de una intimidad con la divinidad que ningún heleno tuvo nunca con Júpiter tonante. «Tú llevas la razón, Yahvé, cuando discuto contigo», reconoce el profeta Jeremías, y aun así se atreve a suscitar uno de los aspectos del problema eterno del mal: «¿Por qué tienen suerte los malos y son felices todos los felones?». La respuesta divina invita a medir las propias capacidades antes de forcejear con el misterio: «Si te agotas corriendo con los de a pie, ¿cómo competirás con los de a caballo?…  Seguir leyendo »

Siendo el Derecho Constitucional uno de mis vicios, debo atarme fuerte a la silla del columnista para no ahuyentarles con tecnicismos. Sánchez ha planteado esta semana una reforma constitucional que convertiría al Rey en un muñeco de trapo para que jueguen con él los jueces para la democracia y para clavarlo como una mariposa en su vitrina, con las coloridas alas desplegadas, pero inerte.

Sánchez no dispone de la mayoría suficiente para tal reforma. Y si dispusiera de ella, no se arriesgaría a unas nuevas elecciones, que serían preceptivas. Y si se arriesgara, no se la jugaría con el referéndum obligatorio.…  Seguir leyendo »

Una constitución no es sólo un texto normativo. Es la expresión epocal de un conjunto de valores compartidos sobre los que una nación define su soberanía y organiza su convivencia a través de un gran acuerdo social y político. El gran mérito del constitucionalismo democrático consiste en acoger bajo ese gran compromiso una serie de paradigmas ideológicos y morales distintos y construir con ellos un escenario de entendimiento colectivo. Las constituciones son reglas de juego para arbitrar conflictos mediante el mutuo reconocimiento de respeto a unos mismos principios cuya importancia no radica tanto en la letra, siempre revisable, como en el espíritu.…  Seguir leyendo »

Movido por el puro respeto al lenguaje y a la Ley, pues todos tenemos alguna debilidad, lamento comunicarle, señor Campo, que no puedo dar por zanjado el incómodo asunto de su reciente respuesta parlamentaria. En concreto, su referencia a la supuesta existencia en la España actual de una crisis constituyente y de un debate de las mismas características.

Es el tenor de las excusas ofrecidas por su departamento ministerial, señor Campo, el que me obliga a insistir: usted conoce el Derecho. No aludo al principio Iura novit curia, ya que no se pronunció usted el miércoles como juez o magistrado, sino como ministro.…  Seguir leyendo »

La Constitución bajo el estado de alarma

Al cabo de un mes situados en el estado de alarma, y cuando la salida del mismo se anuncia no como la vuelta directa al statu quo, sino como el paso a una nueva normalidad, conviene interesarse por la suerte de un valor fundamental de nuestra vida colectiva, el valor de la Constitución. La situación de extrema emergencia sanitaria junto a la emergencia social y económica consecuente ha situado en el primer plano una serie de valores colectivos fundamentales. Entretanto, el valor propio de la Constitución se ha visto comparativamente desatendido en todo este anormal contexto. Si se permite decirlo así, se ha puesto a la Constitución al servicio de la lucha contra la emergencia, lo cual es justo, pero con el riesgo de olvidar que la propia Constitución es también un valor básico en sí mismo considerado, y que también él puede salir dañado en la presente situación de emergencia.…  Seguir leyendo »

Después de haber tomado posesión como vicepresidenta del Gobierno y ministra de Igualdad, Carmen Calvo, en su comparecencia ante la Comisión de Igualdad del Congreso de la anterior legislatura, explicó que nuestra Constitución debería adecuarse a un lenguaje «inclusivo, correcto y verdadero a la realidad de una democracia que transita entre hombres y mujeres». (Por enrevesada que sea la redacción, el sentido se entiende). Continuó, en contra del criterio de los más sabios lingüistas: «El masculino universal no engloba al femenino». Y concluyó: «Las mujeres no tenemos por qué reconocernos en el masculino». Por ello, pidió oficialmente un informe a la Real Academia, para cambiar el lenguaje de la Constitución.…  Seguir leyendo »

Tengo a un buen número de amigos ajenos al mundo del Derecho indignados por los variopintos juramentos de la Constitución que vieron el pasado martes en la sesión constitutiva del Congreso. Me preguntan: ¿Pero tú crees que se puede jurar diciendo «con lealtad al mandato democrático del 1 de octubre, por imperativo legal»? ¿»Por imperativo legal hasta la creación de la República Vasca»?

Más tolerable les parece jurar “Por Cantabria y por España, sí prometo» o “Por España” o «Por las trece rosas» o «Para exigir el equilibrio territorial recogido en los artículos 138 y 139 y evitar que tengamos una España vaciada y una desarrollada», aunque consideran que son fórmulas inapropiadas, incluso faltas de respeto en un acto solemne.…  Seguir leyendo »

No es la rana, es la cazuela

«La rana no murió a causa de la temperatura que alcanzó finalmente el agua, sino porque esperó demasiado, antes de decidirse a saltar fuera del agua». Esa es la autopsia anticipada que Rosa Díez hace de la España constitucional en un sugerente artículo publicado en Expansión, el diario económico con el que pronto competirá Invertia.

Aunque la fundadora de UPyD no lo explica, la metáfora procede de un libro del filósofo suizo Olivier Clerc, titulado La rana que no sabía que estaba hervida y otras lecciones de vida, publicado en 2005. La tesis es que así como una rana a la que arrojemos a una cazuela de agua muy caliente saltará de forma inmediata, para escapar de la agresión térmica, el mismo animal permanecerá inmóvil en el recipiente, si la temperatura, inicialmente fría, se va elevando de forma gradual y constante, hasta acabar con su vida.…  Seguir leyendo »

En la Historia, como en las biografías, hay momentos clave, auténticos hitos que nos dicen quiénes somos y nos señalan un camino. Lo que viene a ser lo mismo porque somos adonde vamos. Hoy, en el aniversario de nuestra Constitución, es necesario recordar un 2 de mayo de 1808 cuando los españoles, abandonados por sus reyes, sus élites, y sin líder, se levantaron guiados por un sentimiento espontáneo de pertenencia a una misma nación.

Aquel día, todas las acciones individuales, hasta las más mínimas, sumaron en un mismo empeño para hacer posible un acontecimiento extraordinario: un pueblo indefenso enfrentado al ejército más poderoso de su época.…  Seguir leyendo »

La Constitución de la España siempre noble

La reciente sesión constitutiva de las Cortes Españolas y las fórmulas de juramento empleadas por medio centenar de parlamentarios electos fueron una verdadera afrenta para la institucionalidad democrática. Si comparamos la firme respuesta del entonces presidente del Congreso, Félix Pons, a una situación similar hace treinta años, con la pasividad con la que se toleró el pasado martes la degradación de tan solemne acto, se evidencia una crisis institucional ante la que es imprescindible rebelarse y cuya conllevancia sería un inmenso error.

La serenidad con la que en 1989 se defendió la dignidad del Parlamento era fruto de la conciencia clara por parte de los dos grandes partidos políticos de que no se puede tolerar la humillación a las instituciones que representan al pueblo español.…  Seguir leyendo »

Han tomado cuerpo en el lenguaje político, las posiciones de los que presumen de constitucionalistas, excluyendo de la cobertura constitucional a los que buscan fórmulas de convivencia con los sectores independentistas o ponen el acento en la preeminencia de los derechos económicos y sociales. Hace falta tener mucho desparpajo y grandes dosis de prepotencia, para adjudicarse el exclusivismo de las esencias constitucionalistas, sin tener ni la más remota idea de lo que significa un texto constitucional como soporte de una sociedad verdaderamente democrática. El profesor Jorge de Esteban al analizar las diversas funciones de una Constitución nos recuerda que: “…no puede ser un corsé rígido que regule de manera definitiva la convivencia de un pueblo”.…  Seguir leyendo »

En los últimos años se han estrenado algunos de los controles más contundentes que prevé la Constitución (la disolución automática de las Cámaras establecida en el artículo 99, la moción de censura, el artículo 155). Y simultáneamente la deliberación sobre los asuntos constitucionales se ha adentrando en terrenos nuevos, en los que tiende a enredarse. Comentaré dos ejemplos.

En primer lugar, el debate sobre la reforma del artículo 99 de la Constitución que vienen planteando comentaristas y políticos —incluido el propio presidente del Gobierno en funciones—. El detonante de este debate son los problemas que dificultan la formación del Gobierno. Pero todo el mundo sabe que esos problemas nacen de la actual fragmentación del sistema de partidos, de la creciente distancia ideológica entre ellos y de la conducta intransigente de algunos de sus dirigentes.…  Seguir leyendo »

En la fachada del Ministerio alemán de Finanzas, un panel digital muestra cómo se va reduciendo la deuda. El vertiginoso titileo rojo es la única excepción en el imponente edificio gris, iniciado en el Berlín nacionalsocialista de 1935. Impresiona su sobriedad, pero mucho más el récord de conseguir cinco años consecutivos de superávit. En el país más importante de la UE, el sudoku poselectoral que vivimos en España sería impensable. Su Ley Fundamental persigue la estabilidad. Los mecanismos constitucionales para formar Gobierno con mayoría parlamentaria suficiente benefician al interés general. La República Federal de Alemania es predecible. Es fiable para inversores y empresarios, atrae a técnicos e investigadores de todo el mundo, y el paro se sitúa en torno al 5%, la mejor tasa desde 1990, inicio de la difícil reunificación.…  Seguir leyendo »

Todavía resuenan los ecos de la sólida ceremonia conmemorativa del 40 aniversario de vigencia de la Constitución española de 1978, de su éxito innegable, de su validez para la situación actual española, de las posibles reformas para adaptarla a los tiempos que corren, etcétera, pero no se ha comentado prácticamente nada del papel que juegan las Fuerzas Armadas (FAS) en ella, quizás para algunos porque los asuntos controvertidos mejor es no tocarlos, y para otros porque la misión de las FAS es tan fundamental para asegurar la existencia de España como Nación que, como dicen los galos, «va de soi».

Ahora, unos días después de la celebración de la Pascua Militar, que conmemora la recuperación de la isla de Menorca por las FAS españolas, sería un momento adecuado para recordar el gran papel que concedieron los «padres de la Constitución» a los Ejércitos, por otra parte nada extraño, como «garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y su ordenamiento constitucional», cometidos, el primero, que se refleja, en parte, en los planes operativos y de contingencia de sus FAS y en la contribución de estas a las Alianzas fundamentales a las que pertenecemos, OTAN Y UE, para recibir los dividendos de la defensa colectiva.…  Seguir leyendo »

Para que sirva y enamore

La Constitución, afirmó el Rey Felipe VI en su alocución del pasado día 23 de diciembre, «no es una realidad inerte, sino una realidad viva que ampara, protege y tutela nuestros derechos y libertades».

Es una «Constitución viva» entendida como «el modo en que una determinada Constitución escrita es concretamente interpretada y actuada en la realidad política» (R. Guastini). Es la Constitución «vivida» por los poderes; los que garantizan su cumplimiento y sancionan sus incumplimientos. Y, aún más importante, la vivida por los ciudadanos.

Los ciudadanos han de vivir y sentir lo que supone que la Constitución afirme que «España se constituye en un Estado», al que le atribuye unos rasgos (social y democrático de Derecho), a la par que proclama que debe servir, como su ordenamiento, a unos valores «superiores» (señas de identidad del liberalismo progresista): los de la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político (artículo 1).…  Seguir leyendo »

Reforma de la Constitución

La presencia en el panorama político español de partidos (en concreto, Podemos y Vox) que incluyen en sus programas algunas propuestas extremas obliga a preguntarnos -sin estridencias, empleando el tono justo- si las mismas son compatibles con la Constitución de 1978.

Suele decirse que la nuestra es una Constitución rígida porque exige requisitos muy complejos para ser modificada, pero es obligado precisar que las hay más rígidas todavía. La alemana, por ejemplo, cuyo texto declara la «eternidad» (Ewigkeit) de la estructura federal de la República y de los derechos fundamentales (artículo 79.3). Son estas materias inderogables, imperecederas. Se hallan cosidas a la imagen del Estado alemán de manera definitiva e inmutable.…  Seguir leyendo »

Julio Camba en «Un sitio para escribir artículos» recuerda: «Si yo tuviera una casita a la orilla del mar, o bien en la falda de una montaña, ante un paisaje de esta y otra manera, ¡qué bien trabajaría allí!… Esto nos decimos todos y, sin embargo, yo, por mi parte, nunca he trabajado más a gusto que en plena redacción, ante un compañero que hace chistes y pide pitillos».

Así conocí a Gabriel Cisneros (1940-2007) en la redacción de ABC en 1991. Era ya un padre de la Constitución. Un personaje clave en la Transición. Venía del grupo denominado «los azules», junto a Adolfo Suárez, Rodolfo Martín Villa y José Miguel Ortí Bordás, entre tantos otros.…  Seguir leyendo »

Momento constitucional

A los 40 años de la vigencia de la Constitución, se contraponen las declaraciones de los convencidos de su salud inquebrantable con las de quienes desearían someterla a una revisión más o menos extensa. El hecho es que el texto de 1978 se ha convertido en una de las constituciones más rígidas de nuestro entorno. Su rigidez no proviene solo del complejo procedimiento exigido por su Título X para modificarla. Lo demuestra el dato de que esta complicación es equiparable a la que existe en otras constituciones repetidamente reformadas en otros países. La rigidez depende también de una predisposición política a ignorar sus defectos originales y a ocultar problemas sobrevenidos que la han hecho menos eficiente.…  Seguir leyendo »