Constitución

La Constitución bajo el estado de alarma

Al cabo de un mes situados en el estado de alarma, y cuando la salida del mismo se anuncia no como la vuelta directa al statu quo, sino como el paso a una nueva normalidad, conviene interesarse por la suerte de un valor fundamental de nuestra vida colectiva, el valor de la Constitución. La situación de extrema emergencia sanitaria junto a la emergencia social y económica consecuente ha situado en el primer plano una serie de valores colectivos fundamentales. Entretanto, el valor propio de la Constitución se ha visto comparativamente desatendido en todo este anormal contexto. Si se permite decirlo así, se ha puesto a la Constitución al servicio de la lucha contra la emergencia, lo cual es justo, pero con el riesgo de olvidar que la propia Constitución es también un valor básico en sí mismo considerado, y que también él puede salir dañado en la presente situación de emergencia.…  Seguir leyendo »

Después de haber tomado posesión como vicepresidenta del Gobierno y ministra de Igualdad, Carmen Calvo, en su comparecencia ante la Comisión de Igualdad del Congreso de la anterior legislatura, explicó que nuestra Constitución debería adecuarse a un lenguaje «inclusivo, correcto y verdadero a la realidad de una democracia que transita entre hombres y mujeres». (Por enrevesada que sea la redacción, el sentido se entiende). Continuó, en contra del criterio de los más sabios lingüistas: «El masculino universal no engloba al femenino». Y concluyó: «Las mujeres no tenemos por qué reconocernos en el masculino». Por ello, pidió oficialmente un informe a la Real Academia, para cambiar el lenguaje de la Constitución.…  Seguir leyendo »

Tengo a un buen número de amigos ajenos al mundo del Derecho indignados por los variopintos juramentos de la Constitución que vieron el pasado martes en la sesión constitutiva del Congreso. Me preguntan: ¿Pero tú crees que se puede jurar diciendo «con lealtad al mandato democrático del 1 de octubre, por imperativo legal»? ¿»Por imperativo legal hasta la creación de la República Vasca»?

Más tolerable les parece jurar “Por Cantabria y por España, sí prometo» o “Por España” o «Por las trece rosas» o «Para exigir el equilibrio territorial recogido en los artículos 138 y 139 y evitar que tengamos una España vaciada y una desarrollada», aunque consideran que son fórmulas inapropiadas, incluso faltas de respeto en un acto solemne.…  Seguir leyendo »

No es la rana, es la cazuela

«La rana no murió a causa de la temperatura que alcanzó finalmente el agua, sino porque esperó demasiado, antes de decidirse a saltar fuera del agua». Esa es la autopsia anticipada que Rosa Díez hace de la España constitucional en un sugerente artículo publicado en Expansión, el diario económico con el que pronto competirá Invertia.

Aunque la fundadora de UPyD no lo explica, la metáfora procede de un libro del filósofo suizo Olivier Clerc, titulado La rana que no sabía que estaba hervida y otras lecciones de vida, publicado en 2005. La tesis es que así como una rana a la que arrojemos a una cazuela de agua muy caliente saltará de forma inmediata, para escapar de la agresión térmica, el mismo animal permanecerá inmóvil en el recipiente, si la temperatura, inicialmente fría, se va elevando de forma gradual y constante, hasta acabar con su vida.…  Seguir leyendo »

En la Historia, como en las biografías, hay momentos clave, auténticos hitos que nos dicen quiénes somos y nos señalan un camino. Lo que viene a ser lo mismo porque somos adonde vamos. Hoy, en el aniversario de nuestra Constitución, es necesario recordar un 2 de mayo de 1808 cuando los españoles, abandonados por sus reyes, sus élites, y sin líder, se levantaron guiados por un sentimiento espontáneo de pertenencia a una misma nación.

Aquel día, todas las acciones individuales, hasta las más mínimas, sumaron en un mismo empeño para hacer posible un acontecimiento extraordinario: un pueblo indefenso enfrentado al ejército más poderoso de su época.…  Seguir leyendo »

La Constitución de la España siempre noble

La reciente sesión constitutiva de las Cortes Españolas y las fórmulas de juramento empleadas por medio centenar de parlamentarios electos fueron una verdadera afrenta para la institucionalidad democrática. Si comparamos la firme respuesta del entonces presidente del Congreso, Félix Pons, a una situación similar hace treinta años, con la pasividad con la que se toleró el pasado martes la degradación de tan solemne acto, se evidencia una crisis institucional ante la que es imprescindible rebelarse y cuya conllevancia sería un inmenso error.

La serenidad con la que en 1989 se defendió la dignidad del Parlamento era fruto de la conciencia clara por parte de los dos grandes partidos políticos de que no se puede tolerar la humillación a las instituciones que representan al pueblo español.…  Seguir leyendo »

Han tomado cuerpo en el lenguaje político, las posiciones de los que presumen de constitucionalistas, excluyendo de la cobertura constitucional a los que buscan fórmulas de convivencia con los sectores independentistas o ponen el acento en la preeminencia de los derechos económicos y sociales. Hace falta tener mucho desparpajo y grandes dosis de prepotencia, para adjudicarse el exclusivismo de las esencias constitucionalistas, sin tener ni la más remota idea de lo que significa un texto constitucional como soporte de una sociedad verdaderamente democrática. El profesor Jorge de Esteban al analizar las diversas funciones de una Constitución nos recuerda que: “…no puede ser un corsé rígido que regule de manera definitiva la convivencia de un pueblo”.…  Seguir leyendo »

En los últimos años se han estrenado algunos de los controles más contundentes que prevé la Constitución (la disolución automática de las Cámaras establecida en el artículo 99, la moción de censura, el artículo 155). Y simultáneamente la deliberación sobre los asuntos constitucionales se ha adentrando en terrenos nuevos, en los que tiende a enredarse. Comentaré dos ejemplos.

En primer lugar, el debate sobre la reforma del artículo 99 de la Constitución que vienen planteando comentaristas y políticos —incluido el propio presidente del Gobierno en funciones—. El detonante de este debate son los problemas que dificultan la formación del Gobierno. Pero todo el mundo sabe que esos problemas nacen de la actual fragmentación del sistema de partidos, de la creciente distancia ideológica entre ellos y de la conducta intransigente de algunos de sus dirigentes.…  Seguir leyendo »

En la fachada del Ministerio alemán de Finanzas, un panel digital muestra cómo se va reduciendo la deuda. El vertiginoso titileo rojo es la única excepción en el imponente edificio gris, iniciado en el Berlín nacionalsocialista de 1935. Impresiona su sobriedad, pero mucho más el récord de conseguir cinco años consecutivos de superávit. En el país más importante de la UE, el sudoku poselectoral que vivimos en España sería impensable. Su Ley Fundamental persigue la estabilidad. Los mecanismos constitucionales para formar Gobierno con mayoría parlamentaria suficiente benefician al interés general. La República Federal de Alemania es predecible. Es fiable para inversores y empresarios, atrae a técnicos e investigadores de todo el mundo, y el paro se sitúa en torno al 5%, la mejor tasa desde 1990, inicio de la difícil reunificación.…  Seguir leyendo »

Todavía resuenan los ecos de la sólida ceremonia conmemorativa del 40 aniversario de vigencia de la Constitución española de 1978, de su éxito innegable, de su validez para la situación actual española, de las posibles reformas para adaptarla a los tiempos que corren, etcétera, pero no se ha comentado prácticamente nada del papel que juegan las Fuerzas Armadas (FAS) en ella, quizás para algunos porque los asuntos controvertidos mejor es no tocarlos, y para otros porque la misión de las FAS es tan fundamental para asegurar la existencia de España como Nación que, como dicen los galos, «va de soi».

Ahora, unos días después de la celebración de la Pascua Militar, que conmemora la recuperación de la isla de Menorca por las FAS españolas, sería un momento adecuado para recordar el gran papel que concedieron los «padres de la Constitución» a los Ejércitos, por otra parte nada extraño, como «garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y su ordenamiento constitucional», cometidos, el primero, que se refleja, en parte, en los planes operativos y de contingencia de sus FAS y en la contribución de estas a las Alianzas fundamentales a las que pertenecemos, OTAN Y UE, para recibir los dividendos de la defensa colectiva.…  Seguir leyendo »

Para que sirva y enamore

La Constitución, afirmó el Rey Felipe VI en su alocución del pasado día 23 de diciembre, «no es una realidad inerte, sino una realidad viva que ampara, protege y tutela nuestros derechos y libertades».

Es una «Constitución viva» entendida como «el modo en que una determinada Constitución escrita es concretamente interpretada y actuada en la realidad política» (R. Guastini). Es la Constitución «vivida» por los poderes; los que garantizan su cumplimiento y sancionan sus incumplimientos. Y, aún más importante, la vivida por los ciudadanos.

Los ciudadanos han de vivir y sentir lo que supone que la Constitución afirme que «España se constituye en un Estado», al que le atribuye unos rasgos (social y democrático de Derecho), a la par que proclama que debe servir, como su ordenamiento, a unos valores «superiores» (señas de identidad del liberalismo progresista): los de la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político (artículo 1).…  Seguir leyendo »

Reforma de la Constitución

La presencia en el panorama político español de partidos (en concreto, Podemos y Vox) que incluyen en sus programas algunas propuestas extremas obliga a preguntarnos -sin estridencias, empleando el tono justo- si las mismas son compatibles con la Constitución de 1978.

Suele decirse que la nuestra es una Constitución rígida porque exige requisitos muy complejos para ser modificada, pero es obligado precisar que las hay más rígidas todavía. La alemana, por ejemplo, cuyo texto declara la «eternidad» (Ewigkeit) de la estructura federal de la República y de los derechos fundamentales (artículo 79.3). Son estas materias inderogables, imperecederas. Se hallan cosidas a la imagen del Estado alemán de manera definitiva e inmutable.…  Seguir leyendo »

Julio Camba en «Un sitio para escribir artículos» recuerda: «Si yo tuviera una casita a la orilla del mar, o bien en la falda de una montaña, ante un paisaje de esta y otra manera, ¡qué bien trabajaría allí!… Esto nos decimos todos y, sin embargo, yo, por mi parte, nunca he trabajado más a gusto que en plena redacción, ante un compañero que hace chistes y pide pitillos».

Así conocí a Gabriel Cisneros (1940-2007) en la redacción de ABC en 1991. Era ya un padre de la Constitución. Un personaje clave en la Transición. Venía del grupo denominado «los azules», junto a Adolfo Suárez, Rodolfo Martín Villa y José Miguel Ortí Bordás, entre tantos otros.…  Seguir leyendo »

Momento constitucional

A los 40 años de la vigencia de la Constitución, se contraponen las declaraciones de los convencidos de su salud inquebrantable con las de quienes desearían someterla a una revisión más o menos extensa. El hecho es que el texto de 1978 se ha convertido en una de las constituciones más rígidas de nuestro entorno. Su rigidez no proviene solo del complejo procedimiento exigido por su Título X para modificarla. Lo demuestra el dato de que esta complicación es equiparable a la que existe en otras constituciones repetidamente reformadas en otros países. La rigidez depende también de una predisposición política a ignorar sus defectos originales y a ocultar problemas sobrevenidos que la han hecho menos eficiente.…  Seguir leyendo »

Dudo que en nuestra historia algún general haya podido escribir libre y voluntariamente sobre el encaje de su Ejército y por extensión de las Fuerzas Armadas en su sociedad durante un período ininterrumpido de cuarenta años. Si a ello sumo que no ha conocido guerra sobre su suelo patrio, sabiendo cómo somos y de dónde venimos, la excepcionalidad es doble.

Indiscutiblemente el mérito es del conjunto de los españoles, pero también de quienes en un momento crucial supieron ganarse su confianza. Nuestra Transición tiene nombres y apellidos con un Rey Juan Carlos y un Adolfo Suárez en primera línea. No sin dificultades un grupo de ellos supo encardinar en una Constitución que votamos por significativa mayoría nuestro pasado inmediato con el presente de entonces hasta el hoy que conmemoramos.…  Seguir leyendo »

Pocos días atrás España ha celebrado, ante el razonable orgullo de unos y el áspero desentendimiento de otros, los cuarenta años de la Constitución de 1978, la que impulsó el Rey Don Juan Carlos y la que confeccionaron un puñado de redactores de innegable envergadura política y jurídica. Un simple vistazo a la realidad de ambas Españas, la de antaño y la de hogaño, vuelca una cascada de datos que, de entrada, puede provocar una reacción escéptica en todos aquellos que desconfían de la espectacular progresión de nuestro país. En todos los órdenes.

La transformación de España no ha sido solo la consecuente evolución que los tiempos normalmente contemplan; ningún país del mundo, salvo dramáticas excepciones, se parece hoy a lo que fue hace cuarenta años, pero el caso de España excede con mucho a experiencias de nuestro entorno: en ámbitos económicos, sociales, culturales y tecnológicos, nuestro país ha progresado de forma geométrica situando nuestra realidad en lo que The Economist calificaba «los mejores años desde su edad de oro».…  Seguir leyendo »

Una y mil veces daremos las gracias a los diputados que redactaron la Constitución de 1978. Procedían de distintas ideas y posiciones ideológicas, pero fueron capaces de construir un texto que fue aprobado por la inmensa mayoría de los diputados y senadores que éramos representantes de la soberanía popular en aquella legislatura constituyente, y que sería acogido con esperanza y optimismo para aquel momento y también para el futuro, en el referéndum del mes de diciembre.

Se cumplen ahora cuarenta años de la aprobación de aquel texto que concuerda con las concisas palabras esculpidas sobre el enterramiento de Adolfo Suárez en la catedral de Ávila: «La concordia fue posible».…  Seguir leyendo »

Han transcurrido más de treinta y cinco años desde que la entonces Jueces para la Democracia decidiera constituirse en asociación independiente sobre la base del modelo de juez constitucional. Tras la aprobación de la Constitución de 1978 y el final de la dictadura franquista se reclamaba un nuevo tipo de juez, capaz de expresar una sensibilidad diferente, de “asumir con rigor una concreta responsabilidad histórica: la de abrir el derecho a los nuevos principios que la Constitución expresa”, señalaba su documento fundacional.

Frente a quienes sostenían que el texto de la recién aprobada Constitución era una mera declaración programática, carente de valor efectivo, siguiendo el mismo patrón de las Leyes Fundamentales del régimen franquista, esta asociación judicial defendía su eficacia directa.…  Seguir leyendo »

En estos días estamos celebrando 40 años de la Constitución Española, que es prácticamente lo mismo que decir 40 años de democracia en España. El tiempo pasa veloz y las sociedades evolucionan a un ritmo frenético que nos obliga a una continua evolución. Mucho se ha escrito en estos días sobre lo ocurrido en todos los ámbitos y esferas de la vida colectiva, pero menos sobre la importancia de la pujante sociedad civil que hemos impulsado juntos, actor destacado de estas cuatro décadas, vigilante perpetuo para que las realidades más cercanas a las personas y los derechos sociales tan rotundamente recogidos en la Constitución no pasaran desapercibidos y, en ocasiones, olvidados.…  Seguir leyendo »

Acababa de votarse por unanimidad la autodisolución de la Unión Militar Democrática (UMD) tras las primeras elecciones democráticas después de 40 años de dictadura. Ese había sido precisamente el motor de aquella organización clandestina dentro del ejército franquista: extender en la milicia los ideales democráticos. Con el nuevo parlamento constituyente de 1977 habían logrado sus objetivos. Por ello, tras conocerse el resultado de la votación de aquella asamblea de militares demócratas o úmedos,como despectivamente les llamaban desde el sector ultra, Bernando Vidal, capitán de ingenieros, levantó una copa de vino para brindar de forma solemne y emocionada: “La UMD ha muerto.…  Seguir leyendo »