Democracia (Continuación)

Comparto al cien por cien las objeciones de fondo y de procedimiento manifestadas contra la Ley de Amnistía que han esgrimido jueces, fiscales, notarios, académicos y un amplio abanico de periodistas, escritores, políticos y una extensa y movilizada opinión pública.

Me voy a atrever a sugerir un lado positivo del actual debate sobre la Ley de Amnistía: por fin ha trascendido a amplios sectores de la opinión pública, incluidos medios de comunicación europeos, el proyecto e invasión del poder ejecutivo español en detrimento de los otros dos poderes del Estado.

Desde el inicio de los años 80, numerosos observadores, (entre los que destaca un sabio recientemente fallecido, Alejandro Nieto) han venido denunciando el deterioro político en España motivado por el caudillismo de los presidentes de Gobierno.…  Seguir leyendo »

Hace ya casi dos siglos que el joven Alexis de Tocqueville (1805-1859) se embarcó en el puerto de El Havre para explorar los Estados Unidos de América. No estaba interesado en el país ni en sus peculiaridades –de hecho, sentía, como buen francés, un cierto desdén paternalista hacia lo americano–, sino que fue a estudiar un fenómeno social nuevo, desconocido y sorprendente que empezaba también en Europa: la democracia, la transición desde un sistema jerárquico de relaciones basado en vínculos aristocráticos a otro basado en la igualdad entre todos. El objetivo de Tocqueville era analizar los orígenes de esta nueva forma de convivencia, los principios en los que se mantenía y el futuro que le esperaba.…  Seguir leyendo »

El espíritu de las leyes

Es muy probable que el Tribunal Constitucional tenga que pronunciarse sobre la ley de amnistía recientemente presentada por el grupo socialista en el Congreso para lograr los votos que necesitaba su candidato para ser presidente del Gobierno. También lo es que, si dicho tribunal avala la citada ley, sus defensores lo celebren como un éxito. Y no lo es menos que esa sería una pésima noticia para nuestro país. En un Estado de derecho como España, la legalidad es la máxima instancia de legitimación del poder público; pero la separación de los poderes teorizada por Montesquieu es el espíritu de esa legalidad, que privada de él puede ponerse al servicio de fines espurios.…  Seguir leyendo »

Lo más llamativo de las negociaciones entabladas en Suiza sobre el futuro de Cataluña y España no es, como tontamente afirma la oposición de derechas, el hecho de que el Gobierno acepte dialogar con un prófugo de la Justicia, sino precisamente lo contrario. Es decir, el hecho de que el interlocutor que asume el diálogo con el inefable Puigdemont para hablar de la futura financiación y el posible referéndum secesionista no lo sea el Gobierno de España, sino un partido político concreto, por mucho que ese partido esté en el Gobierno de España. Resulta que quien negocia el futuro de todos no es el Gobierno, sino un partido político que no suma sino 122 diputados en el Congreso; es decir, ni siquiera la tercera parte de los representantes del pueblo.…  Seguir leyendo »

Comprender al adversario

Muchas batallas se pierden por no haber comprendido bien al adversario a quien se pretende combatir. No deberíamos ceder a la tentación de recurrir demasiado a la irracionalidad o a la patología para explicar los comportamientos políticos que detestamos porque de este modo nos estamos privando de entender lo que de lógico haya en ellos y dificultando así el combatirlos. Pasar de la discrepancia al menosprecio y al desprecio suele ser la fuente de muchos errores propios.

También aquello contra lo que se pretende luchar ha de ser comprendido. Y a ser posible debemos hacer ese esfuerzo antes de que sea demasiado tarde, cuando ya solo cabe lamentarse de no haberlo hecho antes.…  Seguir leyendo »

Según una leyenda muy célebre entre los juristas, el rey Federico II de Prusia se encaprichó un día con demoler un molino que estropeaba las vistas de su palacio. Para satisfacer sus deseos, trató primero de persuadir al molinero a través de su bolsillo, ofreciéndole sumas a cada cual más generosa que la anterior, que fueron sucesivamente rechazadas por el humilde ciudadano.

El rey, preso de la furia que asalta al poderoso al que se niega un derecho que cree suyo, ordenó la expropiación del molino sin pago de justiprecio.

Cuando al día siguiente el molinero se presentó en el palacio, el rey y su corte pensaron que, derrotado, acudía a suplicar una humillante compensación.…  Seguir leyendo »

45 años de Constitución: lo que está en juego

La Constitución que hizo posible la democracia y asentó los valores de la convivencia en España cumple este próximo miércoles 45 años. "Lo que está en juego en nuestro país es que la degradación progresiva de las instituciones nos puede llevar a comprometer la prosperidad futura", escribía hace una semana en EL MUNDO el economista Ignacio de la Torre. La pérdida de calidad democrática, como consecuencia de la falta de estabilidad y las decisiones cortoplacistas que se adoptan en una determinada etapa, necesariamente influye en las aspiraciones de progreso de las siguientes generaciones. Y viceversa.

A esa naturaleza intergeneracional del Estado, que se alimenta de las conquistas de diferentes épocas, dedicó el Rey su magnífico discurso durante la solemne sesión de apertura de la legislatura: "Para afrontar el futuro con confianza, para afrontar una época de grandes cambios y transformaciones, nuestros jóvenes precisan de un marco democrático -como el que representa la Constitución- que les permita convivir y prosperar en libertad, y necesitan recibir una España cohesionada y unida en la que puedan desenvolver sus vidas y proyectar sus ilusiones".…  Seguir leyendo »

Soy de los culpables

Soy de los culpables. En los ochenta del siglo pasado escribí artículos ensalzando la nueva Constitución española como modélica no sólo para España, sino para Europa. El concepto de autonomía flexible y ajustada a las tradiciones y necesidades de distintas regiones me pareció admirable. Esperaba una vuelta a aquella «unidad diversa y diversidad unificada» que a mí siempre me parecía que era la esencia de España.

No hubiera podido estar más equivocado.

La autonomía, en ciertas zonas del país, se ha convertido en un monstruo o uno de esos carros gigantes de los desfiles de dioses hindúes que aplastan todo lo que les viene delante –los individuos, los derechos, la igualdad, la decencia, la justicia, las leyes, la responsabilidad cívica.…  Seguir leyendo »

¿Está en crisis el Estado de Derecho en España?

La semana pasada tuvo lugar un significativo debate en el Parlamento Europeo acerca de la existencia, o no, de una crisis en el Estado de Derecho en España. Por primera vez los distintos grupos políticos del Parlamento Europeo confrontaron en el pleno sus opiniones al respecto. Y contaron, además, con una significativa intervención del comisario de Justicia, el Sr. Reynders, en la que este aseveró que, en el marco de sus atribuciones, iba a estar vigilante acerca de cómo evolucionaría el trámite parlamentario de la controvertida Proposición de Ley de Amnistía, así como todo aquello que derivara de los pactos de investidura que el presidente del Gobierno, el Sr.…  Seguir leyendo »

Pedro Sánchez habla en el Congreso de los Diputados con Santos Cerdán y Patxi López. Europa Press

Tras la apertura de la XV Legislatura, van quedando atrás los distópicos días vividos en torno a la investidura. Medio país se encomendó al comisario Reynders mientras entre los españoles se abría el debate, furioso y controvertido, sobre grandes conceptos: democracia, Constitución, igualdad ante la ley y Estado de derecho. También sobre moral y ética política.

Hoy, en España, se ha consolidado la opinión de que la condición pragmática de la política, su máxima de alcanzar o mantener el poder como fin absoluto, legitima cualquier medio. Y eso escinde la política de su dimensión ética. Hay quien parece capaz de justificar al mismo Nixon del Watergate o al Frank Underwood de la serie House of Cards con tal de evitar una alternancia política indeseada.…  Seguir leyendo »

El neolenguaje de la «judicialización de la política»

La fe del siglo XXI es nominalista. Descreído de la realidad –de «lo que es»– y de las ideas –en tanto que representaciones verdaderas sobre el ser–, nuestro siglo es devoto de las palabras, como deidades creadoras. Y ciertamente son ídolos cuyo poder nadie negará en la era de internet. En su día, la radio y la televisión ya permitieron advertir la potencia de las palabras –de la palabrería–, hasta el punto de que un ministro de propaganda pudo afirmar que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Qué decir, entonces, de la sociedad en redes... Las tecnologías de la información permiten repetir lo mismo miles, millones de veces, creando un espacio ficticio de discusión, frente al que parece que la verdad pasada y presente poco tienen que hacer.…  Seguir leyendo »

No estamos viviendo ciertamente una época positiva. La escena política y también la social y la cultural están dominadas por el simplismo intelectual y una cierta y creciente vulgaridad. Hay que poner remedio a esta situación y generar un clima más positivo y más confortable.

Empecemos por mejorar la calidad democrática, un asunto que a las personas e instituciones que están en el poder les resulta un tema incómodo porque les requiere un esfuerzo excesivo, y sobre todo porque esa mejoría pudiera poner en evidencia, y sobre todo en riesgo, sus privilegios.

Una segunda idea: la calidad democrática es siempre mejorable.…  Seguir leyendo »

España va camino de convertirse en un objeto político no identificado dentro de la Europa del Estado de Derecho. Por muchos que sean los esfuerzos de comunicadores y propagandistas para normalizar una situación como la que resulta de los pactos de gobierno, la realidad es que nos encontramos en una órbita excéntrica respecto al núcleo militantemente democrático de la Unión Europea.

Una amnistía que cambia impunidad por votos y que concede esa impunidad a los responsables de un proceso independentista unilateral y sedicioso ya es una deprimente rareza en la Europa democrática. Las distorsionadas referencias a la ley de amnistía portuguesa de 2023 -aprobada con ocasión de la visita del Papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en nuestro país vecino- y la amnistía francesa de 2022 solo constatan la necesidad de buscar legitimación para la proposición de amnistía, sin ser conscientes quienes así lo hacen de que precisamente lo que han hecho portugueses y franceses es el contraargumento más evidente, porque los delitos que van a ser amnistiados en España quedaron expresamente excluidos en Portugal y Francia.…  Seguir leyendo »

La prueba del algodón

En un visionario libro titulado Cómo mueren las democracias, los profesores de la Universidad de Harvard Steven Levitsky y Daniel Ziblatt explican cómo para que una democracia sobreviva tienen que darse dos elementos fundamentales: (1) «Tolerancia mutua», que tiene lugar cuando los políticos consideran a sus rivales como legítimos adversarios, que no enemigos; y (2) «Contención institucional», por la cual los diferentes dirigentes políticos renuncian voluntariamente a abusar del poder que se les ha otorgado de forma legal. Desafortunadamente en nuestro país tanto la una como la otra hace ya varios años que brillan por su ausencia.

Que los partidos políticos españoles han entrado en una espiral de polarización e intolerancia mutua es obvio.…  Seguir leyendo »

Sin verdad no hay democracia

Sin verdad no hay democracia. El juez Marchena no lo vio. No era una ensoñación, era una estrategia híbrida contra el Estado de derecho democrático. En el tiempo de la revolución digital se puede atacar de forma estratégica y masiva, más que nunca antes, a la democracia y a la igualdad ante las leyes, a golpe de mentiras y de irracionalidad. En el tiempo de la revolución digital también los populismos consiguen alcanzar el poder más fácilmente. No retienen sólo el poder con propaganda masiva, o con la habilidad de utilizar los temas y la retórica que más divide; no es sólo calificar –y estigmatizar– a los que no les siguen como malos ciudadanos para intentar crear autocensura y miedo.…  Seguir leyendo »

Democracia es aquel sistema político en el que la soberanía (la autoridad suprema) reside en el pueblo. Esa soberanía puede ejercerse, para adoptar acuerdos, de manera directa (poco práctico porque requeriría que el pueblo se manifieste tantas veces como acuerdos hayan de adoptarse), de manera mixta (se combina el voto directo para algunas materias como la elección del presidente con el indirecto a través de representantes para aprobación de leyes) o enteramente a través de representantes (diputados) que asumirían así una suerte de «delegación» cuasi permanente de soberanía.

El sistema español (salvo en materias muy específicas) es de este tercer tipo, un sistema de democracia representativa por virtud del cual el representante recibe un mandato general; todo lo que se vote dentro del parlamento está comprendido en su ámbito de representación.…  Seguir leyendo »

¿Quién es tránsfuga: el diputado o el partido?

Trataré de responder a una pregunta nada sencilla: ¿A quién representan nuestros representantes? O dicho de otro modo, ¿qué mandato reciben los diputados de las urnas y, por tanto, a quién se deben? ¿ Al partido, a sus electores o a su conciencia? Veamos. En el informe de la Comisión de Venecia del Consejo de Europa Rapport sur le mandat impératif et les practiques similaires (2009), se recordaba que, en la España medieval (así en el Reino de León y Castilla), los representantes en las Cortes llevaban una carta de obligaciones, emitida por la villas a las que representaban, de la que no se podían salir.…  Seguir leyendo »

El mal menor

Uno de los síntomas más reveladores del paulatino declive de las democracias a escala global es la falta de sensibilidad por parte de la ciudadanía ante las vulneraciones del Estado de derecho. Es, sin duda, un efecto claro de la polarización política y de la consiguiente comprensión del sistema democrático como un juego de suma cero en el que solo cabe ganar o perder. El debate o la negociación transversales como instrumentos para alcanzar un consenso en aras al interés general están descartados. O imponen ellos su programa o lo imponemos nosotros. Y ante esta disyuntiva todo lo demás pasa a tener un carácter secundario, incluidas las reglas del juego.…  Seguir leyendo »

Hoy en día se ha convertido en un lugar común hablar de la crisis de la democracia liberal, atacada desde dentro y supuestamente en vías de extinción (aunque no necesariamentede forma repentina o violenta) como resultado de su progresiva degradación. Se nos advierte del cada vez mayor desprecio por la cultura liberal y los valores occidentales que ella representa. Uno de ellos. el ideal de una ciudadanía activa y responsable.

Pero ¿tiene algo que ver la salud de la democracia con cómo se comportan en ella los ciudadanos?, ¿tienen los ciudadanos alguna responsabilidad en esta crisis?. ¿son ellos víctimas o culpables?…  Seguir leyendo »

Pedro Sanchez, en una foto de archivo. (EFE)

Que ante unas negociaciones parlamentarias (en realidad, partidistas) para lograr acuerdos que permitan la investidura de un presidente se hable de que han de desarrollarse con discreción, como ha repetido de forma insistente la prodigiosa Yolanda Díaz luciendo la mejor de sus sonrisas, debiera resultar alarmante, y que no lo sea es un indicador clarísimo de hasta qué punto se consideran libres de cualquier atadura moral o política los que ejercen nuestra representación en el Congreso.

Para calibrar con cierta acuidad el tono de lo que se trata de apartar de la mirada pública basta con recordar el realce y el trapío con el que la mentada Yolanda revistió su visita al santuario separatista de Waterloo: si entrevistarse con un prófugo de la Justicia que sigue empeñado en romper, al precio que sea, la unidad de España, no exige ningún disimulo ni precaución, ¿qué no será lo que mercadeen en conciliábulos cuya mera existencia pretenden negar y de cuyas materias consideran necesario apartar la morbosa atención de los ciudadanos?…  Seguir leyendo »