Modelo de Estado (Continuación)

Por Marina Subirats, concejala de Educación del Ayuntamiento de Barcelona (EL PERIÓDICO, 28/04/03):

La larga lista de víctimas del Gobierno de Aznar no deja de crecer. Algunas son tan terribles que, en este momento, nos pueden hacer olvidar otras, mientras, desconcertados y perplejos, vemos transformarse en catástrofe lo que aparentemente no debía ser sino un tiempo de alternancia y de una opción política que, a pesar de que a muchos no nos llena de gozo, parecía tener todas las garantías de respeto a una democracia tan duramente ganada. Pues bien, no ha sido así, y las agresiones se multiplican. En un ámbito menos dramático que el de la guerra, pero que afecta también al respeto hacia los pueblos, aparece una nueva: la que se plantea contra las lenguas españolas distintas al castellano, a través de los proyectos de real decreto que establecen las enseñanzas comunes en los diversos tramos educativos.…  Seguir leyendo »

Por Ángel Sánchez, periodista (EL PERIODICO, 24/05/03):

Si este país --España-- fuera de verdad un Estado de las autonomías que se creyera que además del castellano --o español-- hay tres idiomas más --el gallego, el euskera y el catalán--, ya habría habido alguna edición del Festival de Eurovisión en que el representante de TVE hubiese cantado en otra lengua que no fuese la castellana. Han transcurrido casi 25 años de la Constitución y estamos igual, si no peor. Porque en la época de la transición a la democracia, las lenguas de las nacionalidades históricas despertaban una buena dosis de admiración, plasmada de manera manifiesta en la acogida de que gozaban los cantautores periféricos.…  Seguir leyendo »

Por Josep-Lluís Carod-Rovira, secretario general de ERC (EL PERIODICO, 04/05/03):

El poder real, en Catalunya, lo tienen los de siempre: familias catalanas, de clase alta, a menudo emparentadas y bien situadas en casi todos los partidos. Muchas de ellas no han tenido el país como prioridad, hace tiempo que abandonaron el catalán como lengua propia y siempre han primado sus intereses particulares, actuando como lobi económico y no incomodando nunca a los poderes fácticos de Madrid. A la vez, mucha población autóctona ha interiorizado tanto las derrotas, los fracasos y las renuncias que se comporta con pesimismo. Cree que no tenemos futuro como comunidad nacional.…  Seguir leyendo »

Por Miquel Caminal Badia, catedrático de Ciencia Política de la Universitat de Barcelona. Autor de El federalismo pluralista (EL PAIS, 04/05/03):

El federalismo no gusta a los nacionalistas de todos los colores, aunque lo pueden aceptar como mal menor. El nacionalismo en estado puro quiere ser independiente y soberano. Por esto es normal oír a un nacionalista: "No soy federalista porque soy nacionalista". Los nacionalismos opuestos temen al federalismo por razones inversas. El nacionalismo estatal lo teme por centrifugador, y el nacionalismo de las naciones sin Estado, por uniformador. Así que el federalismo recibe palos por todos lados. El federalismo tiene poco futuro en la era de los soberanismos.…  Seguir leyendo »

Por Andrés de Blas Guerrero, catedrático de Teoría del Estado de la UNED (EL PAIS, 04/05/03):

Los nacionalismos de base cultural que se producen en el marco de los viejos Estados occidentales, normalmente también viejas naciones de base política, tienen un doble camino de actuación. El primero es embarcarse en un proceso de enfrentamiento con el Estado y la nación política en que se encuentran enmarcados, en que el recurso último es la amenaza de la secesión a favor de un sentido amplio concepto de autodeterminación. El segundo es encontrar un espacio de entendimiento con el Estado y la nación política a través del uso de diversas formas de reparto territorial del poder.…  Seguir leyendo »

Por Xavier Rubert de Ventós (LA VANGUARDIA, 01/05/03):

En los años ochenta escribí en "La Vanguardia" y "El País" sendos artículos en defensa de la política y la persona de Jordi Pujol. Para mi sorpresa, mucha gente los entendió al revés: puesto que yo "era" socialista –pensaron– el artículo "debía ser" una crítica del president. "Muy bien –me dijeron– cómo le das; qué fina ironía; que modo de desmontarle, etcétera."

Ahora quisiera especular sobre el futuro de Catalunya a partir de la victoria de Pasqual Maragall –y temo que me ocurra algo parecido, es decir, que una vez más se tome mi opinión por una opción.…  Seguir leyendo »

Por Carlos Seco Serrano, de la Real Academia de la Historia (ABC, 30/04/03).

Un «amable» lector de ABC me increpa, a propósito de mi último artículo publicado en esta Tercera, porque, según él, llamo gamberros a los republicanos (los chavales que enarbolaban banderas republicanas en las masivas manifestaciones a favor de la paz). Creo que no me ha leído bien. Lejos de mí condenar -y mucho menos calificar de gamberros- a los republicanos: allá ellos; cada cual tiene derecho a definirse políticamente. Yo llamaba gamberros a los portadores de enseñas republicanas que agredían verbalmente, de manera incalificable, a nuestros Reyes -«¡Juan Carlos, Sofía, la guillotina está vacía!»-.…  Seguir leyendo »

Por Manuel Ramírez, catedrático de Derecho Político. Universidad de Zaragoza (EL PAÍS, 15/04/03):

Una de las cosas que siempre me ha llamado la atención y que se pone continuamente de relieve al estudiar la historia política de nuestro país es la unión, en la dialéctica y hasta en los escritos constitucionales, que la derecha tradicional hace entre tres términos que, bien analizados, nada tienen en común. Dios, la patria y la propiedad privada. Así ocurre desde los comienzos de nuestros debates constitucionales hasta casi nuestros días. En el pasado más inmediato, durante la II República, la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) constituyó el ejemplo más visible de lo que comentamos, añadiendo a dicha unión la familia y el entonces estratégico lema de la accidentalidad de la forma de gobierno.…  Seguir leyendo »

Por Marcos Ruiz García (LA RAZON, 15/04/03):

Tras decenas de horas invertidas en marchas antibelicistas, contemplar en los medios de comunicación manifestaciones descomunales, escuchar caceroladas vecinales, acudir diariamente a la cita con los informativos de las ocho de la mañana, de las tres, de las nueve, y, antes de acostarme, el de las doce, charlar con la familia sobre el porqué, discutir con los amigos para qué y desertar con los compañeros de trabajo para quién, tengo un devastadora sensación de impotencia. Incluso, me he dejado llevar hasta la Grecia clásica para comprobar el gravísimo error que ha cometido nuestra civilización, manipulando y deteriorando el sistema político que nos aportó la cultura helénica.…  Seguir leyendo »

Por Gregorio Peces-Barba Martínez, catedrático de Filosofía del Derecho y rector de la Universidad Carlos III (EL PAÍS, 09/04/03):

La Corona, personificada en don Juan Carlos I, es la institución que simboliza la unidad y permanencia del Estado y que arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, pero no es un poder del Estado. No es ni legislativo, ni ejecutivo ni judicial, de tal manera que las decisiones políticas no surgen nunca de su voluntad, ni resuelve las controversias, es decir, que en su función representativa se limita a asumir y expresar formalmente, refrendando la norma correspondiente, promulgándola y ordenando su publicación, esa voluntad política de los poderes.…  Seguir leyendo »