Convención y Tratados

La hora de la verdad se acerca y la probabilidad de que no se llegue a un acuerdo aumenta. No, esta vez no hablamos del Brexit. A rebufo de las difíciles negociaciones sobre el abandono de la UE por parte de los británicos, Suiza también intenta sentar nuevas bases para su relación con la Unión. Un intento al que amenaza el fracaso tras un verano turbulento.

Estamos hablando del denominado tratado marco, la norma, en fase de negociación, que da cobertura al denso tejido de acuerdos bilaterales que se han ido desarrollando a lo largo de los años entre la Unión Europea y Suiza.…  Seguir leyendo »

Négocier un traité qui engage l’avenir de douze pays n’était certes pas aisé, il n’en demeure pas moins qu’en organisant une marche forcée vers l’unité monétaire en négligeant toute autre préoccupation, et notamment l’emploi, la Commission européenne, les banquiers centraux et les gouvernements qui ont élaboré le traité de Maastricht ont pris une lourde responsabilité.

Entre les risques que fera courir aux économies des pays membres la mise en oeuvre de ce traité et ceux d’un recul de la construction européenne, aucune option n’est vraiment satisfaisante. Il sera difficile à l’électeur qui entend dépasser des réactions purement émotionnelles de se prononcer sans éprouver un sentiment de malaise et d’inquiétude, qu’il vote « oui » ou qu’il vote « non ».…  Seguir leyendo »

Europe is entering a big election year. In 2017, voters in a range of countries, including France, Germany, the Netherlands and now possibly Italy, will go to the polls. We can expect campaigns fought on stark battle lines. Austerity policies and immigration will feature. So will the role of European institutions.

This is already evident in France, where the Strasbourg-based European Court of Human Rights has found itself the subject of debate in the lead-up to the presidential election. The court was established after World War II, as part of the Council of Europe, to ensure that states uphold the European Convention on Human Rights.…  Seguir leyendo »

EL 12 de junio de 1985 en el Palacio Real de Madrid se firmó la adhesión de España al Tratado de la Comunidad Europea; con esta solemne ceremonia llegaba a término una larga negociación y nuestro país ingresaba en un selecto conjunto de naciones, que constituyen una de las áreas de democracia y libertad de lo que se ha dado en llamar «el primer mundo». Se suele decir que con ello España cedió una parte de su soberanía, pero no estoy conforme, en mi opinión lo que en realidad ha sucedido es que los españoles hemos entrado en un área de soberanía compartida, en la que los demás socios aportan también parte de la suya y todos nos situamos en la condición ciudadana de europeos.…  Seguir leyendo »

La Unión Europea y sus Estados miembros tenemos hoy un objetivo esencial: salir de la crisis o, al menos, vislumbrar su fin antes de que 500 millones de ciudadanos y ciudadanas sean llamados a elegir un nuevo Parlamento Europeo, el año que viene. Si seguimos sumergidos en el pantano de la crisis, estas elecciones podrían estar protagonizadas por los partidos populistas, xenófobos y antieuropeos. O sea, por la no Europa.

En las causas del agravamiento de la crisis está, entre otras, una política económica contractiva al estilo de Alemania. Este país ha venido sacrificando el poder adquisitivo de sus trabajadores, en la última década, para favorecer su competitividad exportadora, en perjuicio de las economías europeas menos industrializadas, que se han visto obligadas ahora a devaluaciones internas, esto es, al despido ilimitado y a la reducción salarial, ayudado por medidas tan duras e inútiles como la legislación laboral española.…  Seguir leyendo »

Yesterday, in a referendum, the Irish people voted yes to the European fiscal stability treaty. There should be no misunderstanding: this result was a call for growth in the European economic zone, not austerity.

In supporting ratification of the European fiscal stability treaty, the Irish people have endorsed the government’s strategy of restoring fiscal and economic stability as a platform for sustainable growth and job creation. In Ireland, as in the eurozone as a whole, stability is a necessary but not sufficient condition for growth. And growth, of course, is essential to any path out of the current economic crisis.

Ireland is now more than two thirds of the way through what is a necessary but painful fiscal consolidation process, and midway through a three-year financial assistance programme that has seen it meet all of the targets set by our funding partners in Europe and the International Monetary Fund.…  Seguir leyendo »

Ireland’s tempestuous love affair with European treaty referendums is set for another date on 31 May. That leaves eight long weeks of debate before the public votes on the fiscal compact treaty. Over the past two, ambassadors, academics, politicians and interest groups have presented their views on the treaty to a parliamentary subcommittee.

The meandering name of that body – the subcommittee on the referendum on the intergovernmental treaty on stability, co-ordination and governance in the economic and monetary union – underlines the treaty’s complexity and the extent to which it’s seen as a turn-off. The Irish public have largely ignored the committee hearings and, with less than two months to go to polls, this has to be worrying for the government.…  Seguir leyendo »

I spent last week in Strasbourg taking stock of the government’s efforts to strengthen European human rights protection. Its ambitious aim is to muster enough support during the British chairmanship of the Council of Europe for much needed reforms at European and national level.

There is to be a high-level conference in Brighton in April – the third since 2010 – to approve a declaration on what needs to be done to ensure that the European convention on human rights and the Strasbourg court are effective in protecting the rights and freedoms of 800 million people. The central question is whether the momentum can be built up to make sure that the proposals are at last put into effect.…  Seguir leyendo »

Las instituciones europeas se enredan y se enredan al discutir sobre su ser, su esencia y su circunstancia, alumbrando con este modo de proceder un ovillo, es decir, un lío o multitud de cosas que carecen de trabazón o arte. De ahí la dificultad que padece el ciudadano para seguir los asuntos europeos y de ahí su desapego a la construcción europea que, importa subrayarlo, es tarea de máxima relevancia y gravedad.

Un ejemplo lo estamos viviendo en estos momentos como consecuencia de los acuerdos adoptados en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno celebrada a principios del pasado mes de diciembre.…  Seguir leyendo »

Cuando se adoptó el Tratado de Lisboa, el Consejo Europeo declaró que con ese Tratado la Unión iba a disponer de un marco «estable y duradero» sin que pudieran «esperarse cambios». Sería el Tratado definitivo, el último… No había transcurrido un año y estalló la crisis financiera en 2008 y con ella se destapó el debate sobre la necesidad de reglas para un gobierno económico de Europa. La respuesta de Merkel en la Universidad Humboldt de Berlín fue tajante: «La política presupuestaria, fiscal y social deben seguir siendo nacionales» (27 de mayo de 2009). Europa, impasible.

Poco después, en diciembre de 2009, entraba en vigor el Tratado de Lisboa y a los dos meses, en febrero de 2010, estalló la segunda gran crisis, la de las astronómicas deudas públicas (Grecia, Irlanda, Portugal…).…  Seguir leyendo »

The outcome of last week’s Brussels summit was economically inadequate and politically damaging for Britain. There was no real plan for jobs and growth, no credible plan for reducing deficits and no steps taken to properly empower the European Central Bank as the lender of last resort. The risk of further economic crisis remains but, inexcusably, the British government did little to address it.

Despite the best efforts of the prime minister to present Friday’s meeting as the last word on the issue, we still have the chance to make a bad situation better. There is a common view across Europe, as well as within the UK, that what happened was undeniably bad for business and bad for Britain.…  Seguir leyendo »

For the last generation, despite the twists and turns of Conservative and Labour prime ministers, Britain has been determined to stay at the top table in Europe. Today, David Cameron, after months of posturing and disengagement, took the catastrophic decision to walk away.

We should be under no illusions about the import, the impact or the reasons behind the decision. The significance is that we have chosen to let 26 countries make crucial decisions without us. The prime minister’s apparent warning at the meeting that they “couldn’t use this building for their meetings” would be laughable if it was not tragic.…  Seguir leyendo »

Este año ha sido extraordinariamente complejo para todo el mundo, también para la Unión Europea. El primer año de vida del Tratado de Lisboa ha coincidido con un periodo de crisis y con las duras medidas consiguientes.

Lisboa ha supuesto un gran cambio en lo que respecta no solo a la actividad de la Unión, sino también a su metodología de trabajo. Hay quien se muestra escéptico. Algunos críticos aducen que el tratado solo vino a complicar un escenario institucional ya de por sí complejo. Otros siguen defendiendo la opinión de que las relaciones entre las diferentes partes de la UE son un juego de suma cero: los beneficios que una institución obtiene, los consigue en detrimento de las otras.…  Seguir leyendo »

Il faudrait tout d’abord établir une masse critique pour déclencher une réaction en chaîne qui rassemblerait les pays européens l’un après l’autre dans une Fédération européenne, ne laissant ainsi de côté que quelques fervents adversaires de principe.

Le besoin d’établir une Fédération européenne est clair. La crise économique actuelle ne fait que souligner ce besoin. Il faut par la même occasion avouer que le rapprochement qui se fait actuellement à la suite des nouveaux accords européens se trouve dans une impasse, dû au fait que les différences d’opinion sur le rôle futur de l’Europe sont trop vastes de pays en pays.…  Seguir leyendo »

La historia del Tratado de Lisboa que entra hoy en vigor comenzó hace nueve años cuando los gobiernos signatarios del Tratado de Niza aprobaron una declaración -la 23- en la que hacían un llamamiento a una reforma en profundidad de las instituciones, las bases jurídicas y los procedimientos decisorios de la Unión Europea. Este «repensar Europa» venía motivado por dos razones. Por un lado, los Tratados fundacionales que databan de 1957 y habían sido parcialmente modificados en numerosas ocasiones, requerían de algo más que una puesta a punto. Por otro, la ampliación más ambiciosa de su historia exigía un nuevo pacto refundacional para la Unión Europea.…  Seguir leyendo »

Con las leyes pasa como con las salchichas: es mejor no ver como se hacen». Tal afirmación, atribuida al canciller prusiano Otto von Bismarck (1815-1898), bien podría trasladarse en la actualidad al terreno de la construcción europea, con el agravante de que tendría pleno acomodo no ya en el nivel legislativo de la Unión, sino en su propio nivel constitucional. Con otras palabras, no sólo resulta saludable para el buen dormir no profundizar en las maneras conforme a las cuales Europa legisla sin cesar en cuestiones de lo más variopintas (que abarcan desde el IVA aplicable a pañales y preservativos hasta cuestiones de lucha antiterrorista), sino que tal receta se extiende a las maneras conforme a las cuales aborda periódicamente, desde los 90, las sucesivas reformas de sus Tratados constitutivos.…  Seguir leyendo »

El Tratado de Lisboa ya ha sido ratificado por todos los países de la UE, excepto por uno: la República Checa. Este acto de rebeldía no se corresponde con la mayoritaria voluntad de este socio centroeuropeo -cuyo Parlamento le dio el visto bueno la pasada primavera- sino a la acomplejada actitud de Václav Klaus, presidente de la República, que no sólo aprovecha para torpedear la integración europea retrasando su firma -en un claro gesto autoritario que sobrepasa sus competencias- sino que además infunde temor a sus conciudadanos, invocando el espíritu de la Segunda Guerra Mundial, al imaginar patológicamente una Alemania revanchista que utilizará el Tratado de Lisboa y la Carta de los Derechos Fundamentales para saltarse los Decretos Benes y recuperar las propiedades confiscadas a los casi tres millones de germano-parlantes que fueron expulsados de Checoslovaquia en 1945.…  Seguir leyendo »

Jens Stoltenberg, the recently re-elected Prime Minister of Norway, could not have been more frank. Asked if entry into the European Union was on his government’s agenda, he replied — almost with pride — that Norway was the only country that had twice rejected Brussels’ embrace. There were, he said, no plans to hold a third referendum. “I was there the last time it was defeated . . . and I don’t seek new defeats.”

He might have added that half of his “coalition of workers, farmers and dreamers” was against membership in principle and that, since Norway benefits from an agreement with the EU that provides the benefits of free trade without the threat of federalism, only diehards want to argue about going right in or staying right out.…  Seguir leyendo »

The two politicians have tended to be regarded as twin-like stubborn Eurosceptics, the last obstacles to the ratification of the Lisbon treaty. Still, on Saturday, Poland’s Lech Kaczynski put his pen to paper and ratified the widely expected treaty, formally justifying it with “the will of the Irish people”. At the same time, the Czech Republic’s Vaclav Klaus, who refuses to fly the EU flag outside his presidential residence, remains petrified in his opposition to Lisbon, even if now he stands alone. Those developments clearly show that Kaczynski’s and Klaus’s political agenda, despite apparent similarities, is actually quite different, and impossible to grasp fully without taking into account their political background in Warsaw and Prague.…  Seguir leyendo »

La UE renuncia con suma facilidad a defender valores o principios generales y, al contrario, sufre enormemente a la hora de seguir sus propios principios. De ahí que en no pocas ocasiones tienda a estar más cerca de los intereses que de los principios. El equilibrio entre unos y otros siempre estará determinado por la intensidad y la heterogeneidad de las preferencias de los Estados miembros y por la capacidad de la Unión de acomodarlas ofreciendo alternativas coherentes entre políticas e intereses. En el apasionante proyecto europeo encontraremos siempre mecanismos institucionales que fomentan la congruencia entre principios e intereses (posibilidades de negociar indefinidamente en el tiempo y de entrecruzar sin problemas las políticas sectoriales y los pagos que las deben mantener) y otros que la debilitan (heterogeneidad de intereses y coaliciones, derechos de veto en los procesos de toma de decisiones, múltiples niveles de autoridad y gobierno).…  Seguir leyendo »